Unplebiscito es una forma de consulta popular directa sobre temas políticos clave, generalmente planteados como una alternativa entre dos posibilidades.
Nacido en elderecho romano, también ha sido utilizado en la época moderna y contemporánea. En el sentido latino del término, el plebiscito se concibe como un instrumento verdaderamente democrático y no como un tipo decesarismo.[1]
En su significado más moderno, se definiría como un derivado delreferendo que consistiría en aprobar o no aprobar la política de una persona a través de la pregunta formulada en el mismo. Los plebiscitos son vistos como una forma de que un gobierno vaya directamente a consultar a losciudadanos, sin pasar por intermediarios como es el caso de lospartidos políticos. La diferencia entre ambos no está clara, ya que la tendencia a un uso indistinto es cada vez mayor. Un referendo responde a una pregunta, mientras que un plebiscito valida o no a una persona. Ciertos referendos pueden, sin embargo, ser acusados de 'deriva plebiscitaria', cuando los ciudadanos responden (o son invitados a responder) no a la pregunta realmente formulada, sino a quien la formula como fue el caso delgeneral de Gaulle, que llegó a prometer renunciar a la presidencia de laRepública Francesa si la respuesta a su referendo fuese negativa, transformándolo de hecho en un plebiscito, particularmente durante el referéndum constitucional francés de 1969.
El término deriva dellatínplebiscitum, compuesto deplebs ('pueblo, plebe') y descitum (participio desciscere, 'decidir, establecer'). Tiene su origen en laAntigua Roma con el significado de 'interrogatorio a la clase social de losplebeyos'.
Enderecho romano elplebis scitum indica la deliberación de únicamente de losplebeyos reunidos en losconcilia plebis. Inicialmente, se trataba de deliberaciones internas, con efectividad limitada solo a los plebeyos. Solo más tarde, tras la aprobación de lalex Hortensia en el 287-286 a. C., se estableció el principio por el cual las decisiones tomadas en losconcilia plebis vinculaban a todos losciudadanos.
Eljurista romanoGayo en susInstitutiones da la siguiente definición deplebiscitum comparándolo con la institución de lalex comitialis:
(Gayo,Institutiones, I, 3)
En laépoca imperial, al desaparecer la distinción entre el pueblo y la plebe, también desapareció la diferencia entre el plebiscito y la ley. Los dos términos se usaron cada vez más de manera indistinta, hasta el punto de que la mayoría de las disposiciones legislativas de la época, aunque los juristas romanos las llamabanleyes, en realidad eran plebiscitos.

En la época moderna, el término ha conservado el significado de voto popular, distanciándose esencialmente del referendo, ya que el plebiscito es definido principalmente como una elección popular sobre la estructura de unEstado o sobre anexiones territoriales.[2] En un sentido más estricto, comprendería la directa manifestación de la voluntad del pueblo tendente a la creación de unordenamiento jurídico, una vez establecido que lavoluntad popular se manifiesta con el ejercicio del derecho al sufragio en las elecciones o en el referendo, cuando este se admita y en la medida legal en que está permitido.
Después de laRevolución de 1789, el plebiscito fue muy popular en Francia porque fue visto como una expresión de la soberanía popular. En la práctica, históricamente, el plebiscito ha sido utilizado varias veces, como es el caso del plebiscito de 1802, con el queFrancia proclamó cónsul vitalicio aNapoleón Bonaparte con un plebiscito, o el plebiscito de 1852, que proclamó emperador aNapoleón III, o los plebiscitos delRisorgimento, o incluso, en tiempos recientes, elplebiscito nacional de Chile de 1988, para tener una legitimidad popular para situaciones de facto, con votaciones muchas veces con un resultado predecible y abrumador. De ahí que el término "plebiscitario" haya entrado en la terminología usual para indicar una votación aprobada por una mayoría muy amplia.