Losbartolillos son unos dulces típicos de larepostería madrileña que se suelen elaborar enSemana Santa. Se trata de una especie deempanadillas fritas de forma triangular, que elaboradas con una masa muy fina rellena decrema pastelera.[1] Los bartolillos se categorizan dentro de larepostería, al igual que loschurros, comofrutas de sartén debido a que son dulces que se elaboran en fritura de aceite.[2] Se suelen servir preferentemente calientes.[3]
Sobre el origen de este dulce español se sostienen diversas teorías, se dice que los trajeron los romanos en su invasión de la Península, otros autores comentan que la receta vino de la época delAl'Andalus. La tercera teoría es que este postre nació de las elaboraciones que realizaban las monjas de los conventos. Sea como sea existen descripciones de este dulce ya en el siglo XIX asociadas a la cocina madrileña.[4] A pesar de ello se pueden encontrar de forma tradicional en otras regiones de España, como por ejemplo enGuadalajara.[5] El sitio emblema para disfrutar de estas delicias en Madrid capital es Pastelería Luzón, en la calle Conde de Peñalver 42, llevan elaborándolos más de 85 años continuados por la misma familia
Los bartolillos son dulces rellenos de crema pastelera, y posteriormente fritos. Algunos de ellos antiguamente se rellenaban decarne picada (de forma muy similar a lasagujas de carne).[4] La masa se elabora conharina ymanteca de cerdo, es tradicional que la crema pastelera se aromatice con algúnlicor.[6] Tras la composición se suelen freír en aceite hirviendo hasta que doren. Se sirven conazúcar espolvoreado, aunque también puede ser conalmíbares.[7] Se dice que la masa de lospestiños es la misma que la de los bartolillos solo que más gruesa en la primera (debido a la falta de contenido). Deben comerse al instante, recién hechos, pero nunca templados.[3]
Son mencionados en Misericordia, deBenito Pérez Galdós: "Celedonia, ponte tu falda nueva, que vas a casa de Botín. Te apuntaré en un papelito lo que quiero, para que no te equivoques». Dicho y hecho. ¿Y qué menos había de pedir la señora, para hacer boca en aquel día fausto, que dos gallinas asadas, cuatro pescadillas fritas y un buen trozo de solomillo, con la ayuda de jamón en dulce, huevo hilado, y acompañamiento de una docena de bartolillos?[8]