Como consecuencia, se confirmó la preponderancia de Austria en losBalcanes y la región delDanubio, marcando el final de la hegemonía turca, que había sido indiscutible en el periodo anterior (hasta elsitio de Viena de 1683).
El tratado significó la fijación de unequilibrio duradero entre las potencias de la región, que no se rompió hasta el siglo XIX; aunque la delimitación territorial varió en eltratado de Belgrado (1739), que devolvió a los turcos el norte deBosnia, la zona de Belgrado y Oltenia.
Una exposición en Požarevac que muestra cómo se firmó el tratado.