| Juan Terés y Borrull | ||
|---|---|---|
| Predecesor | Antonio Agustín | |
| Sucesor | Juan Vich y Manrique de Lara | |
| Virrey de Cataluña | ||
| Título | Arzobispo de Tarragona | |
| Información religiosa | ||
| Ordenación episcopal | 4 de febrero de 1575 por elarzobispo de TarragonaGaspar Cervantes de Gaeta | |
| Información personal | ||
| Nombre | Juan Terés y Borrull | |
| Nacimiento | 29 de septiembre de 1538,Verdú (Lérida) | |
| Fallecimiento | 10 de julio de 1603,Barcelona (64 años) | |
| Alma mater | Estudio General de Valencia | |
'Virtute Hujus Omnia Teres' | ||
Juan Terés y Borrull[n. 1] (Verdú, 29 de septiembre de 1538[1] -Barcelona, 10 de julio de 1603)[2] fuepresbítero deVich,obispo auxiliar deMarruecos (1575-1579)[3] y deCórdoba (1579),[4]obispo deElna (1579-1586),[5] deTortosa (1586-1587),[6] yarzobispo deTarragona (1587-1603).[7] Fuevirrey de Cataluña (1602-1603) y consejero delreyFelipe III de España.[8]
Nació enVerdú en una familia cristiana y humilde el año 1538.[n. 2] Hijo de Juan Terés Doménech y de Magdalena Borrull Carnicer,[9] y hermano de Magdalena, Juana, Elionor y Margarita.[10] De muy joven se quedó huérfano de padre.[9]
De adolescente vivió un tiempo enReus (Tarragona), dónde estudió gramática subviniendo los estudios con las limosnas que conseguía. En 1554 ingresó en laEscuela de Tarragona dónde estudiólatín yhumanidades, pagándose los estudios con el justo sueldo de repartidor de cartas.[9]
Por su talento consiguió buena protección y estímulo. Más tarde, fue enviado a estudiarFilosofía yTeología al primer colegio que laCompañía de Jesús tuvo en España,[11] el de San Pablo enValencia,[1] ciudad en la que se doctoró.[9]
El 18 de abril de 1566 solicitó, y le fue concedido, un aplazamiento del pago de las tasas del doctorado de Teología a la caja de la ciudad de Valencia.[12] Es muy probable que aprobara en su primer intento, puesto que no consta que solicitara ningún otro aplazamiento en los años siguientes.[13] Desde 1532, la cuantía de la propina correspondiente a la ciudad por la obtención del grado de doctor era de 7 libras y 10 sueldos, es decir, 1 800 dineros.[14] Además, al Canciller, al Rector y a cada examinador había que pagarles 2 libras, 2 sueldos y 2 dineros; al Padrino, 3 libras, 5 sueldos y 9 dineros; al Escribano 6 libras, 6 sueldos y 6 dineros; y al Bedel, 15 sueldos. En total, más de 5 800 dineros.[15]
Ya doctor, durante el curso académico 1566-1567 fue titular de la segunda cátedra deSúmulas y en calidad de tal le fueron asignadas 5 libras de las 500 que el papaPío IV había donado alEstudi General de Valencia con cargo a los rendimientos delobispado de Cartagena. El 15 de mayo de 1567 fue nombrado para la segunda cátedra deQuestiones para el curso académico 1567-1568.[16] En 1570-1571 tuvo a su cargo la primera cátedra deQuestiones y en 1571-1572 la primera de Filosofía.[17]Súmulas, Cuestiones y Filosofía, tanto en su orientaciónrealista como en lanominalista formaban el trienio de Artes en la Facultad del mismo nombre.[18] Los profesores, habitualmente, enseñaban trienios completos empezando por Súmulas en cualquiera de sus modalidades. Terminado un ciclo nominalista o realista, comenzaban el siguiente por la modalidad que no hubieran leído previamente. Por esta razón, aunque sólo existe constancia de que Terés fue catedrático en los cursos académicos citados, es muy probable que también rigiera la segunda o nominalista cátedra de Filosofía en 1568-1569 y la primera o realista cátedra de Súmulas en 1569-1570.[19] De esta manera, habría completado un sexenio como catedrático en la Facultad de Artes desde 1566 hasta 1572.

Además de profesor, Juan Terés fue examinador de la Facultad de Artes de laUniversidad de Valencia. El 16 de febrero de 1565 fue designadoconjunt, es decir, auxiliar y, llegado el caso, sustituto, del examinador Vicente Montañés, catedrático de la Facultad de Artes. Habitualmente, elconjunt sustituía al examinador cuando se producía la muerte o la renuncia de este. No consta cuándo Terés asumió el cargo de examinador, pero sí que Juan Tomás fue nombrado suconjunt el 5 de julio de 1571. Por otra parte, el 4 de marzo de 1573 quedó registrada la renuncia de Terés, que para entonces vivía ya en Tarragona, a su examinatura y el nombramiento de Juan Tomás en su lugar.[20]
Aunque de forma irregular, debido a los sucesos que tuvieron como desencadenante la visita encomendada por Felipe II aJuan de Ribera, arzobispo de Valencia, el 31 de marzo de 1570, Terés fue designadorector del Estudi General cuando el citado arzobispo obligó al encarcelado catedrático de Teología y rector para el trienio 1568-1571,Pedro Juan Monzó,[21] a delegar el cargo académico que ostentaba en su persona.[22]
Las pretensiones originales del arzobispo y patriarca pasaban por violentar el patronato municipal delEstudi General para otorgar las cátedras de Teología a los miembros de la orden a la que pertenecía: la Compañía de Jesús. Así, mediatamente, dado que el rector de la Universidad valenciana era elegido de entre los catedráticos insaculados de la Facultad de Teología, y dado que tenía atribuido un papel esencial en la provisión del resto del personal docente al asesorar con carácter previo y casi vinculante a los ediles que debían efectuar los nombramientos, no hubiera sido de extrañar que, en poco tiempo, los jesuitas hubieran conseguido el control total de la institución.[23]
Dicho lo cual, no resulta descabellado que la persona elegida para sustituir a Pedro Monzó fuera alguien con la misma cualificación académica exigible para poder ser elegido rector y que, a la vez, reuniera en su persona la ventaja de ser antiguo alumno del Colegio jesuita de San Pablo, aunque no hubiera profesado en la orden.
Respecto a su legado intelectual, cabe destacar que fue maestro del famoso metafísicoDiego Mas, quien le dedicó dos de sus obras:[24]
Volvió aTarragona y obtuvo unbeneficio en la sede catedralicia que le permitió vivir sin problemas económicos.
En el año 1570 el arzobispo de TarragonaGaspar Cervantes de Gaeta fue nombradocardenal, manteniendo la posición de arzobispo de Tarragona. Al trasladarse aItalia, Terés se ocupó de los asuntos eclesiales de la archidiócesis.
El 4 de febrero de 1575, recibió la consagración episcopal por el arzobispo Cervantes. Fue entonces cuando se abrió elSeminario Conciliar de Tarragona, el primerseminario deEspaña, según las disposiciones delConcilio de Trento. Terés fue el primer rector. Ese mismo año, el cardenal Cervantes le propuso como suobispo auxiliar, a lo que accedió elpapa, nombrándole obispo de la entonces inexistente diócesis de Marruecos.[25]
En 1577, se institucionalizó oficialmente laUniversidad de Tarragona, y el 2 de mayo de ese mismo año fue nombrado rector de esta universidad por el arzobispoAntonio Agustín. También ejerció como catedrático de Teología en la nueva institución.[26]
El 21 de febrero de 1578, consagró aMiquel Jeroni Morell comoobispo de Urgel.[27]
El 22 de mayo de 1579, el papaGregorio XIII le trasladó a lasede episcopal de Elna, vacante por la muerte del obispoPedro Mártir Coma. Terés tomó posesión el 26 de julio de ese mismo año. El 12 de diciembre de 1582,María de Austria y Portugal, viuda deMaximiliano II de Habsburgo, que volvía a la corte española, y su hija Margarita desembarcaron enColliure. En su paso porElna, la emperatriz recibió la visita del obispo Terés. El día deNavidad, Terés celebró una misa en laiglesia de San Juan dePerpiñán, en presencia de la emperatriz romanogermánica, la Infanta y toda la corte. En el segundo semestre de 1585, Terés participó como habilitador para el brazo eclesiástico en lasCortes de Monzón.[28] El 18 de abril de 1586,[27] recibió por parte del papaSixto V las bulas de nombramiento para ladiócesis de Tortosa.[29] El 15 de junio de ese mismo año consagró el templo parroquial de Verdú.[30] El 28 de septiembre de 1586, junto con el arzobispo de ValenciaJuan de Ribera y el obispo de MarruecosMiguel Espinosa, consagró aBernardino Gómez Miedes comoobispo de Albarracín.[27]
El 22 de mayo de 1587 elpapaSixto V le trasladó aTarragona, tras la muerte del arzobispoAntonio Agustín.[31]

El 1 de septiembre de 1587, convocó su primer Concilio provincial, que se reunió el 1 de octubre. La asamblea se mantuvo durante todo el mes y se celebraron diecinueve sesiones. Asistieron diecinueve padres conciliares pero ningún obispo sufragáneo. En el sínodo, se llegó a concretar que los decanos o vicarios foráneos y el procurador fiscal de la curia diocesana tenían que estar ordenadosin sacris y graduados en Derecho canónico o civil. Los conflictos con elTribunal del Breve Apostólico ocuparon la atención de los padres conciliares.[32]
Terés fundó, en el año 1588, elconvento de San Domingo, enCiutadilla (Lérida). Colaboró en las reformas delmonasterio de Santa María de la Bovera, enGuimerá (Lérida), y en la ermita deSan Magín de la Brufaganya, cerca deSanta Coloma de Queralt (Tarragona).[33]
En 1589 obtuvo para Tarragona el privilegio deStudium Generale concedido por elreyFelipe II. Este hecho fue celebrado con fiestas públicas en la ciudad.[26]
En 1590 consagró aGaspar Punter i Barreda como obispo de Tortosa.[27]
En 1591 concedió privilegios de fuentes bautismales aLa Riba, por las dificultades que tenían sus aldeanos para ir aVilavert.[33] El 17 de septiembre de ese mismo año, Terés convocó su segundo Concilio, el más importante, con sesenta y cuatro sesiones. Se inauguró en Tarragona el 19 de octubre y allí continuó reunido hasta el 28 de noviembre, cuando en el curso de la vigésimo cuarta sesión se decidió trasladarlo a Barcelona para atender mejor la problemática originada por las agresiones castellanas al Reino de Aragón. En Barcelona, entre el 13 de diciembre y el 16 de marzo del año siguiente, se celebraron cuarenta sesiones más con especial atención a lasalteraciones de Aragón, donde la situación se volvía amenazadora y muy peligrosa si los catalanes se veían arrastrados a la guerra, ya que los aragoneses no cesaban de pedir a laGeneralidad de Cataluña, presidida porJaume Caçador i Claret, y alConsejo de Ciento apoyo militar para poder resistir. Diputados de la Generalidad y del Consejo fueron a Tarragona para pedir opinión y consejo al arzobispo Terés y al Concilio. No se enviaron refuerzos, sino que se ordenaron plegarias generales para rogar el favor divino para los aragoneses.[32]
A pesar de la conflictividad del momento, el Concilio trató con especial importancia el debate sobre la obligatoriedad delcatalán como lengua de la Iglesia. En la duodécima sesión, el secretario del Concilio,Alexandre Cendra, por órdenes del arzobispo Terés, leyó una nueva constitución sobre la lengua que ocasionó mucha polémica. El texto exigía que en Cataluña, todos los predicadores predicaran en catalán y en ninguna otra lengua, con excepción de estar en presencia de los reyes, virreyes y príncipes. En el caso de no cumplir el texto, serían gravemente castigados. Seguidamente se procedió al nombramiento de una comisión encargada de llevar a cabo el compendio doctrinal anunciado, compuesta por elobispo de UrgelAndrés Capella (que fue profesor de teología de Terés), el síndico del capítulo tarraconenseBartolomé Roca yGaspar Juan Vallpedrosa, procurador delabad de Poblet. Muy probablemente, el arzobispo Terés fue el redactor de esta constitución, junto con elobispo de VichPedro Jaime, elprior de EscaladeiPedro Aguiló, el síndico de ElnaJuan Boscán y el síndico de LéridaJuan Margalef. Cinco capítulos y dos monasterios se opusieron a esta constitución, dejando la disconformidad muy por debajo de un tercio del total de los votantes, y siendo finalmente aprobada por mayoría.[32]
Terés no quedó satisfecho y decidió presentar una solución pacificadora que abarcara las voluntades de todos para conseguir un acuerdo más pleno. Así el día 28 de noviembre, en la vigésimo cuarta sesión, el arzobispo propuso una corrección de la constitución en la que se simplificaría el texto, alegando que la lengua a utilizar tenía que ser la vernácula del territorio, sin especificar concretamente que debía ser el catalán.[32]
Entonces, las nuevas constituciones representaron una reforma profunda. Se acentúa la uniformidad en todas las ceremonias, se urge la obligatoriedad de la asistencia a los oficios, se reafirma la sacramentalidad del matrimonio, se enfatiza que se evite la cohabitación de prometidos, se prohíben las fiestas nocturnas, se obliga a los procuradores del concilio a estar ordenados o ser profesores, se regula la licencia para enseñar, se reafirman las normas sobre los clérigos con hijos ilegítimos, se prohíbe el uso depedreñales a los clérigos, se exige una licencia explícita del ordinario para recaudar a favor de hospitales, se urge la necesidad de licencia para edificar iglesias y capillas, se exige la excomunión de los que violan el derecho de asilo a las Iglesias, etc.[32]
El 7 de febrero de 1592 se decidió conceder al arzobispo facultades más amplias para la edición de las constituciones. Finalmente, Terés pudo ver cumplido su anhelo, que albergaba antes de ser obispo, de actualizar la legislación canónica tarraconense. En el proemio de presentación, se recoge la evolución histórica de la práctica canónica tarraconense, se evocan los concilios antiguos, se recuerda la recopilación ordenada porJuan de Aragón, las ediciones delCardenalGirolamo Doria y deAntonio Agustín y se deja constancia del trabajo realizado durante el Concilio.[32]
La primera edición se imprimió en Tarragona en 1593. En pocos años se sucedieron tres ediciones: la del Cardenal Doria, la de Antonio Agustín y la de Terés, siendo la de Terés la última compilación y edición oficial de lasConstituciones Provinciales Tarraconenses.[32]
En 1592 hizo construir en lacatedral de Tarragona las capillas deSan Juan Evangelista y deSan Fructuoso, obra del arquitectorenacentistaPedro Blay.[31]
El 13 de agosto de ese mismo año, el papaClemente VIII aprobó unabula decretando la extinción y secularización de los canónigos regulares de laorden de San Agustín en todos losmonasterios yprioratos de Cataluña, elRosellón y laCerdaña, aduciendo la vida licenciosa y la inobservancia de la disciplina en que habían caído algunas comunidades.[34] Entre estos monasterios se encontraba el deSanta María de Solsona. El papa comisionó la ejecución de la bula al arzobispo de Tarragona, alobispo de Urgel,Andreu Capella (que fue maestro de teología de Terés) y alnuncio apostólico en elReino de España, por entoncesPietro Millino.[34] Con tal fin, el arzobispo Terés envió a su sobrino yvicario general de la archidiócesis de Tarragona,Antonio Clarassó y Terés, a leer la bula delante de los canónigos reunidos en el templo deSolsona, quedando, a partir de ese instante, secularizados y privados de las insignias canonicales.
Algunos monasterios habían acatado la orden de secularización pero el de Solsona, siendo el más importante de Cataluña, se resistió, apoyándose en la segunda bula de Clemente VIII, en la que decía que si, entre los canónigos había buena conducta, podían continuar disfrutando del cargo y del beneficio. Los ingresos de los monasterios secularizados fueron a ampliar las rentas del de Solsona. Fue en este momento cuando los solsoneses se dirigieron al rey Felipe II para crear una nueva diócesis con la población de Solsona como sede episcopal, aplicando los ingresos y el monasterio como residencia. Una vez que el Papa accedió a la petición del Rey, Felipe II comunicó la aprobación del Santo Padre el año 1593, y concedió, además, el título de ciudad a Solsona el 30 de junio de 1594.[35]
La creación de ladiócesis de Solsona ocasionó un grave malestar en las diócesis vecinas porque veían disminuidas sus posesiones, especialmente la deUrgel.[36] Terés, el obispo de Urgel y el nuevo nuncio apostólico,Camillo Caetani, fueron comisionados para erigir la nueva diócesis. Después de examinar la vida y costumbres de los canónigos regulares y declarándoles inocentes de cualquier falta, extendieron decretos particulares para cada uno de ellos, concediéndoles mientras vivieran los mismos derechos e ingresos que poseían cuando eran regulares. Finalmente, Terés intervino en la formación del capítulo catedralicio, y más tarde, en la delimitación de la nueva diócesis conjuntamente con elabad de Poblet ypresidente de la Generalidad de CataluñaFrancisco Oliver de Boteller.[37]
El 18 de septiembre de 1594, se embarcó, con ochogaleras, hacia la isla deIbiza, entonces territorio de la archidiócesis de Tarragona, con motivo de una visita pastoral. Durante el viaje, la expedición fue asaltada por tres galeras depiratasmusulmanes. Finalmente, las galeras del arzobispo tomaron dos galeras piratas.[33]
Auspició la fundación de residencias para frailescapuchinos,agustinos ycarmelitas, y mejoró notablemente el convento de losjesuitas,[31] interviniendo decisivamente en la fundación de su Noviciado en Tarragona.[1] Durante su arzobispado convocó y presidió losconcilios provinciales de 1587, 1591-92, 1598 y 1602.[32][38]
El 4 de abril de 1596, se procedió al acto de apertura y reconocimiento del sepulcro del beatoRaimundo de Peñafort,[33] de quién Terés promovió su canonización,[31] por el arzobispo Terés, elobispo de Barcelona,Juan Dimas Loris, y elobispo de Vich,Pedro Jaime, comisionados los tres por el papa Clemente VIII. También estuvieron presentes el obispo de Elna,Francisco Robuster y Sala, el recientemente nombrado primer obispo de Solsona,Luis de Sans y de Manegat,[39][40] y los diputados de Cataluña y consejeros de Barcelona.[41] Terés también promovió la beatificación del fundador de laCompañía de Jesús,Ignacio de Loyola.[25]
A instancias de Felipe II, Terés convocó su tercer concilio en Tarragona el 15 de enero de 1598 que, tras nueve sesiones, finalizó el día 27 del mismo mes. No asistió ningún obispo personalmente y los padres presentes fueron veinticuatro.[32]
El 30 de mayo de 1599 consagró aOnofre de Reart como obispo de Elna.[27]
El último concilio de Terés también fue en Tarragona. El concilio se reunió del 2 de enero al 2 de marzo de 1602, con 38 sesiones, y fue prorrogado para después de Pascua. Tenía que reunirse el 27 de abril, pero ya no continuó debido a que el arzobispo fue nombradovirrey de Cataluña y tuvo que trasladarse a Barcelona. Asistieron al Concilio los obisposFrancisco Robuster y Sala deVich,Luis de Sans y de Manegat deSolsona,Ildefons Coloma deBarcelona yFrancisco Virgilio deLérida. Llegaron a ser 36 asistentes. Se establece la fiesta de SanRaimundo de Peñafort. Terés también promovió la canonización del fundador de laCompañía de Jesús,Ignacio de Loyola, deTeresa de Jesús, deOlegario Bonestruga y deBernardo Calbó. Durante la 17.ª sesión se originó un grave incidente cuando el abadBaltasar Compte deSan Lorenzo de Bagá pronunció paralbras ofensivas. Terés le expulsó y, en la sesión siguiente, se decretó su captura y encarcelamiento.[32]
En 1602, los bandolerosPedro Voltor yMiguel Català mataron a tiros depedreñal alcomisario realEpifanio Olives y Terés, sobrino del arzobispo, en el patio delCastillo de Valls. Los jurados deValls y muchos prohombres de la ciudad fueron declarados cómplices por laReal Audiencia de Cataluña. Esto hizo que las relaciones entre las autoridades de Valls y Terés fueran tensas.[42]
Terés alertó a los obispos para que no tolerasen que se predicara en ninguna otra lengua que no fuera la materna.[43] También impulsó el arte de la imprenta en Tarragona.[26]

En 1599 se celebró una sesión de lasCortes Catalanas en la que estuvo presenteFelipe III. Terés, aún arzobispo, presidió el brazo eclesiástico.[44][45] Existía la costumbre de imprimir todos los acuerdos adoptados en la sesión, pero había cinco en los que los diputados no se ponían de acuerdo. Entre ellos, el derecho del virrey a hacer proclamas y la prohibición de que los nobles y sus sirvientes llevaran pedreñales, motivada por la intención de acabar con elbandolerismo en Cataluña.[46]
El entonces virrey de Cataluña,Lorenzo Suárez de Figueroa y Córdoba, duque de Feria, como medida de presión, decidió encarcelar a un diputado y alauditor de las Cortes e interpretó sus protestas como actos de desobediencia. Por estos hechos el duque de Feria fue desposeído de su cargo. El 16 de abril de 1602 fue sustituido por Terés.[46]
Lo delicado de la situación llevó a Felipe III a designar a Terés como una medida de apaciguamiento. El rey ya conocía al arzobispo por su actuación como asistente de las Cortes de 1599 y por haber sido su anfitrión y el de su esposa,Margarita de Austria-Estiria, en elpalacio arzobispal de Tarragona durante tres días del citado año.[47]
A finales del 1602, uno de los asesinos del sobrino de Terés, Pedro Voltor, fue capturado en una redada. Ese mismo año fue condenado y descuartizado.[42]
Terés decretó la liberación de los caballeros encarcelados por el duque de Feria y publicó lasConstituciones sin los artículos conflictivos, a pesar de ver el peligro que representaba la abundancia de armamento en un país infestado de bandolerismo, donde sólo en un año más de 300 personas fueron asesinadas con pedreñales.[48] Finalmente, decidió enfrentarse a los nobles.[47]
En 1603, Terés prohibió la fabricación de pedreñales a los herreros y mecánicos. Este planteamiento de la cuestión no satisfizo a los diputados y molestó a la aristocracia. Ante la nueva protesta, Terés se ofreció a estudiar nuevamente el asunto.[47]
Terés, públicamentenyerro, participó activamente durante su virreinato en las disputas entrenyerros ycadells, prescindiendo de las obligaciones de su cargo.[49]
El virrey, sin ambiciones políticas e impaciente por reintegrarse a su tarea eclesiástica, presentó su dimisión. Felipe III accedió a su petición y el 19 de mayo de 1603 designó al duque de Monteleone,Héctor de Pignatelli y Colonna, como nuevo virrey[47]
Aún no se había hecho el traspaso de cargos que el 10 de julio de 1603[n. 3] el arzobispo Terés moría en elPalacio del Lloctinent, en Barcelona, a la edad de 64 años.[50] Aunque las causas no fueron claras, se rumorea que fue envenenado.[51]
En 1610, sus restos fueron trasladados y escoltados por la escuadra española hasta Tarragona, y enterrados finalmente en el mausoleo que se levantó entre las capillas de San Fructuoso y de San Juan, en el lugar dónde él tuvo su confesionario.[51]
Sualbacea testamentario, más propiamente sumarmessor,[52] que es como se denomina este oficio sucesorio en Derecho civil catalán, fue su sobrino Antonio Clarassó y Terés.[1] Su carácter altruista fue perpetuado con la fundación de una causa pía para doncellas por maridar, de su linaje. Dejó unos ingresos para una colegiatura en elSeminario de Tarragona, para estudiantes de su linaje y dela Selva del Campo (Tarragona). Aún dejó otros para siete estudiantes pobres que quisieran cursar la carrera eclesiástica, teniendo preferencia los verdunenses, y otra fundación para dotar anualmente a tres chicas elegibles, una en Tarragona, otra en la Selva del Campo y otra enConstantí (Tarragona).[53]
También pasó a la posteridad como benefactor de las dos casas de huérfanos, para niños y niñas, existentes en Tarragona desde, al menos, 1551.[54]
La Calle del Arzobispo Terés deVerdú (Lérida) está dedicada a él.
Otros familiares directamente emparentados con Juan Terés han poseído cargos importantes dentro del mundo eclesiástico y nobiliario, principalmente gracias a su influencia. Al no tener descendencia, se considera su linaje a través de sus cuatro hermanas.
| Predecesor: Pedro Juan Monzó | Rector de la Universidad de Valencia 1570 | Sucesor: Pedro Juan Monzó |
| Predecesor: Sebastián de Obregón | 1575 - 1579 | Sucesor: Miguel Espinosa |
| Predecesor: Título nuevo | Rector de laUniversidad de Tarragona 1577 - 1579 | Sucesor: Pedro Torrens |
| Predecesor: Pedro Mártir Coma | 1579 - 1586 | Sucesor: Pedro Bonet Santamaría |
| Predecesor: Juan Izquierdo | 1586 - 1587 | Sucesor: Joan Baptista Cardona |
| Predecesor: Antonio Agustín | 1587 - 1603 | Sucesor: Juan Vich y Manrique de Lara |
| Predecesor: Lorenzo Suárez de Figueroa y Córdoba | Virrey de Cataluña 1602 - 1603 | Sucesor: Héctor de Pignatelli y Colonna |