Tombuctú[2] (oficialmente, enfrancés:Tombouctou; entuareg ⵜⵏⴱⵈⵜTin Buqt; enkoyra chiini,Tumbutu; eninglés:Timbuktu), apodada «la ciudad de los 333 santos», es una ciudad situada a siete kilómetros delrío Níger, capital de laregión homónima, en laRepública de Malí. Con sus54 453 habitantes es la localidad más poblada de la región y la decimotercera ciudad del país.[1] Su ubicación geográfica la convierte en un punto de encuentro entreÁfrica Occidental y las poblaciones nómadasbereberes, siendo un enclave histórico de laruta comercial transahariana.
Se hizo próspera porMansa Musa, rey delImperio de Malí quien se anexionó pacíficamente la ciudad en 1324.[3][4] Tombuctú fue capital intelectual y espiritual delIslam en todaÁfrica durante los siglosXV yXVI. Acoge variasmadrasas y la prestigiosaUniversidad de Sankore, considerada la primera universidad del mundo.[5]
Hoy en día se conservan veintidós mausoleos de los «santos» musulmanes de Tombuctú, de los cuales dieciséis forman parte delPatrimonio de la Humanidad. Tres de las tumbas pertenecen a las tres grandes mezquitasDjingareyber, Sankore ySidi Yahya. Al ser de barro toda la ciudad y sus monumentos, están bajo la amenaza de ladesertificación, siendo probable la desaparición de Tombuctú para 2100.[6] Estudiosos locales y coleccionistas todavía cuentan con una impresionante colección de antiguos textos griegos[7] y en el siglo XIV fueron escritos y copiados importantes libros, estableciendo la ciudad como centro de una importante tradición escrita en África.[8]
Existen varias teorías para intentar explicar el origen del nombre de la ciudad. Por un lado, se cree que se compone de la unión detin, que significa «lugar» ybuktu, que es el nombre de una vieja mujer maliense conocida por su honestidad y que vivió en la región. Lostuareg y otros viajeros confiaban a esta mujer todas sus pertenencias que no tenían uso en su viaje de regreso al norte. Así, cuando estos volvían a casa y les preguntaban dónde había dejado sus pertenencias, estos respondían que las habían dejado en Tin Buktu, esto es «el lugar donde vive Buktu».
ParaAbderrahmane Es Saâdi la ciudad recibe ese nombre debido a que, en sus orígenes, algún bien fue custodiado por un esclavo llamado Buctú, que significa «deEssuk» (una localidad del norte de Malí, a menudo referida por historiadores árabes como Tadmakka). Por tanto, enbereber significaría «el lugar de Buctú».[9] Otra teoría deRené Basset propone que proviene del idioma bereber antiguo, en el quebuqt significa «lejos», así queTin-Buqt significaría «un lugar lejano», como lejana es una localidad en eldesierto del Sahara. Para otros, como el explorador alemán del siglo XIXHeinrich Barth, la segunda parte del nombre proviene de la palabra árabenekba, que significa «duna», significando por tanto «lugar de dunas» o «depresión entre las dunas».[9]
La ciudad fue fundada por lostuareg en torno al año 1100 por su proximidad al río Níger como un puesto de comercio, durante la dinastíaMandinga.[10][11] Tombuctú era el punto de entrada al desierto del Sahara en la ruta transahariana desde el sur al norte; aquí se reunían los camelleros tuareg, quienes comerciaban con lasal que traían delMediterráneo y la intercambiaban pororo,fruta ypescado con las tribus negras que poseían dichos bienes en abundancia. La procedencia del oro con el que comerciaban estas tribus era desconocida, y sumado al hecho que no se permitía la entrada a la ciudad a los no musulmanes, originó las más diversas leyendas sobre la ciudad. Un antiguo proverbio de Malí decía:
El oro viene del sur, la sal del norte y el dinero del país del hombre blanco; pero los cuentos maravillosos y la palabra de Dios solo se encuentran en Tombuctú.
Proverbio maliense
Durante el siglo XIV se construyó la muralla actual y la primera mezquita. Tuvo su mayor esplendor durante el reinado de losAskia (1493-1591), con más de100 000 habitantes de diversas etnias:bereberes,árabes,mauritanos,bambas y tuareg. Los habitantes estaban organizados en barriadas, donde se agrupaban, pero manteniendo activa la ciudad mediante el comercio.
Pero Tombuctú también fue famosa por su cultura, y se convirtió en un centro de estudios islámicos gracias a las diversas facultades de su universidad. Cuando la prohibición a los no musulmanes fue levantada, durante la época francesa, llegaron a su universidad letrados y científicos de distintos lugares,españoles,egipcios,persas y de todo elMagreb.
En 1312,Mansa Musa se convirtió en el rey delImperio de Malí, y fue él quien convirtió a Tombuctú en un importante centro comercial y en un gran centro de estudios islámicos. Entonces, el imperio controlaba gran parte de las rutas comerciales entre el oro del sur y la sal del norte; doce años después se anexionó la ciudad y la potenció como punto de unión de estas rutas comerciales.[11]
Mansa Musa fue un devoto musulmán, interesado en expandir la influencia delislam. En sus primeros años como rey, envió a ciudadanos malienses a estudiar en las universidadesmarroquíes; al final de su reinado estos ciudadanos volvieron y establecieron sus propios centros de estudio en la ciudad.[11] Como musulmán, ordenó la construcción de grandes mezquitas (entre ellas lamezquita de Djingareyber en Tombuctú, por el arquitecto granadinoAbu Haq Es Saheli en 1326),[12] bibliotecas y madrasas. Aunque el Imperio Malí perdió el control sobre la región en el siglo XV, la ciudad permaneció como el mayor centro islámico delÁfrica subsahariana.[11]
Si bien bajo el control de Mansa Musa la ciudad prosperó, la edad dorada de Tombuctú llegó bajo el dominio delImperio songhai; la ciudad fue conquistada por las tropas enviadas por el reySonni Alí en 1468. Este monarca, animista convencido, persiguió los musulmanes y especialmente a los círculos intelectuales de Tombuctú.[11]
Su sucesor,Askia Mohamed I fue sin embargo un devoto musulmán que utilizó a los estudiantes como asesores legales sobre cuestiones éticas. Bajo su reinado, la religión y el estudio ocuparon de nuevo un lugar principal en el Imperio songhai. Estudiantes de todo el mundo islámico acudieron a laUniversidad de Sankore (una de las primeras de África) y a las 180 madrasas con las que contaba la ciudad, donde se enseñabateología,ley islámica yliteratura. Unos25 000 alumnos estudiaron un riguroso programa académico.[11]
En 1591, tropas mandadas por elsultán de Marruecos conquistaron la ciudad y otras poblaciones de la zona. La expedición estaba formada en gran medida pormoriscos, al mando de los cuales se encontraba un morisco castellano conocido comoYuder Pachá; la mayor parte de estos soldados se quedaron en Tombuctú y se fundieron con la población local.[13]
El dominio marroquí duró casi doscientos años, al cabo de los cuales los sultanes perdieron interés por la ciudad dado que no habían llegado a controlar las minas de oro y que resultaba demasiado caro mantener el poder nominal sobre la misma y sobre la región en general.
Tombuctú visto desde la distancia porHeinrich Barth, el 7 de septiembre de 1853.
Durante siglos la entrada a la ciudad estuvo vedada a nomusulmanes. El primer europeo que entró en la ciudad fueLeón el Africano, un musulmán granadino que estuvo en ella en la primera mitad del siglo XVI acompañando a su tío en un viaje diplomático. El primer europeo no musulmán en entrar en Tombuctú fue el explorador escocésAlexander Gordon Laing, que salió deTrípoli en febrero de 1825 con la intención de estudiar la cuenca del río Níger. Llegó a Tombuctú en agosto de 1826 y fue obligado a marchar pocas semanas después, aunque no llegó muy lejos, pues fue asesinado en el desierto. (Anteriormente, tal vez el escocésMungo Park logró llegar a ella, pero se ahogó en el Níger y con él se perdió el diario en que lo contaba).
Tombuctú, según el libroHeinrich Barth, viajes y descubrimientos, de 1858.
Poco después, en 1827, visitó la ciudad el francésRené Caillié, que llegó navegando por el río Níger disfrazado de musulmán. Permaneció en ella dos semanas, tomando notas que luego publicaría en su libroJournal d'un voyage à Tombouctou (Diario de un viaje a Tombuctú), en el año 1830, de vuelta ya en Francia. Se convirtió así en el primer europeo en volver de Tombuctú para contarlo, aunque falleció pocos años después debido a una enfermedad contraída en África. Años antes había estado el marinero francésPaul Jubert, quien llegó a la ciudad tras sufrir un naufragio frente a las costas de Marruecos ySenegal, siendo hecho prisionero y conducido a Tombuctú, donde fue vendido como esclavo; nunca recuperó su libertad y falleció al cabo de algunos años en Marruecos como cautivo.
En 1893 la ciudad cae bajo la dominación colonial francesa, no sin la resistencia de los tuaregs, que sufrieron grandes bajas. La ocupación francesa se mantuvo hasta 1960, cuando elSudán francés se independizó con el nombre deRepública de Malí.
La ciudad de Tombuctú, pese a su historia, se enfrenta a diversos problemas de carácter natural y económico. En primer lugar, la situación de la ciudad, muy próxima al desierto, la convierte en objeto de fuertestormentas de arena. Debido, también, a su proximidad al río Níger, Tombuctú sufre lascrecidas del río que dejan a la ciudad completamente aislada. Cuando esto ocurre, tan solo se puede acceder a ella o abandonarla por medio del transporte marítimo o cruzando el desierto.[14]
Por otro lado, el turismo siempre ha sido uno de los baluartes más importantes de la mítica ciudad. Sin embargo, hay pocos restos que reflejen la rica historia de Tombuctú, siendo lamezquita de Djingareyber una de las pocas atracciones históricas que permanecen en pie. Las guías turísticas apenas hacen hincapié en Tombuctú y eso se refleja en una pérdida considerable de turistas. Un anciano local de Tombuctú recuerda que «antes todo el mundo quería venir a Tombuctú, pero ahora ya no viene nadie. Solo cuatro turistas. Y los pocos que vienen se largan enseguida. Buscan palacios, monumentos y murallas, y cuando no los ven creen que no hay nada que valga la pena».[14] Para tratar de relanzar turísticamente la ciudad, el gobierno de Malí construyó un nuevo aeropuerto en la ciudad, inaugurado en 2006.[14]
En el contexto de larebelión tuareg de 2012, el 1 de abril la ciudad cayó en manos delMovimiento Nacional para la Liberación del Azawad, ya que las fuerzas militares de Malí se retiraron de ella prácticamente sin luchar.[15] Durante los primeros días la situación fue de un enorme descontrol, incluyendo saqueos, sin saberse quién controlaba la ciudad.[16] Tras la conquista tuareg de esta ciudad, desde algunas instituciones culturales internacionales se hicieron numerosos llamamientos para poner fin a esta situación y preservar los tesoros artísticos que se encuentran en esta ciudad.[17]
Laregión de Tombuctú, prácticamente desértica, ocupa una superficie de496 611 km², un área similar a la deEspaña.
La ciudad está situada en la zona norte del río Níger, justo donde este más se acerca al desierto del Sáhara. Fue unida al río mediante canales que aún existen y funcionan. Se sirve por elpuerto de Kabara, situado doce kilómetros al este.
Durante siglos la ciudad se ha visto amenazada por el avance de las dunas. Bajo la dirección de laUnesco se han llevado a cabo trabajos para estabilizarlas y preservar la ciudad de su avance.[21]
Tombuctú pertenece a la franja más septentrional delSahel y la más árida. Lasprecipitaciones anuales están en torno a un promedio de 160 mm y se concentran durante cuatro meses de verano en el momento delmonzón. Agosto es el más lluvioso con un total de 63,5 mm, pero las lluvias son irregulares de un año a otro. En cuanto a las temperaturas, experimentan variaciones importantes a lo largo del día. Enverano las temperaturas máximas sobrepasan los 40 °C mientras que eninvierno las temperaturas mínimas descienden hasta los 15 °C e incluso algo menos. En estas condiciones la vegetación que existe es mínima y los cultivos son imposibles sin riego.
La ciudad es el centro económico de la región. Alberga los principales servicios públicos y también es la sede deONG que trabajan en la zona. Es un centro comercial de productos básicos, especialmente de sal, que se extrae de las minas deTaoudeni (700 km al norte); esta solía llegar a la ciudad en camellos, sin embargo, cada vez llegan menos camellos y más camiones. También se comercia con los textiles, el cuero y varios objetos de artesanía tuareg.
Como principal centro turístico de la región, tiene dos hoteles y variasagencias de viajes.
Se puede llegar a la ciudad en avión en el vuelo semanal que une la ciudad con Mopti (cuando el número de viajeros es suficiente); en coche por el camino que lleva a Douentza; portransbordador a través del río Níger o bien en caravana atravesando el desierto. Un canal, que había desaparecido debido a sedimentación, conectaba la ciudad directamente al río Níger. El gobiernolibio financió un proyecto para construir otro canal navegable que llevase de nuevo las aguas del río hasta la ciudad, que se terminó en septiembre de 2007.[21]
Tombuctú es la localidad más poblada de la región homónima, con 54 629 habitantes.[1] En torno a un 80 % de ellos hablan unalengua songhay llamadakoyra chiini. Grupos más pequeños, que suponían el 10 % de la población cada uno antes de que fuesen expulsados durante larebelión Tuareg de 1990 a 1995, hablanhasanía ytamashek. Los moriscos que llegaron con la invasión marroquí del siglo XVI y se mezclaron con la población local conservaron su idioma, una mezcla del castellano y del árabe; con el paso del tiempo un gran número de términos castellanos pasaron al songhay.[13] En su época de mayor esplendor, durante el reinado de los Askia, la ciudad contó con más de 100 000 habitantes de diversas etnias: bereberes, árabes, mauritanos, bambas y tuareg.[13]
La mayor parte del área de la ciudad está dedicada a mercados y espacios públicos. Sus calles son de arena, estrechas y sinuosas.
Uno de los lugares más atrayentes para el visitante es su muralla, de unos 5 km, pero también laMezquita de Djingareyber (la grande), construida en 1325 por el arquitecto granadinoIshaq Es Saheli, a petición delmansa (emperador de Malí)Musa. Esta es la única mezquita a la que pueden acceder los visitantes no musulmanes.
Ladesertización y la acumulación de arena traída por el viento secoharmattan, destruyó la vegetación, el abastecimiento de agua y muchas estructuras históricas de la ciudad. A raíz de su declaración comoPatrimonio de la Humanidad por laUnesco en 1988 se han desarrollado programas para conservar y proteger la ciudad del avance de las arenas del desierto.[21][25] Sin embargo, la inestabilidad política (con tintes religiosos) del país ha llevado a la destrucción de templos[26]
A fines de septiembre de 2003, se terminó la construcción de la «Biblioteca Andalusí de Tombuctú», donde se albergan más de 3000 volúmenes con manuscritos, pertenecientes en su mayoría a los siglosXV yXVI.[27]La Caravana del manuscrito andalusí es un documental deLidia Peralta que narra la historia de estos manuscritos, conocidos como losManuscritos de Tombuctu.
↑abDomonique Mataillet (15 de octubre de 2006). Jeune Afrique, ed.«D'où vient le nom de Tombouctou?»(en francés). Consultado el 13 de noviembre de 2008.
↑Camino Sayago (19 de julio de 2008). Peatom, ed.«Rumbo a Timbuctú». Consultado el 10 de noviembre de 2008.
↑Jesús Sánchez Jaén (enero de 2005). Islam y Al-Andalus, ed.«El periplo de una biblioteca». Archivado desdeel original el 9 de noviembre de 2007. Consultado el 15 de noviembre de 2008.
«Los otros españoles. Los manuscritos de Timbuctú: Andalusíes en el Níger».Ismael Diadié yManuel Pimentel. (Ediciones Martínez Roca, Madrid, 2004).
«Los últimos visigodos. La Biblioteca de Timbuctú». Ismael Diadié (RD Editores, 2003) La biblioteca de Timbuctú y la saga de los Kati.
«De Córdoba a Timbuktu, historia del renegado Sulayman del Pozo». Adelina Cano y Vicente Millán (Almuzara, 2006) Relaciones entre la península ibérica y la Curva del Níger a través de la biografía de Sulayman del Pozo, uno de los bajá de Timbuktu de origen cordobés.