Algunas de las supersticiones más populares son las relacionadas con losgatos negros, que comúnmente son relacionados con actos como labrujería y lamala suerte, siendo íconos comunes en festividades comoHalloween.
Unasuperstición es unacreencia contraria a larazón que atribuye una explicaciónmágica a la generación de los fenómenos, procesos y sus relaciones sin ninguna prueba o evidencia científica, especialmente si se relacionan con lamala o buenasuerte.
Aunque se trata siempre de creencias sin ningún tipo deprueba científica, el concepto no siempre engloba todo lo que no es científico. Algunas definiciones del término excluyen, por ejemplo, a las creencias de lafe religiosa, las cuales no son científicamente probables pero, según esta delimitación del concepto, tampoco constituyen supersticiones.[1] La denominación se aplica también en sentido peyorativo a formas decreencias, prácticas yrituales religiosos que no corresponden a las opiniones y convicciones propias.
En el sentido coloquial general, se utiliza de manera equivalente a los conceptos deirracional o no científico. En los contextos culturales en que dominan lasreligiones abrahámicas el término «supersticioso» se utiliza entre simpatizantes para significar una carencia de formaciónteológica, pero también como demérito de las creencias populares o de orientación ocultista.[2][3] Por otra parte, los críticos de la religión utilizan el concepto en su connotación negativa para englobar a todas las concepciones de fe y a las religiones. Debido a que el concepto se define desde distintas cosmovisiones y sistemas de creencias, los contenidos estarán determinados por la posición científica o religiosa de quien los presente.[4]
Lo que distingue a las supersticiones de lasciencias o elconocimiento racional es el establecimiento de relaciones causales entre acontecimientos y fuerzas supranormales, tales como:
Esta manera de proceder a un resultado es contraria a larazón científica y al método científico, que analiza las relaciones desde las causas inmediatas e intentan descubrir las leyes naturales que rigen los fenómenos, mecanismos o procesos (o, en caso de no encontrar relaciones causa-efecto, explican los fenómenos a través de correlaciones, es decir, a través de la frecuencia en la que dos eventos se presentan simultáneamente).
Algunas de las pseudociencias dieron paso al nacimiento de ciencias gracias al pensamiento moderno en la ciencia, como es el caso de laalquimia que dio paso a laquímica.
En el pensamiento mágico y la magia se considera posible producir resultados que a la razón resultan contrarios a lasleyes naturales conocidas valiéndose de ciertos rituales, en los que intervienen entes considerados en dicha creencia.
En psicología, el término se asocia en sentido estricto a «conducta superticiosa», concepto derivado que utilizó por primera vezSkinner en 1948 en el contexto de su descripción del paradigma delcondicionamiento operante. Se refiere al fenómeno de que las conductas que son reforzadas de manera casual se desarrollan tal como si existiera una relación real entre el reforzador y la emisión de la conducta. En experimentos con palomas observó que cualquier conducta emitida de manera completamente casual por las aves justo antes de recibir alimento (por ejemplo caminar en círculos, levantar o agachar la cabeza, extender la alas) resultaba reforzada por la recepción temporalmente cercana de alimentos y las aves se comportaban repetidamente de este modo, como si «creyesen» que a través de esa conducta pudieran «producir» la obtención de alimentos. Skinner veía aquí una clara analogía con la conducta supersticiosa de los seres humanos.[5] Esta idea de Skinner fue criticada posteriormente señalando su falta de consitencia interna con el cuerpo teórico del condicionamiento (Frankel, 1971). Otros experimentos posteriores lograron demostrar que muchos de esos tipos de conducta que Skinner había atribuido al reforzamiento supersticioso ocurrían noantes, sinodespués de recibir el alimento, lo que llevó a Michael Mahoney a realizar el siguiente comentario:
«Con frecuencia, nuestra conducta como experimentadores parece ser más supersticiosa que la de los objetos de experimentación.»
Herradura clavada en la puerta para la buena suerte.
En un sentido más amplio, la superstición sería para la psicología el resultado de una maneraprejuiciosa de procesar la información. Unprejuicio cognitivo (delingléscognitive bias, «predisposiciones cognitivas» o «sesgo cognitivo», en español), es unadistorsión cognitiva en el modo en que los humanos perciben la realidad.Algunos de estos procesos han sido verificados empíricamente en el campo de lapsicología, otros se consideran simplemente como categorías generales deprejuicios.
Aunque en la historia de la humanidad se aprecia un proceso general de decaimiento de las supersticiones, este proceso no es lineal, como lo demuestra el auge actual de laquiromancia y losexorcismos enItalia yEuropa.
Para el individuo supersticioso, la superstición puede cumplir un papel estabilizador para lapsiquis, por medio de losmecanismos de defensa. En este contexto, losactos apotropaicos, como decir «¡Jesús!» tras un estornudo para rechazar la mala suerte, tocar madera, cruzar los dedos o santiguarse, pueden ser percibidos con una funcionalidad curativa.
Otro aspecto importante estudiado por la psicología clínica y que se relaciona con las supersticiones es el estudio del llamadopensamiento mágico, como estilo de pensamiento característico de ciertas patologías psíquicas, tales como eltrastorno obsesivo-compulsivo y laesquizofrenia, entre otros. Lapsicología social, por su parte, ha abordado el estudio de lareligión como sistema decreencias, estudiando su equivalencia o relación con la superstición.
Elpensamiento mágico, base de la superstición, es una forma de pensar y razonar que genera opiniones carentes de fundamentaciónlógica robusta o estricta.Creencias carentes de lógica.Mirándolo de forma científica suele estar basado en percepcionespsíquicas subjetivas del individuo/colectivo, pudiendo haber sido condicionado por otras personas que haya conocido o aceptando de algún modo las teorías de dichos individuos con esas creencias.
Bruce Hood, profesor de Psicología del Desarrollo en laUniversidad de Bristol, llevó a cabo un experimento para demostrar la inutilidad de los esfuerzos por combatir las creencias irracionales, ya que sostiene que elcerebro humano tiende a funcionar de manerasupersticiosa. Para demostrar su teoría, el profesor Hood les preguntó a los miembros del público de un festival de ciencias, si estaban dispuestos a probarse una chaqueta azul a cambio de una gratificación de 10 libras esterlinas. Después de que no pocos voluntarios levantasen la mano, dijo entonces que la chaqueta había pertenecido aFred West, unasesino múltiple. Al oír esto, la mayoría de los voluntarios bajaron la mano comoacto apotropaico o de defensa o rechazo delagüero. En realidad, la chaqueta no había pertenecido a Fred West. El experimento demostró que esta suposición hacía sentirse incómodas a personas que se consideraban escépticas (ya que asisten a un festival de ciencias).
Escrúpulos similares y creencias comparables, explican, por ejemplo, por qué pocas personas estarían dispuestas a cambiar su anillo de boda por una réplica idéntica. Según el profesor Hood, la diferencia entre conceder «importancia sentimental» a los objetos y creer en lareligión, lamagia o loparanormal, es solo de grado.
Según Hood, debido a que los humanos obramos intuitivamente, instar a las personas a abandonar su sistema de creencias no tiene éxito, porque ese componente actúa a un nivel tan fundamental, que ninguna cantidad de pruebas racionales puede erradicarlo, de igual modo que no podemos erradicar un instinto.
Generalmente, la mayoría de las religiones poseen rituales, ceremonias o ensalmos que ponen a los sujetos en relación con lasfuerzas espirituales, determinando que las personas no pertenecientes a esa religión pueden considerar estos actos como supersticiones.
Pese a que la definición de superstición incluye "fuerzas arbitrarias" y afirmaciones no probables por la ciencia o el pensamiento empírico, el cristianismo considera la superstición (ajena a su propio dogma) como contraria alprimer mandamiento.[6]
La superstición no tiene por objeto el conocimiento de la realidadcientífica que yace tras dicha creencia, se da por supuesto su veracidad. Su objeto es mantenerse alerta en las situaciones diarias para evitar o incidir en las acciones que conducen de modo oportuno a la base de la creencia. La religión tiene por objeto de un modo básico, adquirir lagracia del ente o entes objeto de adoración a base de cumplir losmandamientos (véaseascética) y rechazar las prohibiciones que dicta sucredo.
Laetimología del término «superstición» corresponde al verbolatinosuper-stare (‘permanecer sobre’, que para los romanos tenía el sentido figurado de «ser testigo» o «sobrevivir»). De acuerdo conCicerón, y despuésIsidoro de Sevilla,[7] la idea de trascender y perpetuarse a través de la realización constante de rituales subyacía en el uso de esta palabra. Y más concretamente al deseo de no ver morir a la propia descendencia:
Se llama supersticiosos a quienes rezan u ofrecen sacrificios todos los días para que sus hijos les sobrevivan
Por otra parte, en laantigua Roma los adivinos eran calificados frecuentemente comosuperstitiosus, lo que de por sí no habría constituido una valoración necesariamente peyorativa. Pero a veces sí se dio un sentido desfavorable a la palabra y las acciones que designaba, entendidas como una manifestación exagerada, y por tanto superflua y desordenada, dereligiosidad. Esta idea resulta más comprensible si se considera quereligio, la religión, significaba precisamente lo contrario para los romanos. Según el mismo Cicerón,religio viene dere-legere (‘reagrupar, ordenar’). Por lo mismo, dentro de la preocupación romana de realizar el culto dentro de normas rígidas, una exageración, como hacer sacrificios todos los días, podía llegar a ser entendido como un defecto.[8]Para los romanos, el supersticioso podía llegar a ser o bien untartufo o una persona afectadamente religiosa.
Las supersticiones romanas estaban en gran parte relacionadas con el mundo de la naturaleza. los romanos leían presagios de desastres en el croar de los cuervos, y encontraban protección contra el mal de ojo entre las hojas del acebo. Junto a esta consulta de los augurios iba una fe en las propiedades mágicas, generalmente medicinales -de plantas y animales-. Algunas de estas supersticiones y lo que representan se listan a continuación:
La lechuza: Se creía que esta ave presagiaba desastres. Horacio afirmaba que las brujas usaban plumas en sus pócimas.
El ciclamen: Los romanos creían que los hombres que estaban perdiendo el pelo podían evitarlo oliendo partes de esta planta.
Campanas: Se suponía que el tañer de campana junto a la mujer que estaba dando a luz aliviaba los dolores de parto.
Abejas: Se creía que estos insectos sagrados eran mensajeros de los dioses, y que su presencia traía buena suerte.
La peonía: Esta flor, así llamada según Peón, dios de las curaciones, era considerada de propiedades curativas mágicas.
El águila: Ave sagrada de las legiones romanas; se decía que esta ave rapaz, de vuelo rápido, producía rayos y truenos.[9]
En las primeras versiones enlatín delNuevo Testamento cristiano se utiliza solo 3 veces la palabra «superstición», siempre a la manera romana:
EnHechos (17.22), sin un sentido peyorativo explícito, cuandosan Pablo alaba a losatenienses por tener un altar reservado «al dios desconocido». Entonces, refiriéndose a que son «extremadamente religiosos», los calificó de«quasi superstitiosiores
EnHechos (25, a. C.19), en un sentido literal y ambiguo, cuando losjudíos acusan al mismo Pablo de supersticioso por creer queJesucristo está vivo (que «ha sobrevivido»), siendo que ya ha fallecido.
EnColosenses (2, a. C.21), refiriéndose a una manera afectada de religiosidad, cuando nuevamente Pablo exhorta a sus lectores a dejar el formalismo ritual judío y así no caer«in supertitione».
Pero después de décadas, o incluso siglos, losprimeros cristianos comenzaron a cambiar el sentido de la palabra «superstición».
En el siglo III,Lactancio refutó las etimologías clásicas de Cicerón, buscando interpretaciones más funcionales al punto de vista cristiano. Para él,religio ya no viene derelegere (‘reagrupar’ o ‘reordenar’), sino dere-ligare (‘volver a unir’), lo que resultaba muy consonante con el sentido mesiánico y salvífico del cristianismo, que proclama una «nueva alianza» entre la divinidad y el ser humano. El cristianismo era, pues, para Lactancio una religión.
Siguiendo con esta línea argumentativa, el mismo autor cambiaba el significado de la etimología desuperstitio. Esta ahora asimilaba el concepto a idolatría y culto equivocado; superstición equivalía a divinización pagana de los muertos:
...los supersticiosos no son aquellos que esperan que sus hijos les sobrevivan —eso lo esperamos todos—, sino quienes veneran la memoria de los difuntos para que sobreviva a ellos, o incluso aquellos que mediante imágenes de sus padres rinden culto como lo hacen con sus diosespenates...
Segúnsan Agustín, la superstición es pagana y demoníaca.
En el siglo IVAgustín de Hipona volvió a modificar la explicación del significado de la etimología desuperstitio, buscando establecer un nuevo concepto más a su útil a las batallas ideológicas que el cristianismo vivía en su tiempo histórico. Para él, las supersticiones eran las «supervivencias» de laidolatría pagana que subsistían, tras el triunfo político del cristianismo, producto de la conversión del emperadorConstantino. Y, más específicamente, superstición era todo resto de veneración a una criatura —ser creado— fuera este ídolo, hombre, demonio, animal, planta, astro u objeto.[10]
Es supersticioso aquello instituido por los hombres para crear ídolos y venerarlos o rendir culto a una criatura o parte de una criatura como si se tratase de Dios, o para consultar a los demonios y sellar a través de ciertos acuerdos (pactos) una comunicación con ellos.
De estas afirmaciones, que fueron retomadas porTomás de Aquino, proviene el concepto cristiano de superstición vigente durante los siglos siguientes, y aun en el presente. Este se puede resumir en dos afirmaciones:
Toda creencia sobrenatural ajena al cristianismo es superstición.
La superstición es una manera de relación con el demonio.
La segunda idea implicaba que, por ejemplo, si el estremecimiento o tembladera de un miembro (un brazo, por ejemplo) era considerado un mal augurio, era porque para el supersticioso era una especie de signo convencional o clave secreta, mediante la cual recibía un mensaje del demonio.[10]
La nueva definición de superstición se extendió rápidamente.
Como ejemplo de la idea cristiana de que lo no cristiano es supersticioso, ya en el siglo V se encuentran textos eclesiásticos que hablan de las «supersticiones judaicas».[11] Así, para los cristianos, si los judíos no creían en Cristo, sus rituales debían por fuerza ser supersticiosos.
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Existe diferencia entre las supersticiones específicas y las pseudociencias. Las pseudociencias tienen un definido ámbito concreto de creencias donde no cabe todo sino de acuerdo a sus bases. Otra diferencia es que los creyentes de supersticiones pueden ser personas de cualquier etnia, estatus social, región mundial... y no tienen porqué creer en pseudociencias, del mismo modo que un adepto de una pseudociencia no tiene porqué creer en las supersticiones populares.Existen supersticiones relacionadas con los diferentes ámbitos de la vida del ser humano, desde los acontecimientos importantes para las personas (por ejemplo el matrimonio, la menstruación femenina, la botadura de barcos, el levantarse de la cama), los acontecimientos relacionados con los oficios (por ejemplo: ordeñar en la ganadería), los acontecimientos temporales (por ejemplo: fechas de siembra en la agricultura, el solsticio de la noche de San Juan, las fases de la Luna), los relacionados con objetos o elementos o con procesos: el hierro, por ejemplo, tiene poderes mágicos, protege a su propietario contra las brujas y los malos espíritus.Hay muchas supersticiones relacionadas con tijeras, cuchillos, espadas, agujas...Muchos escoceses creían que dormir con un cuchillo bajo la almohada evitaría que las brujas se los llevasen mientras dormían. En muchos países se considera fatídico regalar un arma blanca. El mango del cuchillo, al caer, apunta en la dirección de donde provendrá la buena suerte o los amigos. Si el cuchillo queda con el filo hacia arriba, se espera mala suerte, pues los espíritus se cortarán los pies.
Entre los marineros antiguos, que haya unamujer en el barco.
Romper unespejo, al hacerlo se tiene 7 años de mala suerte.
Pasar debajo de unaescalera apoyada contra una pared, la escalera con las superficies del suelo y la pared forman un triángulo, representación de laSantísima Trinidad. Por lo tanto, cruzarla era atentar contra dicho dogma, o también representa una puerta de entrada al mundo de los espíritus.
Cruzar loscuchillos en la mesa augura riñas y conflictos.
Derramarsal: la sal, en la Antigüedad, representabariqueza. Al parecer, este mito tiene su origen en el hecho de, una vez que Roma conquista y arrasa con la ciudad deCartago, los soldados romanos vertieron sal sobre los restos de la ciudad, para que ninguna planta volviera a crecer en ella; o en que en la Antigüedad era común dar paga con la sal, (de ahí surge elsalario) lo cual, al derramar este producto era considerado un desprecio hacia el dinero y por ende suponía la futura falta del mismo.
Que se cayeran lastijeras con el pico abierto, o dejarlas aposta abiertas encima de la mesa de alguien, o dejarlas abiertas entre dos o más *personas, supuestamente produceriña por el entrechocar de las espadas.
Poseer un solovaso de una colección en la que se han ido rompiendo todos los demás.
Mirar fijamente a una persona,mal de ojo o aojamiento, que desde entonces sufre mala salud periódicamente o muere. Esta superstición se documenta *desde la época romana.
Jurar o decir «¡por Dios!» ante cualquier suceso: según elmandamiento de la ley mosaica, no debe tomarse el nombre divino en vano ni jurar por nada.
Cuando una persona seríe mucho es que le espera alguna desgracia o disgusto.
Determinadas acciones son tradicionalmente consideradas como conjuros o actos contra elmal, los malosespíritus, las brujas y lamala suerte, y se realizan para protegerse, desviarlos, evitarlos o rechazarlos:Poseeramuletos u objetos que protegen de lamala suerte o de las brujas, como llevar siempre unacastaña recogida el día o lanoche de San Juan, o
Hacer elsigno de la cruz al comienzo de cualquier cosa o de un escrito, o para impetrar la protección divina. En realidad es unrito de carácter religioso, que se utiliza también comobendición.
Los romanos cortaban lamano derecha de lossuicidas para hacer inocuo a un malespíritu.
Los romanos echaban un puñado detierra sobre el muerto al que se iba a inhumar para que estuviese en paz y depositaban unóbolo en un ojo o en su lengua para pagar al barqueroCaronte; los marineros o personas que se ahogaban y cuyo cadáver no era recuperado ni sometido a estosritos entre otros, no descansaban y permanecían errantes cien años al margen de la lagunaEstigia hasta queCaronte accedía a pasarlos gratis. Por eso los marineros llevaban unpendiente de oro para pagar por lo menos a Caronte su propio funeral o al que encontraba y sepultaba debidamente el cadáver.
Echarsal detrás del hombro, para aplacar a los malos espíritus que están tras la persona.
Tocar madera, esto es, un objeto demadera cualquiera al oír algo que se considera inauspicioso, pues algunas culturas creen que poseen propiedades mágicas o se puede pedir un deseo.
Cuando lasratas abandonan un barco es porque se va a hundir.
Entre los marinos antiguos, elfuego de San Telmo en los palos de un barco.
En la comunidad vasca colocar un flor decardo dorado en el pórtico de loscaseríos, ya que se creía que tenía relación con el sol. En vasco la planta se llamaEguzki-lore (flor del sol) (normalmente dirección Sur)
La mujer soltera que —durante una fiesta de casamiento— atrape el ramo de la novia cuando esta realiza el rito de tirarlo violentamente por encima del hombro será la siguiente en casarse (en la Edad Media era primordial que una mujer se casase).
Cuando una persona debe pasar una prueba o realizar un examen académico, debe encender (ella misma u otra persona) una o varias velas en su casa o en una iglesia católica.
Elfeng shui chino y elvastu de la arquitectura hindú poseen conceptos parecidos y hasta equivalentes, que analizan qué lugares y fechas son las mejores para construir un edificio o iniciar una empresa o negocio o una relación de pareja.
En México se dice cada Viernes Santo hay unaguacate que en vez de carozo contiene un huevo de paloma. Hay que sostener el huevo en la mano y rezar unPadrenuestro. El huevo se abrirá, y saldrá volando un polluelo, que es elEspíritu Santo. El lugar donde el polluelo se pose estará bendito incorruptiblemente hasta la llegada del Fin del mundo.
Dar un tirón de orejas por cada año al que los cumple, para que tenga una buena y larga vida.
Pisar excremento que esté en el suelo, da buena suerte durante 7 años.
Cuando a un difunto se le quedan losojos abiertos es señal de que pronto le seguirá algún individuo de la familia.
No deben echarse las cáscaras de los huevos en el fuego, porque se les secará el ano a las gallinas y no pondrán más huevos.
Quien duerma en una cama con los pies hacia la calle morirá.
Cuando se tira al suelo unacerilla o fósforo encendida, y esta no se apaga, es elaugurio de una muerte próxima.
Una mujer, durante lamenstruación, no puede hacermantequilla,mayonesa, tocar o preparar laleche o productos lácteos, regar las plantas, dar de comer a los animales... la mantequilla o mayonesa no ligarán, la leche se cortará, las plantas se secarán, los animales morirán, especialmente crías o bebés ajenos, o se les estropeará la comida, o se encanijarán / arguellarán. Esta superstición está relacionada con la pureza y la impureza de la mujer, y coincide con supersticiones afines del mundo judaico e islámico actual.
"Dineros o palos". Si se siente comezón o picazón en lamanos, es que se va a recibir dinero, o se van a recibir palos.
La mujer que siga el vuelo de unamariquita dará con el hombre ideal.
Unamariposa que vuela alrededor de una persona augura buenas noticias si es blanca, y malas noticias si es negra.
Cuando unapulga pica en el dorso de la mano, es señal de que se va a recibir dinero (en la Edad Media había pulgas en todas las casas).
Cuando una persona sueña contoros, es que le tocará la lotería, si es que ha jugado.
Cuando a una persona soltera se le barren los pies, no se casa.
Pisar accidentalmente el excremento de un animal traerá buena suerte.
Todos los 2 de febrero, la estatua de la Virgen María sale en procesión ritual por las calles cercanas al templo. Si vuelve a entrar con la vela encendida, será buen año.
Lasroscas yroscones, comidas en fechas señaladas,San Valero,Reyes Magos... coincidentes con las fiestas paganas de lasiembra, la recolección, *laprimavera etc., suelen llevar una o dos sorpresas. Una solía ser una moneda o regalo favorable, y la otra, habitualmente desfavorable que trae pagar el roscón consiste generalmente en una semilla dehaba, relacionada con el glande masculino.
En México, cuando uncuchillo cae y se clava en el suelo, augura la llegada de una visita. En Argentina, esto sucede con la caída de unacuchara al suelo.
En Aragón y Castilla-La Mancha (España), cuando una persona, sin darse cuenta, se pone una prenda del revés (por ejemplo, la camiseta con la espalda al frente), es que se va a producir una sorpresa, un imprevisto bueno o malo.
En Aragón y Castilla-La Mancha (España), «Soñar con muertos, saber de vivos»: cuando se sueña con personas que han muerto, sobre todo familiares, es que se van a recibir nuevas noticias de, o se va reunir uno con, amigos o parientes.