Fue una sagaz colaboradora en los trabajos filosóficos deFriedrich Nietzsche, su amiga, crítica y consejera cercana, mas no su pareja, pues finalmente se unió aPaul Rée, amigo común y de quien ambos eran compañeros en el trabajo intelectual. Fue autora de varios libros,psicoanalista, discípula y colaboradora del círculo más estrecho deSigmund Freud[1][2] y compañía espiritual de artistas y escritores de finales del sigloXIX y principios delXX.
Nació enSan Petersburgo, hija de Gustav von Salomé, general del ejército imperial ruso, y de su esposa Louise Wilm von Salomé. Louise (Luíza) fue la hija menor del matrimonio y la única mujer después de cinco varones, fue bautizada con el nombre de su madre y en su infancia la llamaban cariñosamente por el diminutivo rusoLjola y más tardeLou.[3] A los diecisiete años y en busca de una educación más allá de la típica para una mujer en ese lugar y época, convenció al predicador alemánHendrik Gillot, veinticinco años mayor que ella, de enseñarleteología,filosofía,religión y literatura francesa y alemana. Gillot se enamoró de Lou Salomé, hasta el punto de que planeó divorciarse de su esposa y casarse con ella.[4]
En septiembre de 1880, viajó con su madre aZúrich con el fin de inscribirse para estudiar en la universidad. Suiza era en esa época el único país de habla germana donde las mujeres tenían permiso para cursar una carrera universitaria sin restricciones. Aunque su madre no veía con buenos ojos estos planes de su hija, tuvo que ceder finalmente al profundo deseo de Lou de estudiar.[5] El viaje también lo hicieron para beneficiar la salud física de la joven, quien en aquel tiempo tosía sangre.[6]
Dos años después, con 21 años, se trasladó a Roma con su madre. Allí conoció aPaul Rée (quien sería su amante durante un tiempo) y aFriedrich Nietzsche (más tarde, en 1894, escribiría un controvertido estudio,Friedrich Nietzsche in seinen Werke, acerca de la personalidad y filosofía de Nietzsche) con quienes establecería un trío intelectual.[6]
Los tres viajaron con la madre de Salomé a través de Italia, y decidieron que debían establecer su comunaWinterplan. Cuando llegaron aLeipzig,Alemania, en octubre, Salomé y Rée se separaron de Nietzsche, después de un problema entre Nietzsche y Salomé, en el cual Nietzsche, sorprendentemente, le propuso matrimonio al creer haber encontrado en Lou a la única mujer que sería capaz de entenderlo. Ella no lo aceptó y a cambio propuso a ambos hombres enamorados unirse en una tríada de producción y trabajo intelectual. Una foto en la que aparecen los tres, con Lou conduciendo el carro, vino a ser una alegoría de este pacto. Según investigaciones de la historia del psicoanálisis, Nietzsche habría incluido enZaratustra a propósito de este asunto (y precisamente de esta foto que causó gran escándalo) la frase «¿Vas con mujeres? No olvides el látigo».[7]
Los viajes y estudios de Salomé y Rée continuaron, hasta que en 1887 conocería aCarl Friedrich Andreas, con quien se casaría. A pesar de la oposición de ella al matrimonio y de la oposición de él a sus relaciones abiertas con muchos otros hombres, Salomé y Andreas permanecieron casados desde 1887 hasta la muerte de Andreas en 1930. Se dice que él la chantajeó con suicidarse si no aceptaba casarse con él y que siempre vivieron en casas separadas y no mantuvieron relaciones íntimas.[6]
Su relación conRilke fue particularmente cercana. Salomé era quince años mayor. Se conocieron cuando él tenía veintiuno. Fueron amantes durante varios años y se escribieron hasta la muerte de Rilke. Prueba de su prolongada e intensa relación son las cartas de amor que se escribieron y que aún se conservan.[8] Fue ella quien comenzó a llamarle Rainer, en lugar de René; le enseñó ruso, a leer aLev Tolstói (a quien él conocería más tarde) y aAleksandr Pushkin. Ella le presentó a importantes hombres y a muchas otras personas en el campo de las artes, y se mantuvo como su consejera y confidente a través de toda su vida adulta.[4]
En 1911, conoció aSigmund Freud e inmediatamente se interesó por elpsicoanálisis, siendo la primera mujer en ser aceptada en elcírculo psicoanalítico de Viena. Ambos mantendrían una relación amistosa de profundo respeto y cariño durante el resto de sus vidas. A partir de 1915, ella comenzó a pasar consulta psicoanalítica en la ciudad alemana de Gotinga, hasta que, a los 74 años, su salud se lo impidió.[4]
Era de una modestia y una discreción poco comunes. Nunca hablaba de sus propias producciones poéticas y literarias. Era evidente que sabía dónde es preciso buscar los reales valores de la vida. Quien se le acercaba recibía la más intensa impresión de la autenticidad y la armonía de su ser, y también podía comprobar, para su asombro, que todas las debilidades femeninas y quizá la mayoría de las debilidades humanas le eran ajenas, o las había vencido en el curso de su vida.
Sigmund Freud,Lou Andreas-Salomé (febrero de 1937).[9]
Fue una escritora prolífica, y escribió varias novelas, romances, obras y ensayos poco conocidos. Escribió romances e intercambió correspondencia con el periodista alemán Georg Lebedour, el poetaaustro-húngaroRainer Maria Rilke, y lospsicoanalistasSigmund Freud yViktor Tausk, entre otros. Da cuenta de muchos de ellos en su libroLebensrückblick.
Lou Andreas-Salomé publicó estas obras segúnAn Encyclopedia of Continental Women Writers.[10]
Inquieta e inconformista, quiso romper con el papel que la sociedad y la familia le habían asignado, y desde muy joven tomó parte activa en los más vanguardistas círculos intelectuales de Europa hasta convertirse en autora de una obra prolífica y diversa (literaria, crítica, filosófica y psicoanalítica) que sólo publicó parcialmente en vida.[12]
Su pensamiento mezcló elpsicoanálisis freudiano con la filosofía de Nietzsche y sus estudios se basaron, principalmente, en elnarcisismo y en la sexualidad femenina.[6]
Se trata de una mujer que vivió su vida con una extrema libertad, fuera de lo común para su época. Fue un icono de mujer liberada de principios del sigloXX. La libertad de espíritu que la caracterizó y tanto desconcertó en su época fue la expresión de una mujer ávida de conocimiento que supo defender su autonomía intelectual, sentimental y, en suma, vital pese a las constricciones sociales de su tiempo.[12] Influyó amorosa e intelectualmente en algunos de los hombres fundamentales de los últimos cien años.[6]
Lou Andreas Salomé murió en 1937 enGotinga, última ciudad de residencia, a los 76 años de edad, a causa de unfallo renal. LaGestapo confiscó su biblioteca pocos días después de su muerte.[13] Pero quedaron sus obras -más de una docena de novelas y numerosos estudios-, así como la copiosa correspondencia con los hombres brillantes de su vida. Y su ejemplo de mujer que luchó siempre por su libertad intelectual.
Se dice que Salomé resaltaba en sus últimos días que «realmente no he hecho más que trabajar durante toda mi vida, trabajar… ¿por qué?». Y en sus últimas horas, como si estuviera hablando con ella misma, se ha reportado que dijo: «Si dejara que mis pensamientos vagaran, no encontraría ninguno. Lo mejor, después de todo, es la muerte».[14]
Binion, Rudolph.Frau Lou: Nietzsche's Wayward Disciple, prólogo de Walter Kaufmann. Princeton, Princeton Univ. Press, 1968.
Freud, Sigmund; Andreas-Salome, Lou.Letters, Nueva York, Norton, 1985.
Livingstone, Angela.Lou Andreas Salomé: Her life and work. Londres, Gordon Fraser, 1984.
Michaud, Stéphane.Lou Andreas-Salomé. L'alliée de la vie. París, Seuil, 2000,ISBN 2-02-023087-9.
Pechota Vuilleumier, Cornelia. 'O Vater, laß uns ziehn!' Literarische Vater-Töchter um 1900. Gabriele Reuter, Hedwig Dohm, Lou Andreas-Salomé. Hildesheim, Olms, 2005,ISBN 3-487-12873-X.
Pechota Vuilleumier, Cornelia.Heim und Unheimlichkeit bei Rainer Maria Rilke und Lou Andreas-Salomé. Literarische Wechselwirkungen. Hildesheim, Olms, 2010,ISBN 978-3-487-14252-4.
Peters, Heinz. F.My Sister, my Spouse: A Biography of Lou Andreas-Salome. Nueva York, Norton, 1962.