De izquierda a derecha, el pendón heráldico de losReyes Católicos, utilizado desde 1492 hasta 1504; laCruz de Borgoña, enseña naval y militar de la Monarquía entre 1516 y 1700; el pabellón en fondo blanco de laMonarquía Borbónica durante el siglo XVIII; labandera empleada en 1785-1873 y 1875-1931.
Representación de dos columnas y dos mundos, respectivamente símbolo de Austrias y Borbones en lamoneda imperial.
ElImperio español (también denominadoMonarquía de España,[3]Española,[4]Católica oHispánica,[5][6] y, más tarde,Reino de España y de Indias,de las Españas ode España[7][k]) fue el primerImperio global, una estructura política que, por primera vez en la historia, integró un conjunto desociedades y territorios en todos los continentes en algún momento de su existencia,[8] gobernados por lasdinastías reinantes y gobiernos deEspaña desde el sigloxv hasta el sigloxx.
Tras lacaída de Constantinopla en 1453, que supuso el cierre efectivo del paso hacia Oriente por elMediterráneo oriental, las monarquías ibéricas emprendieron la búsqueda de una nueva ruta que evitara el bloqueo delImperio otomano sobre las rutas tradicionales de comercio. Los portugueses optaron por rodear el continente africano por su extremo meridional, elcabo de Buena Esperanza. Los españoles, teniendo en cuenta laesfericidad de la Tierra, proyectaron abrir una ruta occidental mediante una expedición decircunnavegación delglobo terráqueo cuyo propósito era partir desde España navegando hacia el oeste para alcanzarCipango (Japón) yCatay (China). Como resultado de esta empresa, en 1492 se produjo eldescubrimiento de América.
En África, aparte de Canarias integradas en la Corona de Castilla desde 1402 y Guinea desde fines de 1700, hasta el siglo XIX los territorios españoles se reducían a una serie deplazas fuertes y Guinea, que dependió del Virreinato del Río de la Plata hasta 1821. A raíz del reparto del continente entre las potencias europeas, España pasó definitivamente a administrar territorios en elSáhara, en elgolfo de Guinea y enMarruecos.
El Imperio español alcanzó entre 14 millones[11] y más de 24 millones[1] dekilómetros cuadrados (casi la séptima parte de la superficie de las tierras emergidas del planeta) a finales del siglo XVIII, lo que significa que el Imperio español fue uno de losimperios más grandes de la historia (el segundo imperio no contiguo más grande por superficie). Sin embargo, algunos autores, como el historiadorRaymond Carr, señalan que uno de sus periodos de máxima expansión es el comprendido entre los años 1580 y 1640, durante los reinados deFelipe II,Felipe III yFelipe IV, período en el que tuvo lugar launión dinástica con Portugal (considerada unaconquista española por un amplio número de historiadores).[12][13][14][15][16][17]
El reyAlfonso III de Asturias fue uno de los primeros reyes en la península ibérica en adoptar la idea imperial durante el siglo IX. En 867 se tituló comoAdefonsus totius Hispaniae imperator. Posteriormente, en 877, aparece comoAdefonsus Hispaniae imperator, y en 906 comoAdefonsus… Hispaniae rex. Varios de sus descendientes también emplearon el título imperial.[18]
A principios del siglo XV, los distintos reinos de la península ibérica perseguían objetivos distintos en su política exterior. Navarra, pronto confinada por la expansión de Castilla y Aragón, orientó sus relaciones hacia Francia.[19] Por otro lado, el Tratado de Almizra delimitó los territorios para la reconquista de las coronas de Castilla y Aragón,[20] lo que las llevó a desarrollar políticas exteriores similares, aunque con intereses diferenciados.Castilla trataba de culminar laReconquista y evitar nuevas incursiones musulmanas tomando plazas e islas en elnorte de África, incluso antes de reconquistar elReino nazarí de Granada.[21] Al mismo tiempo, atravesaban momentos difíciles por laguerra civil librada entre partidarios de la futuraIsabel la Católica y los deJuana la Beltraneja, en la lucha por suceder aEnrique IV.
Está corona a fines de la Edad Media tampoco contaba con un claro pretendiente para suceder aMartín el Humano (fallecido en 1410), pero se resolvió pacíficamente con elCompromiso de Caspe. Al mismo tiempo, este acto plantó las bases para la futura unión con la Corona castellana tras ser elegidoFernando de Antequera, miembro de ladinastía Trastámara reinante en Castilla, abriendo así la puerta para la posterior llegada deFernando el Católico y la consiguiente unificación de los dos reinos.[24]
Por último,Portugal había terminado su reconquista imponiéndose al rey castellanoAlfonso X el Sabio en la toma delAlgarbe, por lo cualEnrique el Navegante enfocó su expansión hacia elAtlántico, conquistandoCeuta, tomando el control deMadeira en 1425, las islasAzores en 1427 y prosiguiendo la expansión con la implantación de asentamientos en África y Asia para ir abriendo una ruta comercial con laIndia yChina que circunnavegara el Continente Negro.[25]
La unificación de España y el fin del poder musulmán
El matrimonio de losReyes Católicos (Isabel I deCastilla yFernando II deAragón) produjo la unión dinástica de las dos Coronas cuando, tras derrotar a los partidarios deJuana «la Beltraneja» en laguerra de Sucesión castellana, Isabel ascendió al trono. Sin embargo, cada reino mantuvo su propia administración bajo la misma monarquía.La formación de un estado unificado solamente se materializó tras siglos de unión bajo los mismos gobernantes.[l] Los nuevos reyes introdujeron el estado moderno absolutista en sus dominios, que pronto buscaron ampliar.
Castilla había intervenido en el Atlántico, en lo que fue el comienzo de su imperio extrapeninsular, compitiendo con Portugal por su control desde finales del siglo XIV, momento en el cual fueron enviadas varias expediciones andaluzas y vizcaínas a lasislas Canarias. Laconquista efectiva de dicho archipiélago había comenzado durante el reinado deEnrique III de Castilla, cuando en 1402Jean de Béthencourt solicitó permiso para tal empresa al rey castellano a cambio de vasallaje; mientras, a lo largo del siglo XV, exploradores portugueses comoGonçalo Velho Cabral colonizarían lasAzores,Cabo Verde yMadeira. ElTratado de Alcazobas de 1479, que supuso la paz en laguerra de sucesión castellana, separó las zonas de influencia de cada país en África y el Atlántico, concediendo a Castilla la soberanía sobre las islas Canarias y a Portugal las islas que ya poseía, laGuinea y, en general, «todo lo que es hallado e se hallare, conquistase o descubriere en los dichos términos». La conquista del Reino de Fez quedaba también exclusivamente para el reino de Portugal. El tratado fue confirmado por el papa en 1481, mediante la bulaAeterni regis. Mientras tanto losReyes Católicos iniciaban la última fase de la conquista de Canarias, asumiendo por su cuenta dicha empresa ante la imposibilidad por parte de los señores feudales de someter a todos losindígenas insulares en una serie de largas y duras campañas. Los ejércitos castellanos se apoderaron de Gran Canaria bajoJuan Rejón yPedro de Vera (1478-1483), La Palma bajoAlonso Fernández de Lugo (1492-1493) y finalmente de Tenerife, también conquistada por Lugo (1494-1496).
Como continuación a laReconquista castellana, los Reyes Católicos conquistaron en 1492 el reinotaifa deGranada, último reinomusulmán deal-Ándalus, que había sobrevivido por el pago detributos en oro a Castilla, y su política de alianzas conAragón y el norte de África.
La política expansionista de los Reyes Católicos también se manifestó en el África continental. Con el objetivo de acabar con la piratería que amenazaba las costas andaluzas y las comunicaciones mercantes catalanas y valencianas, se realizaron campañas en el norte de África:Melilla fue tomada en 1497,San Miguel de Saca (luego abandonada) en 1500,Villa Cisneros en 1502,Mazalquivir en 1505, elPeñón de Vélez de la Gomera en 1508,Oránen 1509,Argel,Bugía yTrípolien 1510. La idea deIsabel I, manifiesta en su testamento, era que la reconquista habría de seguir por el norte de África, en lo que los romanos llamaronNova Hispania.
Fernando II de Aragón, responsable de la política expansionista en Italia y Europa de la naciente unión.
Los Reyes Católicos también heredaron la política mediterránea de laCorona de Aragón, y apoyaron a laCasa de Nápoles aragonesa contraCarlos VIII de Francia y, tras su extinción, reclamaron la reintegración deNápoles a laCorona. Como gobernante deAragón, Fernando II se había involucrado en la disputa con Francia yVenecia por el control de lapenínsula itálica. Estos conflictos se convirtieron en el eje central de su política exterior. En estas batallas,Gonzalo Fernández de Córdoba (conocido como«El Gran Capitán») crearía lascoronelías (base de los futurostercios), como organización básica del ejército, lo que significó una revolución militar que llevaría a los españoles a sus mejores momentos.
Después de la muerte de la reina Isabel, Fernando, como único monarca, adoptó una política más agresiva que la que tuvo como marido de Isabel, utilizando las riquezas castellanas para expandir la zona de influencia aragonesa en Italia, contra Francia, y fundamentalmente contra elreino de Navarra, al queconquistó en 1512.
El trono de Castilla lo asumió su hija la reinaJuana I«la Loca», quien fue declarada incapaz de reinar, manteniendo su padre la regencia (aunque en todos los documentos oficiales aparecían Juana y Fernando como reyes, era Fernando quien ejercía el poder).
Pendón heráldico de los Reyes Católicos entre 1492 y 1505.
El primer gran reto del rey Fernando fue en la guerra de laLiga de Cambrai contra Venecia, donde los soldados españoles se distinguieron junto a sus aliados franceses en labatalla de Agnadello (1509). Solo un año más tarde, Fernando se convertía en parte de laLiga Católica contra Francia, viendo una oportunidad de tomarMilán —plaza por la cual mantenía una disputa dinástica— yNavarra. Esta guerra no fue un éxito como la anterior contra Venecia y, en 1516, Francia aceptó una tregua que dejaba Milán bajo su control y de hecho, cedía al monarca hispánico elReino de Navarra (que Fernando unió a la corona de Castilla), ya que al retirar su apoyo dejaba aislados a los reyes navarrosJuan III de Albret yCatalina de Foix. Este hecho fue temporal pues posteriormente volvería a apoyar la lucha de los navarros en 1521.
Con el objetivo de aislar a Francia, se adoptó una política matrimonial que llevó al casamiento de las hijas de los Reyes Católicos con las dinastías reinantes enInglaterra,Borgoña yAustria. Tras la muerte de Fernando, la inhabilitación de la reina Juana I, hizo queCarlos de Austria, heredero de Austria y Borgoña, fuera también heredero de los tronos españoles.
Carlos tenía un concepto político todavía medieval, y lo desarrolló empleando las riquezas de sus reinos peninsulares en la política europea del Imperio, en vez de seguir la que, con mayor amplitud de miras, había marcado su abuelaIsabel en su testamento: continuar la Reconquista en el norte de África. Aunque algunos consejeros españoles lograron que hiciera algunas campañas hacia ese objetivo (Orán, Túnez, Argelia), sin embargo, no consideró ese fin tan importante como las inacabables disputas religioso-políticas de su herencia centroeuropea y, como además, gran parte del ímpetu conquistador de los castellanos se dirigió hacia las tierras nuevamente descubiertas de las Indias Occidentales, no colaboró decididamente en el engrandecimiento de sus reinos peninsulares, salvo en lo que se refiere a las campañas italianas. Ese abandono de la política de conquista del norte de África daría quebraderos de cabeza a la Europa mediterránea hasta el siglo XIX.
Durante estas épocas en las que España era unaPotencia europea, se empezaron a desarrollar intercambios científicos-geográficos con figuras comoHieronymus Münzer,Martin Behaim y loshumanistas de Núremberg. Además que empezaría a ser un atractivo comercial por parte de familias banqueras alemanas e italianas, y también un ambiente de prestigio entre europeos para el estudio de teología católica frente a los desafíos de laReforma protestante.[26]
Sin embargo, la expansión atlántica sería la que daría los mayores éxitos. Para alcanzar las riquezas de Oriente, cuyas rutas comerciales (especialmente de las especias de las islas del Pacífico) bloqueaban losotomanos o monopolizaban genoveses y venecianos, los portugueses y los españoles compitieron por hallar una nueva ruta que no fuera la tradicional, por tierra, a través deOriente Próximo. Los portugueses, que habían terminado mucho antes que los españoles suReconquista, habían comenzado entonces sus expediciones, tratando primero de acceder a las riquezas africanas y luego de circunnavegarÁfrica, lo que les daría el control de islas y costas del continente, para abrir una nueva ruta a las Indias Orientales, sin depender del comercio a través del Imperio otomano, monopolizado por Génova y Venecia, poniendo el germen delImperio portugués.
Más tarde, cuando Castilla terminó su reconquista, los Reyes Católicos, apoyaron aCristóbal Colón quien, al parecer convencido de que la circunferencia de la Tierra era menor que la real, quiso alcanzarCipango (Japón),Catay (China), las Indias, el Oriente navegando hacia elOeste, con el mismo fin que los portugueses: independizarse de las ciudades italianas para conseguir las mercancías de Oriente, principalmente,especias yseda (más fina que la producida en el reino de Murcia desde la dominación árabe). A medio camino estaba América y, según se acepta mayoritariamente, sin saberlo, descubrió el continente para el resto del mundo, que vivía ignorante de su existencia, iniciando lacolonización española de esas tierras.
Las nuevas tierras fueron reclamadas por los Reyes Católicos, con la oposición de Portugal. Finalmente el papaAlejandro VI medió, llegándose alTratado de Tordesillas, que dividía las zonas de influencia española y portuguesa a 370 leguas al oeste de las islas de Cabo Verde (el meridiano situado a 46° 37′) longitud oeste, siendo la zona occidental la correspondiente a España y la oriental a Portugal. Así, España se convertía teóricamente en dueña de la mayor parte del continente con la excepción de una pequeña parte, la oriental —lo que hoy día es el extremo deBrasil—, que correspondía a Portugal. En adelante, esta cesión papal, junto a la responsabilidad evangelizadora sobre los territorios descubiertos, fue usada por los Reyes Católicos como legitimación en su expansión imperial. Poco después, esta «legitimación» fue discutida por laEscuela de Salamanca.
Territorios controlados por Carlos I en 1519Retrato deCarlos I porTizianoCruz de Borgoña, una de las varias enseñas navales utilizadas por la Monarquía Hispánica en el periodo.[27]
El periodo comprendido entre la segunda mitad del siglo XVI y la primera delXVII es conocido como elSiglo de Oro por el florecimiento de las artes y las ciencias que se produjo.
Durante el siglo XVI España llegó a tener una auténticafortuna de oro y plata extraídos de «Las Indias». En el estudio económico realizado por Earl J.Hamilton (1975), «El tesoro americano y laRevolución de los precios en España, 1501-1659», esa fortuna tiene unas cifras concretas. Hamilton describe que en los siglosXVI yXVII, desde 1503 y durante los 160 años siguientes, durante la mayor actividad minera, arribaron desde la América española 16 900 toneladas de plata y 181 toneladas de oro. Sus cuentas son minuciosas: 16 886 815 303 gramos de plata y 181 333 180 gramos de oro.[m]
Se decía durante el reinado deFelipe II que «el Sol no se ponía en el Imperio», ya que estaba lo suficientemente disperso como para tener siempre alguna zona con luz solar. Este imperio tenía su centro neurálgico enMadrid sede de la Corte con Felipe II, siendoSevilla el punto fundamental desde el que se organizaban las posesiones ultramarinas.
Como consecuencia del matrimonio político de los Reyes Católicos y de los casamientos estratégicos de sus hijos, su nieto,Carlos I heredó laCorona de Castilla en la península ibérica y una incipiente expansión en América (herencia de su abuela Isabel); las posesiones de laCorona de Aragón en el Mediterráneo italiano e ibérico (de su abuelo Fernando); las tierras de losHabsburgo enAustria a las que él incorporóBohemia ySilesia logrando convertirse tras una disputada elección con Francisco I de Francia enemperador delSacro Imperio Romano Germánico con el nombre de Carlos V de Alemania; además de losPaíses Bajos a los que añadió nuevas provincias y elFranco Condado, herencia de su abuelaMaría de Borgoña; conquistó personalmenteTúnez y en pugna con Francia la región deLombardía. Era un imperio compuesto de un conglomerado de territorios heredados, anexionados o conquistados.
La dinastíaHabsburgo gastaba las riquezascastellanas y ya desde los tiempos de Carlos V pero en mayor medida a partir de Felipe II, las americanas, en guerras en toda Europa con el objetivo fundamental de proteger los territorios adquiridos, los intereses de los mismos, la causa católica y a veces por intereses meramente dinásticos. Todo ello produjo el impago frecuente de deudas contraídas con los banqueros, primeroalemanes y genoveses después, y dejó a España enbancarrota. Los objetivos políticos de la Corona eran varios:
Minar el poder de Francia y su sistema de alianzas conEuropa Oriental, contenerla en sus fronteras orientales y detener su expansionismo sobreItalia, losPirineos y los dominios delSIRG.
Ante la posibilidad de que Carlos I decidiera apoyar la mayor parte de las cargas de su imperio en el más rico de sus reinos, el deCastilla, lo cual no gustaba a los castellanos que no deseaban contribuir con oro, plata o caballos a guerras europeas que sentían ajenas, y enfrentados a un creciente absolutismo por parte del rey comenzó una sublevación que aún se celebra cada año llamada de losComuneros, en la cual los rebeldes fueron derrotados.
Carlos I de España y luegoV de Alemania se convertía en el hombre más poderoso de Europa, con un imperio europeo que solo sería comparable en tamaño al deNapoleón Bonaparte. El emperador intentó sofocar la Reforma protestante en laDieta de Worms, peroLutero renunció a retractarse de suherejía. Firme defensor de la Catolicidad, durante su reinado se produjo sin embargo lo que se llamó elSaco de Roma, cuando sus tropas fuera de control atacaron laSanta Sede después de que el papaClemente VII se uniera a laLiga de Cognac contra él.
Pese a que Carlos I era flamenco y su lengua materna era el francés vivió un proceso deespañolización o, más concretamente, decastellanización. Así, cuando se entrevistó con el papa, le habló en español y más tarde, cuando recibió al embajador de Francia, un obispo francés se quejó por no haber entendido el discurso, a lo que el emperador contestó: «Señor obispo, entiéndame si quiere y no espere de mí otras palabras que de mi lengua española, la cual es tan noble que merece ser sabida y entendida de toda la gente cristiana».[28] Esta frase ha calado bastante en los españoles y, siglos después, aún se utiliza el dicho «Que hable en cristiano» cuando un español (o casi todo otro hispanoparlante) quiere que se le traduzca lo dicho.
La conquista de América y la expansión en Asia y Oceanía
La conquista continuó en la América continental y en la expansión en Asia y Oceanía.Hernán Cortés llegó aImperio azteca yFrancisco Pizarro alImperio inca. Años después, bajoFelipe II, el Imperio español se convirtió en una nueva fuente de riqueza para los reinos españoles y de su poder en Europa, pero también contribuyó a elevar lainflación, lo que perjudicó a la industria peninsular. Como siempre ocurre, laeconomía más poderosa, la española, comenzó a depender de las materias primas y manufacturas de países más pobres, con mano de obra más barata, lo cual facilitó la revolución económica y social en Francia, Inglaterra y otras partes de Europa. Los problemas causados por el exceso de metales preciosos fueron discutidos por laEscuela de Salamanca, lo que creó un nuevo modo de entender la economía que los demás países europeos tardaron mucho en comprender.[cita requerida]
Por otro lado, los enormes e infructuosos gastos de las guerras a las que arrastró la política europea deCarlos I heredados por su sucesor Felipe II, llevaron a que se financiasen con préstamos de banqueros, tanto españoles como de Génova, Amberes y sur de Alemania, lo que hizo que los beneficios que pudo tener la Corona (el Estado, al cabo) fueran mucho menores que los que obtuvieron más tarde otros países con intereses imperiales, como los Países Bajos y posteriormente Inglaterra.
De la batalla de Pavía a la Paz de Augsburgo (1521-1555)
Desde 1492, la colonización delNuevo Mundo fue encabezada por una serie de guerreros-exploradores conocidos comoconquistadores. Aprovecharon para esta empresa el hecho de que algunos pueblos nativos estaban en guerra con otros y muchos se mostraron dispuestos a sellar alianzas con los españoles para derrotar a enemigos más poderosos como losaztecas o losincas. La conquista, además, fue facilitada por la superioridad tecnológica,[29] incluida la logística, y la propagación en América de enfermedades comunes en Europa (p. ej.:viruela), pero desconocidas en el Nuevo Mundo, quediezmaron a los pueblos originarios de América.
Los principales conquistadores fueronHernán Cortés, quien entre 1519 y 1521, con alrededor de 200 000 aliadosamerindios, derrotó al Imperio azteca, en momentos que este era arrasado por laviruela,[n. 1] y entró enMéxico, que sería la base del virreinato de Nueva España, que se extendería hacia el sur rápidamente gracias a las conquistas dePedro de Alvarado, lugarteniente de Cortés, que, entre 1521 y 1525, incorporó las actuales repúblicas deGuatemala,Honduras yEl Salvador a los dominios españoles; yFrancisco Pizarro quien emprendería laconquista del Perú en 1531 cuando elImperio incaico estaba gravemente desorganizado por efecto de la guerra civil y de la epidemia de viruela de 1529. El fruto de esta conquista fue el establecimiento del Virreinato del Perú.
Tras la conquista de México, y durante y después de la conquista del Perú, las leyendas sobre ciudades «doradas» (Cíbola enNorteamérica,El Dorado enSudamérica) originaron numerosas expediciones, pero muchas de ellas regresaron sin encontrar nada, y las que encontraron algo dieron con mucho menos valor de lo esperado. De todos modos, la extracción deoro yplata fue una importante actividad económica del Imperio español en América, estimándose en 850 000 kilogramos de oro y más de 100 veces esa cantidad en plata durante el período imperial. No fue menos importante el comercio de otras mercaderías como lacochinilla, lavainilla, elcacao, elazúcar (la caña de azúcar fue llevada a América donde se producía mejor que en el sur de la península, donde había sido introducida por los árabes). La exploración de este Nuevo Mundo, conocido como lasIndias occidentales, fue intensa, realizándose hazañas tales como la primeracircunnavegación del globo en 1522 porJuan Sebastián Elcano (que sustituyó aFernando de Magallanes, promotor de la expedición y que murió en el camino).
En Europa, sintiéndose rodeado por las posesiones de los HabsburgoFrancisco I de Francia invadió en 1521 las posesiones españolas en Italia e inició una nueva era de hostilidades entre Francia y España, apoyando aEnrique II de Navarra pararecuperar el reino arrebatado por los españoles. Un levantamiento de la población navarra junto a la entrada de 12 000 hombres al mando del general Asparrots,André de Foix, en pocos días recuperó todo el reino con escasas víctimas. Sin embargo el ejército imperial se reconstituyó con rapidez, formando unas tropas de 30 000 hombres bien pertrechadas, entre ellas muchos de loscomuneros rendidos para redimir su pena. El general Asparrots, en vez de consolidar el reino, se dirigió a sitiarLogroño, con lo que los navarro-gascones sufrieron una severa derrota en la sangrientabatalla de Noáin, dejando el control de Navarra en manos de España.
Por otra parte, en el frente de guerra de Italia, fue un desastre para Francia, que sufrió importantes derrotas enBicoca (1522),Pavía (1525) —en la que Francisco I y Enrique II fueron capturados— yLandriano (1529) antes de que Francisco I claudicase y dejase Milán en manos españolas una vez más. La victoria de Carlos I en labatalla de Pavía, 1525, sorprendió a muchos italianos y alemanes, al demostrar su empeño en conseguir el máximo poder posible. El papa Clemente VII cambió de bando y unió sus fuerzas con Francia y los emergentes estados italianos contra el emperador, en la Guerra de la Liga de Cognac. LaPaz de Barcelona, firmada entre Carlos I y el papa en 1529, estableció una relación más cordial entre los dos gobernantes y de hecho nombraba a España como defensora de la causa católica y reconocía a Carlos como rey deLombardía en recompensa por la intervención española contra la rebeldeRepública de Florencia.
En 1528, el gran almiranteAndrea Doria se alió con el emperador para desalojar a Francia y restaurar la independenciagenovesa. Esto abrió una nueva perspectiva: en este año se produce el primer préstamo de los bancos genoveses a Carlos I.
En 1543, Francisco I de Francia anunció una alianza sin precedentes con el sultán otomanoSolimán el Magnífico, para ocupar la ciudad deNiza, bajo control español.Enrique VIII de Inglaterra, que guardaba más rencor contra Francia que contra el emperador, a pesar de la oposición de este al divorcio de Enrique con su tía, se unió a este último en su invasión de Francia. Aunque las tropas imperiales sufrieron alguna derrota como la deCerisoles, el emperador consiguió que Francia aceptara sus condiciones. Losaustriacos, liderados por el hermano pequeño del emperador Carlos, continuaron luchando contra el Imperio otomano por el este. Mientras, Carlos I se preocupó de solucionar un viejo problema: laLiga de Esmalcalda.
La Liga tenía como aliados a los franceses, y los esfuerzos por socavar su influencia en Alemania fueron rechazados. La derrota francesa en 1544 rompió su alianza con losprotestantes y Carlos I se aprovechó de esta oportunidad. Primero intentó el camino de la negociación en elConcilio de Trento en 1545, pero los líderes protestantes, sintiéndose traicionados por la postura de loscatólicos en el Concilio, fueron a la guerra encabezados porMauricio de Sajonia. En respuesta, Carlos I invadió Alemania a la cabeza de un ejército hispano-neerlandés, iniciando así laGuerra de Esmalcalda. Confiaba en restaurar la autoridad imperial. Las tropas, al mando del emperador en persona, infligieron una decisiva derrota a los protestantes en la históricabatalla de Mühlberg en 1547. En 1555 firmó laPaz de Augsburgo con los estados protestantes, lo que restauró la estabilidad en Alemania bajo el principio deCuius regio, eius religio («Quien tiene la región impone la religión»), una posición impopular entre elclero italiano y español.
El compromiso de Carlos en Alemania otorgó a España el papel de protector de la causa católica de los Habsburgo en el Sacro Imperio Romano, así, los consejeros españoles de Carlos se volverían los paladines de laContrarreforma, buscando una reforma de la curia romana sin tener que tolerar los considerados errores teológicos delLuteranismo. Esta labor se intensificaría aún más con el surgimiento de laCompañía de Jesús, fundada porSan Ignacio de Loyola (español-vasco), puesto que gran parte del clero español tendría influencia social, cultural, económica y hasta política en las regiones del Sacro Imperio que se mantuvieron católicas (prominentemente elSur de Alemania e Italia), promoviendo la co-operación intelectual entre teólogos escolásticos para responder a la Reforma Protestante, y hasta militar cuando surgíanGuerras religiosas europeas, en las que la Monarquía Hispánica solía intervenir en favor de los estados católicos a lo largo de Europa. Un ejemplo de estáEsfera de influencia española enEuropa Central fue la integración delDucado de Baviera en la red de alianzas de España durante el gobierno deAlberto V de Baviera a través de grandes redes diplomáticas e intercambios (que serían de gran importancia para los herederos de Carlos), a su vez que se le confió a los jesuitas todo el sistema de educación de su territorios (resaltando figuras comoAlfonso Salmerón oGregorio de Valencia en la corte Bávara).[26]
Mientras, elMediterráneo se convirtió encampo de batalla contra losturcos, que alentaban a piratas como elargelinoBarbarroja. Carlos I prefirió eliminar a los otomanos a través de la estrategia marítima, mediante ataques a sus asentamientos en los territorios venecianos del este del Mediterráneo. Solo como respuesta a los ataques en la costa deLevante española se involucró personalmente el emperador en ofensivas en el continente africano con expediciones sobreTúnez,Bona (1535) yArgel (1541).
El emperador Carlos repartió sus posesiones entre su único hijo legítimo,Felipe II, y su hermanoFernando (al que dejó el Imperio de los Habsburgo). Para Felipe II, Castilla fue la base de su imperio, pero la población de Castilla nunca fue lo suficientemente grande para proporcionar los soldados necesarios para sostener el Imperio. Tras el matrimonio del rey conMaría Tudor, Inglaterra y España fueron aliados.
España no consiguió tener paz al llegar al trono el agresivoEnrique II de Francia en 1547, que inmediatamente reanudó los conflictos con España. Felipe II prosiguió la guerra contra Francia, aplastando al ejército francés en labatalla de San Quintín, enPicardía, en 1558 y derrotando a Enrique de nuevo en labatalla de Gravelinas. LaPaz de Cateau-Cambrésis, firmada en 1559, reconoció definitivamente las reclamaciones españolas en Italia. En las celebraciones que siguieron al Tratado, Enrique II murió a causa de una herida producida por un trozo de madera de una lanza. Francia fue golpeada durante los siguientes años por unaguerra civil que ahondó en las diferencias entre católicos y protestantes dando a España ocasión de intervenir en favor de los católicos y que le impidió competir con España y la Casa de Habsburgo en los juegos de poder europeos. Liberados de la oposición francesa, España vio el apogeo de su poder y de su extensión territorial en el periodo entre 1559 y 1643.
La bancarrota de 1557 supuso la inauguración del consorcio de los bancos genoveses, lo que llevó al caos a los banqueros alemanes y acabó con la preponderancia de losFúcares como financieros del Estado español. Los banqueros genoveses suministraron a los Habsburgo crédito fluido e ingresos regulares.
Exploraciones y rutas españolas en el océano Pacífico.
Mientras tanto la expansión ultramarina continuaba:Florida fue colonizada en 1565 porPedro Menéndez de Avilés al fundarSan Agustín, y al derrotar rápidamente un intento ilegal del capitán francésJean Ribault y 150 hombres de establecer un puesto de aprovisionamiento en el territorio español. San Agustín se convirtió rápidamente en una base estratégica de defensa para los barcos españoles llenos de oro y plata que regresaban desde los dominios de las Indias.
En Asia, el 27 de abril de 1565, se estableció el primer asentamiento en Filipinas por parte deMiguel López de Legazpi y se puso en marcha la ruta de losGaleones de Manila (Nao de la China).Manila se fundó en 1572.
Después del triunfo de España sobre Francia y el comienzo de lasguerras de religión francesas, la ambición de Felipe II aumentó. En el Mediterráneo elImperio otomano había puesto en entredicho la hegemonía española, perdiéndoseTrípoli (1531) yBugía (1554) mientras la pirateríaberberisca y otomana se recrudecía. En 1565, sin embargo, el auxilio español a los sitiadosCaballeros de San Juan salvóMalta, infligiendo una severa derrota a los turcos.
La muerte deSolimán el Magnífico y su sucesión por parte del menos capacitadoSelim II, envalentonó a Felipe II y este declaró la guerra al mismo sultán. En 1571, laSanta Liga, formada por Felipe II, Venecia y el papaPío V, se enfrentó al Imperio otomano, con una flota conjunta mandada pordon Juan de Austria, hijo ilegítimo de Carlos I, que aniquiló la flota turca en la decisivabatalla de Lepanto. La derrota acabó con la amenaza turca en el Mediterráneo e inició un periodo de decadencia para el Imperio otomano. Esta batalla aumentó el respeto hacia España y su soberanía fuera de sus fronteras y el rey asumió la carga de dirigir laContrarreforma.
El tiempo de alegría enMadrid duró poco. En 1566 loscalvinistas habían iniciado una serie derevueltas en los Países Bajos que provocaron que el rey enviase alduque de Alba a la zona. En 1568,Guillermo I de Orange-Nassau encabezó un intento fallido de echar al duque de Alba del país. Estas batallas se consideran como el inicio de laguerra de los Ochenta Años, que concluyó con la independencia de lasProvincias Unidas de los Países Bajos. Felipe II, que había recibido de su padre la herencia de los territorios de lacasa de Borgoña (Países Bajos yFranco Condado), para que la poderosa España defendiese de Francia el Imperio, se vio obligado a restaurar el orden y mantener su dominio sobre estos territorios. En 1572 un grupo de navíos neerlandeses rebeldes conocidos como loswatergeuzen, tomaron varias ciudades costeras, proclamaron su apoyo a Guillermo I y rechazaron el gobierno español.
Para España la guerra se convirtió en un asunto sin fin. En 1574, los Tercios de Flandes, bajo el mando de Francisco de Valdés, fueron vencidos en elasedio de Leiden después de que los neerlandeses rompieran los diques, causando inundaciones masivas.
En 1576, abrumado por los costes del mantenimiento de un ejército de ochenta mil hombres en los Países Bajos y de la inmensa flota que venció en Lepanto, unidos a la creciente amenaza de la piratería en el Atlántico y especialmente a los naufragios que reducían las llegadas de dinero de las posesiones americanas, Felipe II se vio obligado a declarar una suspensión de pagos (que fue interpretada como bancarrota).
El ejército se amotinó no mucho después,saqueando Amberes y elsur de los Países Bajos, haciendo que varias ciudades, que hasta entonces se habían mantenido leales, se unieran a la rebelión. Los españoles eligieron la vía de la negociación y consiguieron pacificar la mayor parte de las provincias del sur con laUnión de Arrás en 1579.
Este acuerdo requería que todas las tropas españolas abandonasen aquellas tierras, lo que fortaleció la posición de Felipe II cuando en 1580 murió sin descendientes directos el último miembro de la familia real dePortugal, elcardenalreyEnrique I de Portugal. El rey de España, hijo deIsabel de Portugal y por tanto nieto del reyManuel I, hizo valer su reclamación al trono portugués, y en junio envió al duque de Alba y su ejército aLisboa para asegurarse la sucesión. El otro pretendiente,don Antonio, se replegó a lasAzores, donde la armada de Felipe terminó dederrotarlo.
Launificación temporal de lapenínsula ibérica puso en manos de Felipe II el Imperio portugués, es decir, la mayor parte de los territorios explorados del Nuevo Mundo además de las colonias comerciales en Asia y África. En 1582, cuando el rey devolvió la corte a Madrid desde Lisboa, donde estaba asentada temporalmente para pacificar su nuevo reino, se produjo la decisión de fortalecer el poderío naval español.
España estaba todavía renqueante de la bancarrota de 1576. En 1584 Guillermo I de Orange-Nassau fue asesinado por un católico francés. Se esperaba que la muerte del líder popular de la resistencia significara el fin de la guerra, pero no fue así.
En 1585, la reinaIsabel I de Inglaterra envió apoyo a las causas protestantes en los Países Bajos y Francia, yFrancis Drake lanzó ataques contra los puertos y barcos mercantes españoles en elCaribe y elPacífico, además de un ataque especialmente agresivo contra el puerto deCádiz. En 1588, confiando en acabar con los entrometimientos de Isabel I, Felipe II envió la «Armada Invencible» a atacar a Inglaterra. Al contrario de lo que comúnmente se cree, la Armada española no fue derrotada por los buques ingleses[34] sino por una serie de fuertestormentas, problemas de coordinación entre los ejércitos implicados e importantes fallos logísticos en los aprovisionamientos que la flota había de hacer en los Países Bajos provocaron la derrota de la Armada española.
No obstante, la derrota delcontraataque inglés contra España, dirigido por Drake y Norris en 1589, marcó un punto de inflexión en laguerra anglo-española a favor de España. A pesar del fracaso de la armada española, la flota española siguió siendo la más fuerte en los mares de Europa hasta el siglo XVIII, a pesar de que en 1639, fue derrotada por los neerlandeses en labatalla naval de las Dunas, cuando una visiblemente exhausta España empezaba a debilitarse. Eltratado de Londres fue favorable a España y el desastre de la contra armada inglesa dejó en bancarrota al Reino de Inglaterra, que había reunido una flota de doscientas naves y veinte mil hombres (aun mayor que la Gran Armada española de 1588) con la intención de sublevar Portugal y afianzar un estado hostil a España, objetivo que no consiguió, y también con el deseo de amenazar a los territorios de ultramar de la monarquía hispánica.
España se involucró en lasguerras de religión francesas tras la muerte deEnrique II de Francia. En 1589Enrique III de Francia, el último del linaje de losValois, murió a las puertas de París. Su sucesor,Enrique IV de Francia y III de Navarra, el primerBorbón rey de Francia, fue un hombre muy habilidoso, consiguiendo victorias clave contra laLiga Católica enArques (1589) y enIvry (1590). Comprometidos con impedir que Enrique IV tomara posesión del trono francés, los españoles dividieron su ejército en los Países Bajos e invadieron Francia en 1590. Implicada en múltiples frentes, la potencia hispana no pudo imponer su política en el país galo y finalmente se llegó a un acuerdo en laPaz de Vervins.
Imperio español de Felipe II, III y IV (de 1556 a 1665) incluyendo los territorios cartografiados y reclamados, reclamaciones marítimas (mare clausum) y otros aspectos.
Pese a que actualmente sabemos que la economía española estaba minada y que su poderío se debilitaba, el Imperio seguía siendo con mucho el poder más fuerte. Tanto es así que podía librar enfrentamientos con Inglaterra, Francia y los Países Bajos al mismo tiempo. Este poderío lo confirmaban el resto de pueblos europeos; así el hugonote francésDuplessis-Mornay, por ejemplo, escribió tras el asesinato deGuillermo de Orange a manos deBalthasar Gérard:
La ambición de los españoles, que les ha hecho acumular tantas tierras y mares, les hace pensar que nada les es inaccesible.
Se ha mostrado en varias obras literarias y especialmente en películas el agobio causado por la continuapiratería contra sus barcos en elAtlántico y la consecuente disminución de los ingresos del oro de las Indias. Sin embargo, investigaciones más profundas[35] indican que esta piratería realmente consistía en varias decenas de barcos y varios cientos de piratas, siendo los primeros de escaso tonelaje, por lo que no podían enfrentarse con losgaleones españoles, teniéndose que conformar con pequeños barcos o los que pudieran apartarse de la flota. En segundo lugar está el dato según el cual, durante el siglo XVI, ningún pirata ni corsario logró hundir galeón alguno; asimismo, de unas seiscientas flotas fletadas por España (dos por año durante unos trescientos años) solamente dos cayeron en manos enemigas y ambas por marinas de guerra, no por piratas ni corsarios.[35]
Los ataquescorsarios, en todo caso, entre los cuales destacóFrancis Drake causaron serios problemas de seguridad tanto para las flotas como para los puertos, lo que obligó al establecimiento de un sistema deconvoyes así como al incremento exponencial en gastos defensivos destinados al entrenamiento de milicias y a la construcción de fortificaciones. Sin embargo, fueron las inclemencias meteorológicas las que bloquearon con mayor gravedad todo el comercio entre América y Europa. Más grave era la piratería mediterránea, perpetrada porberberiscos, que tenía un volumen diez o más veces superior a la atlántica y que arrasó toda la costa mediterránea así como a las Canarias, bloqueando a menudo las comunicaciones con este Archipiélago y con las posesiones en Italia.
Pese a todos los ingresos provenientes de América, España se vio forzada a declararse enbancarrota en 1596.
El sucesor de Felipe II,Felipe III, subió al trono en 1598. Era un hombre desinteresado por la política, prefiriendo dejar a otros tomar decisiones en vez de tomar el mando. Suvalido fue elduque de Lerma, quien nunca tuvo interés por los asuntos de su país aliado,Austria.
Los españoles intentaron librarse de los numerosos conflictos en los que estaban involucrados, primero firmando laPaz de Vervins con Francia en 1598, reconociendo a Enrique IV (católico desde 1593) comorey de Francia, y restableciendo muchas de las condiciones de la Paz de Cateau-Cambrésis. Con varias derrotas consecutivas y unaguerra de guerrillas inacabable contra los católicos apoyados por España enIrlanda, Inglaterra aceptó negociar en 1604, tras la ascensión al trono delEstuardoJacobo I.
La paz con Francia e Inglaterra implicó que España pudiera centrar su atención y energías para restituir su dominio en las provincias neerlandesas. Los neerlandeses, encabezados porMauricio de Nassau, el hijo de Guillermo I, tuvieron éxito en la toma de algunas ciudades fronterizas en 1590, incluyendo la fortaleza deBreda. A esto se sumaron las victorias ultramarinas neerlandesas que ocuparan las colonias portuguesas (y por tanto españolas) en Oriente, tomandoCeilán (1605), así como otrasislas de las Especias (entre 1605 y 1619), estableciendoBatavia como centro de su imperio en Oriente.
Después de la paz con Inglaterra,Ambrosio Spínola, como nuevo general al mando de las fuerzas españolas, luchó tenazmente contra los neerlandeses. Spínola era un estratega de una capacidad similar a la de Mauricio, y únicamente la nueva bancarrota de 1607 evitó que conquistara los Países Bajos. Atormentados por unas finanzas ruinosas, en 1609 se firmó laTregua de los Doce Años entre España y las Provincias Unidas. LaPax Hispanica era un hecho.
España tuvo una notable recuperación durante la tregua, ordenando su economía y esforzándose por recuperar su prestigio y estabilidad antes de participar en la última guerra en que actuaría como potencia principal. Estos avances se vieron ensombrecidos por laexpulsión de los moriscos entre 1611 y 1614 que dañaron gravemente a la Corona de Aragón, privando al imperio de una importante fuente de riqueza. Aunque como contrapartida a la expulsión, se desterraba a un grupo que apoyaba el principal problema de piratería de España, la piratería berberisca, que asolaba las costas de levante, produciéndose rebeliones moriscas, y con el peligro de que el apoyo a la piratería otomana, pasara a ser apoyo de una invasión del Imperio Otomano de la península, razón esta última de la expulsión de los moriscos.
Sin embargo, también durante estos años de recuperación y paz a inicios del siglo XVII, se haría notar que España se había hecho acreedor de varios enemigos a lo largo de toda Europa, quienes estaban descontentos con suEsfera de influencia que había construido durante el siglo pasado; lo cual sería un preámbulo de la coalición anti-española y anti-Habsburgo que estaba por desarrollarse. Un ejemplo de esta realidad llena de hostilidad fue la expresada por distintos representantes internacionales en la Corte de losEstados Papales en 1609.[36]
"Este tribunal está compuesto por diferentes naciones: italianos locales y extranjeros, españoles, franceses, borgoñones y otros.
1. Los naturales [italianos romanos], con escasa educación, han perdido de tal modo la antigua virtud y la energía romana que hoy les conviene muy bien el veredicto de Tiberio: Homines ad servitutem nati . […] Odian a nuestra nación.
2. Los italianos extranjeros: Los lombardos son dóciles, veraces y tienen buenas costumbres y son leales al rey. Los napolitanos son nobles arrogantes, honorables y ceremoniosos, y se hacen españoles. Los florentinos son oradores elocuentes, no están dispuestos a correr riesgos y se inclinan hacia Francia. Los genoveses son inteligentes y, gracias a su riqueza, alcanzan altos rangos en esta corte, donde obtienen honores. Entre ellos se encuentran partidarios de Francia y España. A los venecianos, dotados de una inteligencia mediocre, no les fue bien en esta corte. Sienten mucha curiosidad por las acciones de los príncipes y son franceses de corazón. Hay sólo unos pocos sicilianos en esta corte porque son isleños. Los romanos y los habitantes de los Estados Pontificios son en su mayoría ingeniosos y sociables, pero siguen sus propios intereses más que las facciones de los españoles o franceses."
Extracto del memorando dirigido al Conde de Castro, embajador del rey Felipe III. de España en la Santa Sede, Roma, 31 de mayo de 1609
Área de participación diplomática del Imperio Español debido a sus múltiples conflictos militares con otras potencias.
Actualmente, la opinión de los historiadores es casi unánime respecto al error de involucrarse en guerras europeas por la única razón de que los reinos heredados debían transmitirse íntegros. Sin embargo, esta postura también existía en aquellos años. Así un procurador en cortes escribió:
¿Por ventura serán Francia, Flandes e Inglaterra más buenos cuanto España más pobre? Que el remedio de los pecados de Nínive no fue aumentar el tributo en Palestina para irlos a conquistar, sino enviar la persona que los fuera a convertir.
En 1617, el embajador de España en Austria,Íñigo Vélez de Guevara y Tassis, previniendo el fin de laTregua de los doce años, empezaría a desarrollar acercamientos con los Habsburgo de Austria (los cuales desde 1612 habían tenido relaciones tensas con los Habsburgos de España debido a acordar la aFernando II de Habsburgo, en vez de a losInfantes de España, para heredar elReino de Bohemia, elReino de Hungría y el Sacro Imperio), por lo que lograría persuadir a las cortes de Viena y Madrid a convenir elTratado de Oñate, por el cual laFamilia real española renunciaba a la sucesión de Hungría, Bohemia y el Sacro Imperio (a menos que se extinguiera la sucesión masculina de los Habsburgos de Austria) a cambio de que laMonarquía de los Habsburgo se comprometiera a apoyar a España en sus conflictos con los franceses y holandeses en Italia y los Países Bajos, cuya garantía era la promesa de ceder los territorios austríacos deAlta Alsacia yOrtenau en la frontera entre Alemania-Francia, así como la entrega de los feudos deFinale Ligure yPiombino en Italia a través de la autoridad del emperador romano germánico sobre los señores delReino de Italia (todos estos territorios entregados permitieron fortalecer elCamino Español).[37] Al año siguiente, en 1618, el rey reemplazó a Spínola porBaltasar de Zúñiga, veterano embajador enViena. Este pensaba que la clave para frenar a una Francia que resurgía, y eliminar a los neerlandeses, era consolidar una estrecha alianza con los Habsburgo austriacos. Ese mismo año, comenzando con laDefenestración de Praga, Austria y el emperadorFernando II se embarcaron en una campaña contraBohemia y laUnión Protestante. Zúñiga animó a Felipe III a que se uniera a los Habsburgo austriacos en la guerra, y Ambrosio Spínola fue enviado en cabeza de losTercios de Flandes a intervenir en la represión de laRevuelta bohemia (la cual sucedió en la actualChequia y sus alrededores entre 1618-1620). De esta manera, España entró en laguerra de los Treinta Años, la cual pronto atraería a todas las demás potencias europeas del momento.
Mapa de los ejércitos partícipes en la Insurrección de losGrisones
Por otra parte, en laregión alpina, la población católica deValtelina (en elnorte de Italia) inicio una rebelión contra sus señores de lasTres Ligas (miembro de laConfederación Suiza), iniciando así laGuerra de la Valtelina entre 1620 a 1626, de la cual España intervino en favor de los católicos. Este conflicto religioso local reavivo la rivalidad franco-española, debido a la importancia estratégica de controlar el territorio para el funcionamiento delCamino Español. Así,Francia se alió conVenecia ySaboya (ambos hostiles a la hegemonía española en Italia) para defender a las Tres Ligas, mientras que elSacro Imperio,Génova y losEstados Papales se aliaron con España para defender a los rebeldes. ElDucado de Milán español se anexiono el territorio, aunque posteriormente se dispuso que quedaría ocupado el territorio por tropas pontificias hasta llegar a un acuerdo con el Cantón Suizo, Francia y sus aliados, los cuales posteriormente lanzarían dos expediciones militares en 1625, unadirigida a Génova para cortar las comunicaciones entre España y Milán (que resultó en fracaso) y otra contra Valtelina para cortar la ocupación papal del territorio (que resultó en éxito y con ello España ya no tenía el control de la región). Finalmente se firmó dio fin temporalmente al conflicto italiano con elTratado de Monzón de 1626, que devolvió el territorio a las Tres Ligas a cambio de permitir el tránsito de tropas tanto francesas y españolas, y darle más libertades y derechos a los católicos. Los aliados de Francia quedaron descontentos, pero fue un preámbulo de la coalición anti-Habsburgo que estaba desarrollando elCardenal Richelieu.
En 1621, el inofensivo y poco eficaz Felipe III murió y subió al trono su hijoFelipe IV. Al año siguiente, Zúñiga fue sustituido porGaspar de Guzmán, más conocido por su título de conde-duque de Olivares, un hombre honesto y capaz,[cita requerida] que creía que el centro de todas las desgracias de España eran las Provincias Unidas. Ese mismo año,se reanudó la guerra con los Países Bajos. Mientras, en los Países Bajos, Spinola tomó la fortaleza de Breda en 1625. La intervención deCristián IV de Dinamarca en la guerra inquietó a muchos —Cristian IV era uno de los pocos monarcas europeos que no tenía problemas económicos—, pero las victorias del general imperialAlbrecht von Wallenstein sobre los daneses en labatalla del puente de Dessau y de nuevo enLutter, ambas en 1626, eliminaron tal amenaza en Tierra, pero aún seguirían siendo una amenaza naval debido a la nula existencia de una armada del Sacro Imperio al servicio de los católicos (dado que los protestantes alemanes tenían control de la costa alemana en el norte). Además, la diplomacia francesa en secreto logró que se diese un acuerdo de alianza entre los Países Bajos, Inglaterra,Dinamarca-Noruega,Suecia, Transilvania,Venecia ySaboya en elTratado de La Haya de 1625. Así, España empezaría a ser aislada ante la controvertida alianza de protestantes con un bloque católico anti-Habsburgo liderado por Francia, por lo que empezaría a buscar acercamientos con laMancomunidad Polaco lituana, país aliado de los Habsburgo de Austria y que además poseía una flota que había sido formidable en lasguerras polaco-suecas, desarrollándose planes de unir laArmada de Flandes con laArmada Polaco-Lituana para enfrentarse contra los Daneses, Holandeses y los Suecos en elMar Báltico (quienes habían sido invitados por Francia a apoyar a los protestantes en rebelión a la autoridad delemperador romano germánico).[38]
Había esperanza en Madrid acerca de que los Países Bajos pudiesen ser reincorporados al Imperio, y tras la derrota inicial de losdaneses, los protestantes en Alemania parecían estar acabados. Francia estaba otra vez envuelta en sus propias inestabilidades (elasedio de La Rochela comenzó en 1627, siendo el clímax de lasrebeliones de los hugonotes), Inglaterra se retiraría del conflicto con laguerra anglo-francesa de 1627-1629 y los turcos estarían más preocupados de atender sus fronteras en Asia que en campañas expansionistas en Europa (pues estaban lidiando con una invasióniraní en laguerra otomana-safávida de 1623-1639). Siendo así que la superioridad de España parecía irrefutable a fines de la década de 1620. El conde-duque de Olivares afirmó «Dios es español y está de parte de la nación estos días», y muchos de los rivales de España parecían estar infelizmente de acuerdo.
Olivares era un hombre avanzado para su tiempo y se dio cuenta de que España necesitaba una reforma que a su vez necesitaba de la paz. La destrucción de las Provincias Unidas se añadió a sus necesidades, ya que detrás de cualquier ataque a los Habsburgo había dinero neerlandés. Spínola y el ejército español se concentraron en los Países Bajos y la guerra pareció marchar a favor de España, retomándoseBreda. En ultramar se combatió también a la flota neerlandesa, que amenazaba las posesiones españolas. Así, la presencia neerlandesa enTaiwán y su amenaza sobre lasFilipinas llevó a la ocupación del norte de la isla, fundándose la ciudad de Santísima Trinidad (actualKeelung) en el año 1626 y Castillo (actualTamsui) en 1629.
Así, el conde-duque de Olivares empezaría a desarrollar hábilmente unplan marítimo norteño que involucraba que el Imperio español desarrollara unaGuerra comercial contra los neerlandeses a través de aislarla de socios comerciales vitales (con aliarse al Sacro Imperio oPolonia-Lituania) y el desarrollo de una flota española en elmar Báltico (con el apoyo de los Habsburgo de Austria y losVasa Polaco-Suecos) para abrir un segundo frente de guerra que pudiera contrarrestar el bloqueo anglo-francés alMar del Norte y desafiar el predominio deDinamarca-Noruega,Suecia y laLiga Hanseática en la región (Dominium maris baltici), para que así favorezcan los intereses comerciales hispano-portugueses frente al neerlandés, mientras que restauraban el control católico frente al predominio protestante en la región.[38] Incluso hubo planes ambiciosos de desarrollar una compañía hanseático-ibérica, bajo la protección de los buques de guerra españoles delAlmirantazgo, para fortalecer el poder económico español en la región y así declinar el poderío holandés e inglés en el Norte; así como de conquistar territorios suecos, daneses y alemanes (preferiblementeGotia,Jutlandia oPomerania) para elConsejo de Flandes con el propósito de tener una base española en el Mar Báltico con presencia permanente con el fin de tener el completo dominio del comercio en el Norte. Aunque la Liga Hanseática se mostró favorable a aumentar el comercio con la Monarquía Hispánica, rechazaría desarrollar una compañía hispano-hanseática que sea intermediaria y que incluso pudiera fortalecer el poder del emperador romano germánico; mientras que el Sacro Imperio deseaba sofocar a los enemigos internos del Emperador, y Polonia-Lituania una invasión a Suecia por sobre todas las cosas, como condición para asociarse con las fuerzas españolas.[39][40]
Estos planes de Olivares, que eran la esencia de la intervención española en la Guerra de los 30 años, quedarían manifiestos en lasReuniones de Praga del 22 de enero de 1628 entreWallenstein,Juan Andreas de Eggenberg yRombaldo Collalto con embajadores españoles (Francisco de Moncada en nombre de España,Octavio de Visconti-Sforza yJacques Bruneau en nombre del Flandes español, yFirmin de Lodosa en nombre de laArmada de Flandes). En esta reunión se deliberaron las estrategias de acción conjunta de España y Austria enEuropa del Norte, donde se llegó a suplicar por financiación española a las campañas militares del Sacro Imperio a cambio de queFelipe IV recibiera Jutlandia conquistada a los daneses (pero a España le interesaban más las promesas de una intervención de los alemanes católicos en los Países Bajos o al menos Italia contra los franceses y neerlandeses), además que se obtuvo la promesa de Wallenstein de permitir que la armada española pueda operar desde los territorios ocupados por las tropas imperiales (Pomerania,Mecklemburgo,Holstein,Schleswig yJutlandia) una vez estuviera terminado su proyecto de una flota imperial romano germánica en el Báltico, algo de gran valor simbólico dado que era una señal de apoyo a la promoción del comercio ibérico en una zona donde era insignificante. Nuevamente serían manifiestos en laJunta del Mar Báltico de 1628 (en la que participaronAmbrosio Spínola,Diego de Guzmán y Haro,Juan de Mendoza,Fernando Girón,Jean de Croy,Juan de Villela, etc) con indicaciones aCarlos de Bonniéres, embajador de España en Polonia, para persuadirles de desarrollar una flota hispano-polaca, lo cual era atractivo paraSegismundo III Vasa (quien quería que su hijoVladislao IV liderada la flota, o al menosFelipe de Mansfeld u otro almirante ajeno a Wallenstein), y otras paraGabriel de Roy, embajador de España en Alemania, de persuadir a Wallenstein de invadirFrisia oriental o inclusoParís. Todas estas grandes ambiciones de expandir la esfera de influencia española hasta el Norte de Europa sufrirían un golpe de realidad ante los primeros señales de la decadencia española con la quiebra de 1627, y también los desacuerdos de intereses entre Wallenstein (al que no se le tenía confianza ni por los Habsburgos españoles o austríacos, ni por la Liga Católica, por tener sus propias ambiciones señoriales y desear subordinar la flota española bajo su mando), Austria (que quería financiamiento español antes que abrir nuevos frentes de guerra, debido a su propia crisis económica) y la Liga Católica (que daba prioridad a lograr la paz con los enemigos del emperador y retirarse de otros conflictos europeos, algo que chocaba con el deseo de España en continuar la guerra y obtener apoyo militar contra los neerlandeses), además de la reticencia de Polonia-Lituania a intervenir de manera más directa, de laLiga Hanseática en no prestar sus recursos a los españoles para mantener la neutralidad y no hostilizar a los holandeses, daneses y suecos (de los que dependían económicamente y tenían simpatías religiosas) y de los peligros expresados porAlonso de la Cueva y Benavides de que los Países Bajos españoles quedarían desprotegidos ante una invasión holandesa, inglesa o danesa si es que la Armada Española se dirigía al Báltico. Pese a todo, España seguiría siendo un gran poder en Europa del Norte, muy solicitada por los alemanes leales al emperador romano germánico para brindar asistencia financiera y tecnológica para sus proyectos navales, e incluso los polaco-lituanos entregaron su flota a los españoles enWismar yMecklemburgo el 22 de diciembre de 1628 (realizando escaramuzas conjuntas contra los suecos y daneses hasta 1632), lo que demuestra que hasta 1629 el Imperio español aún era una potencia dominante en la región remota delMar Báltico.[39][38][40]
Sin embargo, el año 1627 acarreó el derrumbamiento de la economía hispana con unos efectos devastadores que afectaron negativamente a gran parte de los proyectos imperiales españoles. Los españoles habían devaluado su moneda para pagar la guerra y la inflación explotó en España como antes lo había hecho en Austria. Hasta 1631, en algunas partes de Castilla se comerció con eltrueque, debido a la crisis monetaria, y el gobierno fue incapaz de recaudar impuestos del campesinado de sus provincias de ultramar. Los ejércitos españoles en Alemania optaron porpagarse a sí mismos. Olivares fue culpado por una vergonzosa e infructuosa guerra enItalia. Los neerlandeses habían convertido su flota en una prioridad durante la Tregua de los Doce Años y amenazaron el comercio marítimo español, del cual España era totalmente dependiente tras la crisis económica; en 1628 los neerlandeses acorralaron a la Flota de Indias provocando elDesastre de Matanzas, el cargamento de metales preciosos que era fundamental para el sostenimiento del esfuerzo bélico del Imperio fue capturado y la flota que lo transportaba totalmente destruida, con parte de las riquezas obtenidas los neerlandeses iniciaron una exitosainvasión de Brasil.
Laguerra de los Treinta Años también se agravó cuando, en 1630,Gustavo II Adolfo de Suecia desembarcó en Alemania para socorrer el puerto deStralsund, último baluarte continental de los alemanes beligerantes contra el emperador. Gustavo II Adolfo marchó hacia el sur y obtuvo notables victorias enBreitenfeld yLützen, atrayendo numerosos apoyos para los protestantes allá donde iba. La situación para los católicos mejoró con la muerte de Gustavo II Adolfo precisamente en Lützen en 1632 y la victoria en labatalla de Nördlingen en 1634. Desde una posición de fuerza, el emperador intentó pactar la paz con los estados hastiados de la guerra en 1635. Muchos aceptaron, incluidos los dos más poderosos:Brandeburgo ySajonia. Francia se perfiló entonces como el mayor problema. Paralelamente, laguerra de Sucesión de Mantua, en Italia, dio una nueva victoria a España, consolidando su presencia en Italia.
Elcardenal Richelieu había sido un gran aliado de los neerlandeses y los protestantes desde el comienzo de la guerra, enviando fondos y equipamiento para intentar fragmentar la fuerza de los Habsburgo en Europa. Richelieu decidió que laPaz de Praga, recientemente firmada, era contraria a los intereses de Francia y declaró la guerra alSacro Imperio Romano Germánico y a España dentro del periodo establecido de paz. Las fuerzas españolas, más experimentadas, obtuvieron éxitos iniciales: Olivares ordenó una campaña relámpago en el norte de Francia desde los Países Bajos españoles, confiando en acabar con el propósito del reyLuis XIII y derrocar a Richelieu.
En 1636 las fuerzas españolas avanzaron hacia el sur hasta llegar aCorbie, amenazando París y quedando muy cerca de terminar la guerra a su favor. Después de 1636, Olivares tuvo miedo de provocar otra bancarrota y el ejército español no avanzó más. En la derrota naval de las Dunas en 1639, la flota española fue aniquilada por la armada neerlandesa, y los españoles se encontraron incapaces de abastecer a sus tropas en los Países Bajos.
En 1643 el ejército deFlandes, que constituía lo mejor de la infantería española, se enfrentó a un contraataque francés enRocroi liderado porLuis II de Borbón,príncipe de Condé. Aunque fuentes francesas decimonónicas y sobre todo las fuentes originales, siempre informaron de que los españoles, liderados porFrancisco de Melo, no fueron ni mucho menos arrasados, la propaganda gala logró un notable éxito exagerando aquella victoria.[41] Lainfantería española fue seriamente dañada pero no destruida: mil muertos y dos mil heridos de un total de seis mil soldados de los tercios; los tercios resistieron hasta seis ataques conjuntos de la infantería, artillería ycaballería francesas sin perder la integridad. Agotados ambos bandos, se acabó negociando la rendición y el asedio fue levantado. La batalla tuvo pocas repercusiones a corto plazo, pero un impacto tremendo a nivel propagandístico.
La gran habilidad delcardenal Mazarino para manejar esa victoria logró dañar la reputación de los Tercios de Flandes, creando una falsa propaganda que aún permanece; el de una victoria en la que, para saber el número de enemigos al que se enfrentaron, los franceses solo tenían que «contar los muertos». Tradicionalmente, los historiadores señalan labatalla de Rocroi como el fin del dominio español enEuropa y el cambio del transcurso de la guerra de los Treinta Años favorable a Francia.
Sublevaciones internas (1640-1665) y Sistema de Westfalia
Durante el reinado de Felipe IV y concretamente a partir de 1640, hubo múltiples secesiones y sublevaciones de los distintos territorios que se encontraban bajo su cetro. Entre ellas, laguerra de Separación de Portugal, larebelión de Cataluña (ambos conflictos iniciados en 1640), la conspiración de Andalucía (1641) y los distintos incidentes acaecidos en Navarra, Nápoles y Sicilia a finales de la década de 1640. A estos hechos se sumaban los distintos frentes extrapeninsulares: la guerra de los Países Bajos (reanudada en 1621 tras expirar la Tregua de los Doce Años) y la guerra de los Treinta Años. A su vez, el enfrentamiento con Francia en esta última (desde 1635) quedó conectado con el problema catalán.
Portugal se había rebelado en 1640 bajo el liderazgo deJuan de Braganza, pretendiente al trono. Este había recibido un apoyo general del pueblo portugués, y los españoles que tenían múltiples frentes abiertos fueron incapaces de responder. Españoles y portugueses mantuvieron un estado de pazde facto entre 1641 y 1657. Cuando Juan IV murió, los españoles intentaron luchar por Portugal contra su hijoAlfonso VI de Portugal, pero fueron derrotados en labatalla de Ameixial (1663), en labatalla de Castelo Rodrigo (1664) y en labatalla de Montes Claros (1665), lo que llevó a España a reconocer la independencia portuguesa en 1668.
En 1648, los españoles firmaron la paz con los neerlandeses y reconocieron la independencia de las Provincias Unidas en laPaz de Westfalia, que acabó al mismo tiempo con la guerra de los Ochenta Años y la guerra de los Treinta Años. A esto le siguió la expulsión de Taiwán y la pérdida deTobago,Curazao y otras islas en elmar Caribe.
La guerra con Francia continuó once años más, ya que Francia quería acabar totalmente con España y no darle la oportunidad de que se recuperara. La economía española estaba tan debilitada que el Imperio era incapaz de hacerle frente. La sublevación de Nápoles fue sofocada en 1648 y la de Cataluña en 1652 y además se obtuvo una victoria contra los franceses en labatalla de Valenciennes (1656, última de las victorias españolas), pero el fin efectivo de la guerra vino en labatalla de las Dunas (o deDunquerque) en 1658, en la que el ejército francés bajo el mando delvizconde de Turenne y con la ayuda de un importante ejército inglés, derrotó a los restos de los Tercios de Flandes. España aceptó firmar laPaz de los Pirineos en 1659, en la que cedía a Francia elRosellón, laCerdaña y algunas plazas de los Países Bajos como Artois. Además se pactó el matrimonio de una infanta española conLuis XIV.
En los últimos años del reinado de Felipe IV, concluidos los grandes conflictos, Felipe IV pudo concentrarse en el frente portugués. Sin embargo, ya era demasiado tarde. Meses antes de su muerte (ocurrida en Madrid, el 17 de septiembre de 1665), la derrota en labatalla de Villaviciosa (17 de junio) permitía vaticinar la pérdida de Portugal. La situación en España no era más halagüeña, y la crisis humana, material y social afectaba profundamente a las regiones del interior.
España tenía un inmenso imperio en ultramar (ahora reducido por la separación de Portugal y su imperio así como por ataques franceses e ingleses), pero Francia era ahora la primera potencia en Europa.
A la muerte de Felipe IV, su hijoCarlos II tenía solo cuatro años, por lo que su madreMariana de Austria gobernó como regente. Esta acabó por entregarle las tareas de gobierno a un valido, elpadre Nithard, unjesuita austriaco. El reinado de Carlos II puede dividirse en dos partes. La primera abarcaría de 1665 a 1679 y estaría caracterizada por el letargo económico y las luchas de poder entre los validos del rey, el padre Nithard yFernando de Valenzuela, con el hijo ilegítimo de Felipe IV,don Juan José de Austria. Este último dio un golpe de Estado en 1677 que obligó al monarca a expulsar a Nithard y a Valenzuela del gobierno.
La imagen que se ha tenido siempre de Carlos II y su reinado es la de una decadencia y estancamiento totales en España; mientras el resto de Europa se embarcaba en tremendos cambios en los gobiernos y las sociedades —laRevolución de 1688 en Inglaterra y el reinado delRey Sol en Francia—, España continuaba a la deriva. La burocracia que se había constituido alrededor de Carlos I y Felipe II demandaba un monarca fuerte y trabajador; la debilidad y dejadez de Felipe III y Felipe IV contribuyeron a la decadencia española. Carlos II tenía pocas capacidades, era impotente y murió sin un heredero en 1700. Sin embargo, lahistoriografía moderna tiende a ser más condescendiente con Carlos II y sus limitaciones, haciendo ver que el rey, pese a estar en el límite de la normalidad mental, era consciente de la responsabilidad que tenía, la situación de codicia que vivía su imperio y la idea de majestad que siempre trató de mantener. Esto lo demostró en su testamento que, según la canción popular, fue su mejor obra; en él declaraba:
Declaro mi sucesor (en el caso de que Dios se me lleve sin dejar hijos) el de Anjou, hijo segundo del Delfín de Francia; y, como a tal, lo llamó a la sucesión de todos mi reinos y dominios sin excepción de ninguna parte de ellos.
La segunda parte de su reinado comenzaría en 1680 con la toma de poder delduque de Medinaceli como valido, quien retoma las medidas tomadas pordon Juan José de Austria para llevar a cabo el proyecto económico del rey para estabilizar la economía. El valido consiguió una de las mayoresdeflaciones de la historia, si no la mayor, lo que perjudicó las arcas de la monarquía, pero supuso un incremento considerable del poder adquisitivo de los ciudadanos.[42]
En 1685, ocupa el cargoManuel Joaquín Álvarez de Toledo,conde de Oropesa, al dimitir el de Medinaceli. Álvarez de Toledo propuso un presupuesto fijo para los gastos de la Corte como medio para evitar nuevas bancarrotas, reducir impuestos, condonar deudas a varios municipios, reformar el catastro y colocar en los puestos clave a expertos en lugar de a nobles.[42]
A lo largo de todo su reinado terminaron las guerras contra Francia, especialmente tras elTratado de Ryswick por el que se produce la partición de la isla de La Española entre Francia y España. Tras él el proyecto de Carlos II para sus reinos se consiguió: mantuvo bajo su poder los dominios de América y Europa, además de posibilitar una recuperación económica de la que disfrutaría después su sucesor.[42]
El nuevo rey no fue excesivamente bien recibido en España, aparte de los retrasos en su entrada en Madrid por el mal tiempo y las continuas recepciones, los cortesanos comenzaron a ver que era abúlico, casto, piadoso, muy seguidor de los deseos de su confesor y melancólico, redactándole una coplilla:
Pero Felipe V no tenía intención de acaparar España para él y sus allegados como pretendió hacerFelipe el Hermoso. Él quería ser un buen monarca pese a las muchas diferencias que tenía con su nuevo pueblo. Tanto es así que tras el famoso discurso que pronunció elmarqués de Castelldosrius, embajador de España en Francia, Felipe no comprendió nada, ni siquiera la famosa frase «Ya no hay Pirineos»; porque no sabía español y fue su abueloLuis XIV quien debió interceder por él; pero al finalizar su réplica al embajador, elRey Sol le dijo al futuro rey «Sed un buen español». Aquel joven de diecisiete años cumplió toda su vida con aquel mandato.[43]
El deseo de las otras potencias por España y sus posesiones no podía quedar zanjado con el testamento real. Por lo que los enfrentamientos eran casi inevitables; elarchiduque Carlos de Austria no se resignó, lo que dio lugar a laguerra de Sucesión (1702-1713).
Batalla de Almansa, enfrentamiento decisivo en la guerra de sucesión española.
Esta guerra y las negligencias cometidas en ella llevaron a nuevas derrotas para las armas españolas, llegando incluso al propio territorio peninsular. Así se perdió Orán,Menorca y la más dolorosa y prolongada:Gibraltar, donde había únicamente cincuenta soldados españoles defendiéndolo contra la flota anglo-neerlandesa.
Felipe V no estaba preparado para dirigir el imperio más grande de aquel momento y él lo sabía; pero también sabía rodearse de las personas más preparadas de su época.[44] Así los monarcas Borbones y los hombres que vinieron con ellos trajeron un proyecto para el Imperio español y un deseo de fundirse con él; por ejemploAlejandro Malaspina decía que se sentía «Un italiano en España y un español en Italia»,Carlos III de España mandó esculpir estatuas de todos los reyes y dignatarios españoles desde los visigodos como heredero que se sentía de ellos, elmarqués de Esquilache se molestaba cuando los nobles españoles no le tuteaban como era la costumbre o, por las tardes, tomaba chocolate, tradición que diferenciaba a la corte española de otras europeas; pero el más claro quizá fuese Felipe V delante de su abuelo Luis XIV, cuando tenía ante sí una posibilidad en el futuro de volver a Francia como rey de un país en auge en lugar de otro en decadencia como era España, dicen que respondió:
Está hecha mi elección y nada hay en la tierra capaz de moverme a renunciar a la corona que Dios me ha dado, nada en el mundo me hará separarme de España y de los españoles.
En elTratado de Utrecht (11 de abril de 1713), las potencias europeas decidían cuál iba a ser el futuro de España en cuanto al equilibrio de poder. El nuevo rey de la casa de Borbón,Felipe V, mantuvo el imperio de ultramar, pero cedióSicilia y parte delMilanesado aSaboya,Gibraltar yMenorca aGran Bretaña y los otros territorios continentales aAustria (losPaíses Bajos españoles,Nápoles,Milán yCerdeña). Además significó la separación definitiva de las coronas de Francia y España, y la renuncia de Felipe V a sus derechos sobre el trono francés. Con esto, el Imperio le daba la espalda a los territorios europeos. Asimismo, se garantizaba a Gran Bretaña el tráfico de esclavos durante treinta años («asiento de negros»).
Galería de retratos de los emperadores delPerú, donde losreyes españoles (lado derecho) figuran como sucesores de lossoberanos incas (lado izquierdo). Lámina publicada en 1744 en la obraRelación del Viaje a la América Meridional, que tuvo aJorge Juan yAntonio de Ulloa como sus autores.
Con el monarca Borbón se modificó toda la organización territorial del Estado con una serie de decretos llamadosDecretos de Nueva Planta eliminándose fueros y privilegios de los antiguos reinos peninsulares y unificándose todo el Estado español al dividirlo en provincias llamadasCapitanías Generales a cargo de algún oficial y casi todas ellas gobernadas con las mismas leyes; con esto se consiguió homogeneizar y centralizar el Estado español utilizando el modelo territorial de Francia.
Por otra parte con Felipe V llegaron ideasmercantilistas francesas basadas en una monarquía centralizada, puesta en funcionamiento en América lentamente. Sus mayores preocupaciones fueron romper el poder de la aristocraciacriolla y también debilitar el control territorial de laCompañía de Jesús: los jesuitas fueron expulsados de la América española en 1767. Además de los ya establecidos consulados deCiudad de México yLima, se estableció el deVera Cruz.
Entre 1717 y 1718 las instituciones para el gobierno de las Indias, elConsejo de Indias y laCasa de la Contratación, se trasladaron deSevilla a Cádiz, que se convirtió en el único puerto de comercio con las Américas.
Los órganos ejecutivos fueron reformados creando las secretarías de estado que serían el embrión de los ministerios. Se reformó el sistema de aduanas y aranceles y el contributivo, se creó el catastro (pese a no llegar a reformarse totalmente la política contributiva) se reestructuró elEjército de Tierra en regimientos en lugar de en tercios ...; pero quizá el gran logro fue la unificación de las distintas flotas y arsenales en laArmada. A estas reformas se dedicaron hombres comoJosé Patiño,José Campillo oZenón de Somodevilla, que fueron ejemplos demeritocracia y algunos de los mejores expertos en material naval de su época.[45]
Área de circulación delReal de a ocho durante su apogeo global en el siglo XVII-XVIII.
A estas reformas le siguió una nueva política expansionista que buscaba recuperar las posiciones perdidas. Así, en 1717 la armada española recobróCerdeña ySicilia, que tuvo que abandonar pronto ante la coalición de Austria, Francia, Gran Bretaña y los Países Bajos, que vencieron en Cabo Pessaro. Sin embargo la diplomacia española, apoyada por losPactos de Familia con sus parientes franceses, lograría que la corona delReino de las Dos Sicilias recayera en el segundo hijo del rey español. La nueva rama dinástica sería conocida posteriormente comoBorbón-Dos Sicilias.
Una de las victorias españolas más importantes de todo el periodo imperial en América, y sin duda la más trascendente del siglo XVIII, fue la de labatalla de Cartagena de Indias en 1741 (verguerra del Asiento) en la que una colosal flota de ciento ochenta y seis buques ingleses con veintitrés mil seiscientos hombres a bordo atacaron el puerto español deCartagena de Indias (hoyColombia). Esta acción naval fue la más grande de la historia de laMarina inglesa, y la segunda más grande de todos los tiempos después de labatalla de Normandía. Tras dos meses de intenso fuego de cañón entre los buques ingleses y las baterías de defensa de la bahía de Cartagena y del Fuerte de San Felipe de Barajas, los asaltantes se batieron en retirada tras perder cincuenta navíos y dieciocho mil hombres. La acertada estrategia del gran almirante españolBlas de Lezo fue determinante para contener el ataque inglés y lograr una victoria que supuso la prolongación de la supremacía naval española hasta principios del siglo XIX.
Tras la derrota, los ingleses prohibieron la difusión de la noticia y la censura fue tan tajante que pocos libros de historia ingleses contienen referencias a esta trascendental contienda naval. Incluso en nuestros días poco se sabe de esta gran batalla, frente al muy conocido episodio de Trafalgar o incluso al de la Armada Invencible.
España también se enfrentó con Portugal por laColonia del Sacramento en el actual Uruguay, que era la base del contrabando británico por el Río de la Plata. En 1750 Portugal cedió la colonia a España a cambio de siete de las treintareducciones guaraníes de los jesuitas en la frontera con Brasil. Los españoles tuvieron que expulsar a los jesuitas, generando un conflicto con los guaraníes que duró once años.
El desarrollo del comercio naval promovido por los Borbones en América fue interrumpido por la flota británica durante laguerra de los Siete Años (1756-1763) en la que España y Francia se enfrentaron a Gran Bretaña y Portugal por conflictos imperiales. Los éxitos españoles en el norte de Portugal se vieron eclipsados por la toma inglesa deLa Habana yManila. Finalmente, elTratado de París (1763) puso fin a la guerra. Con esta paz, España recuperó Manila y La Habana, aunque tuvo que devolverSacramento. Además Francia entregó a España laLuisiana al oeste delMisisipi, incluida su capital,Nueva Orleans, y España cedió laFlorida a Gran Bretaña.
En cualquier caso, el siglo XVIII fue un periodo de prosperidad en el imperio de ultramar gracias al crecimiento constante del comercio, sobre todo en la segunda mitad del siglo debido a las reformas borbónicas. Las rutas de un solo barco en intervalos regulares fueron lentamente reemplazando la antigua costumbre de enviar a las flotas de Indias, y en la década de 1760, había rutas regulares entre Cádiz, La Habana y Puerto Rico, y en intervalos más largos con elRío de la Plata, donde se había creado un nuevo virreinato en lo que hasta ese momento era parte del Virreinato del Perú, el llamadoVirreinato del Río de la Plata en 1776. El contrabando, que fue el cáncer del imperio de los Habsburgo, declinó cuando se pusieron en marcha losnavíos de registro.
En 1777 una nueva guerra con Portugal acabó con eltratado de San Ildefonso, por el que España recobraba Sacramento y ganaba las islas deAnnobon yFernando Poo, en aguas de Guinea, a cambio de retirarse de sus nuevas conquistas enBrasil.
Posteriormente, dos hechos de importancia menor ocurrieron en la América española y al mismo tiempo demostraron la elasticidad y resistencia del nuevo sistema reformado: el alzamiento deTúpac Amaru enPerú en 1780 y la rebelión enVenezuela. Las dos, en parte, eran reacciones al mayor centralismo de la administración borbónica. Por lo general, los tres siglos del Imperio español en América fueron muy pacíficos.[46]
En la década de 1780 el comercio interior en el Imperio volvió a crecer y su flota se hizo mucho mayor y más rentable. El fin del monopolio de Cádiz para el comercio americano supuso el renacimiento de las manufacturas españolas. Lo más notable fue el rápido crecimiento dela industria textil en Cataluña, que a finales de siglo mostraba signos de industrialización con una sorprendente y rápida adopción de máquinas mecánicas para hilar, convirtiéndose en la más importante industria textil del Mediterráneo. Esto supuso la aparición de una pequeña pero políticamente activaburguesía enBarcelona. La productividad agraria se mantuvo baja a pesar de los esfuerzos por introducir nueva maquinaria para una clase campesina muy explotada y sin tierras.
Por España y por el Rey, Gálvez en América (2015), pintura al óleo deAugusto Ferrer-Dalmau que recrea labatalla de Pensacola en 1781.Fronteras norteamericanas propuestas por elconde de Aranda hacia el final de la guerra de Independencia de los Estados Unidos, 3 de agosto de 1782.
La recuperación gradual de las guerras se vio de nuevo interrumpida por la participación española en laguerra de Independencia de los Estados Unidos (1779-1783), en apoyo de losEstados sublevados y los consiguientes enfrentamientos con Gran Bretaña. ElTratado de Versalles de 1783 supuso de nuevo la paz y la recuperación deFlorida yMenorca (consolidando la situación, puesto que habían sido recuperadas previamente por España) así como el abandono británico deCampeche y laCosta de los Mosquitos en el Caribe. Sin embargo, España fracasó al intentar recuperarGibraltar después de un duradero y persistente sitio, y tuvo que reconocer la soberanía británica sobre lasBahamas, donde se habían instalado numerosos partidarios del rey inglés olealistas procedentes de las colonias perdidas, y elarchipiélago de San Andrés y Providencia, reclamado por España pero que no había podido controlar.
El Imperio español del siglo XVIII se consolidó como una potencia de nivel medio en el tablero geopolítico, aunque lejos de su antigua condición desuperpotencia. Su vasto imperio en las Indias le confería una notable relevancia global, aunque en Europa predominaban potencias como Francia, Inglaterra o Austria. A pesar de ello, España mantenía la flota más poderosa del mundo, y su moneda seguía siendo una de las más fuertes. Aunque el Imperio español no había recuperado su antiguo esplendor, logró resurgir de las dificultades de principios de siglo, cuando estuvo vulnerable frente a otras potencias. La relativa paz durante gran parte del siglo bajo la nueva monarquía permitió la reconstrucción y el inicio de un largo proceso de modernización económica e institucional. El declive demográfico del siglo XVII se había revertido, aunque fue necesario fomentar la inmigración, principalmente de alemanes y suizos. Sin embargo, todos estos avances quedarían eclipsados por el tumulto que sacudiría Europa a finales del siglo: las guerras revolucionarias francesas y las guerras napoleónicas.
Las guerras napoleónicas y la revolución española de Cádiz
Tras laRevolución francesa de 1789,España se unió a los países que se aliaron para combatir la revolución. Un ejército dirigido por elgeneral Ricardos reconquistó elRosellón, pero apenas unos años después, en 1794 las tropas francesas les expulsaron e invadieron territorio español. El ascenso deGodoy a primer ministro supuso una política de apaciguamiento con Francia: con laPaz de Basilea de 1795 se logró la retirada francesa a cambio de la mitad de La Española (lo que hoy en día esRepública Dominicana).
Pronto se reanudaron las hostilidades, desarrollándose el proyecto napoleónico de una invasión a través delcanal de la Mancha. Sin embargo, la destrucción de la flota aliada franco-española en labatalla de Trafalgar (1805) arruinó el plan. El dominio absoluto del mar por parte de laMarina Real británica resultó estéril en la lucha colonial contra España, cosechando rotundos fracasos durante las tentativas inglesas deinvasiones del Río de la Plata en 1806 y 1807 o de Venezuela. Sin embargo, la ocupación napoleónica de la España peninsular, dio paso a movimientos liberales dentro de la hispanidad, que apoyados por elReino Unido, rompieron el consenso dentro del Imperio español y permitieron el paso de laIntervención colonial británica mediante el envío de toneladas de armas, buques y miles de combatientes para la guerra peninsular y el apoyo a los revolucionarios.[47]
Mientras las sucesivas coaliciones eran derrotadas una y otra vez porNapoleón Bonaparte en el continente, España libró una guerra menor contra Portugal (guerra de las Naranjas) que le permitió anexionarseOlivenza. En 1800 Francia recobróLuisiana. Cuando Napoleón decretó elBloqueo Continental, España colaboró con Francia en la ocupación de Portugal, país que desobedeció el bloqueo. Así, las tropas francesas entraron en el país, acuartelándose unidades en guarniciones de la frontera.
En 1808 España fue ocupada por Napoleón y este se aprovechó de las disputas entre el rey españolCarlos IV y su hijo, el futuroFernando VII, y consiguió que estos le cediesen el trono y nombró rey a su hermanoJosé I de España. Entonces se produjo ellevantamiento popular del 2 de mayo de 1808. Los españoles patriotas se desplazaron al sur de España y comenzaron la conocida comoguerra de la Independencia española que derrotaría a los ejércitos franceses por primera vez en Europa en labatalla de Bailén. En respuesta al vacío de autoridad se constituyeron lasCortes de Cádiz en 1810. En laConstitución de Cádiz laMonarquía católica se renombróReino de las Españas, y luegoReino de España tras laconstitución de 1869.[5][6][7] Estas cortes se proclamaron soberanas, reconocieron a Fernando VII como legítimo rey de España, y anularon su renuncia a la Corona y establecieron laConstitución española de 1812. Napoleón contraatacó y suGrande Armée restableció la autoridad de su hermano. Los enfrentamientos continuaron, ahora con la aparición de la «guerra de guerrillas» sufriendo los ejércitos franceses una cantidad considerable y constante de bajas. La intervención inglesa en la España peninsular junto con los ejércitos portugueses y españoles concurrió en la expulsión a los franceses y Fernando VII recuperó el trono, disolvió las Cortes españolas, reprimió el liberalismo y tuvo que enfrentarse con la independencia de los virreinatos.
Guerras civiles de independencia y desmembración de la España americana
Desarrollo de las guerras civiles de independencia y desmembración de la España americana color #FF0000 Territorios gobernados por autoridades leales aFernando VII.color #FFA500 Territorios bajo la autoridad de laJunta Central Suprema o por las autoridades delTrienio Liberal.color #FFFF00 Territorios bajo la autoridad deJuntas de Gobierno autónomas,nominalmente fieles al rey.color #008000 Territorios con Estados que han proclamado su independencia deEspaña.color #000080 España bajo lasCortes de Cádiz.
Este suceso es uno de los más importantes en la formación del mundo contemporáneo: el desmembramiento de los reinos y provincias que conformaban laEspaña americana, pertenecientes a la Monarquía Católica, y su transformación en una veintena de nuevos estados independientes, como resultado de una larga y destructivaguerra civil.[48][49]
A finales del siglo XVIII y comienzos delXIX, el Imperio español había atravesado el cambio dinástico de los Habsburgo a los Borbones sin una gran pérdida territorial. Ante el contexto de lasRevoluciones atlánticas, desde la propia monarquía se propusieronproyectos españoles para la independencia de América. Sin embargo, laindependencia hispanoamericana tuvo lugar tras la imposición de la casa Bonaparte en sustitución de los Borbones, en medio del colapso delAntiguo Régimen y laocupación francesa de España. En 1808,Napoleón Bonaparte, en el marco de su estrategia deBloqueo Continental contra elImperio británico, secuestró la familia real española e impuso las «abdicaciones de Bayona», por el que los borbones renunciaban al trono en favor de Napoleón, quien prometió respetar la integridad de la monarquía.Carlos IV fue depuesto y su hijoFernando VII quedó prisionero. Napoleón designó a su hermano,José Bonaparte, como rey de España e implantó elEstatuto de Bayona. Pero la ocupación francesa desencadenó un levantamiento popular español, conocido como laguerra de la Independencia española (1808-1814). Los emisarios de Napoleón fueron rechazados en América, y los funcionarios virreinales sospechosos de simpatizar con laEspaña napoleónica fueron depuestos. El Reino Unido, a través delTratado Apodaca-Canning, apoyó la rebelión contra la ocupación napoleónica en España y reconoció a Fernando VII como rey legítimo en ausencia. No obstante, el vacío de poder generado por la crisis dinástica fue aprovechado por otros imperios rivales para expandir sus fronteras o su influencia diplomática y política. Tanto el Imperio británico como los Estados Unidos y el Imperio portugués se beneficiaron del debilitamiento del poder español en América.
La ocupación napoleónica obligó al gobierno español a agotar todos sus recursos militares en lapenínsula ibérica, incluida su propia armada real, esencial para la conservación de un vasto Imperio transatlántico. Fernando VII fue proclamado rey en ausencia, pero subordinado a la soberanía de los nuevos poderes emergentes. Las juntas españolas, que resistieron a Bonaparte, implantaron unEstado liberal mediante la convocatoria deCortes Generales. Al otro lado del Atlántico, ante el cautiverio de Fernando VII, las juntas americanas tienen sus propiasrevoluciones liberales lideradas mayoritariamente porcriollos, desafiando las viejas y nuevas autoridades de Europa. La ruptura definitiva llegó en 1810, cuando laJunta Suprema Central, aún apoyada por los americanos, fue derrotada y se refugió en Cádiz, donde, sitiada por las tropas napoleónicas que ya dominaban toda la península, se disolvió, dando paso a la creación de unaRegencia y, seguidamente, a las Cortes de Cádiz, de hegemonía peninsular. Este fue el punto de quiebre con lasJuntas americanas, que propiciaron las primeras declaraciones de independencia. Las Cortes españolas negaron la legitimidad de las juntas americanas y comenzaron con el envío de expediciones militares para sofocar las rebeliones. Los liberales gaditanos, al igual que las juntas americanas, no reconocieron a ningún otro poder como superior y consideraban a Fernando VII como un rey subordinado a sus intereses nacionales. La derrota militar francesa en toda Europa y elTratado de Valençay con Napoleón, permitieron a Fernando VII regresar a España en 1814 como rey con plenos poderes. El rey, tras rechazar la Constitución de 1812 por considerarlarepublicana, declaró sus decretos nulos. Tanto Fernando VII como las Cortes de Cádiz negaron toda legitimidad de las juntas americanas, declarándolas en rebeldía.[50][51] Sin embargo, con la desaparición del gobierno español liberal, el Reino Unido bloqueó el apoyo europeo a España, mientras proporcionaba hombres, buques y suministros militares enapoyo de las insurgencias americanas.
Las insurrecciones, que buscaban preservar susestadosindependientes, finalmente derivaron en su mayoría regímenesrepublicanos, que se enfrentaron abiertamente contra la restauración absolutista en una guerra de secesión de alcance continental. El virreyFélix Calleja enNueva España,Fernando de Abascal en Perú yPablo Morillo, jefe de la expedición pacificadora deCosta Firme, fueron los principales organizadores de la defensa de la monarquía española en América. No obstante, los consejeros de gobierno advirtieron sobre el debilitamiento militar español tras la guerra con Francia y de la imposibilidad de sostener un esfuerzo militar a corto plazo. Los continuos levantamientos de militares liberales en la propia España anunciaron larebelión del ejército de Ultramar ocurrida en 1820 y encabezada porRafael del Riego, que instauró el efímeroTrienio Liberal. Este nuevo gobierno, reconocido solo por el Reino Unido, aceleró la pérdida de poder político, militar y diplomático de España. El Trienio quebró la posición militar española en América, suspendió el envío de tropas peninsulares y se limitó a negociar treguas sin acordar ninguna paz definitiva. A partir del año 1820,Simón Bolívar yJosé de San Martín, los llamadosLibertadores en América del Sur, yAgustín Iturbide en Norteamérica, condujeron las campañas finales de los ejércitos de laPatria oPatriotas, identificados conAmérica y laSoberanía. Consiguen imponerse sobre las tropas de la monarquía española, llamadasRealistas, término popularizado cuando el régimen absolutista de Fernando VII recupera el trono español en 1823, apoyado por tropas francesas de laSanta Alianza que ocupan España hasta 1828.[52] Los últimos reductos que resisten en fortificaciones costeras hasta 1826, las guerrillas supervivientes del interior, y la guerra naval en el Caribe, alentaron utópicosproyectos españoles de reconquista de México que tuvieron su punto final con la muerte del rey Fernando VII en 1833.
Por último, en 1836, una década más tarde la caída de los últimos bastiones, las Cortes de España autorizan al Gobierno a renunciar a todo derecho territorial o de soberanía y reconocer la independencia en sucesivos tratados de paz y amistad. Las independencias americanas provocaron lamigración forzosa de españoles, primero por la guerra y luego por suexpulsión mediante leyes destinadas a consolidar la independencia.[53][54] Posteriormente, a lo largo del siglo XIX, luego de complejos procesos políticos, las antiguas posesiones españolas en América conformaron losactuales estados hispanoamericanos y se firmaron los tratados de reconocimiento con España. En América del Sur, se produjo laInvasión luso-brasileña sobre los antiguos territorios españoles disputados de laBanda Oriental anexionada por los portugueses comoprovincia Cisplatina. En América del Norte, elexpansionismo estadounidense se impuso sobre los nuevos países americanos mediante presión económica, dominación política y unaocupación militar que culminó con laanexión de Texas y el norte de México. También se apropió de los últimos restos del Imperio español, forzando lacompra de Florida por cinco millones de dólares en 1821[55], y más tarde, los derechos sobre las pretensiones españolas enOregón. A finales de siglo, Estados Unidos culminaría su expansión con laocupación militar de los últimos vestigios ultramarinos del Imperio español.
El Desastre del 1898 y la pérdida de las islas del Caribe y Filipinas
También se intentó pacificar Filipinas, se apoyó alemperador de México (sostenido por las potencias coloniales) y, junto a los franceses, se envió una expedición de castigo aCochinchina, donde habían sido asesinados varios misioneros. Paralelamente,Pedro Santana, a la cabeza de cierta facción dominicana, devolvió la hoyRepública Dominicana a un estatus imperial solo para que los avatares de la política interna de la isla y el apoyo haitiano la hicieran perderse definitivamente en 1865.
La crisis económica derivada de la subida del precio del algodón por laguerra de Secesión estadounidense, las malas cosechas y los pobres resultados de los intentos de modernización de la agricultura (desamortización), infraestructuras (ferrocarril) acabaron con el régimen de O'Donnell y su experiencia imperialista. Las guerras y disputas entreprogresistas,liberales yconservadores, que se negaban a aceptar que el país tuviera un estatus bajo a escala internacional, se hicieron frecuentes. El descontento creciente por la inestabilidad y la perenne crisis económica llevó al estallido de unarevolución que dio paso a experimentos políticos y a laPrimera República española. La posterior restauración monárquica de 1875 marcó un nuevo periodo, más favorable, cuandoAlfonso XII y sus ministros tuvieron cierto éxito en recobrar el vigor de la política y el prestigio españoles, en parte por haber aceptado la realidad de las circunstancias españolas y trabajar inteligentemente.
Restos del hundimiento del acorazado estadounidenseMaine en el puerto deLa Habana.
A pesar de estos vaivenes, España había mantenido el control de los últimos fragmentos de su imperio hasta el incremento del nivel de nacionalismo y de levantamientos anticolonialistas en varias zonas, que se desencadenaron durante la década de 1870. Este conflicto se tornaría internacional a raíz de la implicación de los Estados Unidos, teniendo lugar a laguerra hispano-estadounidense de 1898, cuando una débil España se enfrentó a un Estados Unidos mucho más fuerte que necesitaba nuevos mercados para seguir ampliando su ya fuerte economía.
El desencadenante de esta guerra fue el hundimiento del acorazadoMaine, del que se culpó a España (tras una agresiva campaña de prensa deWilliam Randolph Hearst). Las últimas investigaciones no han llegado a demostrar nada de forma concluyente: ni si fue un accidente o un sabotaje externo, ni quién sería el responsable, aun así existe la teoría de que fueron los propios estadounidenses quienes provocaron el incendio en el Maine con el propósito de hundirlo, culpar a España y provocar una guerra para apoderarse de las provincias españolas de ultramar, autodefiniéndose como defensores de los cubanos contra la tiranía española. Esta guerra acabó con una humillante derrota española y la independencia deCuba.
EnFilipinas, los independentistas también contaron con el apoyo estadounidense. España se vio forzada a pedir un armisticio, y se firmó elTratado de París, por el cual se renunciaba definitivamente a Cuba y se cedían a Estados Unidos: Filipinas,Puerto Rico yGuam. Esta serie de sucesos son conocidos como el «desastre del 98». Los últimos territorios españoles en Oceanía fueron finalmente vendidos aAlemania en elTratado germano-español de 1899.
Desde 1778, con elTratado de El Pardo, por el que los portugueses cedieron a España a cambio de territorios en Sudamérica la isla deBioko y sus islotes cercanos así como los derechos comerciales del territorio entre los ríosNíger yOgoué, España mantenía una presencia en el golfo de Guinea. En el siglo XIX, algunos exploradores, comoManuel Iradier, cruzaron este límite.
Mientras, los enfrentamientos en el Mediterráneo habían continuado, perdiéndose las posiciones españolas en el norte de África. En 1848, sin embargo, las tropas españolas conquistaron lasislas Chafarinas.
La pérdida de la mayor parte del Imperio americano llevó a España a volcarse cada vez más en su dominios en África, especialmente tras la derrota contra los Estados Unidos en laguerra hispano-estadounidense de 1898.
Territorios coloniales españolas en 1890. Incluye los reclamos territoriales en África durante laConferencia de Berlín
En cuanto al territorio de lascostas de Guinea en elÁfrica ecuatorial occidental, España tenía posesiones costeras, llamadasGuinea Española y reclamaba un territorio litoral que difusamente se extendía entre la desembocadura delrío Níger por el norte hasta elrío Ogoué al sur,[56] sin embargo tales reclamaciones se fueron restringiendo hasta las costas e islas de la actualGuinea Ecuatorial, si bien aún a fines de siglo XIX España mantenía reclamaciones del Transpaís hasta casi llegar a las orillas izquierdas del río Congo.[57] Las reclamaciones conflictivas sobre Guinea fueron resueltas en elTratado de París de 1900,Río Muni se convirtió en unprotectorado en 1885 y encolonia en 1900.
Tropas imperiales españolas y portuguesas en 1900.
Dentro del las disputas entre las potencias europeas por elreparto de África, en 1912 Francia obtuvo elprotectorado francés de Marruecos por elTratado de Fez con Marruecos. El 27 de noviembre de 1912 Francia impulsó el tratado franco-español que concedió a España elprotectorado español de Marruecos, con el ánimo de diluir su presencia en Marruecos ante los recelos de Alemania y las demás potencias por la hegemonía colonial francesa en el norte de África. Su capital eraTetuán, suparte sur hacía frontera con el Sahara Español y uno de sus mayores activos económicos eran lasminas del Rif. La resistencia a la ocupación española se manifestó en laguerra del Rif, cuando se produjo eldesastre de Annual, la mayor derrota de la historia del ejército español y la victoria final en 1927.
España perdió el interés de desarrollar una extensa estructura económica en las colonias africanas durante la primera parte del siglo XX. Sin embargo, desarrolló extensas plantaciones decacao, para lo que se introdujo a miles denigerianos como trabajadores. Los españoles también ayudaron aGuinea Ecuatorial a alcanzar uno de los mejores niveles de alfabetización del continente[cita requerida] y a desarrollar una red de instalaciones sanitarias.
En 1956 España devolvió a Marruecos el territorio norte delprotectorado español de Marruecos, conservando el territorio sur, llamadoCabo Juby, por considerar que, aunque hubiera quedado administrado como protectorado por España, Marruecos carecía de argumentos legales o históricos para reclamarlo. En 1957Mohamed V promovió laguerra de Ifni-Sahara contra España y Francia, resuelta por elAcuerdo de Cintra por el que España cedió Cabo Juby y la mayor parte deIfni a Marruecos.
En 1959, se le otorgó al territorio español delgolfo de Guinea el estatus de provincia española ultramarina. ComoRegión Ecuatorial Española, era regida por un gobernador general que ejercía los poderes militares y civiles. Lasprimeras elecciones locales se celebraron en 1960, y se eligieron los primeros procuradores en cortes ecuatoguineanos. Mediante la Ley Básica de diciembre de 1963, las dos provincias fueron reunificadas comoGuinea Ecuatorial y dotadas de una autonomía limitada, con órganos comunes a todo el territorio (entre ellos un cuerpo legislativo) y organismos propios de cada provincia. Aunque el comisionado general nombrado por el gobierno español tenía amplios poderes, laAsamblea General de Guinea Ecuatorial tenía considerable iniciativa para formular leyes y regulaciones.
En marzo de 1968, bajo la presión de losnacionalistas ecuatoguineanos y de lasNaciones Unidas, España anunció que concedería la independencia. Ya independiente en 1968, Guinea Ecuatorial tenía una de las mayores rentas per cápita de todaÁfrica.
No existe una postura unánime entre los historiadores sobre los territorios concretos deEspaña porque, en ocasiones, resulta difícil delimitar si determinado lugar era parte de España o formaba parte de las posesiones delrey de España, o si el territorio era una posesión efectiva o jurídica, en épocas que abarcan siglos, incorporados porheredados o conquistados, y en las que no estaban igualmente definidas la diferencia entre las posesiones del rey y las de lanación, como tampoco lo estaba la hacienda o la herencia ni el derecho internacional. A pesar de todo, el que laMonarquía Hispánica fuera una monarquía autoritaria, casiabsolutista, hace que la tesis más lógica sea la de que todas las posesiones del rey, eran posesiones de la nación. De hecho no se puede hablar de una separación deescudo nacional yescudo real hasta bien entrado el siglo XIX, lo cual pone de manifiesto que el rey de España era prácticamente lo mismo que el Estado, atendiendo a las delimitaciones delrégimen polisinodial por el que se regía el Imperio español.
América española hacia el año 1800, los territorios coloreados eran considerados provincias en algunos mapas del Imperio español Los territorios rayados estaban en disputa entre virreinatos o reclamados pero no controlados.Territorio de Nutca (reclamaciones territoriales de España en la costa oeste de Norteamérica, siglo XVIII) y toponimia española.
Más todos los territorios pertenecientes actualmente aHispanoamérica.
Capitanía General de Santo Domingo (1535-1795; 1809-1821; 1861-1865): fue la primera provincia española en el Nuevo Mundo, y comprendía la totalidad de la isla deLa Española, cuya parte oriental se convirtió más tarde en laRepública Dominicana, mientras que la parte occidental se convirtió en 1697 en la colonia francesa deSaint-Domingue, la cual se acabaría independizando comoHaití.
Capitanía General de Cuba (1777-1898): durante los dos siglos anteriores una gobernación novohispana, estaba formada por la isla deCuba y adyacentes, además de laFlorida y laLuisiana.
Mapa delReyno del Perú en 1796, después de las modificaciones territoriales del siglo anterior. Mapa de Andrés Baleato.Mapa de h. 1730. La Patagonia austral aparece fuera del dominio español.Reino de Chile en el mapa deJuan de la Cruz Cano y Olmedilla de 1775.
Capitanía General de Chile (1541-1818): También llamada Reino de Chile, estuvo bajo la jurisdicción del virreinato del Perú hasta 1798, año en el que obtuvo la independencia de dicho ente.[59] Para 1810 ocupaba el actualnorte chico,centro ycentro-sur deChile, sin embargo disponía de otros territorios por derecho, entre ellos laTierra Magallánica, de los Patagones y los Césares (denominada como "Chile Moderno" en el mapa de Cano y Olmedilla de 1775[60][61]), laTerra Australis[62][63][64] y laisla de San Carlos[65] en la Polinesia. El territorio de Tucumán, que en un principio había sido parte de esta capitanía general, pasó a laGobernación de Buenos Aires y, con la creación del virreinato del Río de la Plata, se transfirieron los territorios de las ciudades de San Juan y Mendoza (Cuyo). Otros territorios fueron recuperados por los indígenas mapuches o pasaron a estar en un limbo jurídico con el virreinato del Perú como es el caso de Chiloé.
Comandancia General de Maynas (1802-1822): Creado mediante real cédula de 1802. Abarcaba aproximadamente el área de los actualesdepartamentos peruanos deSan Martín,Loreto yUcayali. Esta región, cuyo gobernador dependía directamente delvirrey del Perú, recibió un trato especial por razones geopolíticas y militares, principalmente con el fin de evitar quePortugal se hiciera con el territorio en cuestión.
Gobierno de Guayaquil (1764-1820): Creado a partir de los territorios que conformaban el Corregimiento de Guayaquil. Tuvo su sede en la ciudad deSantiago de Guayaquil, y desde la creación del virreinato de la Nueva Granada, su jurisdicción fue modificada varias veces, pasando a depender alternadamente tanto a dicho virreinato, como al virreinato del Perú.
Gobierno de Chiloé (1567-1826): Su creación data de los inicios de la conquista española en 1567, y dependió de laCapitanía General de Chile hasta 1767, pasando ese año provisionalmente al virreinato del Perú para la construcción de defensas,[66] situación que se mantuvo hasta su disolución en 1824. El 1 de octubre de 1780 el rey expidió otra real orden retrotrayendo Chiloé a la dependencia de la gobernación de Chile, pero la orden nunca fue cumplida por el virrey del Perú, lo cual estaba entre sus atribuciones ya que toda orden real no podía ejecutarse hasta recibir elcúmplase del virrey. En todos los mapas oficiales de la corona se siguió mostrando a Chiloé y su distrito dentro de Chile. La intendencia dependía en lo religioso del obispado de Concepción, mientras que en lo militar debía conmensurar sus decisiones con el comandante de Fronteras de Chile.[61]
Puerto de Nuestra Señora del Paposo (1803-1824): Luego de recibir a Andreu y Guerrero el 27 de junio de 1803, el reyCarlos IV decidió el 1 de octubre de ese año, a través de unareal orden, la transferencia de Paposo y su territorio adyacente a virreinato del Perú, sin modificar las jurisdicciones eclesiásticas que existían de hecho.
Virreinato del Río de la Plata (1776-1818): creado con territorios de la porción sur del virreinato del Perú, comprendía los actuales países deBolivia,Paraguay,Uruguay y parte del centro y norte deArgentina, además del sur deBrasil. Incluía lasislas Malvinas (hasta 1810) yterritorios en el Golfo de Guinea,África. El monarca encargó a los virreyes de Buenos Aires, a partir de 1778, la fundación de asentamientos en las costas de la Patagonia Oriental, disponiendo que los mismos dependieran accidentalmente del virreinato por temas de proximidad, sin que esto alterara la jurisdicción política del litoral patagónico atlántico explicitándolo como parte del reino de Chile en lareal cédula del 8 de junio de 1778[60] En 1779 se fundó el fuerte y puerto de San José de la Candelaria, en elGolfo San José, al noreste delRío Chubut. En 1775 el fuerte se incorporó a laComandancia de Patagones, cuya sede era el fuerte de Carmen de Patagones. A finales del siglo XVIII se reanudaron los intentos de incorporar la Patagonia al Imperio español, siendo paralizados con la independencia hispanoamericana de 1810.[75][76]
Estado do Brasil (1580-1608; 1612-1640): formado en torno a la costa deBrasil. Entre 1608 y 1612 estuvo dividido en dos Gobiernos Generales, uno con capital enBahía y el otro enRío de Janeiro.
Mapa de la gobernación española de la Terra Australis (1539-1555)
La Gobernación de Terra Australis, creada en 1539 y otorgada a Pedro Sánchez de la Hoz, fue una entidad española de la Corona de Castilla que abarcaba los territorios al sur del Estrecho de Magallanes hasta el Polo Sur, incluyendo la Tierra del Fuego y zonas antárticas, teorizados como parte del continente inexplorado Terra Australis. Se incorporó a la Gobernación de Chile en 1555.
Protectorado sobreCamboya (1597-1599): brevemente controlado cuando un grupo de aventureros españoles y portugueses colocaron en el trono al reyBarom Reachea II y le hicieron aceptar un protectorado español, pero tanto el monarca como sus partidarios extranjeros fueron asesinados pormusulmanesmalayos dos años después.
Protectorado sobreBrunéi (1578): brevemente controlado por España con la asistencia de nobles locales, comoPengiran Seri Lela yPengiran Seri Ratna, que ofrecieron avasallamiento a cambio de hacerse del trono usurpado porSaiful Rijal.[77]Molucas español
Gobernación de la Formosa (1626-1642): ubicada en el norte de la isla deTaiwán con el propósito de comerciar conChina, formó parte del virreinato de Nueva España durante 16 años.
Golfo Pérsico yMar Rojo: varias fortalezas, puertos y ciudades ocupados por los portugueses desde los que controlaban el comercio en Oriente Medio. Además, los reinos insulares deOrmuz yQueshm eran vasallos de Portugal.
Ceilão (1580-1640): la mayor parte de la isla deSri Lanka llegó a estar bajo control portugués.
Sirião (1603-1613): ciudad costera enBirmania conquistada por el mercenario portuguésFilipe de Brito e Nicote, quien se la ofreció a las autoridades coloniales de la India a cambio de ser nombrado gobernante la ciudad, siendo esta reconquistada por los birmanos diez años después.
Macau (1581-1640): puesto comercial enChina abierto al comercio exterior. Tardó un año en aceptar el dominio español, hasta que se le confirmó la continuación de su monopolio comercial. Su capitán-mayor estaba al cargo de las flotas y emporios portugueses desde Malaca hasta Japón.
Guinea española (1777de jure/1843de facto-1968): oficialmente cedida porPortugal por los tratados deSan Ildefonso yEl Pardo, inicialmente consistía en las islas de Fernando Poo (actualBioko) yAnnobón y formaba parte del virreinato del Río de la Plata, pero no sería ocupada efectivamente hasta mediados del siglo XIX, sumándosele en 1885 la zona continental delRío Muni.Proyecto colonial español en elMar Rojo durante fines del siglo XIX para mejorar la comunicación entre laEspaña peninsular y lasFilipinas.[91]
Assab español (1887-1890de iure/no ocupadode facto): breve cesión de laEritrea italiana de un pequeño trozo de territorio en la costaeritrea de Danakil (entre Buia y Mergabela/Margableh, cerca de Alela, frente a la isla de Um Ālbahār), ubicado en laBahía de Assab con salida alMar Rojo, según lo acordado en losPactos del Mediterráneo de 1887. Tacitamente se esperaba que los españoles ayudaran en la defensa delAssab Italiano frente a los conflictos con elImperio etíope. Sin embargo la entrega acordada no se completaría por presión británica y alemana.[92][93]Territorios y posesiones coloniales españolas en el norte de África a lo largo de la historia.
Sáhara español (1884-1975de facto/actualmentede jure): presencia española en varias factorías costeras a partir de 1885. ElFrente Polisario proclamó la independencia en 1975, siendo invadido porMarruecos. LaONU considera que España sigue administrandode jure el territorio. Estaba compuesto por las provincias deRío de Oro ySaguía el Hamra, en el actualSahara Occidental.
Protectorado español de Marruecos (1912-1956/1958): establecido en la zona costera mediterránea del norte deMarruecos, principalmente en la región delRif, pero también la zona desértica deCabo Juby en el sur del país después de negociaciones conFrancia. La zona norte no sería ocupada efectivamente hasta 1927 debido a laresistencia nativa y lograría la independencia en 1956, tres meses después que elMarruecos francés, en tanto que Cabo Juby fue ocupado en 1916 y devuelto a Marruecos en 1958.
Ifni (1860de jure/1934de facto-1969): territorio formado por la ciudad deSidi Ifni y suhinterland. Cedido porMarruecos en 1860 por eltratado de Wad-Ras, ocupado efectivamente en 1934 y devuelto a Marruecos en 1969.
Portugal controlaba múltiples colonias en las costas africanas, por lo general poco más que puestos comerciales fortificados ofeitorías dedicas al comercio de esclavos u otros bienes lujosos, que pasaron a estar bajo el control de lacasa de Austria:
Madeira (1580-1640): archipiélago en el océano Atlántico poblado por colonos portugueses de la misma forma que Azores. Fue la primera colonia de Portugal.
Algarve do Além (1580-1640): tras el fin de sureconquista Portugal comenzó a expandirse por el litoral atlántico africano, tomando múltiples ciudades en el actual Marruecos. Tras laCapitulación de Cintra en 1509 se delimitó que el área de influencia española abarcaba las actualesArgelia,Túnez yLibia, mientras que a Portugal se le confirmó su dominio sobre el litoral atlántico de África.
Cabo Verde (1580-1640): archipiélago atlántico frente a la costa del modernoSenegal colonizado por Portugal y que servía como una de las principales bases del comercio de esclavos africanos.
Costa do Ouro (1580-1640): varios fuertes en laCosta de Oro, en el moderno país deGhana, desde los que se comerciaba para obtener marfil, oro y esclavos.
Capitanía da Angola (1580-1640): compuesta por pequeños asentamientos y territorios bajo control de los portugueses en la costa y a lo largo delrío Cuanza (principalmenteLuanda y más tarde tambiénBenguela) en la modernaAngola.
Mozambique (1580-1640): formaba parte delEstado de la India y estaba compuesta por puestos portugueses en la costa del modernoMozambique, además de territorios en el interior del país, en la región deZambezia, y por varios fuertes en el este deZimbabue. En 1609 pasó a ser una Capitanía independiente del virrey deGoa.
Reino de Mallorca: Conquistado por los aragoneses entre 1229 a 1287.
Menorca: una de lasislas Baleares,parte del Reino Unido tras el Tratado de Utrecht (1713) hasta ser reconquistada por una expedición franco-española en 1782 para volver a ser perdida a manos de los británicos en 1798 y ser retomada definitivamente en 1802.
República de Siena (1555-1557): en la costa noroeste de Italia. Ocupada militarmente antes de ser cedida a losMédici deFlorencia como pago de las deudas contraídas por la Corona española (con la salvedad de losPresidios).
Territorios bajo el área de influencia del Imperio
República de Génova (1528-1682): Bajo protectorado español desde 1528, con el ascenso deAndrea Doria a través de ayuda militar de Carlos V (quien rechazo propuestas de anexarla directamente al virreinato italiano),[100] hasta laguerra de las Reuniones cuando renuncian a su alianza con España en favor de Francia. Se encontraba en la región deLiguria (bloqueando la salida al mar al Milanesado español) y estaban bajo presión de la Monarquía Hispánica para integrarCamino Español. Los genoveses, como banqueros que financiaron gran parte de las empresas del Imperio español, serían dependientes de los resultados económicos de la economía española (teniendo una edad dorada en simultáneo con elSiglo de Oro, y una decadencia en simultáneo con ladecadencia de la España peninsular), y también muy ligados a una dependencia militar de facto contra sus rivales (Venecia y Saboya) bajo la esfera de influencia francesa.
Córcega: anexado por Aragón durante la Edad Media hasta su anexión por los genoveses.
Estados Papales (1555-1815): Desde el final de lasguerras italianas, los Estados de la Iglesia serían parte delsistema español, habiendo una relación deProtectorado militar que se extendería hasta elCongreso de Viena (que reconoció la neutralidad papal e independencia en relaciones exteriores). LaMonarquía Española, además de proveer a Roma constantemente su defensa militar frente a las invasiones francesas, otomanas o austro-alemanas; tenía gran influencia sobre elColegio Cardenalicio, impidiendo usualmente que pudieran ser elegidos comoPapa los candidatos antiespañoles a suceder laSede de Roma. Además, familias aristocráticas de laNobleza Pontificia desarrollarían sólidos vínculos con el rey de España, siendo vasallos duales a través de adquirir propiedades en la Italia española (sobre todo el Reino de Nápoles). Así, servían como multiplicadores de su poder y medios de España para ejercerlo a través de sus embajadores en la corte romana.[36]
Los cantones católicos de laAntigua Confederación Suiza (1587-1648): Luego de establecerseLudwig Pfyffer como el católico más poderoso de Suiza a fines del siglo XVI, buscaría acercamientos con laMonarquía Hispánica a través deCarlos Borromeo (arzobispo de Milán) para que sea un protector de los estados suizos de laGoldener Bund (una alianza de cantones católicos para protegerse de los cantones protestantes, los franceses y otros enemigos a su autonomía). La influencia española terminaría con la independencia de Suiza del SIRG, con reconocimiento de suNeutralidad perpetua, así como la presión francesa para ser el nuevo protector de los cantones católicos tras laPaz de Westfalia.[103][104]
ElElectorado de Colonia (1586-1648): Se daría por medio de la victoria de los bávaros en la Guerra de Colonia, permitiendo a su vez influencia militar española en el territorio para integrarlo en elCamino Español durante el resto de laguerra de los Ochenta Años.
Dimensiones del Imperio español en comparación con otros, según las aclaraciones de F. A. Durántez
El matrimonio de losReyes Católicos (Isabel I deCastilla yFernando II deAragón) supuso una única dirección de ambos reinos bajo una administración superior única, elConsejo Real. Se unificó la hacienda (pero no los impuestos), la política interior y exterior, el ejército, las órdenes militares y la Inquisición y, en lo que no afectase a estos temas, cada reino mantuvo su propia administración, moneda, normas jurídicas, etc.
De esa forma,la formación de un estado unificado al estilo de las naciones-Estado nunca llegó a ser una realidad en España. Los Reyes Católicos introdujeron un estado moderno absolutista en sus dominios, restringiendo el poder de la nobleza, organizando su gobierno en torno a los Consejos y dividiendo el país enReales Audiencias como órganos superiores de justicia, y manteniendo los fueros y tradiciones de sus pueblos.
La organización administrativa de las nuevas conquistas en América parte con la incorporación de lasIndias a laCorona de Castilla a título de «descubrimiento» (res nullius), apoyados por la donación papal.Isabel la Católica, en su testamento, refuerza la pertenencia a esta corona. Sin embargo, será elConsejo de Indias y no elConsejo de Castilla el que asesore al rey sobre las nuevas tierras. Este Consejo se convirtió en el máximo órgano administrativo sobre las posesiones americanas. El comercio con América se centralizó a través de laCasa de Contratación, con sede enSevilla, restringiéndose a esta los derechos comerciales sobre el Nuevo Mundo, lo que supuso un impulso demográfico para Sevilla, al obligar a los comerciantes españoles y extranjeros a establecerse en dicha ciudad.A la muerte de los Reyes Católicos,Carlos I de España, manteniendo formalmente a su madre como reina, pasó a gobernar las nuevas tierras. Las Indias fueron incorporadas definitivamente a la Corona de Castilla en 1519.
La situación se mantuvo parecida durante el reinado deFelipe II, que hereda de su padre la Corona de España, pero no la delSacro Imperio Romano Germánico y las posesiones de losHabsburgo. Bajo su reinado, Portugal y su imperio fueron anexionados a la Monarquía Hispánica, aunque no así a la Corona de Castilla, manteniendo Portugal una posición semejante a la Corona de Aragón. Bajo los llamadosAustrias Menores (Felipe III,Felipe IV yCarlos II) lasProvincias Unidas alcanzaron una independenciade facto que les sería reconocida en 1648.
A la muerte de Carlos II, le sucedeFelipe V. Dos años después de su toma de posesión, se presenta un nuevo pretendiente, Carlos de Austria, apoyado por Inglaterra y Austria, y esto provoca laguerra de sucesión española que supuso la pérdida de los reinos italianos y de lo que quedaba de los Países Bajos españoles.
Tras la derrota del pretendiente austriaco a la sucesión del trono, el nuevo rey,Felipe V de España va publicando losdecretos de Nueva Planta, diferentes para Aragón y Valencia (1707), Aragón (1711), Baleares (1715), y Cataluña (1716). En ellos, como castigo por su rebelión, deroga parte de los fueros y derechos de los territorios de la Corona de Aragón sobre los que considera tener derecho de conquista. Los decretos tenían matices y efectos diferentes según el territorio histórico y no afectaron ni al Valle de Arán, ni a Navarra ni a las Provincias Vascongadas, los cuales mantienen todos sus fueros por haber sido leales a Felipe de Anjou. Por ejemplo, Cataluña mantiene su derecho civil y parte de sus fueros e instituciones, mientras que Valencia no.
El Consejo de Indias, desde su fundación en 1524, fue el máximo órgano administrativo en relación con las Indias. Entre sus funciones estaban:
En elGobierno Temporal: toda la administración gubernativa compete al Consejo de Indias:
Planificación y proposición al Rey de las políticas relativas al Nuevo Mundo (poblamiento, relación con los aborígenes, comercio, etc.).
Organización administrativa de las Indias, ya sea con la creación de nuevos virreinatos, nuevas Gobernaciones, etc., y su autonomía respecto de la metrópoli.
Proposición al Rey de los cargos de grandes autoridades americanas (virreyes, gobernadores, oidores, etc.).
Tutela del buen funcionamiento de las autoridades, dictando medidas de probidad administrativa y nombrando un juez de Residencia para que realice el respectivoJuicio de residencia.
Revisión a diario de la correspondencia que viene de América y demás posesiones. Así mismo, autorización de la exportación o importación de libros a América.
Desde 1614, autorización de la aplicación de la legislación castellana en las Indias.
Aprobación o rechazo de la legislación originada en América.
Elaboración de las normas que regirían en Indias y que eran dictadas por el rey comoReales Cédulas oReales Provisiones (similares a las Reales Cédulas pero más solemnes).
EnGobierno Espiritual: preocupación por materias de orden espiritual, analizando los derechos otorgados por la Santa Sede, así por ejemplo:
Revisión de lasbulas papales; en conformidad, se les daExequatur oPase Regio; sin este no se cumplen las bulas.
Examen de las disposiciones de la Iglesia en América y de los Sínodos; estos no se cumplen sin la aprobación del Consejo de Indias.
En materia militar:
En 1600 se crea, dentro del Consejo, laJunta de Guerra de Indias, un comité de «ministros de capa y espada» (militares) encargado de coordinar con elConsejo Supremo de Guerra las estrategias militares.
EnHacienda:
Examen de las cuentas de los oficiales reales.
EnJusticia:
Era el más alto tribunal en América y para los efectos de administrar justicia, se reunía el consejo en una sala de justicia, integrado por ministros letrados. En esta materia, el Consejo era absolutamente independiente, incluso delrey.
Conocimiento de ciertos asuntos criminales (delitos cometidos en la «carrera de Indias»,evasión tributaria, delitos de comiso por contrabando).
Conocimiento de las apelaciones en lo civil, de que habría conocido laCasa de Contratación cuando la suma disputada fuera superior a 40 000maravedíes.
Se convirtió en la responsable del aprovechamiento económico de las provincias americanas. Entre sus responsabilidades figuraba el cobro de los impuestos al comercio con América (entre ellos, el famosoQuinto Real), y tenía competencias en asuntos de política poblacional.
Establecida primero en Sevilla y luego en Cádiz, estos fueron los puertos obligados de salida y entrada para el comercio de Indias. La prohibición de comerciar con América impuesta a los demás puertos españoles fue la base del crecimiento y prosperidad primero de Sevilla y luego de Cádiz, al obligar a los comerciantes españoles y extranjeros a establecerse en el puerto base de la Casa de Contratación si deseaban comerciar con América. Esto hizo que las colonias forasteras (castellanos, vascos, catalanes, gallegos, valencianos, etc.) y extranjeras (genoveses, franceses, etc.) fuesen importantes en Sevilla y Cádiz.[110]
La integración de los territorios de la Corona en la nueva monarquía estuvo marcada por el poder hegemónico de Castilla. Como en todos los territorios no incorporados en la estructura castellana (Flandes, Indias, Nápoles, Sicilia, Navarra, Vizcaya, etc.), elConsejo de Aragón y el virrey se convierten en el centro de la administración. El Consejo Supremo de Aragón era un órgano consultivo de la corona creado en 1494, a raíz de una reforma en la cancillería real realizada por Fernando el Católico, que desde 1522 estaría integrada por un vicecanciller y seis regentes, dos para el reino de Aragón, dos para el reino de Valencia y dos para Cataluña, Mallorca y Cerdeña. Por su parte, los virreyes asumieron funciones militares, administrativas, judiciales y financieras.
Los conflictos entre las instituciones locales y los reyes absolutistas se sucedieron a lo largo de los siglos modernos, hasta laguerra de Sucesión. En 1521, tenían lugar lasGermanías, un movimiento surgido en Valencia entre la incipiente burguesía contra su aristocracia, que se extendió hasta 1523. En Mallorca tuvo lugar en los mismos años otro movimiento similar, dirigido porJoanot Colom. La derrota final de los agermanados supuso una fuerte represión y la reafirmación del dominio señorial. Asimismo, en 1569, todos los diputados de laGeneralidad de Cataluña eran encarcelados bajo la acusación de herejía, en el marco de la disputa por el pago del impuesto del excusado.
En 1591, tuvieron lugar las «alteraciones de Aragón», generadas cuando el Justicia de Aragón se niega a entregar a Felipe II al exsecretario del rey,Antonio Pérez, condenado por la muerte del secretario de donJuan de Austria, que se había refugiado en Aragón. El monarca transgredió todos los privilegios aragoneses para apresarlo e incluso hizo ejecutar alJusticia Mayor de Aragón,Juan de Lanuza.
Durante el siglo XVII, las tensiones fueron bastante mayores. Las necesidades financieras de los monarcas les condujeron a intentar aumentar por todos los medios la presión fiscal sobre los territorios de la Corona de Aragón, tratando de igualar los impuestos en toda España. Pero los fueros garantizaban importantes protecciones frente a las pretensiones reales. Los proyectos deUnión de Armas de Olivares, que buscaban que los otros reinos compartieran las cargas bélicas de Castilla, son un ejemplo de ello.
Tras entrar en guerra la corona con Francia en 1635, el despliegue de lostercios sobre Cataluña generó graves conflictos, que desencadenaron laguerra de los Segadores en 1640. LaGeneralidad de Cataluña, tratando de dominar la sublevación popular, declaró la formación de una República catalana pero, ante la imposibilidad de mantenerla, nombró aLuis XIII de Franciaconde de Barcelona. El conflicto terminó con laPaz de los Pirineos (1659), por la cual elcondado del Rosellón y la mitad norte delcondado de la Cerdaña pasaban para siempre a dominio galo y Francia devolvía a España la Cataluña del sur de los Pirineos. A finales del siglo, en 1693, estallaría también en Valencia laSegunda Germanía, un alzamiento campesino y antiseñorial en torno a la partición de las cosechas.
La sociedad del Imperio español en América se rigió por estatutos completamente nuevos, pero inspirados en los cuerpos legales castellanos, que distinguían diversos tipos de súbditos y los asignaban a ordenamientos jurídicos diferentes: lasRepúblicas de españoles y lasRepúblicas de indios. La población de los nuevos territorios pertenecía a varias categorías raciales y jurídicas:
Eran aquellos súbditos de origen europeo, nacidos enAmérica (criollos) o en la metrópoli (peninsulares). Los españoles nunca fueron mayoritarios en ninguno de los territorios del imperio, salvo en la metrópoli y algunos otros comoCuba,Argentina,Chile,Puerto Rico y elNuevo Reino de León (Noreste de México).[111][112][113]
En elVirreinato del Perú, a nivel de todo el ente, los españoles peninsulares no representaban una mayoría poblacional, sin embargo, para el año 1796, había cuatro ciudades, tres de ellas muy importantes, en las cuales este grupo sí era mayoritario, superando en número a losindios,mestizos,negros, y todos los demás grupos humanos. La ciudad deLima, que en los registros poblacionales figura como el partido de Cercado dentro de laIntendencia de Lima, era la primera de ellas, en la cual el número de españoles peninsulares era casi el doble que el número de indios, y casi el cuádrupe que el número de mestizos. También, la ciudad deArequipa, correspondiente al partido de Cercado de laIntendencia de Arequipa, tenía un número de españoles peninsulares que cuadruplicaba al de indios, y de mestizos. Asimismo, en la ciudad delCuzco, perteneciente al partido de Cercado de laIntendencia del Cuzco, vivían más españoles peninsulares que indígenas y mestizos, aunque en este caso la proporción entre los dos primeros era más pareja. Finalmente, en la ciudad deCamaná, cuya jurisdicción responde al partido de Camaná dentro de laIntendencia de Arequipa, los ciudadanos provenientes de laEspaña peninsular cuadruplicaban en número a los ciudadanos indios, y quintuplicaban al número de ciudadanos mestizos.[114]
El coste demográfico paraEspaña, especialmente para laCorona de Castilla, fue irrelevante, de forma que el crecimiento de población apenas se vio afectado por la emigración aAmérica.[115][116][117][118]
La población indígena descendió dramáticamente tras la llegada de los colonizadores europeos, sin que haya consenso sobre las cifras iniciales ni su descenso. Las causas también se debaten, aunque serían una combinación de las enfermedades propagadas por los colonizadores (contra las que los indígenas americanos no tenían defensas), las guerras de conquista, las deportaciones y los trabajos forzados.[119]
Al comienzo los indios fueron tomados como esclavos y enviados a la Península.[120]A partir de 1495, durante los primeros años de la conquista se capturaron indios en las islas del Caribe y se los envió como esclavos para ser vendidos en España.[121][122]
La Corona autorizó tomar indígenas en otras islas y llevarlos a trabajar, lo cual multiplicó esas capturas en los años 1509 y 1510 entre la isla San Juan y otras islas del Caribe y Las Antillas,[123] hasta que el reyFernando lo prohibió con la promulgación de lasLeyes de Burgos.[121] España fue el primer imperio en reconocer la humanidad y los derechos de los indios y prohibir su esclavitud.[124] En 1542 España prohíbe la esclavitud de todos los indios.[120] Luego de ladestrucción de las siete ciudades del sur de Chile, una Real Cédula de 1608 permitió la esclavitud de los indígenas que habitaran en territorio rebelde; se declaró la libertad de los indígenas esclavizados en 1674, pero sus efectos se prolongaron hasta 1696.[125]
La defensa de los derechos de los indígenas tuvo en laEscuela de Salamanca y enBartolomé de las Casas sus máximos exponentes. En laJunta de Valladolid de 1550, y pese a la oposición deJuan Ginés de Sepúlveda, se dictaminó que los indígenas tenían alma. Previamente, el testamento de la reinaIsabel la Católica había declarado a los amerindios súbditos de laCorona de Castilla, y por tanto, no susceptibles de esclavitud, lo que propició la llegada de esclavos negros deÁfrica. Sin embargo, esta protección legal en muchos casos fue más teórica que práctica. Acorde a la historiadora americana Jane Landers los españoles ya habían llevado consigo hasta lo que hoy son los Estados Unidos de América a los primeros africanos, que bajo el dominio hispano tuvieron un tratamiento mucho más humano. De hecho, a pesar de que en la Florida española también hubo esclavos, esta tierra se llegó a convertir a partir del siglo XVII en la promesa de libertad para los esclavos sometidos en la cruel explotación de las plantaciones británicas.[126]
Fue en la ciudad más antigua de Estados Unidos,San Agustín (Florida), donde se estableció el primer asentamiento de negros libres; se leyó la proclamación de emancipación, y se manifestaron los activistas en favor de los derechos civiles. En realidad, los primeros hombres de origen africano llegaron incluso antes de la fundación de San Agustín. El primer contingente de esclavos fue llevado a Norteamérica porLucas Vázquez de Ayllón, que en 1526 fundó San Miguel de Guadalupe en el actual territorio de Georgia, pero este asentamiento finalmente fracasó. También hubo esclavos africanos, entre otras expediciones, en la desdichada aventura de Pánfilo de Narváez de 1528. Uno de ellos, llamado Estevan, se contaba entre los cuatro supervivientes encabezados por Álvar Núñez Cabeza de Vaca que vagaron durante ocho años por los inhóspitos territorios norteamericanos hasta que consiguieron regresar a Nueva España (México).
Jane Landers apunta que aquellos primeros esclavos no procedían directamente de África, sino del sur de España. «Aunque la mayoría de los africanos en España eran esclavos, no todos lo eran. La ley y las costumbres españolas garantizaba a los esclavos una personalidad moral y legal, así como ciertos derechos y protecciones que no se hallan en otros sistemas de esclavitud», señala. Según explica, «tenían el derecho a la seguridad personal y mecanismos legales por los cuales escapar a un amo cruel», incluso se les permitía poseer y transferir propiedades y emprender procesos legales, lo que derivaría en el «derecho a la autocompra». «Los valores sociales y religiosos en la sociedad española fomentaban el honor, la caridad y el paternalismo hacia las «clases miserables», que a menudo mejoraban las penurias que los esclavos sufrían y a veces llevaba a los dueños a manumitirlos». Landers puntualiza que esto no significa que España ni sus territorios de ultramar en el Nuevo Mundo estuvieran libres de prejuicios raciales, pero «el énfasis en la humanidad y los derechos del esclavo y la actitud indulgente hacia la manumisión reconocida en los códigos de esclavitud y los usos sociales españoles hacían posible la existencia de una significativa clase negra libre».
Tanto africanos libres como esclavos participaron también desde las primeras décadas en la conquista y en la posterior defensa militar de la colonia, creando unidades normalmente integradas por negros libres que trabajaban como artesanos y otras labores cualificadas.
Conquistadores españoles negros famosos fueron, por ejemplo,Juan Garrido y Sebastián Toral, en México, Juan Bardales en Honduras y Panamá, Juan García en Perú, oJuan Valiente y Juan Beltrán en Chile.
Con el tiempo, la Florida española llegó a ser la esperanza de libertad para los esclavos de las colonias británicas del sur. En 1693, Carlos II garantizó a todos los esclavos que serían hombres libres si se convertían al catolicismo. A cambio, los liberados prometían derramar hasta la última gota de sangre en defensa de la Corona y de la Fe.[127]
A partir de entonces empezó a aumentar el número de negros que escapaban de la esclavitud en las plantaciones británicas hacia Florida. El creciente flujo de evadidos llevó en 1738 a la creación por parte del gobernador, Manuel de Montiano, del poblado de Gracia Real de Santa Teresa de Mose, la primera comunidad autogestionada por negros libres y nativos americanos con respaldo de las autoridades en el territorio de lo que ahora son los Estados Unidos. En esta comunidad, situada a tres kilómetros de San Agustín y más conocida comofuerte Mose, vivían hombres, mujeres y niños de diversas etnias y todos los varones participan en la milicia, que capitaneaba un africano mandinga llamado Francisco Menéndez.[128]
La institución socioeconómica de laencomienda, que suponía el deber del encomendero de proteger y evangelizar a los indígenas a cambio de percibir los tributos exigidos a estos, derivó en explotación y trabajos forzados (por ejemplo, a través del sistema demita).[129]
En el siglo XVII, losjesuitas establecieron misiones o «reducciones» en la zona fronteriza entre elBrasil portugués y laAmérica española con el propósito de evangelizar la región. Dichas reducciones gozaron de una gran autonomía, inspiradas en las libertades y fueros de las ciudades, aunque adaptadas al modo de vida indígena. Su existencia no fue muy bien vista por los colonos, especialmente los portugueses de Brasil, siendo motivo de tensión en la región. Tras la expulsión de los jesuitas conCarlos III, fueron desmanteladas.
La sociedadhispanoamericana tenía un fuerte componentemestizo que no se hallaba en las colonias francesas o británicas. El mestizaje fue realizado casi en su mayoría por los varones españoles. Desde los primeros años de la conquista, el matrimonio con indígenas bautizadas estuvo autorizado por las leyes españolas.[cita requerida] Así, por Real Cédula de Fernando el Católico, de 14 de enero de 1514, se autorizaron los matrimonios entre españoles e indígenas americanos. Uno de esos matrimonios resultó emblemático: el deIsabel Moctezuma (Tecuichpo Ixcazochtzin, antes de bautizarse, hija de Moctezuma II y última emperatriz de los aztecas) con el extremeño Juan Cano, del que nacerían 5 hijos que iniciarían la genealogía de los duques de Miravalle, título aún existente hoy en día.
El historiador alemán Enrique Otte recoge en la página 61 de su libroCartas Privadas de emigrantes a Indias: 1540-1616 (FCE 1993) una carta de un colonizador llamado Andrés García, fechada el 10 de febrero de 1571, dirigida a su sobrino Pedro Guiñón, en Colmenar Viejo, en la que le comunica su matrimonio con una indígena americana:
Caséme en esta tierra con una mujer muy a mi voluntad. Y aunque allá os parezerá cosa reçia en aberme casado con hindia, acá no se pierde honrra ninguna, porque es una nación la de los hindios tenida en mucho.
Desde el comienzo de la conquista, la Corona restringió los permisos de matrimonio para que sus súbditos no se casaran con las indias ni con ningún grupo étnico diferente a los europeos, pero con el tiempo no tuvo más remedio que tolerar, a su pesar, las uniones mixtas interraciales libres.[130] Las uniones matrimoniales legítimas sancionadas por el credo católico se realizaban preferentemente entre personas del mismo grupo étnico por lo que el sustrato de la ilegitimidad marcará definitivamente a los hijos nacidos de las uniones extramatrimoniales interraciales. En Lima, por ejemplo, durante los siglosXVII yXVIII, el 91,2 % de los matrimonios legítimos fueron entre personas del mismo grupo étnico.[130] En 1778 se prohibieron las uniones entre miembros de distintos grupos étnicos a no ser que contaran con el consentimientopaterno.[130]De hecho, la ley española prohibía, incluso, el matrimonio entre un funcionario español peninsular en ejercicio y una criolla; es decir, mujer nacida en América aunque fuera blanca descendiente de españoles. Esto no impedía que se efectuaran uniones de hecho entre mujeres criollas y funcionarios españoles.[131]
Resulta interesante comprobar cómo este proceso de mestizaje no se limitó a los matrimonios entre españoles e indígenas, sino que se extendió y aprobó para que las mujeres españolas también pudiesen casarse con indios.[cita requerida] Aunque no son muchos los casos documentados de mujeres cristianas casadas con indios, estas uniones existieron[cita requerida], incluso entre mujeres de familias «conocidas» como es el caso de María Amarilla de Esquivel, de distinguida familia extremeña que se casó conCarlos Inca Yupanqui[cita requerida], nieto deHuayna Cápac.[cita requerida].
Los hijos entre españoles e indias,generalmente eran llamadosmancebos de la tierra, por no tener padre reconocido, como ocurrió en laprovincia del Paraguay en el siglo XVI en donde un español, o cualquier europeo admitido en el Imperio español, podía tener variasconcubinas indígenas.[132]
La escasez de mujeres europeas durante los primeros años de la conquista, hizo que los conquistadores españoles generaran, con las mujeres indias nativas de cada zona, a través del rapto, laviolación o el amancebamiento, una nueva población mestiza.[133][134] Aunque hubo casos en los que los españoles se casaban con indias, en la mayoría de las ocasiones se ponía en práctica una costumbre presente desde la Edad Media en España: labarraganía. El hombre se hacía responsable de la barragana y de los hijos habidos con ella, pero la mujer no podría gozar de los derechos propios de una esposa (como el de la herencia).[135][136]
Las costumbres eran más relajadas que en Europa, lapoligamia era tolerada y cada español podía tener varias concubinas (barraganas). El escritor ycronista de IndiasBernal Díaz del Castillo cuenta sobre un tal Álvarez que había tenido treinta hijos en solo tres años.[137]
Losmestizos, minoritarios en la primera época del imperio, estaban llamados a formar la mayoría de la población en casi todos los territorios del mismo. La variedad de mestizajes desarrolló una nuevasociedad de castas jerárquicas en las que había blancos, negros, mulatos, mestizos, y otras mezclas.
En lo más alto de la jerarquía social estaba el europeo y solamente si se sometía a él la mujer india podía escapar de las minas de oro o de las otras formas de trabajos forzosos.[137]
A partir de 1495, durante los primeros años de la conquista se capturaron indios en las islas del Caribe y se los envió como esclavos para ser vendidos en España.[120][121][122][123] Hasta que la reina Isabel lo prohibió.[120][121] La protección legal a losamerindios (patrocinada por frayBartolomé de las Casas) y lasLeyes de Indias, favoreció la importación de esclavosafricanos, que llegaron a ser la mayoría de la población en algunos territorios de la cuenca delmar Caribe y enBrasil.
En los últimos años, se ha desarrollado una literatura académica en torno al «giro ibérico» de larevolución científica.[138][139] Diversas publicaciones han mostrado interés sobre los desarrollos científicos en el Imperio español, en especial la pionera institucionalización de prácticasepistemológicas y empíricas en laCasa de la Contratación de Indias de Sevilla[140] y las reformas imperiales deJuan de Ovando que sistematizaron la búsqueda de conocimiento en las Indias.[141]
Estas prácticas empíricas tuvieron como resultado el avance de diversas ciencias en la Edad Moderna temprana hispana:Historia natural,[142]medicina,[143][144][145]etnología,[146]cosmografía,astronomía,cartografía ygeografía.[147][148] En el siglo XVI, se publicaron lasRelaciones geográficas de Indias en las que, por orden deFelipe II y su ministro Juan de Ovando, se requirió a los funcionarios virreinales que respondieran unos cuestionarios acerca de datos, informaciones y conocimientos sobre todo género de fenómenos americanos (geográficos, etnográficos, naturalistas, mineralógicos, astronómicos, sanitarios...).
Ilustración de una hacienda de beneficio de la mina Proaño enZacatecas, (actualMéxico), usando elmétodo de patios, creado porBartolomé de Medina en el sigloXVI, que permitía separar la plata de otros metales usandomercurio y sales diversas.
Portada deGramática y arte nueva de la lengua general de todo el Peru, llamada lengua Qquichua, o lengua del Inca (1607). Escrita por Diego González Holguín, y publicada en la Ciudad de los Reyes, es uno de los primeros diccionarios de quechua impresos en el virreinato del Perú.
Un ejemplar del libro científicoObservaciones astronomicas y phisicas en los Reynos del Perú, publicado en 1748 por el científico ilustradoJorge Juan y Santacilia. En él se detallan mapas, planos e ilustraciones del virreinato del Perú.
Una página de la Historia General de las Cosas de Nueva España.
Por la gran extensión del Imperio español por todo el mundo, su legado cultural es grande y fuerte (esto sin contar los actuales flujos migratorios). Desde los actuales oeste y sur deEstados Unidos hasta inclusive laPatagonia en América, lasFilipinas en Asia oGuinea Ecuatorial en África, puede encontrarse tal legado de dicho Imperio virreinal y posteriormente colonial.
Lalengua española, tras el chino mandarín, es la lengua más hablada del mundo por el número de hablantes que la tienen comolengua materna. Es también idioma oficial en varias de las principales organizaciones político-económicas internacionales (ONU,Unión Europea,UA,OEA,TLCAN,MERCOSUR,ALCA,UNASUR,CAN y de laSecretaría General Iberoamericana, entre otras). Lo hablan como primera y segunda lengua entre 450 y 500 millones de personas, pudiendo ser la tercera lengua más hablada considerando los que lo hablan como primera y segunda lengua. Por otro lado, el español es el segundo idioma más estudiado en el mundo tras el inglés, con al menos 17 800 000 (diecisiete millones ochocientos mil) estudiantes; si bien otras fuentes indican que se superan los 46 millones de estudiantes distribuidos en 90 países, en su regulación contribuye como entidad supranacional, laAsociación de Academias de la Lengua Española.
Elcatolicismo es la rama del cristianismo con más fieles a nivel mundial;esto es debido en buena medida a la labor evangelizadora que se desarrolló durante siglos en la cuasi totalidad de los otrora dominios imperiales.[cita requerida] A día de hoy el catolicismo es mayoritario en todaIberoamérica,Filipinas,Guam y otras islas delPacífico; o en territorios en los que el dominio español ha sido más corto, comoGuinea Ecuatorial.
Sumando gran parte de los países americanos (incluido Estados Unidos,Canadá y varias islas caribeñas[¿cuál?]) y Filipinas, existen 52 conjuntos históricos y monumentos (sin incluir parajes naturales) construidos durante el período virreinal que hoy son Patrimonio de la Humanidad.[157]
En cuanto a lo gastronómico, se ha producido un intercambio e influencia recíproca entre la gastronomía mediterránea peninsular y la de las diferentes posesiones hispánicas (Gastronomía criolla). En la península ibérica se introdujeron productos como el tabaco o alimentos tales como lapatata, eltomate o el chocolate que posteriormente se expandieron por Europa y fueron incorporados a la gastronomía de muchos países.
Laarquitectura virreinal española se refiere a los diversos estilos dearquitectura española construidos en el Imperio español, a partir deldescubrimiento de América en 1492. El estilo arquitectónico virreinal español dominó en las primeras provincias españolas de América del Norte, Central y del Sur, y asimismo fue visible en sus otros dominios. En España, cuando el descubrimiento de América, estaba en bogael espíritu y el arte renacentista. Desde entonces, la corriente colonizadora será el vehículo para el trasplante y acompasamiento del arte occidental europeo a América, que en poco tiempo, con el contacto con las culturas indígenas, producirá un mestizaje artístico lleno de matices y novedades. Y ese acompañamiento de los estilos artísticos europeos - americanos, también desembocará en el ricobarrocohispanoamericano, caracterizado sobre todo por los porches y las entradas muy ornamentadas, que enNueva España tomará una dirección, en parte diferenciada con el denominadobarroco novohispano, y que se distinguirá desde el principio delbarroco español en el que se inspira.
De la misma manera, pero en elVirreinato del Perú, surge elbarroco andino, que a su vez difiere delnovohispano, en laAmérica Septentrional, y delespañol, en laPenínsula, aunque fue de este último del cual se inspiró, dando como la principal de sus expresiones a laarquitectura religiosa.[158] Así, una serie decatedrales eiglesias, rebosantes de este estilo, se convierten en poderosos bastiones culturales que permiten, de manera aproximada, escenificar lo que fue en su tiempo el Imperio Español en laAmérica, y en específico para este caso, en la zona de losAndes. En ese sentido, existen regiones altamente bendecidas en lo que respecta a subarroco andino, como lo son los departamentos del sur delPerú, entre los que destacanCuzco,[159]Arequipa,[160]yPuno,[161] cuyas provincias son auténticas minas de oro de este tipo deestilo arquitectónico, dejando entrever que el Imperio Español tenía una clara misión evangelizadora en sus territorios deultramar.
Los asentamientos sucesivos pueden ser contemplados en laarquitectura y en los aspectos deplanificación urbana de las ciudades conservadas todavía en la actualidad. Estos dos aspectos visibles de las ciudades están conectados y son complementarios. La fundación de ciudades constituyó el núcleo de la colonización hispánica, siendo una de las medidas de su éxito en controlar el territorio ganado y la clave de su dominio ultramarino.[162] Hoy día se promueve en muchos países la arquitectura virreinal española como una de sus principalesatracciones turísticas.
Portada de la crónica Hispania Victrix escrita por Francisco López de Gómara (1552).
El papel de la ciudad en la América colonial no se limitó al espacio ocupado por los conquistadores o su expresión cultural, sino que fue un pilar vital en la apropiación del territorio y la integración de sus medios de gobernanza, así como la hibridación cultural de la expresión indígena y española. Es realmente relevante para comprender la metodología de la conquista española y sus posteriores consecuencias, como la consolidación de mentalidades de autosuficiencia de los poderes locales.[163]
"Quien no poblare no hará buena conquista, y no conquistando la tierra, no se convertirá la gente; así que la máxima de conquistar ha de ser poblar".
Francisco López de Gómora, 1552
Tan importante era la ciudad que se convertía en un elemento indispensable en la conversión de los pueblos indígenas y por tanto de la colonización y de lahibridación cultural. Los centros de poder solían hacerse en los mismos espacios que gobernaban a las poblaciones indígenas, como por ejemplo en la conquista deTenochtitlan, era importante que todos los habitantes conocieran el nuevo orden y la ubicación de la ciudad era esencial para ese fin y de la misma manera la cultura hispana y la local se hibridaba.[164]
La ciudad se erigió a partir de expediciones conformadas mayoritariamente por individuos de clases sociales bajas, ya que las clases altas no participaron activamente en el proceso de colonización. La regulación de estas ciudades estaba a cargo del rey, quien establecía normativas medianteordenanzas. Como contrapartida a recibir los recursos necesarios para la fundación y vida en estos asentamientos, los conquistadores comprometían tributos a la corona y su poder central.[163]
La ciudad se construyó a partir de expediciones populares que fueron regularizadas por el rey a través de ordenanzas. A cambio de recibir los recursos para fundar y vivir ahí, los conquistadores entregaban tributos y negociaban con los poderes locales para hacer lo mismo.[165]
España tenía un sistema administrativopolicéntrico lo que significaba que existían muchos centros de poder distribuidos por todo el imperio y la ciudad en sí misma se distribuía con una lógica similar donde existía una relación vertical de poder y esto se veía reflejado en la organización misma de la ciudad, que empezaba en el centro donde estaba la iglesia, la plaza y los edificios administrativos y conforme se alejaba más del centro menos era la influencia que tenían los habitantes sobre las decisiones y así mismo, menos acceso al conocimiento. Así la ciudad se convirtió en una parte esencial de la trasmisión del orden jerárquico español en América.[163]
LasOrdenanzas de 1573, promulgadas porJuan de Ovando con el respaldo de la Corona, constituyeron un marco legal crucial para la colonización española en América. La primera parte de estas ordenanzas se enfocó en establecer un control absoluto de los descubrimientos, con el objetivo de llevar a cabo estas empresas "con más facilidad y como conviene al servicio de Dios y nuestro y bien de los naturales".[163]
Según el artículo 1 de lasOrdenanzas, nadie tenía derecho de emprender y dominar un nuevo descubrimiento por mar o tierra, nueva población oranchería en territoriosin la debida licencia o provisión. La penalización por infringir esta norma era severa, incluyendo la pena de muerte y la pérdida de bienes. Para garantizar el cumplimiento de estas disposiciones, las autoridades locales debían informarse de la situación de las fronteras. En este contexto, se especificaba que desde un pueblo limítrofe se enviarían "indios vasallos lenguas a descubrir la tierra y religiosos y españoles con rescates".[163]
Cuando los descubrimientos se realizaban por mar, las Ordenanzas establecían requisitos detallados. Al menos dos navíos pequeños con tripulación, pilotos, clérigos y mercancías de poco valor para rescates debían participar en la expedición. Una vez en el territorio descubierto, se esperaba que los exploradores tomaran posesión, documentaran sus acciones y asignaran nombres a montes, ríos y pueblos. La interacción con nativos requería un enfoque pacífico, prohibiendo la participación en guerras o conflictos entre ellos. Además, el retorno con nativos, incluso si se los había adquirido como esclavos, conllevaba la pena de muerte para los descubridores.
Aunque se les permitía a los colonos dominar los territorios descubiertos, la corona mantenía información muy detallada sobre los espacios y los habitantes con los que convivían los conquistadores y sus bienes para tributos, a pesar del largo viaje que se emprendía de la península ibérica a América la corona tenía un poder sobre que era lo que hacían en estos territorios gracias a mecanismos como elconsejo de indias o a través de funcionarios que inspeccionaban que guardaban registro de sus acciones.[163]
↑En 1402 comenzó laconquista de las islas Canarias, primera expansión territorial castellana en ultramar y antecedente de las exploraciones atlánticas españolas. Con eldescubrimiento de América en 1492 se iniciará el proceso deconquista de estos nuevos territorios. 1898 es el año de la secesión de las últimas provincias de ultramar del Imperio español en América (Cuba y Puerto Rico) y Asia (Filipinas). Sin embargo, España conservaría varios archipiélagos en Oceanía (islas Marianas, Carolinas y Palaos) hasta su venta aAlemania en 1899. También mantuvo e incorporó varios dominios coloniales en África, los cuales conservó hasta la segunda mitad del siglo XX: elprotectorado español de Marruecos (independizado en 1956), laGuinea española (emancipada en 1968),Ifni (entregado alMarruecos independiente en 1969) y elSahara español (anexionado por Marruecos en 1976).
↑En Navarra y en las provincias vascongadas los fueros no fueron abolidos y subsistieron hasta poco después de la muerte de Fernando VII en 1833. Tampoco se puede calificar a la monarquía borbónica de absoluta pese a sudespotismo ilustrado, pues el rey seguía restringido en sus capacidades por una serie de instituciones, como claro legado delmodelo tradicional de monarquía en España.
↑Henry Kamen comentaría después, España fue creada por el Imperio, y no el Imperio por España.[cita requerida]
↑Actualmente son cifras equivalentes a la extracción industrial de plata de poco más de dos años (26 meses) y la aurífera de medio año. Y aunque el estudio de Hamilton no abarca los casi 150 años hasta que en 1808, bajo un mismo ritmo, desde la Conquista hasta el año 1808 no se alcanza a superar el equivalente a cuatro años de extracción de Plata y un año de Oro. El contrabando estimado por Hamilton, pudo estar más cerca del 10 % que de un imposible 50 %. Los cálculos equivalentes se basan en datos actuales de extracción tomados de Gold Fields Mineral Services Ltd (GFMS) y el International Copper Study Group, y reproducidos por publicaciones mineras, y que describen como la República del Perú solamente durante el año 2007 tuvo una extracción industrial de 170 toneladas de oro, respecto de la producción mundial de oro (2008)[1]Archivado el 1 de febrero de 2009 enWayback Machine.
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↑abRodríguez de la Peña, Manuel Alejandro (2022).Imperios de crueldad: La Antigüedad clásica y la inhumanidad. Encuentro. p. 608.ISBN9788413394350. «El Imperio español, cuyo nombre oficial fue siempre el de Monarquía Católica (esto es, Universal)».
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↑Thomas, Hugh.El señor del mundo. Felipe II y su imperio, 2013, Planeta,ISBN 978-84-08-11849-7: «El 13 de junio Felipe se dio cuenta de que tal vez fuera necesaria alguna acción militar para ganar la corona de Lisboa y movilizó un ejército de 20 000 soldados de infantería y 1500 de caballería bajo el mando del ahora cargado de años pero siempre dispuesto duque de Alba. En dos semanas ordenó a esta fuerza que entrara en Portugal. A pesar de su derrota en las Azores, Antonio de Crato se había proclamado rey y, si Felipe no hubiera intervenido, habría gobernado sin duda. Las ciudades principales de Setúbal, Santarém e incluso Lisboa habían tomado partido por él. Siguió una campaña militar de cierta importancia. […] La lucha fue mayor de lo esperado, pero de todos modos acabó con la victoria del duque de Alba. La batalla de Alcántara culminó la rápida y triunfal campaña militar. Entonces todo Portugal pasó al dominio de Felipe, quien fue declarado rey el 12 de septiembre de 1580. Don Antonio huyó pero fue derrotado de nuevo en Terceira, en las Azores». Pág. 297.
↑Schneider, Reinhold.El rey de Dios, 2002, página 148, Edit. Cifra.ISBN 84-95894-04-1: «Nunca hubo un momento cumbre de ninguna nación tan brillante como la conquista de Portugal por Felipe […] Cuando Felipe hubo realizado, tanto por los medios diplomáticos como por la guerra, sus pretensiones, que eran, por lo menos, tan fundamentadas como las de los otros pretendientes y que, además representaban el derecho, independientemente de documentos, del más capaz, se cerró de hecho el círculo del poderío español alrededor de la tierra. […] Para Felipe, que no para su padre, fue acuñada la palabra de que el sol nunca se ponía en sus dominios: su imperio colonial es el más gigantesco que hasta entonces ha tenido ningún príncipe europeo».
↑Manuel Fernández Álvarez, "Felipe II y su tiempo" Edit. Espasa Calpe, 1998, pág. 537,ISBN 84-239-9736-7: «Definitivamente, bajo el reinado de Felipe II, Portugal se convertía en provincia».
↑John Lynch,Los Austrias (1516-1598) (1993), Edit. CRITICA,ISBN 84-7423-565-0, pág. 370: «En los primeros meses de 1.580, y alentados por el gobierno, los nobles castellanos comenzaron a reclutar fuerzas costeando ellos mismos los gastos, mientras que las ciudades aportaban tropas, barcos y dinero en un esfuerzo nacional que hizo resaltar aún más la inacción portuguesa. […] Felipe II se jactó diciendo: "lo heredé, lo compré, lo conquisté"».
↑Braudel, Fernand.El Mediterráneo y el mundo mediterráneo en la época de Felipe II, Tomo II, Edit. Fondo de Cultura Económica, segunda edición en español, 1976,ISBN 84-375-0097-4, págs. 713-716: «La guerra de Portugal, que no pasó de ser, por lo demás, un simple paseo militar, se desarrolló con arreglo a los planes previstos. […] Fue la rapidez con que obraron los españoles, y no el desfallecimiento que se atribuye por algunos al prior, lo que condujo al fracaso del pretendiente. Para que Portugal fuese enteramente ocupada por los españoles bastaron, pues, cuatro meses. Al recibir la noticia, las Indias portuguesas se sometieron a su vez, sin combate. Las únicas dificultades serias surgieron en las Azores. […] el asunto de las Azores en los años de 1582 y 1583, donde se salvó el archipiélago y donde, al mismo tiempo, con el desastre de Strozzi, se disipó el sueño de un Brasil francés; […]». La resistencia en las Azores fue sofocada por Álvaro de Bazán y su flota.
«La historia de las enseñas españolas es difícil de seguir, desde la formación de España como nación en el siglo XV hasta el establecimiento de la enseña rojo-oro-rojo por Real Decreto del 28 de mayo de 1785. Por lo que sé, desde Carlos I (1518) hasta Carlos II (1665), el símbolo principal de los barcos españoles, en diferentes diseños, era la cruz de Borgoña roja sobre un campo de colores diferentes, con mayor frecuencia blanco [aunque también en azul]. Sólo unas pocas veces eran vistos los estandartes reales o estandartes con símbolos religiosos, en campos de color rojo y púrpura. La única enseña documentada aparte de esas es una utilizada por los galeones españoles.»
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