Laslenguas yutonahuas[3](también llamadasyutoaztecas yutoaztecas) forman una familia delenguas amerindias ampliamente difundida porAmérica del Norte, con aproximadamente dos millones de hablantes. Algunos investigadores creen que tiene su origen histórico en algún lugar situado hacia el suroeste de losEstados Unidos o el noroeste deMéxico, y debe su gran difusión a importantes migraciones de sus hablantes tanto hacia tierras mesoamericanas como hacia el norte.
Aunque la denominación tradicionalyutoazteca ha sido criticada por varias razones (la palabrayuto viene deyūt(ā), nombre de la naciónUte, y debería pronunciarse de forma que no se trastocara;azteca es un nombre equivocado para la lenguanáhuatl), lo que ha generado la propuesta del nombreyutonahua, que sin embargo no ha obtenido aceptación general.
Existe constancia de la existencia de unas sesenta lenguas yutoaztecas,[4][5] de las que sobreviven actualmente algo más de veinte.
Con respecto a la clasificación interna dentro de la familia yuto-azteca se distinguen dos grandes divisiones, una septentrional (grupo yuto o shoshoneana) y otra meridional. La mayoría de las lenguas meridionales se hablan enMesoamérica y norte deMéxico, mientras que todas las lenguas septentrionales se hablan enEstados Unidos. Esta familia completa se compone de ocho grupos, de los que cuatro conforman la división septentrional y otros cuatro la división meridional. La antigua división nahua o aztecoide constituye un subgrupo de la división meridional.
Las lenguas principales de ladivisión shoshoneana oyuta, habladas todas ellas en losEstados Unidos, son las siguientes:
Subdivisión númica o shoshoni, (denominado antes shoshoni de la meseta Shoshone) y que comprende los siguientes grupos:
El proyecto comparativoASJP[44] que se basa endistancia de Levenshtein de una lista de cognados clasifica automáticamente las lenguas en un árbol binario.[45] Para la familia utoazteca el árbol que proporciona, que no necesariamente se corresponde en todos los detalles con elárbol filogenético correcto, es el siguiente:
Hay algunaslenguas extintas de probablemente filiación yutoazteca, cuya relación genética es más difícil de precisar debido a la escasez de datos. Dicha lista en orden alfabético sería la siguiente:[46]
Las lenguasmacoyahui, conicari, tepehue, macoyahui ybaciroa son probablementecahítas.Comanito ymocorito, también cahítas, tal vez eran dialectos del tahue o delmayo. Esos dos grupos vivieron en la región montañosa alrededor del nacimiento del río Sinaloa.Chínipa, guasapar y probablementetémori erantarahumaras, probablemente de la rama guarijío, siendo habladas en el nacimiento del río Mayo y el río Chínipas. Los témoris vivieron al sur de esta región. La lengua conchi (concho) era probablemente taracahíta y perteneció a un pueblo que vivió en los llanos de Chihuahua oriental, al este del ópata y el tarahumara. La lengua yumana o jumana (suma) de afiliación desconocida, era hablada en el norte delrío Conchos junto al río Grande. Zoe, probablemente relacionada con el conamito, era hablada en una pequeña región cerca del actual Choix, Sinaloa. El acaxee era casi seguro unataracahíta, posiblemente delsubgrupo cahíta.
Se han hecho intentos de relacionar las lenguas yutoaztecas, con otras familias de lenguas, como por ejemplo con laslenguas kiowa-tanoanas. Se ha propuesto incluso unamacrofamilia azteco-tanoana, pero la evidencia en favor de esto es todavía débil y lejos de ser concluyente.
En general existe distinción entre vocales largas y breves.
Tendencia a que los contrastes de sonoridad no sean relevantes, solo en unas pocas lenguas como elguarijío el contraste es fonémico.
Tendencia a estructuras silábicas simples, generalmente la sílaba más complicada posible en estas lenguas es del tipo CVC.
Los sistemas fonológicos de las diversas lenguas difieren pero para elproto-yutoazteca se ha reconstruido el siguiente sistema, respecto al cual la mayoría de lenguas no difieren demasiado:
Los nombres en general carecen de caso morfológico, y tienen una morfología flexiva muy sencilla. Un sufijo nominal claramente reconstructible es la marca deabsolutivo *-ta, que tiene significados gramaticales diferentes en las lenguas modernas, por lo que es difícil reconstruir su significado original.
En cuanto al plural existen varios patrones, en hopi, tarahumara, pápago y eudeve es común la reduplicación de la primera sílaba como marca de plural, mientras que náhuatl es marginal y solo se conserva en ciertas palabras. A veces además de la reduplicación aparece algún sufijo adicional para marcar pluralidad: En hopi, eudeve y sobre todo náhuatl también existen como marcas verbales y nominales el plural en *-ti. También se documenta un sufijo de plural *-me, en náhuatl y hopi, que forma plural de algunos sustantivos. En náhuatl clásico-meh (<*-me-ti) y-tin (<*-ti-me) como marcas de plural están endistribución complementaria el primero aparece en raíces acabadas en vocal y el otro en raíces acabadas en consonante. En hopi el reparto entre-ma (<*-me) y-t (<*-ti) no responde a ninguna regla regular (excepto porque el primero es el único que marca el plural de los pronombres).
No existegénero gramatical convencional, aunque en general los entes animados presentan distinto tratamiento: en varias de estas lenguas los inanimados no distinguen entre formas de singular y plural.
Los verbos en cambio tienen una amplia variedad de prefijos y sufijosflexivos, para marcar el sujeto, el objeto, elaspecto, eltiempo o elmodo. Además de lavoz pasiva también existen en numerosas lenguasvoces oblicuas formadas por sufijos derivativos de tipocausativo y benefactivo.
El nombre puede tomar sufijos y prefijos verbales para expresar predicaciones intransitivas. No existeverbo copulativo.
Existencia dereduplicación inicial para expresar acción reiterada en los verbos o pluralidad en los nombres, aunque la amplitud del uso varía mucho de una lengua a otra.
La mayoría de lenguas tienen una morfología derivativa fuertementeaglutinante.
La mayoría de las lenguas utoaztecas sonlenguas de núcleo final y por tanto suelen tener el verbo al final. Esto está relacionado con dos propiedades que pueden verse como casos particulares:
Lasadposiciones suelen ser pospuestas, es decir, existen postposiciones no preposiciones.
El orden básico del proto-utoazteca parece haber sidoSOV orden que se conserva en las formas verbales con clíticos de persona del náhuatl, en hopi y en huichol.
No es frecuente que existan formas verbales especiales, ni subordinación verbal, sino más bien verbos seriados.
Muchas tienen un verbo auxiliar en segunda posición, como el paiute septentrional, mono, comanche, shoshone, paiute meridional, chemehuevi kitanemuk, serrano, luiseño, cupeño y tubatulabal. Solo el hopi y tarahumara tienen verbo al final sin auxiliar secundario.
A continuación se reproduce una lista decognados de lenguas utoaztecas pertenecientes a diferentes grupos que permiten reconocer los parentescos más cercanos y la evolución fonológica seguida por varias lenguas:[47]
Expansión de las lenguas uto-aztecas hacia el sur.
Convencionalmente se considera que la familia consta de dos divisiones principales: la división yuta situada al norte (Estados Unidos y frontera norte mexicana) y la división sonorense o mexicana situada más al sur (México y frontera sur estadounidense). El territorio de algunas pocas lenguas de hecho cae a los dos lados de la frontera mexicano-estadounidense.
El foco de expansión de la familia pudo haber estado situado en algún punto cercano a la actual frontera entre México y Estados Unidos. Se ha estimado que elproto-yutoazteca, laprotolengua que dio lugar a la familia habría existido c. 2800 a. C. Hacia el 2000 a. C. la diferenciación dialectal debía ser suficientemente alta como para considerar que la variedad norte llamada proto-yuto era diferente de la variedad sur llamada proto-sonorense (aunque podría argumentarse que en realidad existían tres variedades proto-yuto, proto-pima y proto-sonorense meridional, protolengua que dio lugar al resto de subfamilias del sur). El proto-yuto habría existido hacia el 1400 a. C., el proto-pima habría evolucionado como rama más o menos distinguida dentro de la división sonorense rompiéndose su unidad hacia el siglo 1200 d. C. El proto-corachol podría situarse por la misma época que el proto-náhuatl, hacia el siglo V d. C., y el proto-taracahíta habría empezado a romper su unidad un poco antes.
La historia de las lenguas más septentrionales es menos conocidas que las lenguas del sur, muchas de las cuales quedaron integradas en elárea lingüística mesoamericana y adquirieron algunos rasgos típicos de esa área por contacto prolongado con hablantes de otras lenguas del área. Se supone que los grupos nahuas hablantes delproto-náhuatl entraron en Mesoamérica c. 500 d. C. Las fases de laexpansión de los pueblos nahuas es algo más conocida y puede ser contrastada en parte con evidencias arqueológicos e incluso para el período más tardío con los relatos tradicionales detōltēcas yāztēcas, o mēxicas. Estos pueblos habrían entrado en el Valle de México hacia el 800 d. C., y habrían formado la élite dominante en el reino tolteca y más tarde del Imperio azteca.
↑Un reciente consenso considera que el paiute meridional, el ute y el chemehuevi pueden ser considerados como el mismo idioma (Goddard 1996:7; Miller 1983:121; Mithun 1999:539).
Campbell, Lyle. (1979). "Middle American languages" In L. Campbell & M. Mithun (Eds.),The languages of native America: Historical and comparative assessment (pp. 902-1000). Austin: University of Texas Press.ISBN 0-292-74624-5.
Miller, Wick. (1983). Uto-Aztecan languages. In W. C. Sturtevant (Ed.),Handbook of North American Indians (Vol. 10, pp. 113-124). Washington, D. C.: Smithsonian Institution.
Steele, Susan. (1979). "Uto-Aztecan: An assessment for historical and comparative linguistics". In L. Campbell & M. Mithun (Eds.),The languages of native America: Historical and comparative assessment (pp. 444-544). Austin: University of Texas Press.
Súarez, Jorge. (1983).The Mesoamerican Indian languages. Cambridge University Press.