| Julián Segundo de Agüero | ||
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| Información personal | ||
| Nacimiento | 1776 Buenos Aires,Virreinato del Perú | |
| Fallecimiento | 1851 Montevideo,Uruguay | |
| Nacionalidad | Argentina | |
| Religión | Iglesia católica | |
| Educación | ||
| Educado en | Universidad Mayor, Real y Pontificia San Francisco Xavier de Chuquisaca | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Sacerdote católico | |
| Título | Ministro de Gobierno de laRepública Argentina | |
| Partido político | Partido Unitario | |
Julián Segundo de Agüero (Buenos Aires, mayo de 1776 -Montevideo, junio de 1851) fue un sacerdote y políticoargentino, de activa participación en elPartido Unitario durante la década de 1820.
Estudió en elReal Colegio de San Carlos, y obtuvo la licenciatura en filosofía, y en teología, además de doctorado en derecho, en laUniversidad Mayor Real y Pontificia San Francisco Xavier de Chuquisaca.
De regreso en Buenos Aires se negó a ejercer como sacerdote, y fue empleado de laReal Audiencia de Buenos Aires. Hacia 1805 retomó la vida religiosa; era cura de laCatedral de Buenos Aires cuando estalló laRevolución de Mayo: fue invitado alcabildo abierto del 22 de mayo,[1] pero se retiró sin votar.
Era un gran orador, persuasivo y de agradable voz. No participó en absoluto en política ni se comprometió con la causa de la Revolución hasta que le tocó hacer un discurso público el 25 de mayo de 1817 en la Catedral. Ese discurso llamó la atención delpartido directorial, que lo unió a su causa por su habilidad oratoria.
Sólo entró de lleno en la política al ser elegido diputado provincial en 1821, ocasión en que fue de los más entusiastas opositores al proyecto de Convención Constituyente del gobernadorcordobésJuan Bautista Bustos. La presión porteña al Congreso – que llegó a iniciar sus sesiones – llevó a su fracaso. También se opuso de todas las formas posibles a enviar ayuda a la expedición del generalJosé de San Martín alPerú. Durante un largo período presidió la legislatura bonaerense.
Convocado elCongreso General de 1824, fue elegido diputado nacional por el partido unitario de laprovincia de Buenos Aires. Participó en todas las discusiones, siendo el abanderado del porteñismo contra los representantes de las provincias. Sostuvo una apasionada discusión sobre los verdaderos autores de la Revolución de Mayo, en la cual – contra la opinión deJuan Ignacio Gorriti yJuan José Paso, activos participantes de la misma – apoyó la idea de que sólo el partido deMariano Moreno debía recibir ese honor.
Apoyó laGuerra del Brasil, aunque generalmente se cree que fue debido a los beneficios internos que podría obtener Buenos Aires de la dirección de la campaña militar.
Fue el autor de la ley que nombró un Presidente de la República sin una constitución que definiese sus alcances y responsabilidades; apoyó para el cargo aBernardino Rivadavia, pese a que no era un aliado permanente de éste. En premio, Rivadavia lo nombró su Ministro de Gobierno. Sostuvo la causa del presidente desde el periódico oficial, "El Nacional". Entre sus posturas polémicas, rechazaba la acción política delPartido Federal, y aun cuando éste ganara elecciones consideraba que no tenía derecho a participar en el gobierno. Entre sus adversarios de peleas periodísticas, sobresalían los dos jefes del Partido Federal porteño,Manuel Dorrego yManuel Moreno.
Organizó la duplicación número de los diputados de cada provincia al Congreso, incorporando inmediatamente a los porteños, que fueron elegidos antes y estaban en la misma ciudad. Mientras que muchos de los diputados del interior tardarían meses en llegar,[2] los unitarios porteños obtuvieron una mayoría favorable durante un tiempo, uniendo a su causa a algunos diputados unitarios del interior; durante ese período se sancionó laConstitución Argentina de 1826, de claro tinte unitario.
Aunque elEjército Argentino obtuvo varias importantes victorias en la guerra contra el Brasil, el bloqueo naval de la escuadra enemiga perjudicó severamente la economía del gobierno nacional, y especialmente de la ciudad de Buenos Aires. Por ello, cuando el presidente Rivadavia envió aManuel José García aRío de Janeiro a negociar el final de la guerra, le dio instrucciones de conseguirla a cualquier precio. El resultado fue laConvención Preliminar de Paz, que entregaba laBanda Oriental alImperio del Brasil. Cuando García llegó de regreso a Buenos Aires y la opinión pública rechazó airadamente el tratado, acompañó al presidente Rivadavia en su rechazo al mismo.

Tras la renuncia de Rivadavia – causada por la Convención Preliminar de Paz en cuyo resultado había tenido participación – Agüero continuó en su cargo de ministro con sus sucesores,Vicente López y Planes. El gobernador Dorrego lo nombró su Ministro de Hacienda, cargo que aprovechó para desprestigiar al líder federal. Dorrego le pidió la renuncia, a lo que Agüero se negó, de modo que lo expulsó de su cargo. Denunció este hecho en la prensa como un ataque a las "libertades públicas".
Colaboró activamente en la conspiración y en la revolución dirigida porJuan Lavalle el 1 de diciembre de 1828, y presidió una asamblea de partidarios unitarios, que – reunidos en una capilla – se arrogaron la representación del pueblo y eligieron gobernador a Lavalle.
Derrotado Dorrego en labatalla de Navarro, y capturado, Agüero,Juan Cruz Varela ySalvador María del Carril convencieron a Lavalle de fusilarlo. Tras el fusilamiento de Dorrego – por el que Lavalle asumió personalmente la responsabilidad – formó parte del gobierno unitario.
Tras la derrota unitaria a manos de los federales deJuan Manuel de Rosas, huyó aMontevideo. Allí escribió copiosamente contra el nuevo líder porteño.
En 1835 dejó definitivamente los hábitos; aunque hacía más de quince años que no celebraba misa. El historiadorAlcibíades Lappas afirma que Agüero pertenecía a unalogia masónica.
Por un tiempo fue presidente de la "Comisión Argentina" de Emigrados en Montevideo, y su participación, junto con la deJuan Bautista Alberdi, fue crucial para decidir al general Lavalle a unirse a ellos y aFrancia en la guerra contra Rosas. Cuando Lavalle finalmente se decidió a apoyar la revolución de losLibres del Sur en la provincia de Buenos Aires, lo convenció de desviarse hacia laprovincia de Entre Ríos; esa decisión determinó el completo fracaso de los Libres del Sur.
Durante la campaña delsegundo ejército correntino contra Rosas, en 1840 acompañó al generalJosé María Paz hastaPunta Gorda. Allí convenció a Lavalle de invadir Buenos Aires.
Falleció en Montevideo en junio de 1851.