En lamitología maya,Ixchel (delmaya yucateco:Ixchéel ‘mujer arcoíris’) (pronunciado[iʃˈt͡ʃel]) es ladiosa del amor, de la gestación, del agua, de los trabajos textiles, y de la medicina.[1] Es esposa del diosItzamná y en los códices se identifica con la diosaO. En algunas ocasiones se le representaba acompañada de un conejo. Una de sus advocaciones era considerada maléfica, vaciando los odres de la cólera sobre el mundo. En textos jeroglíficos su nombre esChak Chel (arcoíris grande), en elChilam Balam su nombre esIx Chel.[2]
Se le representaba a Ixchel como una anciana vaciando un cántaro lleno de agua sobre la tierra o también como a una anciana tejiendo en un telar de cintura. En su cabeza, una serpiente, y en la falda huesos formando cruces. Se le festejaba en el meszip bajo su advocación de diosa de la medicina. Tenía cuatro manifestaciones, en cuatro colores diferentes (roja, blanca, negra y amarilla) asociadas con los cuatro rumbos del universo. Su glifo era el correspondiente al díacaban.[3]
Uno de los templos más importantes se localiza en la isla Cuzamil (Cozumel) de la provincia deEcab. Del puerto de Pole (hoyXcaret) partían las canoas de peregrinos hacia el templo en Cuzamil para solicitar eloráculo de esta diosa; en esta peregrinación acudían también las mujeres jóvenes para pedir en sus embarazos procrear hijos que sus esposos querían.[4]
De Ixchel se dice que tomaba bajo su protección a los peregrinos que visitaran su isla sagrada,Cozumel.Isla Mujeres también estaba dedicada a su culto.
A cada año se celebra a la princesa Ixchel a lo grande, con un cruce hasta su templo, como hacia losMayas. El evento se lleva a cabo desde el parqueXcaret, enPlaya del Carmen. Dicho cruce se realiza en canoas para venerar a la Diosa de la fertilidad.[5]
En el pasado, era común tomar Ix Chel como el nombre yucateco de la Diosa de la Luna debido a una asociación compartida con la fertilidad y la procreación humana.[6][7] Sin embargo, la identificación es cuestionable, ya que (1) las fuentes coloniales y etnográficas no proporcionan evidencia directa que demuestre que Ixchel era una Diosa de la luna[6][7] y (2) la Diosa de la luna maya del Clásico, identificable a través de su media luna, es invariablemente representada como una joven fértil. Además, la fertilidad y la procreación son tan importantes para una partera anciana como para una madre joven, aunque de diferentes maneras.