Elsiglo VI d. C. (siglo sextodespués de Cristo) osiglo VI e. c. (siglo sexto de laera común) comenzó el 1 deenero del año501 y terminó el 31 dediciembre del600. Unos años después del fin de la época clásica (derrumbe del Imperio romano occidental en el año 476) y el inicio de la época medieval. Es llamado el «Siglo de Bizancio».
Mapa mundial (exceptoAmérica) en torno al año 500.Mapa mundial (exceptoAmérica) en torno al año 600.
Después de lacaída del Imperio romano occidental a finales del siglo anterior,Europa es fracturada en muchos reinos germánicos pequeños, que compitieron constantemente por tierra y recursos. Finalmente losfrancos llegaron a ser dominantes, y se expandieron hacia fuera un dominio importante que abarcaba gran parte de Francia y de Alemania.
Mientras tanto, el Imperio romano del este que sobrevivió comenzó a ampliarse bajo el mando del emperadorJustiniano I, que recobró finalmenteÁfrica del norte de los vándalos, y procuró recuperar completamente Italia también con la esperanza de restablecer el control romano sobre las tierras gobernadas una vez por el Imperio romano occidental. Después de la muerte deJustiniano I, la mayor parte de sus logros desaparecieron. ElImperio sasánida alcanzó un pico de grandeza conCosroes I en el siglo vi.
554: ElImperio bizantino se anexiona elReino ostrogodo gracias principalmente a las campañas del general Belisario, siendo acabada la conquista por el generalNarsés.
530-560: EnSudamérica, acontece uno de los más fuertes eventos delFenómeno del Niño, que produjo lluvias torrenciales seguidas de treinta años de sequía entre los años, provocando la caída de los oráculos dirigidos por sacerdotes-guerreros, provocando el abandono de los patrones culturales delIntermedio Temprano, especialmente los de (Moche,Nazca,Lima) propiciando el posterior surgimiento del modelo de estadoHuari.
Los estudiosos babilónicos concluyen elTalmud, cuerpo de la ley civil y religiosa del judaísmo, que consta de un código de leyes e incluye comentarios sobre laTorá. ElTalmud deJerusalén se había concluido a comienzos del siglo anterior.[1]
El arte bizantino adquiere un carácter específico y una de sus manifestaciones más dicientes son los iconos, representaciones pictóricas de un santo u otros personajes sagrados.[1]