| Ramiro de Maeztu I conde de Maeztu | ||
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Diputado en lasCortes republicanas porGuipúzcoa | ||
| 1933-1936 | ||
| Predecesor | Antonio de Zayas | |
| Sucesor | Alfonso Danvila y Burguero | |
Embajador de España en Argentina | ||
| Febrero de 1928-Febrero de 1930 | ||
| Predecesor | Alonso Caro y del Arroyo | |
| Sucesor | Alfonso Danvila y Burguero | |
Miembro de laAsamblea Nacional Consultiva | ||
| 1927-1928 | ||
| Información personal | ||
| Nacimiento | 4 de mayo de 1874 Vitoria (España) | |
| Fallecimiento | 29 de octubre de 1936 Aravaca (España) | |
| Causa de muerte | Fusilamiento,víctima de la represión en la zona republicana durante la guerra civil española | |
| Nacionalidad | Española | |
| Religión | Iglesia católica | |
| Familia | ||
| Padres | Manuel de Maeztu y Rodríguez yJuana Whitney | |
| Cónyuge | Alice Mabel Hill | |
| Hijos | Juan Manuel de Maeztu y Hill | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Escritor ydiplomático | |
| Movimiento | Generación del 98 | |
| Seudónimo | Rotuney, Cualquiera y Van Poel Krupp | |
| Partido político | Unión Patriótica Unión Monárquica Nacional Renovación Española | |
| Miembro de | Acción Española(1931-1936) Academia de Ciencias Morales y Políticas(1932-1936) Academia Española(1935-1936) | |
Ramiro de Maeztu y Whitney (Vitoria, 4 de mayo de 1874-Aravaca, 29 de octubre de 1936) fue un periodista, ensayista, diplomático y pensador político español, perteneciente a la llamadageneración del 98. Fue académico de número de laReal Academia Española y de laReal Academia de Ciencias Morales y Políticas.
En su juventud se adhirió a una cosmovisiónnietzscheana ydarwinista social,[1] y a una línea de regeneracionismo crítico y actitudes iconoclastas. En 1905 fue enviado como corresponsal al Reino Unido, allí flirteó ideológicamente en primera instancia con laSociedad Fabiana, para después, hacia 1912, aproximarse a gruposdistributistas y alsocialismo corporativo.[2] Maeztu, que terminó migrando a posicionesreaccionarias y que estuvo destinado durante ladictadura de Primo de Rivera en Argentina como embajador, fue un impulsor del concepto de «hispanidad», referente para toda una escuela de pensamiento cultural y sociopolítico en España.[3]Militarista convencido a lo largo de su trayectoria, destacó durante laSegunda República como la principal figura de lasociedad cultural y de la revistaAcción Española, de cuño contrarrevolucionario y monárquico, que llegó a dirigir. Fue diputado porGuipúzcoa durante la segunda legislatura de lasCortes republicanas, electo en laselecciones de 1933.
Tras el inicio de laguerra civil española fue detenido, internado en lacárcel de Ventas y, objeto de una de lassacas realizadas por agentes delComité Provincial de Investigación Pública (CPIP) en otoño de 1936, fue asesinado en el cementerio de Aravaca.
A título póstumo se le concedió el título dei conde de Maeztu.
Ramiro de Maeztu nació el 4 de mayo de 1874 enVitoria.[4] Fue hijo de Manuel Maeztu y Rodríguez, un hacendado e ingenierocubano de ascendencianavarra nacido enCienfuegos, hijo del último intendente general siendo la isla deCuba aún territorio español, y de la francesaJuana Whitney. Sus padres se conocieron enParís, cuando su madre tenía dieciséis años, y se trasladaron a vivir a Vitoria. De la pareja nacieron cinco hijos: Ramiro, Ángela, Miguel, la pedagogaMaría de Maeztu y el pintorGustavo de Maeztu.[nota 1]

La muerte del padre en Cuba en 1898 tras la ruina de los negocios agrícolas familiares en Cienfuegos dejó a Juana Whitney y sus hijos en situación económica precaria. Tras trabajar unos meses en París, Maeztu se traslada en 1891 a Cuba para ayudar a su padre a remontar los negocios, cosa que no consiguen.
En 1892 Maeztu se embarca en Cienfuegos dirección aLa Habana. Aquella sería la última vez que, teniendo dieciocho años, vería a su padre. En La Habana sobrevivió ejerciendo todo tipo de empleos, entre ellos lector en una fábrica de tabacos en la que leía a los obreros obras de autores comoIbsen,Kropotkin,Marx yGaldós. En 1893 puede ir unos días a Nueva York a visitar a un pariente y queda prendado de la sociedad estadounidense. A mediados de 1898, tras la muerte de su padre en la localidad de Santa Clara, su madre le pide que regrese a España.[5] La familia tuvo que trasladarse aBilbao, ciudad en la que Juana montó la Academia Anglo-Francesa (luego Academia Maeztu), donde Juana impartía inglés y Ángela francés.[6]

Ramiro pasó parte de su juventud en París y en La Habana dedicado a oficios diversos y se inició en el periodismo. Autodidacta y de ideas combativas, se trasladó a Madrid en 1897, un hecho decisivo en su vida literaria, ya que inició entonces una colaboración importante con distintos periódicos y revistas, comoGerminal,El País (editado de 1887 a 1921),Vida Nueva,La España Moderna oEl Socialista, entre otros, con una orientación socialista reformista. Empleó por esta época el seudónimo «Rotuney».[7][nota 2]
En esos años también da inicio a su amistad conregeneracionistas e intelectuales, especialmente conAzorín yBaroja, con quienes formó el grupo conocido bajo el nombre de «Grupo de los Tres», y fue un exponente destacado de la llamadageneración del 98. En sus colaboraciones de prensa —una pequeña parte de las cuales recogió en su primer libro:Hacia otra España— examina las causas de la decadencia española, hace una crítica muy dura de la vida nacional y propone una renovación de estilo europeísta.
Entre 1905 y 1919 residió enBayswater, Londres, donde trabajó como corresponsal paraLa Correspondencia de España,Nuevo Mundo yHeraldo de Madrid. Viajó por Francia y Alemania, y fue corresponsal de guerra durante laPrimera Guerra Mundial en Italia entre 1914 y 1915. Este periodo representa su faseliberal y de admiración a las instituciones británicas, ocupando su atención en numerosas disciplinas (filosofía, política o literatura) cuya actualidad acercaba al público español.

Publica en inglésAuthority, liberty and function in the light of the war (1916)[8] —aparecido cuatro años después en español comoLa crisis del humanismo—, donde somete a examen los conceptos deautoridad ylibertad en la sociedad moderna. El 14 de diciembre de 1916 contrajo matrimonio en Londres con la inglesa Alice Mabel Hill, con la que tuvo a su único hijo, Juan Manuel de Maeztu y Hill, nacido en 1918.[9]
Militarista convencido,[10] tras su regreso a España, en 1919, comienza su desconfianza en la democracia liberal y va cuajando su evolución hacia el tradicionalismo de signo católico, que se consumará durante ladictadura de Primo de Rivera. A comienzos de 1927 ingresó en laUnión Patriótica.[11] Durante un breve periodo de tiempo fue miembro de laAsamblea Nacional Consultiva instaurada por la dictadura, entre 1927 y enero de 1928.[12]

En diciembre de 1927 fue nombradoembajador extraordinario y plenipotenciario en Argentina,[13] ejerciendo el cargo entre febrero de 1928 y febrero de 1930.[14] Allí tuvo ocasión de tratar con el nacionalistaLeopoldo Lugones y con el jesuitaZacarías de Vizcarra,[15] introductor este último en 1926 de la idea de la «hispanidad» (que propuso como sustituto del espurio términoraza); una idea que Maeztu asumió como propia y después abanderó. En esos años mantiene su concepto de decadencia, esencial en la actitud intelectual de los hombres del 98, e intensifica su defensa de los valores católicos y de las tradiciones hispánicas.

Apenas se hubo producido la caída de Primo de Rivera, Maeztu dimitió de su cargo de embajador y regresó a España. Se movió entonces en la órbita de laUnión Monárquica Nacional, construida sobre los restos de la Unión Patriótica.[16] Por entonces conoció al joven integristaEugenio Vegas Latapie; ambos, con el concurso delmarqués de Quintanar, proyectaron la creación de una sociedad cultural y una revista de pensamiento que acabó llamándoseAcción Española (aunque Maeztu propuso en principio denominarlaHispanidad). La sociedad se creó en octubre de 1931 —tras laproclamación de la Segunda República española— y el primer número de la revista apareció el 15 de diciembre de 1931. En la nueva organización Maeztu adquirió de inmediato «un claro perfil de líder espiritual».[17] En su artículo inaugural, Maeztu representó a España como una encina, que hunde sus raíces en la tierra (en la tradición), pero se encuentra sofocada por la hiedra, «es decir, por laintelligentsia progresista —resume González Cuevas—, ajena a la savia vivificadora de la historia, e incapaz, por tanto, de regenerar la nación».[18] Ese artículo de presentación de la revista le valdría elPremio Luca de Tena otorgado por el diarioABC. Desde el número 28 de la revista, Maeztu figuró formalmente como su director, y lo fue hasta el último número, el de junio de 1936.
El 20 de marzo de 1932 ingresó como miembro de número en laAcademia de Ciencias Morales y Políticas con la lectura del discursoEl arte y la moral.[19]

En esta última fase su ideario intensifica su relación con el viejo tronco de pensamiento tradicionalista español (Donoso Cortés,Menéndez Pelayo, etc.) y mantiene afinidades con los teóricos delintegralismo lusitano. Este ideario en pro de la civilización hispánica y católica, desarrollado en sus artículos publicados enAcción Española, fue recogido en su libroDefensa de la Hispanidad, que se convirtió en su obra más influyente y en exponente de su pensamiento. Su doctrina de la Hispanidad, un mundo espiritual que uniría a España y a sus antiguas provincias de ultramar por medio delidioma español y lareligión católica, constituyó una de las herramientas ideológicas de la derecha antirrepublicana y el franquismo.[20] Representante de la línea más espiritualista (frente a la biologicista) del concepto de «raza» abrazado en la derecha española,[21] se ha acusado a Maeztu de preconizar en su obra un racismo blanco, describiendo como «razas atrasadas» a aquellas no blancas integrantes de la «Hispanidad» a pesar de su defensa de la «igualdad esencial de los hombres» y su desdén por el «espíritu racista y aristocrático de los pueblos septentrionales».[22][23] Su igualitarismo racial, según estos críticos, se restringía al ámbito de lasalvación ultraterrena.[24]
Desde 1932 deja constancia, en varios artículos paraAcción Española y el diarioABC, de su admiración porAdolf Hitler, mostrándose también partidario delantisemitismo delPartido Nazi. También desde las páginas deABC llegó a manifestar su deseo de que en España triunfase un movimiento nacionalista similar al hitleriano para enfrentarse a la democracia y almarxismo, pidiendo al extremistaJosé María Albiñana que liderase el proyecto.[25]
Terminó militando enRenovación Española, partido político significado por su oposición frontal al régimen de la República, en cuyas filas fue elegido diputado en las Cortes porGuipúzcoa en las elecciones de noviembre de 1933. Ya en 1931 abogaba por la instauración de una «monarquía militar» con el monarca comodictador.[26] Tras lahuelga revolucionaria de octubre de 1934 exacerbó todavía más sus posiciones contrarrevolucionarias y abogó por llevar a cabo una represión ejemplar que dejara a España pacificada «por una o dos generaciones».[27]
El 30 de mayo de 1935 leyó su discurso de ingreso en laAcademia Española, tituladoLa brevedad de la vida en nuestra poesía lírica.[28]
Las noticias del estallido de la sublevación militar en elMarruecos español, que daría origen a laGuerra Civil, lo sorprendieron en la redacción de la revistaAcción Española, junto a su joven discípuloJosé Luis Vázquez Dodero y al escritorErnesto Giménez Caballero.[29] Se refugió en la casa del primero, donde sería detenido por un grupo mixto compuesto por policías y milicianos el 31 de julio de 1936.[30] Internado en lacárcel de Ventas el 2 de agosto,[31] fue uno de los 32 prisioneros «sacados» en la noche del 28 al 29 de octubre de 1936 por agentes delComité Provincial de Investigación Pública (CPIP, agrupación revolucionaria izquierdista), con una orden firmada por el director general de SeguridadManuel Muñoz bajo el pretexto de ser transferidos a la cárcel deChinchilla,[32] y asesinado, mediante fusilamiento, sin juicio previo, en el cementerio deAravaca, en las proximidades de Madrid. Sus últimas palabras, se ha dicho, habrían sido «Vosotros no sabéis por qué me matáis, pero yo sí sé por lo que muero: ¡para que vuestros hijos sean mejores que vosotros!».[33][34]
En 1939 se denominó al Instituto-Escuela Instituto Nacional «Ramiro de Maeztu». En 1974 se le otorgaría de manera póstuma el título dei conde de Maeztu.[35]

Aunque Maeztu escribió poesía, algún cuento, una novela (La guerra del Transvaal) y una obra de teatro inédita (El sindicato de las esmeraldas), su tarea fue básicamente la de un periodista que pone su prosa al servicio de unas ideas. Algunos de sus artículos fueron recogidos en libros, aunque no todos:Hacia otra España (1899),[36]La crisis del humanismo (1920),Defensa de la Hispanidad (1934) yDefensa del Espíritu (póstuma). De esta última, por cierto, se perdieron algunos fragmentos durante su cautiverio, posiblemente desechados por los milicianos republicanos. Maeztu pensaba realizar unaDefensa de la Monarquía, que quedó en mero proyecto. Con este plan pensaba reunir en sus tres defensas, una defensa de Dios, una de la patria y otra del rey.
Entre sus ensayos de carácter literario, cabe mencionarDon Quijote, don Juan y la Celestina (1926) —una meditación acerca deDon Quijote como héroe de una España decadente, deDon Juan como vacío espiritual y dela Celestina como degradación— yLa brevedad de la vida en la poesía lírica española (1935), pronunciado como discurso de ingreso en laReal Academia Española.
El listado de las obras de Ramiro de Maetzu es el siguiente:
| Predecesor: Antonio de Zayas y Beaumont duque de Amalfi | Embajador extraordinario y plenipotenciario de España en Argentina febrero de 1928-febrero de 1930 | Sucesor: Alfonso Danvila y Burguero |
| Predecesor: Cipriano Muñoz y Manzano | Académico de la Real Academia Española Silla L 1935-1936 | Sucesor: Eugenio Montes Domínguez |