Josef Dietrich nació enHawangen, cerca deMemmingen enBaviera. Trabajó como carnicero hasta 1911, cuando se alistó en el Ejército. Durante laPrimera Guerra Mundial llegó a ser sargento y posteriormente cayó prisionero.
Después de la guerra, Dietrich participó en el aplastamiento de la efímeraRepública Soviética de Baviera al unirse a la organización paramilitarFreikorps en mayo de 1919. Luego trabajó como camarero, policía, agricultor, empleado de gasolinera, etc. Sin ser nazi, tomó parte en elPutsch de Múnich del 9 de noviembre de 1923 apoyando aHitler y luchando enMúnich. Sin embargo, fue en 1928 cuando se unió alpartido nazi y al tiempo se convirtió en jefe de la guardia de Hitler.[1] Lo acompañó durante sus giras por Alemania[2] y recibió el apodo de "Chauffeureska" por su jefe. Poco a poco, Dietrich subió escalones en la organización de lasSS, con la ayuda de Hitler, quien hasta le permitió vivir en la Cancillería.
En 1930, Dietrich fue elegido delegado en elReichstag[2] por la Baja Baviera. En 1931 se convirtió enSS-Gruppenführer, lo que le permitió ser incluido en el círculo de confianza de Hitler. Cuando losnazis llegaron al poder en 1933, Dietrich ascendió aSS-Obergruppenführer, fue fundador y comandante de la selecta divisiónLeibstandarte SS Adolf Hitler, así como general de lasWaffen-SS y miembro del Consejo Estatal dePrusia.
En 1934 participó activamente, por órdenes directas de Hitler, en el arresto de varios líderes de lasSA en laNoche de los Cuchillos Largos. Esto le concedió méritos suficientes para ser ascendido aoberstgruppenführer.[2][3] Dietrich contó siempre con la más alta estima de Hitler.
El 12 de enero de 1942, durante el cumpleaños deHermann Göring, Hitler dio un gran respaldo a Dietrich diciendo de él:
El papel de Sepp Dietrich es singular. Siempre le he dado la posibilidad de intervenir en lugares comprometidos. Se trata de un hombre simultáneamente astuto, enérgico y brutal. Bajo su aspecto de camorrista, Dietrich es escrupuloso, consciente y serio.
Al estallar la guerra, Dietrich lideró los combates de laLeibstandarte SS Adolf Hitler enFrancia participando en el cerco deDunkerque. Siguió actuando en las operaciones en losBalcanes,Grecia yYugoslavia en 1941, hasta ser promovido al mando del Primer Cuerpo SS Panzer, incluido en elGrupo de Ejércitos Centro en elFrente Oriental. En septiembre de 1943 se encargó de rescatar aClara Petacci, la amante deBenito Mussolini, deItalia. Aunque para aquel momento había acumulado numerosas medallas y condecoraciones, también se había ganado la fama de cometer abusos contra los prisioneros de guerra. Dietrich se sentía muy protegido por la estima de Hitler y realizó algunas acciones excéntricas.Erwin Rommel lo veía como una persona tosca y declaró que había tenido más problemas con Dietrich que con el enemigo.[4] Muchos generales de laWehrmacht se quejaron de la conducta de los hombres bajo el mando de Dietrich por su actuación poco castrense y elevaron protestas al OKW las cuales fueron desestimadas por orden expresa de Hitler.
LaLeibstandarte se ganó una terrible reputación de inmisericordia, ferocidad y dureza en sus actuaciones, haciendo que los rusos acrecentaran su deseo de venganza, ferocidad en combate y no hicieran prisioneros. Dietrich fue acusado de ordenar la ejecución de los prisioneros, heridos en hospitales enemigos, sino también a los miembros de aquellas unidadesSS (en especial las de enrolamiento extranjero) que mostraran cobardía ante el enemigo. Sepp Dietrich fue acusado asimismo de cooperar en la persecución de las comunidades judías rusas. Se dice que la LSSAH ejecutó enBzura del modo más cruel a 50judíos. Esta supuesta crueldad de los métodos de laLeibstandarte SS Adolf Hitler hacia los prisioneros rusos fue de tal magnitud que las unidades soviéticas recibieron la orden deStalin de ejecutar en el acto a cualquier soldado SS que se capturase. Muchos efectivosSS fueron ejecutados sumariamente del modo más brutal.
Después de labatalla de Kursk, laLeibstandarte fue retirada delfrente ruso ruso haciaItalia. Para entonces tenía menos de la mitad de sus efectivos y máquinas que cuando comenzaron la operación sobre laUnión Soviética.
Dietrich comandó con éxito su Cuerpo Panzer en labatalla de Normandía, por lo que fue ascendido al mando del6.º Ejército Panzer antes de iniciarse labatalla de las Ardenas. Otra razón para su ascenso fue la desconfianza de Hitler hacia los oficiales de laWehrmacht tras elfallido intento de asesinato del 20 de julio. Durante la batalla, miembros de las SS bajo el mando de Dietrich mataron a 82 soldados norteamericanos, en lo que luego se llamó lamasacre de Malmedy. Esto sucedió cerca deMalmedy,Bélgica, donde el mismo coronel de las SSOtto Skorzeny se vio involucrado (aunque posteriormente se demostró la falsedad de todas las acusaciones).
Josef Dietrich con sus tropas en 1945.
En este punto Dietrich empezó a guardar resentimientos contraHitler y su negativa de dar más libertad de acción a los oficiales. En 1945 Dietrich comandó laOperación Frühlingserwachen (Despertar de Primavera) en ellago Balatón, que sería la última ofensiva de importancia que emprenderíaAlemania durante la guerra. Al fracasar la ofensiva, Hitler ordenó a Dietrich y a sus hombres que entregaran sus brazaletes, que los identificaban como miembros de laDivisión Adolf Hitler, orden que Dietrich rehusó cumplir.
Dietrich estuvo a cargo de los carros durante la defensa deViena, pero no pudo evitar que cayera en manos delEjército Rojo. El 8 de mayo de 1945, Dietrich se rindió a las tropas norteamericanas del generalGeorge Patton.
Fotografía de Sepp Dietrich en la prisión militar de Landsberg.
En 1946 Dietrich fue acusado de ser responsable de lamasacre de Malmedy y sentenciado acadena perpetua. Sin embargo, el testimonio de otros oficiales alemanes logró que le redujeran la pena a 25 años. Después de cumplir 10 años fue puesto en libertad. Posteriormente, en agosto de 1956 fue arrestado de nuevo por su actuación en laNoche de los Cuchillos Largos, siendo condenado por una Corte deMúnich a 19 meses de prisión por el cargo de cómplice necesario para cometer los homicidios de varios líderes de laSA. En febrero de 1959, al cumplir su condena, Dietrich salió de la cárcel en un precario estado de salud.
En 1966 Dietrich, al que se le negó la pensión por haber cometido crímenes de guerra, murió de un ataque cardíaco enLudwigsburg a los 73 años de edad. Seis mil de sus antiguos subordinados asistieron a su funeral.