El nombre latino eraLepcis Magna (también escritoLeptis en algunas inscripciones; tambiénLeptimagnensis Civitas, adjetivoLeptitanos,Leptitanus). El nombre griego era Λέπτις μεγάληMegale Leptis o ΝεάπολιςNeapolis. La ciudad fue denominada «Mayor» (magna) en contraste con laLeptis Parva del actualTúnez. El nombre púnico original se encuentra comolpqy (o -lpqy, con el artículo);[1][2] este nombre parece conectado con la raíz semitalfq (presente en la lengua árabe), que tiene el sentido de «fabricar, armar», para referirse a la fundación o construcción de la ciudad.[1] El nombre árabe moderno es لبدةLabdah.[3]
La ciudad fue fundada por colonosfenicios alrededor del 1100 a. C., aunque no alcanzó importancia hasta que Cartago se convirtió en una potencia delmar Mediterráneo en el siglo IX a. C. Siguió siendo parte deCartago hasta el final de latercera guerra púnica en el 146 a. C., y se convirtió en parte de laRepública Romana, aunque ya desde el 200 a. C. se consideraba como una ciudad independiente.
La urbe contaba con un puerto y era el punto de partida de las caravanas que se dirigían alFezzán. Gozó de éxito y crecimiento en esta época. Sus más antiguos monumentos latinos datan de la época de los emperadoresAugusto yTiberio: éstos fueron un teatro, la plaza principal del mercado y un arco monumental. Hacia el 16 d. C. una inscripción detalla que por orden del procónsul se estaba construyendo una calzada de la ciudad al interior de África.
Siguió perteneciendo a Roma hasta el reinado delemperadorTiberio, cuando Lepcis Magna y el área vecina se incorporaron formalmente al imperio como laprovincia romana deÁfrica. En poco tiempo se convirtió en una de las ciudades líderes delÁfrica romana y en un centro comercial importante.
Los habitantes de Leptis[4] no tenían la ciudadanía romana y la ciudad era dirigida por dossufetes (voz púnica para designar a un tipo de magistrados) y un concejo. Las inscripciones y edictos se hacían tanto en latín como enpúnico. Los gobernantes de la urbe siguieron llevando nombres púnicos hasta hacia el 72 d. C. con Iddibal. El emperadorTrajano, hacia el 109-110 le otorgó la categoría de colonia a la urbe y con ello concedía la ciudadanía a sus pobladores libres. En este tiempo era sufete el abuelo del futuro emperadorSeptimio Severo y quien luego adquiriría rango ecuestre.[5]
Leptis Magna llegó a su apogeo a principios de 193 con el ascenso al trono imperial de LucioSeptimio Severo, quien era oriundo de la ciudad. Comoemperador romano la tuvo como su favorita entre todas las ciudades provinciales, ya que con todas las construcciones y riquezas con que dotó a la ciudad, hizo de ella una de las más importantes ciudades de África, llegando a ser rival incluso deCartago yAlejandría. Mandó a ampliar el puerto, el cual alcanzó unas dimensiones impresionantes. Sin embargo, las modificaciones no rindieron fruto ya que poco después el puerto se llenó de arena. En el 205, el emperador y su familia visitaron la ciudad y fueron recibidos con grandes honores.
Durante lacrisis del siglo III, cuando el comercio entró en declive, la importancia de Lepcis también sufrió y ya para mediados del siglo IV, gran parte de la ciudad había sido abandonada. Durante el reinado deTeodosio I gozó de un pequeño renacimiento.
En el 439, Leptis Magna y las demás ciudades deTripolitania cayeron bajo el dominio de losvándalos cuando su reyGenserico conquistó Cartago a los romanos y la hizo su ciudad. Por desgracia, el rey mandó destruir las murallas de la ciudad para disuadir al pueblo de rebelarse contra el dominio vándalo. El resultado fue que en el año 523, un grupo debereberes saqueó la ciudad causando daños a los vándalos y a la población.
Belisario reconquistó Leptis Magna en nombre delImperio bizantino diez años más tarde y en el 534 destruyó el reino de los vándalos. Lepcis pasó a ser una capital provincial del Imperio bizantino, que se administró dentro delExarcado de África, pero nunca se recuperó de la destrucción causada por los bereberes. Ya para la conquista árabe de Tripolitania en los 650, la ciudad había sido abandonada salvo por unaguarnición bizantina.
Hoy día, las ruinas de Lepcis Magna son de las más impresionantes del período romano.
En junio de 2005 se hizo público que los arqueólogos de laUniversidad de Hamburgo que trabajaban en la costa de Libia, habían descubierto cincomosaicos con un total de casi 30 pies de largo. Son originarios de los siglosI yII y muestran con claridad a un guerrero cazando un venado, a cuatro jóvenes peleando con un toro salvaje y a ungladiador descansando en estado de fatiga que mira a su oponente ya muerto. Los mosaicos decoraban las paredes de unapiscina de agua fría en unastermas dentro de una casa romana en Wadi Lebda en Lepcis Magna. El mosaico del gladiador está considerado por los expertos como una de las muestras más finas de mosaicos representativos jamás vistos, comparable en calidad almosaico de Alejandro Magno enPompeya. Los mosaicos fueron descubiertos en el 2000, pero se mantuvo secreto el descubrimiento para evitar que fueran saqueados.[1]
Blázquez Martínez, José María (2001).«Leptis Magna. Patria de Septimio Severo».Revista de Arqueología 250. Antigua: Historia y Arqueología de las civilizaciones. pp. 32-43. Archivado desdeel original el 7 de septiembre de 2011.