Laley del levirato o simplemente ellevirato es un tipo dematrimonio en el cual una mujer viuda que no ha tenido hijos se debe casar (obligatoriamente) con los hermanos (cuñados) de su fallecido esposo.
Para continuar la línea sucesoria y la descendencia familiar, el nombre del primer varón de esta nueva unión ha de ser el mismo que el correspondiente al difunto, y heredará sus bienes.
El matrimonio por levirato se ha realizado en sociedades con fuerte estructura declanes en los que se ha prohibido el matrimonioexogámico, es decir fuera del clan.
En eljudaísmo, el matrimonio por levirato, conocido comoyibbum, es la unión ordenada en laTorá, en el libro delDeuteronomio de laBiblia,[2] que obliga al hermano de un difunto, si este no ha tenido descendencia, a casarse con la viuda.
Hay una provisión, denominadachalitzah, por la que una o ambas partes pueden elegir no cumplir esta ley. De acuerdo con algunas opiniones en laLey judía, elyibbum es contraproducente.[cita requerida]
Un ejemplo de matrimoniobíblico por levirato esOnán –hijo deJudá–, quien fue maldecido hasta la muerte porque, durante el acto sexual conTamar, siempre evitó la concepción.[3]El casamiento deRut es semejante, aunque debe no considerarse matrimonio por levirato. Se desposa con un pariente cercano que de igual modo está dispuesto a levantar descendencia para el nombre del marido fallecido, aunque no es hermano del difunto.[4]
Entre losnómadas deAsia central han sido siempre frecuentes los matrimonios por levirato. En su obra maestra,Shǐjì (‘memorias históricas’), el historiador chinoSima Qian (145-87 a. C.) describe las costumbres de loshunos. En el libro testifica que, tras la muerte de un hombre, uno de sus familiares, normalmente un hermano, ya sea mayor o menor, se casa con la viuda.
La costumbre del levirato sobrevivió en la sociedad de loshunos del noreste delCáucaso hasta el siglo VII. El historiador armenioMovsés Kaghankatvatsí (siglo siglo VII) expone que lossavires, una de las tribus hunas del entorno, eran habitualmentemonógamos, pero en algunas ocasiones, al morir un hermano de un hombre casado, este podía tomar como esposa a la viuda.
Kalankatuatsi describe la modalidad del matrimonio por levirato acostumbrado por los hunos. Como la mujer gozaba de un estatus elevado, la viuda podía elegir volver a casarse o no. Era posible que su nuevo marido fuera hermano o hijo (de otra mujer) de su primer esposo. Así, era factible acabar casándose con un cuñado o con un hijastro. No importaba la diferencia de edad.[5]
Ludmila Gmyrya, historiadora delDaguestán, afirma que en esta república de la Federación Rusa el levirato sobrevivió hasta cerca de 1950.[5]
Para explicar la longevidad de más de dos milenios del levirato en las sociedades nómadas, el historiador soviético Khazanov propone razones económicas: «heredar» una esposa como parte de la «propiedad» del difunto es una manera de dar respuesta a las necesidades de educación y de alimentación tanto de la mujer como de los posibles hijos.
Esta costumbre ha revivido en épocas de especial penuria económica, como durante laSegunda Guerra Mundial (1939-1945), en cuyo transcurso ocurrió un renacimiento del levirato enAsia central. En estas circunstancias, los hijos adultos y los hermanos de un fallecido se consideraban responsables de sus parientes. Uno de ellos se casaba con la viuda y adoptaba sus hijos.[6]
En muchos pueblos del África central y del sur se ha efectuado también este tipo de costumbres. Hasta cierto punto es aún vigente. Al aumentar la conciencia de losderechos de la mujer en países comoSudáfrica, se ha prácticamente abandonado la obligación de una mujer viuda a casarse con un familiar de su marido.
De diversas zonas rurales de España se han documentado casos delevirato (cuando fallecía el padre, la madre debía casarse con un hermano de su marido) y desororato (cuando fenecía la madre, era obligación del padre casarse con una hermana de su mujer).[7]
↑Khazanov, А. M. (1975):Social history of scythians (pág. 82). Moscú, 1975 (sin ISBN, disponible con el título rusoSotsialnaya Istoriya Skifone, Moscú, 1975).