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Sylvia Bermann

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Sylvia Bermann
Información personal
Nacimiento1922
Ciudad de Córdoba,provincia de Córdoba,Argentina
Fallecimiento17 de septiembre de 2012 (90 años)
Ciudad de Córdoba, provincia de Córdoba, Argentina
ResidenciaBuenos Aires
NacionalidadArgentina
Familia
PadreGregorio BermannVer y modificar los datos en Wikidata
HijosIrene Laura Torrents (1954-1977) y
Nora Torrents
Familiarespadre:Gregorio Bermann (1894-1972),
hermano:Claudio Santiago Bermann (1926-2012)[1]
Educación
Educada enUniversidad de Santiago de Chile
Universidad Nacional de La Plata
Universidad Nacional de Córdoba
PosgradoUniversidad de Harvard
Información profesional
OcupaciónPsiquiatra,sanitarista,ensayista,profesora universitaria,activista política ymontonera
Miembro deMontonerosVer y modificar los datos en Wikidata

Sylvia Bermann (Córdoba, 1922 -ibídem, 17 de septiembre de 2012) fue unapsiquiatra,sanitarista,ensayista ymontoneraargentina.[2]

Trayectoria

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Su padre,Gregorio Bermann (Buenos Aires, 1894 - Córdoba, 1972),[3]​ provenía de una familia dejudíosrusos, que llegaron a Buenos Aires (Argentina) a fines del siglo XIX. Fue dirigente de la primera etapa de laReforma universitaria de 1918. Fue presidente de laFUBA, antes de que existiera laFUA.[4]​ Se casó con la profesorasocialistabonaerense Leonilda Barrancos (prima hermana deArístides Barrancos), de una familia de estancieros deChivilcoy (provincia de Buenos Aires). Tuvieron tres hijos:[5]​ Sylvia, Daniel Gregorio (fallecido trágicamente al año y medio de edad) y Claudio Santiago (psicoanalista, que se radicaría en Barcelona).[6]

En 1921 se mudaron a Córdoba porque su padre daría clases en laUniversidad Nacional de Córdoba. Era psiquiatra, con varios libros, publicaciones, trabajos editados. Creó, organizó y condujo una brigada médica argentina que fue a colaborar con los republicanos en laGuerra civil española, en el frente de Madrid, hasta fines de 1938.[7]​ Su padre, junto aEzequiel Martínez Estrada, paciente suyo, estuvieron conMao Tse Tung en la celebración de los 20 años de laRevolución china de 1949, invitados especialmente.[7]

Bermann se crio en una familia donde el compromiso político y social era cotidiano, donde se hablaba permanentemente de política y se promovían valores socialistas. Sus padres se separaron, y cuando elFrente Popular ganó en Chile, su madre decidió irse a trabajar a ese país. EnSantiago, conviviendo con su madre, inició la carrera de Medicina en laUniversidad de Chile.[7]

En esa época se incorporó a la militancia política directa en laFJS (Federación Juvenil Socialista) en Santiago. En esa época.Salvador Allende era ministro de Salud, y era muy amigo de su madre y de ella. En 1943 su padre fue detenido en la ciudad de Córdoba, y encarcelado en laCárcel de Devoto (en Buenos Aires). Bermann ―que estaba cursando tercer año de Medicina― decidió volver. Lo visitaba en la cárcel y le llevaba de comer en unas valijas. Finalmente fue liberado cuando sucedió elterremoto de San Juan (15 de enero de 1944).[7]

Ambos volvieron a Córdoba con la intención de que Bermann retomase tercer año de medicina. Pero el rector de laUniversidad Nacional de Córdoba eraLeón S. Morra, un psiquiatra muy reaccionario, enemigo enconado de su padre ―y uno de los responsables de su detención―, y no la quiso admitir en la Universidad. Entonces Bermann se mudó a laUniversidad Nacional de La Plata, donde hizo todo tercer año. Morra fue echado de la universidad de Córdoba, por lo que Bermann pudo volver a su casa paterna para completar la carrera. En esos años fue secretaria general de la FUC (Federación Universitaria de Córdoba)[8]​ y directora del periódico de esa organización.[7]​ Se recibió de médica psiquiatra.

Fue profesora universitaria de Psiquiatría en laUniversidad de La Plata yde Buenos Aires.[9]​ Obtuvo un posgrado en Salud Pública y Salud Mental en laUniversidad de Harvard,[10]

Durante veinte años fue la directora del Servicio de Psicopatología delpoliclínico Finochietto (enAvellaneda, al sur delGran Buenos Aires).[11][8]​ Enseñó Psiquiatría en laUniversidad Autónoma Metropolitana-Xochimilco (México).[9]

Tuvo dos hijas: Irene (1954-1977) y Nora.

Hacia 1972, Bermann ―de 50 años de edad― se incorporó al grupo guerrilleroMontoneros. Trabajaba entonces en centros de salud mental, en Buenos Aires. En 1976 ―junto conGervasio Paz,Valentín Barenblit,Vicente Galli yDicky Grimson, entre otros―[12]​ formó parte de la comisión directiva de la Federación Argentina de Psiquiatría (FAP),[13]​ de la que fue elegida presidenta antes del golpe militar de 1976.[2]

También era montonera su hija,Irene Laura Torrents, estudiante en laFacultad de Ciencias Exactas de laUniversidad de Buenos Aires. El 13 de noviembre de 1976 ―a los 22 años de edad― Irene fue secuestrada por la dictadura de Videla, junto a su hijo Martín de 8 meses. Permaneció detenida en la ESMA. Su hijo le fue quitado durante su desaparición (y Bermann lo recuperó). Irene fue arrojada viva alRío de la Plata en losVuelos de la muerte. Su cuerpo nunca fue recuperado.[14]

En la noche del 12 de noviembre de 1976, su casa fue desvalijada y casi destrozada por ungrupo de tareas.[2]​ No pudo volver a su casa, tuvo que abandonar todo lo que tenía y escaparse por tierra con su nieto Martín con un nombre falso, como su propio hijo, a través dePuerto Iguazú (provincia de Misiones) haciaFoz de Iguazú (Brasil). En Brasil la esperaba su exesposo. Muchos compañeros exiliados enMéxico le decían que emigrara para allá y eso hizo, junto a su nieto y su otra hija Norah.[7]

En su exilio enMéxico D. F., fue secretaria de organización de la Rama de Profesionales, Intelectuales y Artistas del MPM (Movimiento Peronista Montonero).[2]​ Integró el Consejo Superior de Montoneros en el exilio. Habían constituido un grupo, incluso disponían de una casa pública, un local del MPM en la capital. Trabajaban y militaban ahí, junto aMiguel Bonasso,Juan Gelman y muchos compañeros más. Trabajaban mucho, denunciando los crímenes de lesa humanidad de la dictadura de Videla. En un momento Sylvia decidió volver al país y sus compañeros se lo impidieron.[7]

Estando en México desarrolló fuertes disidencias conMario Firmenich ―jefe de Montoneros― y los demás de la cúpula. Plantearon esas diferencias enManagua (capital deNicaragua), para cuando ellos decidieron la aventura de la «contraofensiva» en una reunión de la conducción donde viajaron a participar y fueron recibidos con total frialdad por «el Pepe» (seudónimo de Firmenich) y otros. Ahí declararon abiertamente sus críticas. Fueron desautorizados, por lo que rompieron con Montoneros.[7]

En México a través del grupo de Trabajadores Argentinos de la Salud Mental denunció la aplicación de torturas y «de los más variados métodos de destrucción, a nivel psicológico, de presos legales e ilegales» por parte de la dictadura de Videla. En 1979 integró la brigada sanitaria «Adriana Haidar»[15]​ de Montoneros, que prestó apoyo asistencial al pueblo nicaragüense en los tramos finales de la lucha sandinista.[9]​ En México conformó una brigada sanitaria asistencial para colaborar con los sandinistas y posteriormente dirigió el Equipo de Salud Mental México-Nicaragua conMarie Langer ―psicóloga austríaca exiliada del nazismo, fundadora de laAsociación Psicoanalítica Argentina e impulsora de un psicoanálisis comprometido con laizquierda, y que también había sido perseguida por laTriple A y se exilió en México― yNacho Maldonado.[9]

Los nicaragüenses eran muy activos, muy dinámicos, pero muy desorganizados. Así que estuvimos asesorando, organizando el trabajo en hospitales y comunidades de Managua e inmediaciones, con psiquiatras y psicólogos nicaragüenses. Fue muy valioso y reconocido todo un trabajo que hicimos con niños. Construimos un muy buen vínculo. También, lamentablemente, pudimos observar toda la «Contra» y la infiltración estadounidense en la misma sociedad nicaraguënse, desarrollando una reacción contrarrevolucionaria que desencadenó la derrota. Nos impusieron una guerra interna infame, que el propio sandinismo no tuvo capacidad de neutralizar. Pero el tiempo y la experiencia que vivimos junto a ese pueblo es inolvidable.[7]

En el seno de la conducción montonera tuvo un enfrentamiento conRodolfoEl Loco Galimberti (1947-2002). Sylvia lo denunció en una reunión del Consejo en México, pues tenía pruebas de que usaba los dineros de la organización para seducir jovencitas.[7]

No todo son rosas. Nuestro movimiento es una suerte de confederación político-ideológica donde coexisten como pueden historias personales muy distintas. Y a veces es difícil evitar la colisión. Aquí en México, por ejemplo, hay dos miembros del Consejo Superior que se odian cordialmente: Silvia Berman y Rodolfo Galimberti. Silvia detesta el estilo flamboyante y condotiero del Loco, le siente un tufillo fascistoide que viene de sus años deTacuara y piensa que en el fondo es unlumpen y un amoral. El Loco, por su parte, la ve como a la clásica psicoanalista judía, más cercana alliberalismo de izquierda que alnacionalismo revolucionario. Hasta ahora sus diferencias habían estado contenidas por la sacrosanta unidad, pero el otra día estallaron a raíz de una denuncia escrita contra Galimberti que le dejaron a Silvia. La denuncia fue formulada por un tipo de la colonia, uno de esos miles de argentinos que marcharon por su cuenta al destierro y que para el Partido son una manga de quebrados. Este «compañero» (según Silvia), «babosa» (según el Loco), acusa a Galimberti de haber seducido a una chica de quince años (muy cercana familiarmente al denunciante), regalándole ropa costosa e invitándola a los mejores restaurantes. El tema llega al Consejo Superior y se realiza una reunión donde Silvia Berman pierde de aquí a la China. Puiggrós, Obregón y yo mismo salimos a defender a Galimberti y a conjurar una crisis importante en el seno del Consejo. Cuando todos se retiran, Galimba me lo agradece con su clásico taconeo castrense. Silvia me llama a casa y me dice simplemente: «Algún día me vas a dar la razón».
Miguel Bonasso[7][16]

Montoneros como organización política colaboró con laRevolución sandinista. En México habían montado un grupo de solidaridad con Nicaragua. Conformaron una brigada sanitaria asistencial, a cargo de Bermann y deMarie Langer. Estuvieron el día del ingreso a Managua, el 19 de julio de 1979. Aterrizaron en un aeropuerto clandestino, cerca deDiriamba, la noche anterior a la toma del poder por elFrente Sandinista. Arribaron con todo el equipo médico para comenzar a trabajar el día siguiente y participaron en la marcha sobre Managua. Durante los siguientes cuatro años se mantuvieron viajando todos los meses entre México y Nicaragua.[7]

En marzo de 1980 se retiró del Consejo Superior del Movimiento Peronista Montonero.[8]

El 10 de abril de 1980, producto de varias discusiones y disidencias internas de militantes montoneros exiliados, especialmente con respecto al militarismo y rechazando la estimación positiva que la conducción nacional realizó sobre los resultados de la contraofensiva, se produce en México una nueva fractura de esta organización, creando una nueva fuerza política cuyo nombre fue M17 (Montoneros 17 de Octubre), que se dio a conocer en una conferencia en México DF, donde presentaron dos documentos explicando las causas de la ruptura. Sin embargo, este grupo tuvo escasa actividad y efímera existencia.[17]​ Su consejo provisorio estaba integrado porEduardo Astiz,Gerardo Bavio, Bermann,Miguel Bonasso,René Chaves,Olimpia Díaz de Dri,Jaime Dri,Ernesto Jauretche,Pedro Orgambide,Pablo Ramos,Julio Rodríguez Anido,Susana Sanz yDaniel Vaca Narvaja.[18]

En diciembre de 1983, cuando los militares abandonaron el poder en Argentina, Sylvia Bermann volvió a la ciudad de Córdoba a ejercer su profesión y retornar a la gestión del instituto Gregorio Bermann[19]​ ―clínica creada por su padre en Córdoba, que había sido administrada por su hermano, el psicoanalista Claudio Bermann, quien en 1977 fue salvado por el secretario de Estado estadounidenseHenry Kissinger de serdesaparecido por ladictadura de Videla―.[20]​ En marzo de 1987, el juez federal Miguel Pons dictó la prisión preventiva de Bermann por «asociación ilícita». Después fue sobreseída por falta de pruebas.[2]​ En esa época también coordinó un taller multidisciplinario de apoyo a los hijos de desaparecidos.[2]

Su instituto tenía un contrato con el Gobierno nacional para atender pacientes a través delPAMI (Programa de Atención Médica Integral, la obra social de jubilados, que durante el Gobierno deCarlos Menem era manejado porVíctor Alderete), pero ese arreglo se perdió debido a que Bermann se negó a pagar un soborno al funcionario a cargo de las contrataciones.[cita requerida] Debido a la falta de fondos, el edificio de la clínica finalmente fue apropiado por los bancos que le habían otorgado préstamos.

Fue integrante del Centro de Estudios Psicosociales (en Córdoba).[12]​ Integró el Foro de Buenos Aires por los Derechos Humanos.[8]

Falleció el domingo 16 de septiembre del 2012, en la ciudad de Córdoba, a los 90 años de edad.[21]

Maestra del espíritu, su ecuanimidad política y profunda comprensión del ser humano le permitió entender y proyectar a la práctica el ideal del Hombre Nuevo. Apostó a la utopía montonera, abrió las puertas de su cariñosa casa a todos los perseguidos, organizó la solidaridad en el exilio mexicano, jugó todas sus cartas a la Revolución sandinista y supo soportar con autoridad, con modestia e integridad, la derrota montonera. Y se retiró silenciosamente a su clínica de la ciudad de Córdoba, como si fuera uno cualquiera más, cuando, en verdad, más allá de la ingratitud, era mucho más. Y allí envejeció, se enfermó y murió en la incuria y la sencillez en que terminan los grandes. Inscribirá su nombre en la gloriosa lista de los «malditos». Al borde de su sepulcro fresco, hoy estamos recuperando su ética y sus ideales.
Ernesto Jauretche, compañero montonero

Bibliografía

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  • Patología femenina y condiciones de vida
  • Soberanía y salud mental
  • Psicoanálisis sin diván
  • Bermann, Sylvia, Lucila Edelman, Diana Kordon, J. Müller Hohagen, Eduardo Pavlovsky, Hans Stoffels, Marcelo N. Viñar:Efectos psicosociales de la represión política: sus secuelas en Alemania, Argentina y Uruguay. Córdoba: Lugar Editorial, 1994.[22][23]

Referencias

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  1. «Claudio Santiago Bermann (1926-2012)», ficha genealógica en el sitio web Geni. Consultado el 7 de julio de 2013.
  2. abcdef«BERMANN, Sylvia»Archivado el 3 de septiembre de 2018 enWayback Machine., artículo biográfico en el sitio web Militantes del Peronismo Revolucionario Uno por Uno, deRoberto Baschetti. Muestra una fotografía de Sylvia Bermann a los 70 años de edad aproximadamente. Consultado el 7 de julio de 2013.
  3. «El humanismo de Gregorio Bermann», artículo de Adrián Celentano publicado enEl pensamiento latinoamericano del siglo XX ante la condición humana (2003), coordinado por Hugo Biagini, publicado en 2004 en el sitio web Ensayistas.org. Consultado el 7 de julio de 2013.
  4. Biografía de Gregorio Bermann, en el sitio web Polemos. Consultado el 7 de julio de 2013.
  5. «Gregorio Bermann: reformista, pensador y psiquiatra», artículo de José Luis Fitó en el sitio web Investigación CCHS CSIC. Consultado el 7 de julio de 2013.
  6. Ficha necrológica del 10 de diciembre de 2012 en el sitio web Rememori. Afirma que Claudio Santiago Bermann Barrancos falleció en Barcelona a los 86 años de edad. Consultado el 7 de julio de 2013.
  7. abcdefghijkl«Sylvia Bermann: itinerarios de una revolucionaria»Archivado el 1 de agosto de 2013 enWayback Machine., entrevista publicada originalmente en la revista digitalContrabando del 30 de septiembre de 2006. Muestra una fotografía de Sylvia Bermann a los 30 años aproximadamente. Consultado el 7 de julio de 2013.
  8. abcdBreve biografía de Sylvia Bermann en el folleto de presentación del partidoMontoneros «Diecisiete de Octubre», de 24 páginas, con biografías breves de cada uno de los firmantes. Consultado el 7 de julio de 2013.
  9. abcd«En recuerdo a Silvia Berman»Archivado el 20 de abril de 2013 enWayback Machine., artículo de Mario Campuzano en la revistaSubjetividad y Cultura (México) del 28 de octubre de 2012. Consultado el 7 de julio de 2013.
  10. «Sylvia Bermann», artículo del 18 de septiembre de 2012 en el sitio web Psicología, Ética y Derechos Humanos. Consultado el 7 de julio de 2013.
  11. «Freud y el psicoanálisis en la uni-di-versidad»Archivado el 4 de julio de 2011 enWayback Machine., reseña del libro homónimo en la revistaCuadernos del Área Clínica de la Facultad de Psicología de laUANL (Universidad Autónoma de Nuevo León), donde Sylvia Berman escribió en colaboración conMarie LangerEt alii el capítulo «Patología femenina y condiciones de vida» en 1989-1990. Consultado el 7 de julio de 2013.
  12. ab«Córdoba - Difusión», artículo del 18 de septiembre de 2012 en el sitio web del Colectivo Expresos Políticos y Sobrevivientes - Rosario. Consultado el 7 de julio de 2013.
  13. «La historia de la desaparecida Federación Argentina de Psiquiatras (FAP)», artículo de Enrique Carpintero y Alejandro Vainer, de marzo de 2000, en el sitio web Topia. Consultado el 7 de julio de 2013.
  14. «Gregorio Bermann: universidad, ciencia y política», artículo de Matías Cveczilberg en la revistaLa Ménsula, año 2, n.º 5, pág. 6; agosto de 2008. Consultado el 7 de julio de 2013.
  15. Segúnun artículoArchivado el 25 de junio de 2018 enWayback Machine. en el sitio web Roberto Baschetti,Adriana Isabel Haidar fue una militanteperonistamontonera, que posiblemente fue asesinada el 27 de febrero de 1977 por la dictadura militar.
  16. Miguel Bonasso:Diario de un clandestino (pág. 306). Buenos Aires: Planeta, 2000.
  17. Sylvia BermannArchivado el 22 de marzo de 2012 enWayback Machine. en el sitio web Ruinas Digitales. Consultado el 7 de julio de 2013.
  18. ManifiestoMontoneros «17 de Octubre»: una naciente fuerza políticaArchivado el 22 de febrero de 2012 enWayback Machine. (de 3 páginas). Consultado el 7 de julio de 2013.
  19. «Difusión», artículo del 19 de septiembre de 2012 en el sitio web del Colectivo Expresos Políticos y Sobrevivientes - Rosario. Consultado el 7 de julio de 2013.
  20. Cable de la embajada estadounidense en Buenos Aires, donde Henry Kissinger ordena a la dictadura argentina liberar a Claudio Bermann.
  21. «Silvia Berman Barrancos», artículo en el sitio web Magrelus. Consultado el 7 de julio de 2013.
  22. Ficha bibliográfica del libroEfectos psicosociales de la represión política: sus secuelas en Alemania, Argentina y Uruguay. Consultado el 7 de julio de 2013.
  23. Datos bibliográficosArchivado el 19 de mayo de 2013 enWayback Machine. del libroEfectos psicosociales de la represión política: sus secuelas en Alemania, Argentina y Uruguay. Consultado el 7 de julio de 2013.
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