| Meseta Norte | ||
|---|---|---|
| Parte de laMeseta Central | ||
| Localización geográfica | ||
| Continente | Europa occidental | |
| Región | península ibérica | |
| Coordenadas | 41°41′14″N4°34′13″O / 41.687272222222,-4.5703138888889 | |
| Localización administrativa | ||
| País | España | |
| Características geográficas | ||
| Tipo | valle | |
| Límites geográficos | cordillera Cantábrica (N),cordillera Ibérica (E),sistema Central (S) yMacizo Galaico Leonés (O) | |
| Altitud media | 750m s. n. m. | |
| Clima | clima mediterráneo continentalizado | |
| Mapas históricos | ||
| Localización en un mapa de relieve de la península ibérica | ||
Lameseta norte osubmeseta norte es la denominación que recibe la parte septentrional de lameseta central española, situada al norte delsistema central. Se corresponde con buena parte de lacuenca del Duero y de la comunidad autónoma deCastilla y León. Se caracteriza por unclima mediterráneo con rasgos de continentalidad: inviernos fríos y veranos calurosos.
Esta unidad de relieve puede definirse como una extensacuenca sedimentaria rodeada de robustos márgenes montañosos.
La depresión se encuentra cerrada al norte, por lacordillera Cantábrica, con desniveles que alcanzan, a veces, los 500 m. Elmacizo asturiano, los pliegues cantábricos, las plataformas calcáreas, laslorasburgalesas forman una barrera, con desniveles de hasta 500 m, que se prolonga hasta el portillo delpuerto de la Brújula, que comunica los depósitos de la cuenca con los deLa Bureba, el sector más occidental de ladepresión del Ebro.
Por el este son las parameras de lacordillera Ibérica, con desniveles de 100-200 m, las que cierran la cuenca, enlazando, tras las pequeñas áreas sedimentarias delBurgo de Osma yAlmazán con las sierras delsistema Central. Por el sur, el contacto con los bloques del sistema Central se realiza mediante una amplia franja de tierras de somontano, de varios kilómetros de anchura, suavemente inclinadas hacia el centro de la cuenca, una superficie de erosión labrada en los materiales cristalinos, semejantes a los de las sierras lejanas que se levantan sobre la llanura más de 500 m, superficie que se hunde suavemente bajo los materiales sedimentarios de la depresión.
Por el oeste el desnivel no aparece tan acentuado, si exceptuamos las montañasgalaico-leonesas ySanabria. El roquedo antiguo, formado por cordales decuarcitas, se hunde progresivamente en lossedimentos de lacuenca sedimentaria en un borde festoneado que se extiende entreAstorga y lasierra de la Culebra, aunque a lo lejos destacan los bloques delTeleno y lasierra Segundera. Solamente en el suroeste, en lasprovincias de Zamora ySalamanca, desaparece la clara impresión de cuenca hundida que se manifiesta en cualquiera de los otros bordes.
Hasta fechas recientes la agricultura de secano ha sido el principal recurso económico de esta región. Sin embargo, desde que en 1986 España ingresase en la entoncesComunidad Económica Europea (actualUnión Europea), la agricultura ha tenido que dejar su sitio a otras actividades y la población activa del sector primario se ha reducido enormemente.

En la depresión se pueden distinguir claramente dos tipos de roquedo que van a condicionar no solo los aspectos morfoestructurales sino también la aptitud de los suelos en el aprovechamiento agrario: los materiales del viejozócalo delPrimario que afloran, sobre todo, en el oeste de la cuenca, así como en los bordes delmacizo Asturiano y en elsistema Central, y los materialessedimentarios (arcillas,yesos,margas,calizas de los páramos,arenas,conglomerados,gravas), depositados en elTerciario yCuaternario en el centro de la región.
Los materiales del zócaloPaleozoico (roquedo de la base de las montañas formadas en laera primaria y arrasadas por los procesos deerosión al final de la misma) están constituidos porcuarcitas, ypizarras,granitos ygneis. En el sector occidental, el de laspenillanuras, las cuarcitas y pizarras predominan al norte delDuero, excepto enSanabria, las rocas granitoides en el centro, y de nuevo las cuarcitas y pizarras al sur deSalamanca, con una disposición de noroeste-sureste. En los entornos deCiudad Rodrigo ySalamanca aparecen, recubriendo la penillanura, materiales de la base delTerciario constituidos porareniscas.
Los dos tipos de materiales señalados condicionan las formas del relieve más características de la cuenca.[1]

De oeste a este podemos distinguir tres partes: la penillanura zamorano-salmantina, la zona central de los páramos y campiñas y el este ya más accidentado en la zona de contacto con elsistema Ibérico.En la zona central la morfología de la zona está íntimamente relacionada con la horizontalidad o subhorizontalidad general de sus materiales (básicamentemiocenos), y con el diferente grado de competencia entre ellos, lo que da como resultado un modelado diferente del relieve.
El relieve actual es un proceso que quizás se inicia en elPlioceno, alternando fases de erosión, alteración química y jerarquización de la red fluvial actual.En las áreas protegidas porcalizas, la red fluvial ha trabajado con dificultad, formándose valles de fondo aplanado. Una vez cortada la protección de las calizas, los ríos fueron excavando los valles mediante ampliación lateral, comiendo los materiales blandos infrayacentes, de modo que las caliza cedía por gravedad. En resumen, pueden diferenciarse los tres dominios morfológicos clásicos delMioceno Castellano y Leonés: Páramos, Cuestas y Campiñas.
Esta unidad comprende plataformas tabulares rígidas, bien desarrolladas en esta parte central de laCuenca del Duero, que se sitúan, en lascotas más altas, en torno a los 900 m. Estos páramos están formados por materiales carbonatados más resistentes a laerosión que las series infrayacentes, lo que trae consigo la aparición de algúnescarpe que limita la vertiente desarrollada a su pie y que constituye la "cuesta".

Los ríos han sido los principales modeladores, ya que han cortado profundamente estas superficies originando los valles. Como consecuencia de los procesos erosivos actuando sobre esta serie deestratos horizontales, y, en definitiva, como consecuencia de la degradación de los páramos, procedente de la desigualdad de la disección, aparecen loscerros testigos (también llamados oteros, motas o alcores) de perfil cónico o troncocónico. Aunque estos cerros circulares normalmente están coronados por lacaliza del páramo, que protege a lasmargas infrayacentes, a veces el estrato calcáreo ha sido prácticamente desmantelado, de suerte que sólo quedan algunos restos de roca caliza yguijarros en su nivel superior. Los procesos de disolución de caliza ocasionan la generación de residuos insolubles. Se forman, así, los depósitos dearcillas de descalcificación (que engloban bloques y cantos angulosos de caliza), la "terra rossa", que constituyen un recubrimiento generalizado sobre la formación calcárea.[2][3]
En el sector oriental la estratigrafía está formada por potentes espesores dearcilla con bancos no muy espesos deconglomerados ycalizas. En esta estructura laerosión se ha encajado profundamente, dejando en resalto plataformas calcáreas o de conglomerados a distinta altitud; es un relieve de cerros aislados, plataformas estructurales, muelas de superficies planas; en conjunto, un relieve más variado que el de los páramos. El enlace de los relieves de borde cuenca con los páramos se realiza por un sector deprimido de llanuras de erosión suavemente onduladas, formadas en arcillas, que han sido desmanteladas con más facilidad.

En el sector septentrional lasarcillasmiocenas han sido recubiertas por unos mantos dederrubios procedentes de lasmontañas cantábricas. El manto decantos,gravas, yarenas, con un espesor de unos cuatro metros, ha protegido, igualmente los materiales débiles infrayacentes. Los ríos que descienden de lacordillera Cantábrica y de losMontes Galaico Leoneses se han encajado profundamente en los depósitos, formando amplios valles, entre los que destacan los interfluvios con la cobertura deraña. A estos relieves planos y elevados (900-1000) m) se les conoce comopáramos de rañas o "chanas". Desde el norte de laprovincia de Palencia y deLeón descienden suavemente hacia el centro de la cuenca terciaria, fragmentándose en bandas paralelas. Y donde el páramo de rañas ha desaparecido se forman relieves de lomas, cerros y colinas; los bordes de los valles son abruptos con rellanos y lacerados concárcavas ybarrancos.[1]

El dominio constituido por las cuestas está formado por vertientes que arrancan delescarpe del páramo y que empalman con las zonas más bajas. Las laderas de los páramos están constituidas por materiales plásticos comomargas yyesos. Caracterizadas por una fuerte pendiente, su perfil suele descomponerse en tres tramos:
El modelado fundamental que se presenta en estas vertientes, de una regularización generalizada, es debido a la reducción de pendientes demasiado fuertes, porablación, y al aumento de las pendientes demasiado débiles, por deposición, denominándose por ello vertientes regularizadas. Estas laderas se caracterizan por un conjunto dedetritus ocoluviales que las tapizan, quedando unos taludes más o menos suaves que sirven de tránsito hacia las llanuras onduladas. Sin embargo, en ocasiones, la pendiente, por resaltes locales debido a capas más resistentes, puede hacerse más abrupta. A estos puntos se denomina resaltes estructurales.Sobrepuesta a la regularización generalizada de las vertientes, tiene lugar una incisión lineal que se manifiesta con la aparición debarrancos de incisión lineal, cuyo encajonamiento origina un sistema de pequeñascárcavas cuando los materiales lo permiten.


Este dominio lo constituyen las partes topográficamente más bajas. Ocupan dos sectores uno al norte,Tierra de Campos, y otro al sur,Tierra de Medina yTierra de Pinares. Tierra de Campos es una llanura labrada sobrearcillas, las campiñas en el entorno deMedina del Campo están modeladas en arcillasarenosas, y en Tierra de Pinares lasarenas se han superpuesto a lossedimentosmiocenos presentando, en ocasiones, un modelado endunas. Este recubrimiento generalizado de arenas ha originado una llanura de carácter más plano que las del norte, que tienen numerosas lomas y vallonadas.[2]
Estas llanuras son el resultado de un desmantelamiento realizado en distintas fases durante elCuaternario. Los niveles de base de los ríos, en los períodos áridosinterglaciares, han servido decota de referencia para un intenso desmantelamiento lateral, formando arrasamientos,glacis de erosión, que enlazaban con el nivel de los lechos de los ríos. El nivel actual de las campiñas enlaza con laterraza más baja de los grandes ríos. En los bordes de los páramos pueden distinguirse hasta tres niveles distintos de encajamientos con sus respectivosglacis.
Estos encajamientos son los que explican los relieves sobresalientes unos 80 m sobre el nivel de las campiñas, y que se prolongan, al sur delrío Duero, desde laprovincia de Valladolid hasta la deZamora. Son plataformas recubiertas con depósitos aluviales decantos rodados, en las que se distinguen tres niveles, alguno de los cuales alcanza una anchura de unos 20 km. Los afluentes del Duero (Cega,Adaja,Eresma,Zapardiel,Trabancos,Guareña) se han encajado en los depósitos pero sin apenas avanzar en la erosión lateral; son los conocido como relieves aluviales invertidos.
En el sector occidental de la región aflora elzócalopaleozoico, constituido por rocas rígidas, cristalinas que han sido arrasadas en procesos deerosión de fines de laera primaria y posteriores de laera terciaria. El relieve dominante es unapenillanura, llanura imperfecta de erosión labrada sobre los materiales duros, que se desarrolla por todo el oeste, excepto por el sector norte, lasierra de la Culebra, conformada por un relieve de cordales decuarcitas separados por depresiones formadas enpizarras, que se hunden insensiblemente, hacia el este, bajo los materiales sedimentarios de la cuenca y de los depósitos derañas. En el conjunto distinguimos dos tipos de penillanura según los materiales predominantes sean rocasgranitoides o roquedometamórfico depizarras ycuarcitas.
EnSayago y en los campos deLedesma yVitigudino se desarrolla una llanura ondulada y rígida, labrada sobre granitos, con red hidrográfica apenas encajada, y sobre la que destacan en unos 200 m algunos relieves residuales, más resistentes, como los deCerezal de Peñahorcada o el deBarruecopardo. También, en algunos sectores, la penillanura ha sido recubierta por materialeseocénicos (era terciaria), modelados en forma de cuestasmonoclinales que sobresalen sobre el nivel de penillanura unos 30 m. La red delDuero la atraviesa con un modesto encajamiento y en amplios valles. La penillanura se interrumpe en dos sectores losarribes del Duero y la cuenca deCiudad Rodrigo.
Los arribes se extienden a lo largo de unos 20 km en elvalle del Duero en el sector fronterizo. El fuerte desnivel entre la penillanura y la desembocadura enOporto ha generado un proceso de erosión remontante del Duero y sus afluentes que se ha encajado profundamente, produciendo desniveles de 300-500 m. En los sectores en donde el encajamiento se produce en elgranito, los valles son estrechos, de vertientes abruptas; en donde afloran laspizarras los valles son más amplios, con vertientes laceradas por la erosión, formando un paisaje abarrancado conocido como arribes. La reactivación de la erosión se ha extendido hasta la penillanura, en donde los cursos de agua han desmantelado la cobertera de manto de arenas, poniendo en resalto relieves de grandes bloques de bolas de granito, con una penillanura más accidentada y con una altitud algo menor.
Al sur de la ciudad deSalamanca y hasta el contacto con elsistema Central se desarrolla a lo largo de unos 60 km una penillanura a una altitud algo mayor que las referidas anteriormente entre 900-1000 m, labarda sobrecuarcitas ypizarras. Lo dominante son los espacios abiertos ondulados sobre pizarras más deleznables, mientras que lascuarcitas, más resistentes, afloran en relieves residuales que introducen desniveles de más de 200 m; estos relieves se presentan, a veces como cerros aislados (losMontalvos, 942 m) y otras formando alineaciones de varios kilómetros de longitud, como la que culmina enPeña Gudina a 1189 m o la alineación, próxima ya al sistema Central, desarrollada a lo largo de 60 km, que culmina en lasierra de Tamames. La penillanura, al igual que la más central, conserva cobertera deareniscaseocenas y abundantes depósitos decantos (rañas), que atestiguan que el arrasamiento se ha producido en fases distintas.[1]