Con la iniciativa #QuédateEnLaHistoria, la Real Academia de la Historia se sumó, durante el estado de alarma, a otras instituciones que facilitaron contenidos para sobrellevar mejor el aislamiento por el COVID-19.
En este caso, proporcionamos al usuario personajes vinculados en algún rasgo de su biografía con el confinamiento en los hogares que España cumplió de modo ejemplar. Un personaje por cada día desde la declaración del estado de alarma el sábado 14 de marzo hasta el domingo 21 de junio de 2020.
Obras deslumbrantes producidas en cautividad, desarrollos científicos para luchar contra las epidemias, reclusiones históricas, alternativas de ocio y ocupación en el tiempo libre desarrolladas por españoles, españoles pioneros en conceptos importantes para esa nueva realidad… Todo un conjunto de conexiones con personajes o hechos históricos relacionados con la excepcional situación que España vivió durante ese tiempo.
Carlos III
Esperando la vuelta a la normalidad del turismo en la capital, el Paseo del Prado vertebra muchos de los hitos culturales y artísticos más atractivos para forasteros.
En su origen denominado “Salón del Prado”, fue un empeño personal de Carlos III por adoptar medidas de salubridad, urbanismo y policía para esta zona extramuros de Madrid. Así, al empedrado de calles, construcción de desagües o ubicación de farolas, se unió el ornato con fuentes y arboledas de esta alameda que fue jalonada por flamantes instituciones que erigieron este espacio como un proyecto cultural ilustrado sin parangón.
Gabinete de Historia Natural (actual Museo del Prado), Jardín Botánico, Observatorio Astronómico, el impulso del Gabinete de Máquinas, Hospital General, Colegio de Cirugía de San Carlos o la Real Fábrica de Porcelana del Bueno Retiro son algunas de las fundaciones que fueron delimitando este paraje, infraestructuras todas ellas que, además de otras acciones, le valieron al monarca el apelativo de “mejor alcalde de Madrid”.
Ramón Prieto Bances
Tras estos meses de confinamiento, en los que los estudiantes no han podido continuar con las clases presenciales, queremos tener presentes y enviar un mensaje de confianza a más de 200.000 alumnos de toda España que están preparando las pruebas de acceso a la Universidad, en una convocatoria que, bajo circunstancias excepcionales, añade a los habituales nervios una mayor incertidumbre.
En un decreto del año 1935, el ministro de Instrucción Pública Ramón Prieto Bances, dispuso que, para poder matricularse en cualquiera de las facultades universitarias, sería precisa condición que el alumno hubiera sufrido con éxito una prueba de capacidad denominada “Examen de ingreso en la Universidad”.
Este examen, que se encaminaba a comprobar la cultura general y formación del alumno, se verificaba ante un tribunal de tres examinadores nombrados por el rectorado. No había más calificación que admitido o no admitido. El no admitido definitivamente, aunque lo hubiera sido en la parte escrita, debería repetir íntegramente el examen en sus dos partes.
José Llimona Bruguera
Conmemorar y recordar la muerte de un ser querido con una obra de arte. Como parte de la vida, la muerte es un elemento que ha sido entendido y representado de muy diversas maneras a lo largo de la Historia del Arte, desde los túmulos prehistóricos y las pirámides faraónicas hasta las diversas pietà o memento mori barrocos, desde el naturalismo hasta la alegoría.
Ningún otro momento para tenerlo presente mejor que estos días, en los que la muerte ha estado muy presente en el sentir de la sociedad y estas obras de arte nos acompañan en nuestra doliente visita a los cementerios para dar el último adiós a un ser querido.
Considerado uno de los grandes maestros del arte funerario de su tiempo, José Llimona realizó idealizadas figuras de ángeles para cuya representación aplicó cánones simbolistas.
Matilde Ucelay Maórtua
El concepto de fin de semana y de la casa de vacaciones se impuso a medida que la sociedad de las primeras décadas del siglo XX pasó a ser conquistada por el ritmo con el que se fue imponiendo la jornada laboral y mejoraron las condiciones económicas de numerosas familias. Durante estos meses de reclusión, quienes tienen la suerte de poseer una segunda residencia han sentido añoranza del contacto con la naturaleza, del disfrute del jardín o de la chimenea… y más de uno, tras repensar su existencia urbana, se ha empadronado en aquellos lugares donde estaba la casa familiar de vacaciones.
Todos estos conceptos nos sirven para rendir tributo a Matilde Ucelay, primera mujer que en España recibió el título de arquitecto y en cuya andadura profesional figuran muchas viviendas residenciales en la sierra de Madrid y alrededores, viviendas en las que estos nuevos conceptos de ocio y relax siempre estuvieron presentes.
Francisco Huerta y Calopa
Muchos comienzan ya a preparar sus vacaciones y llega el eterno dilema entre playa o montaña. Las dificultades que, tras la pandemia, plantean los baños en el mar y tomar el sol en la arena hace que muchos se planteen el turismo de interior como una opción para este verano, y Francisco Huerta y Calopa fue uno de los pioneros en este sector.
Nacido en Alcalá de Henares, estudió Derecho en la Universidad Central de Madrid y volvió a su ciudad natal para dedicarse a la abogacía, aunque, atraído por el periodismo, también publicó en varios medios locales y fundó su propio periódico. En 1930, como precursor del turismo en Alcalá, fundó el conocido como Sindicato de Iniciativas Turísticas y Atracción de Forasteros, que instaló casetas informativas en algunas ferias locales y realizó postales del grabado del paraninfo de la universidad que había hecho el pintor Pérez Villaamil, con el objetivo de atraer los primeros turistas a la hoy ciudad Patrimonio de la Humanidad.
José Maluquer y Salvador
Numerosas personas han perdido su empleo debido a la crisis del Covid-19. Afortunadamente, en pleno siglo XXI, contamos con una serie de mecanismos que permiten percibir un ingreso a quienes han quedado parados. Esta ayuda, la prestación por desempleo, tiene su origen en unas reformas ideadas hace más de un siglo y que tuvieron en José Maluquer y Salvador a uno de sus protagonistas.
Maluquer había trabajado en el sector de los seguros, pero en 1900 se inició en el ámbito público. Formó parte del Instituto de Reformas Social (1903) que pretendía mejorar la situación laboral y social de la población. Derivado de este, en 1908, se creó el Instituto Nacional de Previsión (INP), con participación del Gobierno, las organizaciones patronales y los sindicatos, que buscaba gestionar una incipiente seguridad social, que en un principio era de carácter voluntario, y que fue un antecedente directo de la actual. En definitiva, Maluquer realizó una ardua labor en la difusión de la previsión social, iniciada desde el sector privado, pero con el anhelo de una mayor intervención de la administración pública.
Manuel Aguilar Muñoz
Durante los días finales de mayo y los primeros de junio suele celebrarse uno de los acontecimientos anuales más importantes de las letras: la Feria del Libro de Madrid. Este año, con motivo de los momentos excepcionales que vivimos, ha tenido que trasladarse al mes de octubre.
Esta feria tiene una larga historia, pues ya cuenta con 78 ediciones. La primera se celebró en el año 1933 y tuvo en Manuel Aguilar Muñoz, el conocido editor, a uno de sus principales impulsores. Aguilar junto a otros personajes importantes de la edición y las librerías del momento, como Arturo Ruiz-Castillo, pusieron en marcha este proyecto que, con la Guerra Civil, tuvo que suspenderse. Años después, el proyecto se reanudó viajando por diferentes ciudades de la geografía española hasta que fueron surgiendo otras ferias a imitación de la de Madrid, quedando la de la capital como la más importante de todas ellas.
Lorenzo-Víctor Paret y Guasp
Durante el confinamiento, el teletrabajo se ha impuesto como modalidad laboral prioritaria para mantener la productividad de instituciones y empresas y, al tiempo, controlar la difusión del virus. En este tiempo, muchos trabajadores han vivido en sus hogares largas jornadas de trabajo sin horario fijo y apenas han podido distinguir los fines de semana en la continua sucesión de los días.
Por esta razón, queremos hoy recordar al economista y profesor mercantil Lorenzo-Víctor Paret y Guasp, quien, en 1934, en representación de la delegación española que participó en los debates de la Sociedad para el Progreso Social, celebrados en Ginebra, propuso la reducción de la semana laboral a 48 horas, siendo su proposición aprobada por unanimidad.
Fue el primer paso para que José María Zumalacárregui y Prat, conde de Zumalacárregui, economista, precursor y promotor de las Facultades de Ciencias Económicas en España, defendiera en la Conferencia Internacional del Trabajo, celebrada también en Ginebra al año siguiente, y en la XIX Reunión de la Oficina Internacional del Trabajo, la semana laboral de cuarenta horas, el trabajo femenino, las vacaciones pagadas y la extensión de los seguros sociales.
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Pilar Pascual de Sanjuán
Ahora que el curso escolar toca a su fin, queremos reconocer la labor de los docentes que, durante estos últimos meses, desde el cierre de los colegios por la pandemia, han debido adaptarse a una desconocida realidad educativa: clases a distancia, nuevas maneras de explicar y de relacionarse con los alumnos, distintos sistemas de evaluación…
Hoy recordamos a una de las primeras y mejores maestras que hubo en España: Pilar Pascual, que obtuvo el título de maestra superior en 1856 y, tras pasar por varios colegios, ejerció hasta su fallecimiento como regente de la Escuela Práctica Agregada a la Normal de Maestras en Barcelona.
Autora de importantes obras dirigidas a la educación de las niñas entre los siglos XIX y XX, fue la maestra más reconocida de su época. Hoy extendemos ese reconocimiento a todas las profesoras y profesores que han dado lo mejor de sí durante este tiempo.
José Canga Argüelles
Siguiendo una brillante carrera funcionarial, fue dos veces ministro de Hacienda en las dos primeras experiencias constitucionales españolas. En el ejercicio de su cargo, reorganizó la gestión, propuso nuevos arbitrios, consiguió que las Cortes aprobasen el primer presupuesto del Estado en España, presentó un plan para la mejora del crédito público, y redactó varias memorias y proyectos destinados a mejorar los ingresos y a economizar gastos.
En este tiempo de incertidumbre económica, resulta interesante recordar la obsesión de Canga por contribuir a educar a los españoles, o cuando menos a los funcionarios, para promover el crecimiento económico.
En abril de 1838, ingresó como académico de número de la Real Academia de la Historia con el discurso Sobre la necesidad que los hacendistas tienen de dedicarse al estudio de la Historia.
Los hermanos Otamendi
Hoy en día nadie cuestiona que el transporte público se ha convertido en un servicio esencial en las grandes ciudades, pero en el curso de la construcción del ferrocarril subterráneo de Madrid, distintas campañas cuestionaron la rentabilidad del Metro.
Los hermanos Otamendi se involucraron desde un inicio en el proyecto del Metropolitano, mejorando otros proyectos anteriores al proponer la tracción eléctrica, la doble vía, el ancho internacional y el uso exclusivamente urbano. Con el apoyo del Banco de Vizcaya, la aportación del propio rey Alfonso XIII y la participación de otros inversores, se consiguieron los 9.000.000 de pesetas del coste total del proyecto.
Durante la crisis sanitaria del Covid-19 todo el servicio de transporte público ha llevado a cabo un gran esfuerzo para adaptar la oferta y garantizar el servicio, siguiendo la orientación de las autoridades competentes en todo momento.
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Antonio de Sancha
Soñar, aprender, viajar y descubrir desde casa ha sido un escape que en la cuarentena nos han proporcionado los libros. Antonio de Sancha representa ese mundo que llena nuestros espacios y vida íntima.
Se inició embelleciéndolos como encuadernador de varias instituciones como la Real Academia de la Historia o la Biblioteca Real. Su actividad de encuadernador se compaginó con la de librero desde 1755, fecha en que se encuentra el primer pie de imprenta donde se habla de la librería de Antonio Sancha. También fue editor e impresor de libros, uniendo en su persona y taller todos los oficios relacionados con el libro.
Hoy en día, su figura es recordada a través del premio que lleva su nombre y que desde 1997 la Asociación de Editores de Madrid concede anualmente a una personalidad en reconocimiento a su labor por la promoción y la defensa de los valores culturales en general, y del libro y de la lectura en particular.
Francisco Javier de Burgos
Poco a poco, a medida que se va avanzando en las fases del desconfinamiento, empieza a recuperarse el movimiento entre provincias y regiones en España. Durante semanas, los límites entre esas demarcaciones han sido barreras infranqueables con objeto de detener la difusión del virus.
Hoy queremos recordar a quien estableció la organización territorial de España: el político y escritor Francisco Javier Burgos y del Olmo, ministro de Fomento en 1833 con la reina María Cristina de Nápoles, viuda de Fernando VII que quedó como gobernadora del reino durante la minoría de edad de su hija Isabel II.
Javier de Burgos puso en marcha reformas administrativas como la división territorial de España en provincias, publicada el 30 de noviembre de ese mismo año 1833, y vigente en la actualidad con la única excepción de Canarias, que originalmente constituía una sola provincia.
Gonzalo Méndez de Cancio y Donlebún
La anhelada apertura de las salas de cine a medida que avanzan las fases del desconfinamiento nos evoca el inevitable olor a palomitas vinculado con las proyecciones. Aunque tienen sus detractores, cine y palomitas forman un binomio difícil de disociar.
El característico aroma de los granos de mazorca tostado nos sirve de motivo para homenajear al marino asturiano pionero en introducir en Europa el cultivo del maíz procedente del Nuevo Mundo allá por 1604. De su estancia como gobernador y capitán general en Florida provenían las semillas sembradas en su Casariego natal, constatando la primera plantación de esta gramínea documentada en el Viejo Continente.
Arturo Soria
Su interés por las innovaciones (telegrafía, telefonía, topografía o ferrocarril), la geometría y el urbanismo, unido a su sensibilidad por la falta de condiciones higiénicas y habitacionales como consecuencia de la emigración a las grandes ciudades, le hicieron repensar el modelo urbanístico radiocéntrico.
Planteó una “Ciudad Lineal”, de 500 metros de anchura a partir de una gran calle central, de crecimiento ilimitado, en la que convivieran todos los estamentos sociales y donde la salubridad, el ajardinamiento y la horticultura, o la eficiencia de los nuevos transportes supusieran un nuevo patrón social y poblacional.
Repensar nuestro modelo de vida urbana es algo que planea en nosotros tras el confinamiento.
Oliva Sabuco de Nantes
Después de vivir el confinamiento en los hogares y ahora el lento camino hacia la normalidad, muchas personas están desarrollando manifestaciones psicosomáticas de algún tipo. Queremos hoy recordar a Oliva Sabuco de Nantes, una enigmática figura a finales del siglo XVI cuyo nombre consta como autora de la Nueva filosofía de la naturaleza del hombre (1587), una original obra a medio camino entre la filosofía y la medicina.
En ella, entre otras novedades, aporta una incipiente concepción psicosomática de la salud, de la enfermedad y de la terapéutica, sin precedentes durante la tradición anterior, en la que la dimensión psicológica de los fenómenos fisiológicos y de las enfermedades ocupa una posición fundamental, otorgando una gran importancia a las pasiones y a los movimientos del alma en el origen de las enfermedades, es decir, a los procesos psicológicos y los sentimientos.
Asimismo, su idea del contagio de las enfermedades hace compatible su imagen del cuerpo humano con la idea de la alteración patológica del aire, predominante en la época prebacteriológica, siendo el aire corrompido el que penetra en el cuerpo y altera, retiene o expulsa desordenadamente los humores naturales.
Gaspar Brunet y Viadera
Poco o nada tienen que ver los primeros vuelos en avión, a principios del siglo XX, con los del siglo XXI. La sociedad se ha acostumbrado a viajar en avión: la aparición de las compañías de bajo coste y la mejora económica de una gran parte de la población han posibilitado que muchas personas vuelen regularmente. Algo que, probablemente, cambie tras la crisis del COVID-19, aunque poco a poco se volverá a la normalidad.
El primer vuelo en España se produjo gracias a Gaspar Brunet y Viadera, un ingeniero industrial muy interesado en el desarrollo de la aviación, que comenzaba a despegar en la vecina Francia. Conoció a Juan Olivert, quien le encargó la construcción de un biplano tradicional, al que se añadiría un motor. Y el gran día llegó: el 5 de septiembre de 1909, Olivert subió al aeroplano, aceleró el motor, el aparato levantó la cola, se mantuvo en el aire unos 30 segundos y, al aterrizar, Olivert y Brunet habían hecho historia de la aviación en España.
Ramón Areces
Con la confirmación para realizar rebajas en los establecimientos comerciales, acompañadas de las medidas necesarias para evitar aglomeraciones y el cumplimiento de los límites de aforo establecidos, queremos recordar la innovación que en su día supuso la aparición de los “grandes almacenes”. Este modelo de comercio, parte sustancial de nuestra historia reciente, había surgido a mediados del siglo XIX en Francia y se había extendido por Europa y América del Norte.
Ramón Areces, fundador de El Corte Inglés, fue un trabajador infatigable siempre en busca de nuevos caminos e ideas para su empresa. Consiguió implantar hábitos de compra que definieron el comercio moderno en España: ofertas, rebajas y reclamos publicitarios para prensa y radio, entre otros.
Carlos Blanco Soler
Para los que han ganado algo de peso durante esta temporada y están pensando en reordenar su dieta, hoy recordamos a uno de los más prestigiosos endocrinólogos de la medicina española, autor entre otras muchas obras del libro Comilones y sedientos.
El doctor Blanco Soler, además, fue consciente de algunos de los problemas que traería el aumento de la esperanza de vida en España y anticipó numerosas medidas de protección a la vejez, entre ellos la importancia de la creación de centros especiales para personas mayores. Preconizó la creación de la especialidad, con escuelas que formaran en esta materia, no sólo a médicos, sino a enfermeras y asistentes sociales.
Vicente López
Llegan el verano y las altas temperaturas. Cualquier medio es bueno para intentar aliviar el calor: dentro de los edificios, el aire acondicionado y el ventilador y, cuando se sale a la calle, el abanico, que se convierte en un complemento casi obligatorio. Pese a tener un origen milenario, probablemente en el Antiguo Egipto, se conoce de su existencia en la Península Ibérica, al menos, desde la Crónica de Pedro el Ceremonioso, en la que se alude a un servidor del rey al que se define como “el que llevaba el abanico”.
Ya en el siglo XIX, era común entre los estudiantes y jóvenes pintores practicar sus dibujos y pinturas sobre estos materiales. Uno de ellos fue Vicente López. La familia de su madre, Manuela Portaña Miró, estaba relacionada con la decoración de sedas y , desde muy niño, Vicente demostró unas brillantes dotes para el dibujo pintando, precisamente, telas de abanicos. Este fue uno de los motivos que llevaron a su abuelo a matricularle en la Academia de Bellas Artes de San Carlos en el año 1785, donde comenzó una carrera que le terminaría convirtiendo en uno de los principales representantes de la pintura española del XIX.
Ramón de Campoamor y Campoosorio
Los paseos marítimos de las ciudades son uno de los lugares de referencia para los veraneantes que gustan del sol, la playa y el mar. Por toda la costa mediterránea, desde Gerona hasta Cádiz, hay uno prácticamente en cada pueblo y ciudad. También en la zona atlántica, con el paseo marítimo de La Coruña, que en los últimos años se ha convertido en uno de los más largos de Europa, con más de 13 kilómetros de longitud.
Ramón de Campoamor, más conocido por su faceta como escritor, también se dedicó durante buena parte de su vida a la política. Primero fue gobernador civil de Castellón (en 1847) y dos años después aceptó el mismo cargo en la provincia de Alicante. Durante su mandato, se casó con la irlandesa Guillermina O’Gorman, llevó a cabo una importante mejora de la red viaria e impulsó la creación del espectacular paseo marítimo, antecedente directo del actual paseo de la Explanada o Explanada de España, uno de los rincones más conocidos por los que veranean en Alicante y sus alrededores.
Ahora que el verano se acerca, regresan los recuerdos de vacaciones pasadas y esperamos con ilusión los días en que se pueda volver a disfrutar de los paseos marítimos.
Juan de Pablo Bonet
Por imperativo sanitario, es obligatorio el uso de mascarilla como medio para controlar la propagación del COVID-19. En nuestra nueva rutina es incómodo portar este elemento profiláctico que, entre otras molestias, complica la comunicación. Para las personas sordas, que habitualmente leen los labios de los interlocutores, la incomunicación se hace todavía mayor al perder su facultad labiolectora.
Es buen momento para reivindicar la figura de Juan de Pablo Bonet, autor pionero de una innovadora propuesta pedagógica como fue su “abecedario demostrativo” encaminado a la mejora de la comunicación de personas sordas. Así, a principios del siglo XVII, desarrolló un método logopédico por el cual a cada letra del alfabeto le correspondía una postura concreta de la mano derecha creando un nuevo sistema de comunicación.
Isabel María Francisca de Braganza y Borbón
Recién estrenada en Madrid la fase 1 del desconfinamiento, unos de los primeros lugares a los que deseamos poder volver es a los museos.
Precisamente ahora que el Museo del Prado ha celebrado su bicentenario, echamos la vista atrás para recordar su apertura y homenajear a la reina María Isabel de Braganza cuya acertada decisión le llevó a destinar el edificio de Villanueva, malherido como consecuencia de la francesada, para sede del recién creado Real Museo de Pintura y Escultura.
Aguardamos volver a recorrer las salas y comprobar que toda su riqueza artística sigue inmune protegida por su hermosa arquitectura neoclásica.
Pedro Páez
A medida que las fases del desconfinamiento avanzan por toda Europa, los locales donde encontrarse con los amigos empiezan a recobrar su vida, aunque dentro de las limitaciones impuestas. Entre esos lugares, las cafeterías son uno de los preferidos. Por eso, hoy queremos recordar a los europeos que tomaron café por vez primera: los jesuitas Pedro Páez y Antonio de Monserrate fueron apresados en 1589 cuando iban rumbo a Etiopía y pasaron siete años de cautiverio en el Yemen, donde fueron de los primeros europeos en probar el café.
Una vez liberados, Páez llegó a su destino disfrazado de comerciante armenio en 1618, y después de lograr numerosas conversiones al catolicismo, redactó unaHistoria de Etiopía, donde deja constancia de haber sido también el primer europeo en ver las fuentes del Nilo Azul.
Pilar de Valderrama Alday
El teatro rebrota una y otra vez, sobreviviendo al ahogo de todo tipo de dificultades, económicas, técnicas o de censura. Hoy queremos recordar el papel esencial que tradicionalmente han jugado los teatros de cámara, que con pocos medios y mucho impulso, lograron irradiar obras y autores, desde aforos muy reducidos hasta el gran público.
Pilar de Valderrama, fue, junto a su marido, la principal impulsora y artífice del “Teatro Íntimo Fantasio” (1929-1930), con sede en su casa de la calle Pintor Rosales. “Fantasio” ha sido considerado como uno de los teatros de cámara más interesantes del Madrid pre-republicano.
Ruy González de Clavijo
Para los que sueñan con viajes exóticos y destinos lejanos, hoy recordamos a un madrileño a quien quizá pueda atribuirse la aparición de la letra “ñ” en la lengua turkmena.
Enviado por el rey castellano Enrique III para encontrase con el Gran Tamerlán con la intención de crear una alianza para guerrear contra los turcos otomanos, Clavijo fue el español que hasta entonces más lejos había llegado, y casi con toda probabilidad el primer “Embajador” de Europa en Asia.
Su relato es el único testimonio europeo del lujo de esa Corte y base de la leyenda de Samarkanda. Las maravilladas descripciones de una jirafa —vista por primera vez— y de una batalla de elefantes —“marfiles”— son extraordinarias joyas de la narrativa medieval española.
María Moliner
Con el paso de todas las provincias a la fase 1, la vida da un paso más en la vuelta a la normalidad. Uno de los espacios que podrán abrir a partir de ahora serán los archivos y bibliotecas, y con tal motivo traemos el recuerdo de una de las archiveras y bibliotecarias más distinguidas de la historia de España: María Moliner.
Una Real Orden del 2 de septiembre de 1910 permitía a las mujeres concurrir a las oposiciones del Cuerpo Facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos. Una de las pioneras fue precisamente Moliner, quien, tras licenciarse en 1921 en Filosofía y Letras, con sobresaliente y Premio Extraordinario, consiguió sacar la oposición en 1922. Trabajó primero en el Archivo de Simancas y, después, en el Archivo de la Delegación de Hacienda de Murcia. En 1946, pasó a dirigir la biblioteca de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales de Madrid y, a partir de entonces, empezó a concebir su gran obra: el Diccionario de uso del español, que vio la luz entre 1966 y 1967.
María de las Nieves Álvarez
Muchos negocios están teniendo serios problemas para seguir adelante durante estos primeros momentos de la crisis asociada al COVID-19, algunos han tenido que cerrar y otros tantos están en la cuerda floja. Algo similar le ocurrió a María de las Nieves Álvarez.
La burgalesa se casó con Livinio Stuyck, quien, en 1786, heredó y se puso al frente de la Real Fábrica de Tapices de Santa Bárbara. Tras la Guerra de la Independencia (1808-1814), en la Real Fábrica se empezaron a notar los efectos de la crisis; una crisis que fue aún mayor cuando Livinio falleció en 1817.
Fue entonces cuando María de las Nieves decidió solicitar a Fernando VII dirigir personalmente la fábrica de tapices, pese a que su hijo mayor, Gabino, estaba plenamente capacitado para llevar el negocio. Los años siguientes fueron complicados, con una reducción a la mitad de la asignación real; María de las Nieves, pese a todo, consiguió mantener el negocio a flote, como, esperamos que logre la gran mayoría de emprendedores españoles.
Juanito Segarra
Este año, todos los grandes festivales que se celebran en España han tenido que cancelar sus ediciones debido al COVID-19. El éxito de público y el buen hacer en la organización de muchos de ellos ha llevado a exportar su modelo a otros países. Ese modelo tiene su origen en algunos de los festivales que surgieron en torno a la década de 1960, a la estela del gran festival de San Remo (Italia), como el Festival de la Canción Mediterránea o el célebre Festival Internacional de la Canción de Benidorm.
En la primera edición de este último, allá por 1959,Juanito Segarra, junto a la chilena Monna Bell, ganó el primer premio con la canción “Un telegrama”, cuya letra había sido escrita por los hermanos Gregorio y Alfredo García Segura. Sin lugar a dudas, el Festival de Benidorm, ya extinto, quedó en el imaginario como el gran festival musical en España.
Los Cortezo
Carlos María Cortezo y Prieto (1850-1933), conocido como el Doctor Cortezo, pasó a la posteridad por sus importantes trabajos como epidemiólogo, bacteriólogo e higienista. Como director general de Sanidad, creó el Instituto de Sueroterapia, Vacunación y Bacteriología, cuya dirección encargó a Ramón y Cajal. En su intensa vida, cultivó con pasión otras vocaciones como la política o el esperanto. Alfonso XIII le concedió por toda su trayectoria vital el Toisón de Oro.
Sus trabajos fueron continuados por su hijo Víctor María Cortezo y Collantes (1880-1964), digno sucesor en sus estudios como epidemiólogo e higienista. La herencia recibida de su padre indica lo importante que fue para la salud pública, como bien sabemos ahora, la investigación preventiva que se viene desarrollando desde la segunda mitad del siglo XIX.
Francisco de Quevedo
A finales de 1639, con casi sesenta años, Quevedo fue encarcelado en el Convento de San Marcos de León, como caballero del hábito de Santiago. Allí pasó casi cuatro años en los que envejeció y enfermó, mientras releía a los clásicos o escribía, como contrapeso a las condiciones penosas en que se encontraba, sus últimas obras meditativas y neoestoicas (Providencia de Dios, El Job, La caída para levantarse…).
Tras quedar libre en el verano de 1643, volvió a Madrid, donde pasó un año, nos dice, “aprendiendo a andar” de nuevo. En ese tiempo, arregló asuntos, imprimió algún escrito y se retiró a La Torre de Juan Abad (cerca de Villanueva de los Infantes), donde trascurrió el último año de su vida reflejado en un impresionante epistolario que da cuenta de su enfermedad, sus ilusiones, sus esperanzas y, finalmente, su abandono.
Como Quevedo, aprenderemos de nuevo a andar tras el confinamiento, volveremos a caminar y, pertrechados de lecturas y meditaciones en estos días, retomaremos de nuevo la realidad.
Manuel Pedro Bartolomé Cossío
¿Quién no guarda en la memoria el recuerdo de las excursiones que realizó durante la etapa escolar bajo la admirable tutela de sus profesores? La salida del aula para visitar distintos lugares era una de las mayores ilusiones de cada curso.
Esperando a que se reanude la organización de estas actividades en la vuelta a la normalidad de los colegios, hoy recordamos a Manuel Pedro Bartolomé Cossío que supo valorar certeramente el alto valor educativo de la práctica excursionista. Desde la Institución Libre de Enseñanza, se ocupó durante veinticinco años de la dirección y organización de las excursiones para los alumnos, en las que el contacto con la naturaleza se unía, con frecuencia, a una intención artística.
Francisco Bru Sanz
Nadie sabe todavía cuándo volverá el fútbol tal y como lo conocíamos, con miles de personas acudiendo a los estadios de su equipo favorito, cantando y animando junto al resto de seguidores, con los jugadores celebrando cada gol abrazándose con la hinchada. Hasta entonces, y muy poco a poco, los equipos comienzan a retomar los entrenamientos con la vista puesta en que el balón vuelva a rodar sobre el césped lo antes posible.
Precisamente hasta que llegue ese momento, merece la pena recordar a uno de los pioneros del fútbol en España: Francisco Bru Sanz. Pese a nacer en Madrid, desarrolló buena parte de su trayectoria en Barcelona, donde jugó para el principal equipo de la ciudad entre 1906 y 1916. Miembro de la Federación Catalana de Fútbol, también fue árbitro y trabajó como periodista deportivo. Pero sus mayores éxitos los cosechó como entrenador, dirigiendo a equipos como el Español o el Real Madrid y, sobre todo, con la selección española –convirtiéndose en el primer seleccionador nacional de la historia– con la que conquistó la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Amberes en 1920.
Huguenin Dubois, Emilio. Emilio Lhardy
Ahora que acariciamos la idea de volver a sentarnos alrededor de la mesa de un restaurante, si hay un nombre pionero en España vinculado con el origen de la restauración tal y como la conocemos hoy, ese es «Lhardy». Este histórico establecimiento madrileño fundado por Emilio Huguenin Dubois, Emilio Lhardy, lleva en funcionamiento desde mediados del siglo XIX. Desde entonces, sus históricos salones y reservados han sido, y son, frecuentados por las élites políticas y sociales. Sus ademanes y hábitos franceses constituyeron, durante décadas, la única alternativa a las populares casas de comidas, mesones y tabernas de la capital.
Lhardy fue, también, el precursor en servir comida a domicilio, banquetes en Palacio o, curiosamente, a instituciones como esta Real Academia de la Historia.
José Ortiz Echagüe
Todavía a la espera de saber cuándo se podrá viajar, moverse entre provincias y disfrutar de la conducción, en estos días de confinamiento se puede recordar a uno de los personajes más importantes en la historia de la automoción en España: José Ortiz Echagüe.
Nacido en una familia de militares y hermano del escritor Fernando Ortiz Echagüe y del pintor Antonio Ortiz Echagüe, José desde pronto se inclinó por la actividad empresarial. Primero, en 1923, con la empresa de construcción aeronáutica CASA (Construcciones Aeronáuticas S.A.), que se convirtió con los años en uno de los puntales industriales en España. Años más tarde, en 1950, fue nombrado el primer presidente de la Sociedad Española de Automóviles de Turismos (SEAT). Con él al frente, se lanzaron diferentes modelos: el 1400, el 850 o el coche de la época: el 600, un automóvil que cambió por completo la forma de vida de los españoles.
Francisco de Vitoria
Defensor de las libertades y derechos individuales, como también de las relaciones justas entre los estados, Francisco de Vitoria abrió las puertas a la fundación del derecho internacional moderno. Reconoció las ventajas de un gobierno universal y de la concordia entre las naciones para velar por los derechos propios de todos los pueblos y de todos los hombres.
Francisco de Vitoria, que da nombre a la Sala del Consejo del Palacio de las Naciones Unidas en Ginebra, se hace presente en la necesaria búsqueda de soluciones globales para la crisis sanitaria y económica internacional que estamos atravesando.
Francisco Umbral
En 1977, Francisco Umbral publicóLa noche que llegué al Café Gijón, donde recrea la importancia que las tertulias celebradas en ese lugar tuvieron para la cultura española de posguerra y más concretamente para su trayectoria literaria después de su llegada a Madrid en 1961. Allí conoció a José García Nieto, José Hierro o Camilo José Cela, que le abrieron las puertas del mundillo literario de la capital y entabló con ellos una amistad que duró hasta el final de sus días.
Esta obra de Umbral ilustra el valor de los encuentros en torno a una mesa de café, algo que –con la responsabilidad propia de las nuevas circunstancias- volveremos a disfrutar en breve.
San Isidro Labrador
Hoy, 15 de mayo, festividad de San Isidro, recordamos al santo madrileño en cuyo honor este año no podrán celebrarse las fiestas en aquellos lugares que lo tienen por patrón, incluida la capital de España, cuya pradera reflejó Goya a finales del XVIII.
Canonizado el 12 de marzo de 1622 junto a Ignacio de Loyola, Francisco Javier, Teresa de Jesús y Felipe Neri, en 1960 fue declarado patrón de los agricultores españoles.
Pasado el confinamiento, volverán -con prudencia y responsabilidad- las celebraciones populares.
Fotografía (cc) J.J. Martin Espartosa
Antonio Palacios
Estos días hemos visto cómo se reconvertían en hospitales espacios que no estaban destinados para ello. Aunque la tipología de edificios sanitarios se inicia en el Renacimiento, es a finales del siglo XIX y principios del XX cuando se va consolidando.
El gran arquitecto Antonio Palacios, que ya había reinterpretado una catedral para convertirla en Palacio de Comunicaciones, resuelve en el madrileño hospital de Jornaleros o de Maudes un edificio en el que lo pragmático y lo simbólico convergen. En su planta y concepción, fusiona el hospital de Santa Cruz de Toledo, obra de Covarrubias, con la disposición de la antigua Cárcel Modelo madrileña que levantaron en La Moncloa los arquitectos Adaro y Aranguren.
La búsqueda de la ventilación y la luz natural, elementos hoy imprescindibles en la arquitectura hospitalaria, serán los puntos de partida para esta magistral obra.
Ramona Antonia Ormazábal y Goicoechea
Junto a médicos, enfermeras, cuerpos y fuerzas de seguridad y demás colectivos que han realizado estos días una encomiable labor, es justo recordar a las Hijas de la Caridad. Esta congregación religiosa femenina fundada en 1633 en Francia por Vicente Paúl y Luisa de Marillac desembarcó en España en 1790. Desde entonces, no han dejado de ayudar a los colectivos más desfavorecidos.
En la biografía de Ramona Ormazábal se ejemplifica esta labor al frente de inclusas, casas de Caridad y hospitales para enfermos pobres. Se enfrentó a los desastres de la tercera Guerra Carlista, el cólera de 1885, la explosión del vapor Cabo Machichaco en 1893, con quinientos muertos y cientos de heridos, la repatriación de miles de soldados de Cuba tras 1898 o la mortífera gripe de 1918.
Su meritoria labor le llevó a ser la primera mujer sepultada en el Panteón de Hombres Ilustres de Santander, circunstancia que llevó a la denominación actual de Panteón de Personalidades Ilustres.
Manuel Ricol Giner
En estos días en los que las bicicletas recuperan su espacio en las calles queremos recordar la figura de Manuel Ricol Giner, pionero del ciclismo español, que fue considerado por sus propios coetáneos como “padre de nuestro velocipedismo” por su dedicación a la promoción de dicho deporte.
Subido a un biciclo alto y ligero denominadoJirafa, con el cual frecuentaba los paseos del Prado y Castellana, llamó tanto la atención, que la chiquillería y las gentes supersticiosas, le tomaban por “diablo de viaje” o por “brujo, precursor de pestes y calamidades”, saludando invariablemente su paso con una buena salva de improperios y pedradas.
Casto Hernández Hernández
Durante el confinamiento, muchos españoles han aprovechado para hacer una limpieza a fondo de sus casas. Por eso, queremos recordar a Casto Hernández. Nacido en Castilruiz (Soria), pronto se trasladó a la capital de la provincia para instalar una fábrica de jabones y lejías con grandes complicaciones económicas para sacar adelante el negocio.
Este soriano ha pasado a la historia por el invento del asperón: un producto realizado con arenas blancas, principalmente sílice y arcillas, a las que se añadía también carbonato sódico. El resultado eran unas pastillas compactas y de muy fácil manejo que mejoraban sustancialmente el resultado en las limpiezas tanto de suelos como de tejidos con manchas grasientas.
Wenceslao de Argumosa y Bourke
Wenceslao de Argumosa rechazó los cargos y honores ofrecidos por José Bonaparte al inicio de la Guerra de 1808.
Estas renuncias provocaron penas de confinamiento por los franceses que compartió con su hermano Remigio.
Las penalidades de ambos hermanos fueron recompensadas mediante condecoraciones y nombramientos cortesanos por parte de la corona de España años después.
Hay ocasiones en que la renuncia a aparentes beneficios inmediatos conlleva compensaciones posteriores de mayor importancia. Esperamos que así suceda tras el sacrificio que muchos españoles han debido realizar durante la fase más dura del confinamiento.
Maimónides
Ahora que la higiene diaria y la salud personal se van a convertir en un pilar aún más importante en nuestro día a día, cabe recordar algunas de las recomendaciones para llevar una vida sana y saludable que hizo uno de los grandes médicos y pensadores de la edad Media. En su célebreMišné Tora, Maimónides da varias ideas sobre lo que llamaba higiene de vida, que él mismo situaba al mismo nivel que una norma religiosa.
Entendía que lo principal para lograr una buena salud física era evitar los abusos en la alimentación, recomendando incluso concluir las comidas con algo de hambre. Para Maimónides también era fundamental dormir ocho horas y levantarse al amanecer, pero repudiando cualquier siesta que pudiera darse durante el día. Además, animaba al trabajo y al ejercicio físico como medios para sortear las enfermedades más graves.
José Francisco Cosmen Adelaida
Procedente de una familia dedicada desde el siglo XVI al transporte de mercancías y pasajeros, José Francisco Cosmen fue uno de los principales revulsivos del sector en la segunda mitad del siglo XX. En 1960, la Empresa Cosmen, que heredó, se integró en Automóviles Luarca S.A., más conocida como ALSA. De la mano de José Francisco, principal encargado de la compañía, se inició el crecimiento de la empresa, que comenzó con la conexión Asturias-Madrid, siguió con la unión con otros países de Europa y terminó con la expansión de Alsa a otros continentes, como Asia (con una compañía de taxis en Sheuzhen), pero también en África (Marruecos) o Iberoamérica (Chile).
Con el recuerdo de Cosmen pretendemos homenajear a uno de los sectores fundamentales durante esta cuarentena y que, en ocasiones, ha pasado desapercibido: el transporte. Gracias a todos los trabajadores del sector, el país ha podido continuar abastecido y comienza su viaje hacia la normalidad con la próxima apertura a los desplazamientos interprovinciales.
Alejandro Domínguez Martín
Existen personajes no especialmente conocidos, pero cuyos actos cambian las vidas de miles de personas. Es el ejemplo de Alejandro Domínguez Martín, médico e higienista, quien, destinado a Mahón, consiguió reducir la mortalidad de la gripe de 1918 gracias a la puesta en marcha de unas pocas medidas de higiene.
Aún más importante fue su actuación en relación con las epidemias hídricas. Al encontrarse en una isla, la ciudad contaba con poca agua destinada a la bebida, que, además, solía estar contaminada. Alejandro Domínguez Martín desarrolló un proceso de depuración del agua que evitó el desarrollo de epidemias relacionadas con el agua en la ciudad menorquina. Un pequeño gran ejemplo, como el de tantos héroes anónimos de estos días.
Miguel de Baeza
En 1592 se publicó en Alcalá de HenaresLos cuatro libros del arte de la confitería, manual escrito por Miguel de Baeza y considerado como la primera publicación en castellano sobre el arte de la repostería; obra en la que se ‘amasa’ la tradición medieval, la islámica y la judía. El recelo gremial de los confiteros hacía que las recetas se transmitieran reservadamente, con el consiguiente secreto corporativo; la divulgación a través de impresos no era habitual.
Frente a otras especialidades culinarias cuyas recetas son más orientativas, en la repostería la fidelidad a las cantidades en los ingredientes, así como su tratamiento, dan las pautas para un exquisito éxito.
Eso lo sabemos muy bien estos días de confinamiento donde la repostería casera se ha convertido en una manera de despachar tanto el ocio como la intendencia doméstica.
Aurora Villa Olmedo
Ahora que el deporte se ha convertido en tendencia tras el anuncio de poder practicarlo tras más de un mes de confinamiento, queremos recordar a Aurora Villa y Olmedo. Estudió Medicina, pero para poder costearse la carrera había trabajado como profesora de Educación Física, convirtiéndose en una de las pioneras en España en dedicarse a tal tarea. Años después, también fue una de las primeras mujeres oftalmólogas en el país.
Su gran afición, siguiendo los pasos de su primer trabajo, fue el deporte. Aurora Villa practicó la natación, el esquí, el baloncesto o el excursionismo, pero destacó sobre todo en el atletismo, prestando especial atención a los lanzamientos, tanto de martillo como de jabalina. Su mayor logro fue el récord del mundo de lanzamiento de martillo que consiguió el 18 de mayo de 1931, con un lanzamiento de 18,58 metros. Al año siguiente, en los campeonatos de España de 1932 ganó tres de las ocho pruebas en las que compitió (jabalina, salto de altura y 600 metros), consiguiendo el récord de España en las dos primeras disciplinas.
Juan Ribera Piferrer
Quizás por la normalidad con la que ya vivimos el hecho de tener agua corriente en casa, olvidamos las dificultades que nos hubiera causado el hecho de no tener acceso a ella durante el confinamiento. Por ello, creemos ineludible recordar la figura de Juan Ribera Piferrer y de su compañero Juan Rafo.
En 1848, ambos fueron comisionados para estudiar la traída de aguas desde el río Lozoya hasta Madrid. En apenas nueve meses prepararon una memoria –publicada en 1849– que preveía el abastecimiento para el doble de la población que tenía por entonces la capital. Esta misma memoria sirvió de base para la creación del Canal de Isabel II, que trajo el agua desde el mismo río hasta la capital. En apenas siete años, en 1858, el agua llegaba ya a la céntrica calle San Bernardo de la capital, momento en el cual Ribera Piferrer accedió a la dirección del Canal de Isabel II, cargo que ocupó hasta 1867.
Jacint Reventós i Bordoy
Poco después de concluir la carrera, Jacint Reventós ejerció como ginecólogo, neurólogo e, incluso, como cirujano en una plaza de toros; sin embargo, terminó inclinándose por la neumología.
En 1925, junto a Joan Puig-Sureda i Sais, Francesc Gallart i Monés, Joan Codina i Altés y Emili Roviralta i Astoul, pusieron en marcha el Instituto Policlínico o Clínica Platón, que fue la primera clínica en Cataluña y una de las primeras fuera de Estados Unidos basadas en el concepto de medicina de equipo. Esta idea pionera, frente a la medicina individualista habitual hasta entonces, daba importancia al análisis del historial previo del enfermo.
Con su memoria recordamos a todos aquellos médicos y sanitarios que, basándose en parte en los estudios importados por Reventós, hacen todo lo posible por salvar el mayor número de vidas en la situación actual.
Francisco Amorós y Ondeano
Así es como le gustaba definirse a Francisco Amorós y Ondeano, peculiar personaje que podemos considerar como uno de los impulsores de la cultura física en España y uno de los precursores de la fisioterapia.
Tras una etapa como militar, Amorós desempeñó un papel decisivo en la creación del Instituto Militar Pestalozziano de Madrid, que aplicaba el método del innovador pedagogo suizo J. H. Pestalozzi. Exiliado en París, desde 1817 se ganó la vida dando clases de gimnasia en diversas instituciones privadas parisienses, y puso en marcha el «sistema amorosiano» para la educación física orientado tanto a militares como a civiles. Su método gozó de fama internacional siendo difundido desde la capital francesa por numerosos seguidores. Sus escritos fusionan el interés por lo pedagógico con lo clínico.
En la actualidad, nadie duda de los beneficios que la práctica del ejercicio físico despliega en nosotros, máxime en momentos como la presente reclusión.
Ángela Roca Soler
En estos días en los que la higiene se ha tornado aún más importante si cabe, queremos recordar a Ángela Roca y a sus hermanos, Matías, Martín y Josep. Fueron ellos los que pusieron en marcha la primera gran fábrica de radiadores para calefacción doméstica en España, que supuso el primer paso de la célebre marca Roca para convertirse en la gran dominadora de los sanitarios en España.
Comenzaron en Gavá (Barcelona), para, durante los años sesenta, extender sus fábricas de porcelanas sanitarias y griferías a buena parte de la geografía española, con centros en Alcalá de Henares, Sabadell o Alcalá de Guadaira.
Manuel Tapia Martínez
Lo mismo que le ha ocurrido a miles de MIR (médicos internos residentes), que han debido de afrontar una grave epidemia nada más terminar su formación y han tenido que aprender sobre la marcha, le ocurrió a Manuel Tapia Martínez hace más de un siglo.
Este neumólogo, uno de los pioneros de la especialidad en España, concluyó su licenciatura en el año 1918, en plena epidemia de gripe. Pese a que tuvo que retrasar el comienzo de sus estudios de doctorado, la situación en el país le permitió vivir de cerca una situación límite para la medicina y aplicar, en plena pandemia, los conocimientos adquiridos, durante la carrera.
María Alfaro Gutiérrez
En una sociedad como la de principios del siglo XVII, era difícil para la mujer alcanzar relevancia en determinados entornos. Sin embargo, María Alfaro, hija del conquistador Cristóbal de Alfaro, lo logró, participando de forma destacada en las actividades agrícolas, primero junto a su marido o sus hermanos, y después en solitario, controlando los negocios agrícolas que tenía con su esposo, una vez que este falleció.
Pocos sectores están ayudando más que el de la agricultura a intentar mantener una situación de relativa normalidad en medio de la pandemia que nos afecta en estos momentos. Que estas líneas de homenaje a una esforzada mujer sirvan para expresar la gratitud de la sociedad a los trabajadores del campo.
Pedro Zaragoza Orts
Con el deseo de que pronto se recuperen el optimismo y la vitalidad social, hoy queremos rendir un homenaje a todo el sector turístico español, con la biografía de uno de los hombres que mejor supo reconocer las posibilidades y recursos que ofrecía España de cara a la industria del turismo.
Pedro Zaragoza fue un imaginativo e incansable promotor de la misión asumida por la hostelería española, volcada en abrir para el país las puertas que la política cerraba. Desde la alcaldía de Benidorm, en 1952 firmó un Decreto autorizando el uso del bikini no solo en la playa —que nadie se había atrevido a hacer hasta entonces ni en Francia, por ejemplo— sino en todo el término municipal. Fue esta una batalla turística en la que se jugó mucho y lo ganó todo.
Isabel Zendal
Entre 1803 y 1806 la Real Expedición Filantrópica de la Vacuna dio la vuelta al mundo con el objetivo de llevar la vacuna de la viruela a los territorios de ultramar. Esta expedición española, que permitió salvar miles de vidas humanas, es considerada la primera misión médica internacional y el primer programa oficial de vacunación masiva realizado en la historia.
Francisco Xavier Balmis, director de la expedición, contrató a Isabel Zendal con un sueldo igual al que disfrutaban los varones de su formación y funciones, para garantizar que la vacuna se mantendría viva durante la travesía mediante la inoculación escalonada en el propio cuerpo de un grupo de niños. Zendal fue el último expedicionario que se incorporó al convoy humanitario y acompañó a la Expedición durante toda la travesía.
La profesionalidad en el ejercicio de su trabajo nos sirve hoy para recordar uno de los mayores hitos de la medicina preventiva y social y de salud pública que ningún país haya llevado a cabo jamás.
Mariano Benavente González
Así, “el médico de los niños”, llamaban en España a Mariano Benavente, considerado el fundador de la Pediatría como especialidad médica en nuestro país, pues dedicó toda su vida a la Medicina Infantil.
Cuando en 1877 Alfonso XII inauguró en Madrid el Hospital del Niño Jesús, Benavente fue nombrado su director-decano. Su muerte produjo una gran consternación popular. Por suscripción pública se le erigió un monumento en el parque del Retiro en cuyo pedestal original constaba un conocido aforismo suyo: “Medicación sencilla y amor materno devuelven la salud al niño enfermo”.
Hoy domingo, cuando los niños españoles pueden salir a dar un paseo tras mes y medio de confinamiento en sus hogares, hemos querido recordar a este pionero de la Pediatría, cuyo hijo Jacinto recibió el premio Nobel de Literatura en 1922.
Antonio Moreno García
Los jóvenes en edad escolar y los profesores de los centros educativos están realizando un esfuerzo estos días para adaptar los contenidos del curso a las circunstancias del confinamiento.
Antonio Moreno García elaboró en los primeros años de la década de 1960 unas bases escritas con los fundamentos científicos, programáticos, psicopedagógicos, método lógicos e infraestructurales de la educación a distancia, con esquemas de actuación y resolución de la multitud de problemas que pudieran plantearse. Su sistema, que utilizó la Radio y la Televisión como medios de difusión, sirvió de base para crear, una década después, la Universidad Nacional de Educación a Distancia.
Antonio Fraguas "Forges"
Hoy queremos rendir un homenaje a Forges y a los entrañables personajes de su universo gráfico, siempre perplejos ante las circunstancias que les rodean, atrapados en un mundo que no llegan a entender del todo, en el ámbito de la pareja, los amigos, etc.
Su humor atemporal bien sirve para retratar algunos de los momentos cotidianos y absurdos que estamos viviendo en la rutina de la cuarentena. ¿Quién no se ha sentido estos días identificado en algún momento con los náufragos, obligados a combatir la realidad con un ejercicio de fantasía? ¿O con Mariano y Concha?
La reproducción de la viñeta para este fin y momento concretos está cedida gratuitamente por la familia de Antonio Fraguas, alias «Forges».
Miguel de Cervantes
Juan Alix Martínez
Las fiebres tercianas y cuartanas aniquilaban periódicamente a la población. Se les denominaba así porque, después de tres o cuatro días tras los que el enfermo parecía sanado, volvía la fiebre, el sudor y el escalofrío. En el siglo XIX, y como consecuencia de la investigación científica, estas fiebres pasaron a llamarse paludismo y malaria. Se sabía ya de su transmisión a través de la picadura de determinados mosquitos.
El epidemiólogo e higienista Juan Alix Martínez contribuyó con sus publicaciones a la investigación de estas fiebres. Había tenido su primer contacto como profesional con la fiebre amarilla (otra denominación para una nueva calentura producida igualmente por un mosquito) en 1812, justo un año después de haber terminado sus estudios de medicina en Valencia.
También ahora, con el COVID-19, muchos de nuestros actuales sanitarios no han tenido tiempo para la práctica médica; la inmediatez de la pandemia les ha obligado a ponerse en primera línea apenas terminados sus estudios. A todos ellos dedicamos nuestro homenaje de hoy.
Manuel Beltrán Báguena
Este médico y catedrático valenciano fue pionero de una especialidad naciente en algunos países como era la gerontología. En el Hospital Clínico de Valencia, montó un consultorio de geriatría y fue el creador en 1948 de la Sociedad Española de Gerontología, siendo además su impulsor en Europa.
Defendía, como también lo hizo Marañón, que los análisis de laboratorio y la radiología eran solo técnicas complementarias para el diagnóstico, que nunca podrían sustituir a la relación del médico con el paciente a través de la historia clínica y la exploración.
Sirva su ejemplo como homenaje a tantos sanitarios que hoy se desviven por nuestros mayores, sin duda el grupo más afectado por la pandemia del COVID-19.
Luis Jerónimo Fernández de Cabrera y Bobadilla de la Cerda
Los indígenas de la cordillera andina conocían las propiedades de la quinina (corteza del árbol de la quina) contra la fiebre. A través de los jesuitas, el conocimiento de las cualidades febrífugas de la quinina o cascarilla llegaron a Quito y a Lima y se pusieron en práctica para remediar un importante padecimiento de fiebre del virrey Luis Jerónimo Fernández de Cabrera, IV conde de Chinchón, y su mujer Francisca Enríquez de Rivera. En el caso de su esposa, la fiebre fue tan grave que se temió por su vida. La curación de la virreina del Perú se hizo tan popular que al remedio se le denominó ‘chinchona’ en honor al título nobiliario que ostentaba. Posteriormente se generalizó como ‘cinchona’ por Linneo; al registrar la especie, en 1753, como ‘cinchona officinalis’ transcribió el sonido español ‘chi’ a la manera italiana ‘ci’. Rápidamente, las propiedades curativas de la ‘quina’, ‘quinina’, ‘cascarilla de la condesa’, ‘cascarilla de los jesuitas’, ‘chinchona’, ‘cinchona’,…. se difundieron por toda Europa vía España.
Gaspar Massó García
¿Quién no tiene en casa alguna variedad de las tan solicitadas conservas de pescado durante este confinamiento?
La tradición conservera gallega tiene uno de sus representantes más significativos en el empresario Gaspar Massó. Al liderazgo de la industria de conservas de pescado más importante de su tiempo en España y Europa —Massó Hermanos S.A.—, hay que añadir la inquietud cultural que le acompañó a lo largo de su vida y que le llevó a publicar estudios históricos y a formar una muy importante biblioteca.
Recomendamos la lectura de su biografía mientras disfrutamos de una lata de almejas, berberechos, mejillones, sardinas o filetes de anchoa de cualquiera de nuestras excelentes conserveras españolas.
Benito Jerónimo Feijóo
El P. Feijóo, uno de los autores más representativos de la Ilustración, contribuyó a la conformación del ensayo como género literario en nuestras letras y difundió a través de su obra las nuevas ideas filosóficas, críticas y científicas.
Pasó más de medio siglo en el retiro del monasterio de San Vicente de Oviedo, exceptuando dos visitas a Madrid en 1726 y 1728 para tramitar la publicación de sus libros. A pesar de su vida conventual, fue el gran divulgador de las Luces en nuestro país y uno de los españoles más cultos de su tiempo, pues mediante suscripciones a numerosas publicaciones nacionales y extrajeras estaba al tanto de todo lo que se escribía y sucedía en el mundo.
Un buen ejemplo para estos días de confinamiento en casa.
Consolación Azlor y Villavicencio
La vida de Consolación Azlor estuvo marcada por la Guerra de la Independencia y la defensa de la ciudad de Zaragoza. En el primer sitio a la capital aragonesa, los franceses bombardearon el Hospital de Nuestra Señora de Gracia, en el que había más de 2.000 personas, entre enfermos y niños. Consolación no se lo pensó dos veces y entró en el edificio en llamas para intentar rescatar a cuantos pudiera.
Ya durante el segundo sitio de Zaragoza, permitió que muchos enfermos afectados por la epidemia de tifus que afectaba a la ciudad vivieran en su palacio. También se ocupó de pagarles todo lo que necesitasen de la botica, provocando su ruina económica. Consolación Azlor nos permite recordar también a aquellas personas que están ayudando desinteresadamente a enfermos o personas vulnerables durante la actual pandemia COVID-19.
Pere Benet Mateu
De la vida de Pere Benet Mateu apenas se sabe que era uno de los principales boticarios de Barcelona. Su importancia radica en ser el primer boticario en escribir una obra de farmacia en la Península Ibérica y el segundo en toda Europa, tras Manlius de Bosco.
El Liber in examen apothecarium… no era un tratado original sobre farmacia. En él, Mateu preparaba a los aspirantes a boticario que, tras los necesarios años como aprendiz, quisieran preparar el examen que debían hacer para convertirse en maestros boticarios. Se trata de un compendio de todo aquello que cualquier farmacéutico debía saber: medicamentos simples, compuestos, pesas o los libros que debían tener en su biblioteca.
Sirva el ejemplo de Pere Benet Mateu como pequeño homenaje a todos aquellos farmacéuticos que continúan con su labor día tras día durante la pandemia que estamos sufriendo.
Bernardino Gómez de Obregón
Tras recibir una educación profundamente católica y vivir su juventud enrolado en el ejército, Bernardino Gómez de Obregón decidió dejarlo todo y dedicar su vida a cuidar de los más necesitados. Ofreció sus servicios en el hospital de la Corte, vendió todo lo que tenía y, finalmente, fundó la Mínima Congregación de los Siervos de los Pobres, con la que pretendía mejorar la asistencia a los enfermos más desfavorecidos
Sin embargo, la epidemia de peste que afectó a la Corte en el año 1599 le hizo enfermar al atender a un contagiado, lo que provocó su muerte el 6 de agosto de ese mismo año. Con el recuerdo de Bernardino Gómez rendimos un pequeño homenaje a todos aquellos sanitarios que han fallecido intentando salvar vidas durante la pandemia que nos afecta.
José García Santesmases
Tras estudiar varios años en el extranjero, José García Santesmases regresó a España para convertirse en uno de los pioneros de la informática en nuestro país. Entre 1953 y 1954 construyó en la Universidad Central la primera calculadora electrónica analógica de fabricación española.
Años después, ya en 1973, consiguió desarrollar el primer microordenador personal que se produjo en España, una máquina que todavía carecía de teclado con el que poder manejarlo, pero que marcó un hito en el desarrollo de la informática en el entorno español. También debemos agradecerle a García Santesmases la realización de un diccionario español-inglés de términos informáticos, vigente aún en la actualidad.
En días como estos, en los que muchos españoles teletrabajan desde casa con su ordenador personal, es obligado recordar a esta figura relevante de la informática en España.
Andrés Almonaster Rojas
Este mecenas y filántropo fue una de las principales figuras de la Luisiana española desde su llegada en 1769. En el año 1788, cuando Almonaster ya ostentaba el cargo de regidor de Nueva Orleans, la capital vivió varios desastres naturales que asolaron la ciudad: un gran incendio, el desbordamiento del río Misisipi y una importante epidemia. Fue entonces cuando Almonaster dio un paso al frente financiando la recuperación arquitectónica de la ciudad: reubicó el Colegio Español y reconstruyó la iglesia de San Luis, en la que puso especial interés, y que terminaría siendo la catedral y sede del obispado de Luisiana, creado en el año 1795.
La memoria de Almonaster nos recuerda a aquellos que en la actual crisis deciden ayudar a la sociedad desinteresadamente.
Ibn Jatima
El caso de Ibn Jatima es poco frecuente, no sólo en la literatura medieval, sino también en el caso andalusí. El estar alejado de la corte nazarí granadina en su Almería natal le permitió escribir una poesía con un objetivo puramente estético, alejada totalmente de la servidumbre al político de turno, tan habitual en la época.
Ibn Jatima también trató sobre la Peste Negra que asoló Almería en el año 1348. El poeta y literato escribió un tratado sobre la pandemia en el que la analizaba alejándose de las explicaciones teológicas, como un castigo divino, o de hechos sobrenaturales. La examinó desde una perspectiva puramente científica y médica, intentando descubrir su origen y causas de la misma forma que lo hacen investigadores de hoy en día con el COVID-19.
Matías de Irala
Este reconocido pintor, dibujante y grabador en buril y en dulce, ingresó en la Orden de San Francisco de Paula con 24 años y desarrolló toda su obra en su celda del convento de la Victoria de Madrid. Incluso el prelado del convento le dispensó de ciertos oficios religiosos para que dedicara el mayor tiempo posible a pintar y grabar en su celda.
Durante los cuarenta y ocho que permaneció en el convento, creó una especie de aula abierta y, poco antes de morir, fue admitido en la recién creada Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.
Francisco Romero Robledo
El que había sido ministro de Fomento durante el reinado de Amadeo de Saboya, revalidó la cartera de Gobernación hasta en tres ocasiones en diversos gobiernos de Cánovas del Castillo. En la última de ellas, salió –o fue obligado a salir del Gobierno, según Silvela– por su política en relación a la cuarentena por el cólera que afectó al país en el año 1885.
Romero Robledo tuvo una oposición total y absoluta a la vacuna que había desarrollado el virólogo Jaime Ferrán, y que había demostrado holgadamente su eficacia. El ministro se oponía por creer que la vacuna era “un procedimiento secreto”. Su negativa a la vacuna le terminaría costando el cargo el 12 de julio de 1885.
Pere Carbó Casañas
Desde los 13 años, Pere Carbó trabajaba en un colmado como aprendiz, del que terminó haciéndose cargo con el paso de los años. Poco a poco se fue haciendo con más establecimientos y conociendo cada vez mejor el negocio. Los colmados se le quedaron pequeños y en 1959 ideó un nuevo concepto: el supermercado.
Para sacarlo adelante, se unió económicamente a Josep Botet, también con una larga experiencia en el mundo de los colmados, y con un cuñado de este, Prat. Para el nombre de su primer supermercado eligieron las iniciales de sus apellidos dando como resultado Caprabo.
Que sirva el recuerdo de Carbó, Prats y Botet como pequeño homenaje a todo el personal de los supermercados que tantos esfuerzos están realizando en estos días de confinamiento.
José de Vargas y Ponce
Quien fuera director de la Real Academia de la Historia –y como tal espléndidamente retratado por Goya–, sufrió arresto domiciliario al no colaborar con los franceses tras los acontecimientos de 1808 que le sorprendieron en Madrid.
Vargas Ponce aprovechó el tiempo de la reclusión en su domicilio para ordenar y revisar sus trabajos de tipo histórico y literario, ultimar textos que no había podido concluir así como traducir y publicar varias obras.
Este breve episodio de su intensa biografía es muestra de cómo puede emplearse este tiempo y estas circunstancias que nos han tocado vivir.
Chicho Ibáñez Serrador
En apenas dos décadas, la televisión se convirtió, tras el desarrollismo de finales de los años 60 y, fundamentalmente, en los 70, en la estrella de los hogares. Su creciente omnipresencia la erigió en la principal oferta de ocio familiar compartido, desbancando a la radio que pasó a ser una alternativa más individual. Hasta la llegada en 1990 de los canales privados, TV1 era, prácticamente, la única opción y en esos años el entretenimiento tenía un nombre: Chicho Ibáñez Serrador. Desde el comienzo de su andadura profesional en el ente público en 1963, sus programas forman parte de las referencias de la cultura audiovisual de varias generaciones de españoles que compartieron en familia sus momentos de ocio frente al televisor. Entre programa y programa, pasamos de la imagen en blanco y negro al color, de la España franquista a la España Constitucional.
En estos días de confinamiento, la televisión en familia vuelve a ser, frente al consumo más individualizado y ‘a la carta’ que ofrecen las nuevas plataformas, una opción destacada.
Ignacio María Ruiz de Luzuriaga
Tras estudiar en Francia y en Reino Unido, donde se doctoró en la Universidad de Edimburgo, Ruiz de Luzuriaga regresó a España para convertirse en uno de los pioneros de la salud pública.
Su trabajo en relación a esta debe encuadrarse en elsanitary movement, corriente que conoció en Gran Bretaña y que defendía actuaciones puntuales en relación a la salud pública que, emanadas de los monarcas absolutos, eran de obligado cumplimiento.
En España tuvo un papel fundamental en la extensión de la vacuna de Jenner, primera efectiva contra la hasta entonces mortífera viruela, en especial en Madrid y en Andalucía, zona a la que proveyó de pus vacunal.
Ángela Ruiz Robles
Ángela Ruiz fue una educadora e inventora que ha pasado a la Historia por el desarrollo de la enciclopedia mecánica. Esta enciclopedia se basaba en un sistema de activación mediante pulsadores que mostraban al alumno las lecciones de manera interactiva y amena, con gran facilidad de manejo y un peso y volumen reducidos. Utilizaba, además, tintas luminiscentes que permitían leer en la oscuridad y un sistema de pulsadores que equivaldrían a los modernos hipervínculos.
La enciclopedia mecánica de Ángela Ruiz fue el precedente directo, en definitiva, de nuestros libros electrónicos. Sin lugar a dudas, uno de los mejores entretenimientos para pasar esta cuarentena leyendo y evadiéndonos de la crisis que atravesamos.
Nicolás Taboada Leal
Este polifacético médico y literato gallego difundió la vacuna de la viruela, fue el primer médico que vio en España casos de la epidemia de cólera-morbo en 1833 y propuso las islas de San Simón y San Antonio para crear un lugar en donde pasasen las cuarentenas los barcos procedentes de zonas endémicas.
Por todos estos méritos, recibió, entre otras distinciones, la llamada «cruz de Epidemias» –hoy Orden Civil de Sanidad– establecida en 1838 para premiar los servicios y méritos prestados en la asistencia a luchas sanitarias o epidemias, como los que actualmente prestan todos los sanitarios españoles en la pandemia del COVID-19.
Manuel Bayeu
Contrariamente al confinamiento forzoso y puntual en el que estamos inmersos, hubo quien decidió voluntariamente el aislamiento del «mundanal ruido» buscando vital inspiración en la disciplina de la vida cartuja y en la entrega a Dios.
Manuel Bayeu y Subías ingresó en la Orden Cartuja en la veintena, desarrollando gran parte de su producción en diversos edificios monásticos como la Cartuja de las Fuentes o del Aula-Dei (Aragón) o Valldemosa (Baleares). Encontró en su oficio de pintor la prolongación de su existencia religiosa desarrollando, tanto en fresco como en lienzo, programas iconográficos de asunto divino que tan bien conocía.
Pese a su confinamiento, estuvo al corriente de las tendencias pictóricas del momento, no en vano mantuvo contacto con sus dos hermanos pintores, Francisco y Ramón, y con su genial cuñado Francisco de Goya.
José Celestino Mutiis
Con motivo de la Real Expedición Botánica del Nuevo Reino de Granada dirigida por José Celestino Mutis, se reunió a un grupo de pintores para que realizasen los dibujos de las plantas recogidas para su estudio. Fue el caso de Antonio Barrionuevo, los hermanos Cortés, Antonio y Nicolás, así como Vicente Sánchez y Antonio de Silva. Pese a que la expedición debía reunirse en 1786, debido a la epidemia que afectaba al Nuevo Reino de Granada, tuvieron que guardar una cuarentena de casi un año en Popayán antes de poder comenzar a trabajar en Santafé, ya en 1787.
El ejemplo de estos pintores nos enseña que la espera durante la cuarentena nos permitirá seguir con nuestros objetivos una vez todo haya pasado.
Francisco Méndez Álvaro
De entre todas las acciones que desarrolló el higienista y publicista Méndez Álvaro, destaca la consolidación del semanarioEl siglo médico, una publicación que terminó por convertirse en el medio de comunicación relacionado con la salud y la medicina más importante y longevo de España hasta mediados del siglo XX. A través de sus páginas, aspiró a que nuestro país contase con los medios, maneras e instituciones que existían en otros países del entorno europeo.
Que sirva el ejemplo de Méndez Álvaro para recordar a todos aquellos periodistas y profesionales de la comunicación que están realizando una gran labor de información a la sociedad siguiendo criterios médicos y científicos.
El Marqués de Valdecilla
Ramón Pelayo de la Torriente, montañés de origen humilde, consiguió una importante fortuna en Cuba con explotaciones de aguacate y azucareras. En la Guerra de Cuba convirtió su propia residencia particular en cuartel de las tropas españolas y hospital de sangre. Ya en España, tras la epidemia de gripe de 1918 que reveló las carencias sanitarias del Santander, se hizo cargo en solitario de la construcción de un Hospital nuevo, reorientándolo en 1927 a que prestara asistencia a los pobres de la provincia y también a enfermos privados o procedentes de mutuas. El marqués se exigió que la asistencia prestada fuera de la más alta calidad técnica y científica, en lo que sería el inicio de una escuela de medicina y cirugía.
El retorno a la sociedad de los beneficios de su actividad empresarial es anticipo de acciones generosas que estos días están realizando algunos de los más destacados empresarios españoles
Antonio Almodóvar Ruiz-Bravo
El médico militar Antonio Almodóvar Ruiz-Bravo, destinado en el Hospital Militar de Palma de Mallorca en cuya Universidad se encargó también de la cátedra de Física y Química, destacó en la gestión de epidemias como la de la fiebre amarilla que asoló la isla en los años 1820 y 1821. Designado inspector de contagios, se trasladó rápidamente a los lugares afectados y, cuando la epidemia apareció en Palma, fue el primero que la declaró contagiosa y entró voluntario en el lazareto de Cal’Ardiaca, prescindiendo de determinaciones políticas y otras prevenciones.
Su figura sirve para homenajear a los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado que estos días velan por el bienestar de todos.
Concepción Manso de Zúñiga
La joven Concepción Manso de Zúñiga no dudó en socorrer a las víctimas de una importante tragedia ferroviaria acaecida en 1903 en las proximidades de la localidad riojana de Cenicero cercana a la torre medieval residencia de sus padres, los condes de Hervías.
Ella, junto a otros muchos vecinos de la localidad, fueron los primeros en acudir al rescate de los ochenta heridos y los cuarenta y tres fallecidos con los que se saldó el accidente.
Las situaciones adversas pueden sacar, como en este caso, lo mejor de nosotros mismos, al igual que está sucediendo en numerosas acciones de héroes anónimos en la lucha contra la pandemia del coronavirus.
Jerónimo de Ayanz y Beaumont
Nombrado por Felipe II administrador general de las minas del reino en 1597, estuvo a punto de morir durante una inspección minera a causa de los gases tóxicos desprendidos. Con el fin de evitarlo, ideó sistemas para poder respirar en aire viciado. Un desarrollo posterior, le llevó a probar en 1602 equipos de buceo pioneros que permitían estar debajo del agua por tiempo indefinido, adelantándose en más de dos siglos a los sistemas de buceo actuales.
Su vida y su creatividad al servicio del bien común es un ejemplo inspirador que recuerda las ingeniosas y necesarias soluciones que vemos estos días para paliar la falta de material de protección sanitaria.
José Ignacio Bartolache y Díaz de Posada
Durante la epidemia de viruela que afectó a Nueva España en 1779, el médico y ensayista José Ignacio Bartolache presentó un plan para evitar la propagación de la enfermedad. En él, recomendaba la limpieza de la vía pública, la ventilación de los templos y la música en las calles, en especial durante la noche, con el objetivo de levantar la moral y el ánimo del pueblo.
El modelo que propuso Bartolache en Nueva España nos recuerda a algunas acciones espontáneas de estos días, como los aplausos o la música desde los balcones, en un intento por sobrellevar lo mejor posible, todos juntos, unidos, un momento de crisis como el que vivimos.
Segundo de Chomón
Durante estos días en casa, una de las principales opciones de entretenimiento son las diversas películas y series que pueden verse en la programación de los diferentes canales o a través de las varias plataformas de televisión por cable.
Es buen momento para recordar algunos personajes que trajeron a España el cinematógrafo inventado por los hermanos Lumière. Entre ellos, destaca Segundo de Chomón, uno de los grandes pioneros del cine español y mundial en los primeros años del siglo XX que destacó como director, director de fotografía, truquista y productor. Además, inventó una nueva técnica para el coloreado de películas y fabricó su propia cámara tomavistas.
Simone Ortega
Vivimos días para dedicar tiempo también a la cocina. España ha contado siempre con recetistas y cocineros importantes como Juan de Abárzuza (cocinero mayor de Carlos III el Noble de Navarra), Nicolau de Santafé (introductor de la caña de azúcar en la Valencia medieval), Toribio de la Vega (cocinero mayor de Isabel de Castilla), Jaume Bonança (repostero y confitero de los Reyes Católicos), Ruperto de Nola (cocinero de Fernando I de Nápoles), el enigmático Pastelero de Madrigal, Domingo Hernández de Maceras, Francisco Martínez Montiño (cocinero de Felipe III y Felipe IV), Diego Granado Maldonado, Juan Altimiras o Simone Klein, esposa de José Ortega Spottorno, por sugerencia del cual escribió sus 1080 recetas de cocina, uno de los recetarios más exitosos.
Alejandro Finisterre
La vida de Alejandro Finisterre esta llena de episodios extraordinarios e inspiradores en los momentos de mayor dificultad.
Trabajador infatigable, hoy le recordamos, además de por su productiva labor como editor del exilio republicano, por su faceta de inventor. Desarrolló inventos como el “paso de hojas mecánico”, un artilugio que servía para pasar las hojas de las partituras o el baloncesto de mesa. Su producto estrella fue el “futillo” es decir el futbolín.
Hoy en día, este juego, ideado en su día para entretener a los niños convalecientes de la Guerra Civil que no podían jugar en la calle, cuenta con una Federación Española, numerosos campeonatos e incluso un mundial.
Teresa Castellanos
Los ejercicios calisténicos no necesitan ningún tipo de equipamiento para realizarse. Se realizan sólo usando el peso del propio cuerpo. La ventaja es que pueden realizarse en cualquier sitio: nuestra casa, la habitación de un hotel… por lo que se pueden hacer en cualquier momento y lugar. En España, Teresa Castellanos de Mesa, los introdujo en el colegio femenino Loreto Francés de Madrid en el año 1847, convirtiéndose con ello en una pionera de la gimnástica higiénica.
Teresa Castellanos fue también una pionera de la esgrima. Ya en 1840 se había establecido en París como profesora de Esgrima con escuela propia, trabajando también como pensionada del floretista inglés lord Seymourd en su sala de armas.
Adolfo de Rivadeneyra
Diplomático, orientalista, viajero y novelista, Adolfo de Rivadeneyra y Sánchez encarna la figura del escritor de viajes en el que confluyen su experiencia laboral en misiones diplomáticas por todo el mundo (principalmente en Oriente), su conocimiento de lenguas (llegaría a manejar once) y sus rigurosos estudios de historia, geografía o costumbres de pueblos lejanos.
Romanticismo y exotismo a partes iguales, mezclados con erudición científica, hacen de su obra literaria un ejemplar testimonio de lo mejor del orientalismo decimonónico.
Viajar a través de la lectura de sus libros es una recomendada propuesta para evadirnos en estos días de confinamiento.
Carmen Angoloti Mesa, duquesa de la Victoria
Carmen Angoloti, enfermera y amiga de la Reina Victoria Eugenia de Battenberg, fue una de las principales responsables de la Cruz Roja en España durante la primera mitad del siglo XX. En 1921, tras conocerse la noticia del Desastre de Annual, se desplazó a Melilla por encargo de la Reina para organizar la ayuda de Cruz Roja sobre el terreno. Angoloti acudía al frente para decretar los recursos humanos y materiales necesarios, además de gestionar la obtención y distribución de los mismos, y determinar los servicios enfermeros necesarios. En definitiva, Angoloti es todo un ejemplo de cómo gestionar recursos sanitarios en un momento de crisis. Sirva el recuerdo de su vida como homenaje a los sanitarios españoles que están afrontando de modo ejemplar la lucha contra el COVID-19.
San Juan de la Cruz
San Juan de la Cruz estuvo más de ocho meses encerrado en una cárcel conventual de Toledo. Lo habían condenado sus propios compañeros de Orden Carmelita contrarios a la reforma de Santa Teresa con la que colaboraba el frailecillo de Fontiveros.
Tras padecer unas condiciones extremas, se fugó a mediados de agosto de 1578 llevando consigo un cuadernillo en el que había escrito, entre otros poemas, nada menos que las primeras treinta y una estrofas delCántico espiritual.
Ese episodio de la vida de San Juan es buena muestra de cómo incluso en las circunstancias más adversas, de libertad restringida, el ser humano es capaz de producir los más altos frutos de su capacidad creativa.
Manuel de Sada
En sus años como Virrey de Navarra (1754-1759) ,Manuel de Sada y Antillón decretó el cumplimiento de varias Reales Cédulas, entre ellas la del 2 de junio de 1756, en la cual, por mandato de Fernando VI, se prohibieron en el Reino todo tipo de juegos de mesa: naipes, tablas o cubiletes, so pena de rigurosas multas.
En los últimos años, estos juegos, sin necesidad de ser prohibidos oficialmente, habían sido arrinconados por otras alternativas más tecnológicas. En estos días, durante el confinamiento por el COVID-19, los juegos de mesa en el hogar son una propuesta de ocio como no lo han sido en los últimos años.
Ziryab
Ziryab, el músico, cantor, poeta y gastrónomo muerto en Córdoba en el 857, fijó un orden de platos para los banquetes: entremeses o una sopa, carnes asadas de cordero o vaca, caza o aves condimentadas, para terminar con dulces, como pasteles o bizcochos, pastas con fruta aromatizadas con vainilla o fruta confitada rellena de pistachos y avellanas.
Ziryab mostró el sabor de los espárragos trigueros, las ensaladas de alcauciles y los guisos de habas, plato que en la actualidad se conserva en Córdoba con el nombre de “ziriabi”.
Ziryab, que daba tanta importancia a una dieta equilibrada como a la higiene personal, abrió en Córdoba lo que hoy sería un instituto de belleza.
Juana I
La reina Juana comenzó en febrero de 1509 un confinamiento que terminó cuarenta y seis años más tarde con su fallecimiento. Fue su padre, Fernando II de Aragón, quien decidió encerrarla tras la muerte de su marido, Felipe el Hermoso, y la negativa de Juana a casarse en segundas nupcias. El amor por su primer esposo, que también le llevó a la locura, provocó su encierro.
Durante esos largos años de reclusión se pasó del olvido de la reina a la recuperación de su nombre, con la rebelión de las Comunidades, sufriendo “una dura y amarga soledad”, tras la marcha de su hija Catalina, en 1524, que concluyó treinta años después.
Ruy López de Segura
El clérigo y ajedrecista de Zafra fue uno de los pioneros en la teoría del ajedrez tal y como lo conocemos hoy en día. Plasmó sus ideas sobre este juego de estrategia en elLibro de la invención liberal y arte del juego del ajedrez, un tratado en el que se basan algunos de los movimientos que todavía utilizan actualmente figuras como Anatoli Karpov o Gari Kasparov.
Si en un día del confinamiento, la familia se decide a jugar al ajedrez para pasar el rato, no cabe más que recordar a esta gran figura en cuyas ideas vamos a basar buena parte de nuestros movimientos.
Jaime Ferrán y Clúa
Hace ya más de un siglo, este virólogo se convirtió en uno de los pioneros de la inmunología moderna, al conseguir una vacuna para la tuberculosis. La vacuna antialfa, así fue como la denominó, se generalizó desde 1920 no sólo en España, sino también en otros países de Hispanoamérica, como Argentina o Uruguay. En torno a 1927, en tan solo siete años, se habían llevado a cabo un millón inoculaciones en todo el mundo y su uso había sido recomendado por la Dirección General de Sanidad.
Confiamos en personas como Jaime Ferrán para conseguir una rápida y efectiva vacuna que logre frenar el avance de este virus.