
Iberia es el nombre con que losgriegos conocían desde tiempos remotos lo que hoy conocemos comopenínsula ibérica. El historiador griegoHeródoto (circa 484-425 a. C.) cita ya el topónimo Iberia para designar la península, que es conocido en todo el mundo griego.
El términoIberia para definir lo que hoy es lapenínsula ibérica nos ha llegado a través de los textos griegos,[1][2] así como el términoHispania lo es latino, aunque los romanos también utilizaron al principio el topónimo de Iberia, e incluso le añadieron una «h»:Hiberia.
Su nombre proviene del ríoÍber, probablemente el actualEbro, aunque también pudiera ser otro río de laprovincia de Huelva, donde textos muy antiguos citan un ríoIberus y un pueblo al que llamaniberos.
El conocimiento de lapenínsula ibérica como entidad geográfica fue un proceso lento, con retrocesos y relatos legendarios. La lejanía con el foco de la cultura antigua era notable y se desconoce cuál era el conocimiento que pudieron tener griegos yfenicios de su geografía. El interés de ambos pueblos en aquellos tiempos era simplemente económico, por tanto se supone que tal vez tendrían bastante información sobre el litoral y de algunas regiones del interior.
Los historiadores creen que el pueblo fenicio manejaba datos geográficos de gran interés para ellos y que incluso existieron textos con abundante información. Se sabe que en el siglo I a. C., el sabio y erudito reyJuba deMauritania logró reunir una gran biblioteca con textos yliteratura fenicia, y que en el año 100 de nuestra era, el geógrafo griegoMarino de Tiro (Fenicia), tuvo un gran acopio de material para poder componer su mapa del orbe, mapa que sirvió en gran medida al científicoClaudio Ptolomeo. Pero ni los griegos ni losromanos prestaron gran atención a estos escritos y no los conservaron ni los tradujeron, y esta es una de las razones por la que no han llegado hasta nuestros días.

El nombre deIberia (griego antiguo ἸβηρίαIbēríā), en un principio, solo se refería a una pequeña parte de la península: era únicamente una parte pequeña de la actualHuelva.[3]
En tiempos del historiador griegoPolibio, que estuvo enNumancia en el siglo II a. C., Iberia era solo la parte costera mediterránea de la península. Posteriormente prevaleció más el criterio geográfico que el étnico y a finales del siglo I a. C.,Estrabón ya denominaba Iberia a la península, geográficamente[4] (en su obraGeografía cuenta todo lo que sabe sobre Iberia en épocas anteriores, pero dice que en su tiempo el límite estaba ya en elPyrene).Apiano, a mediados del siglo II, escribió que la península era «llamada ahoraHispania en lugar de Iberia por algunos».
Se sabe que había tribus iberas en el sur deMontpellier en el siglo VI a. C., y que en el siglo V a. C.Esquilo (dramaturgo griego) escribía que «elRódano corría por Iberia».
En el siglo V a. C., el historiador griegoHeródoto, en su obraHistorias, ya cita el topónimo Iberia para designar la península, si bien antes ese término fue empleado por los tartesos para definir su territorio.[cita requerida] Se baraja que el nombre proceda de un río Íber, que acaso no fue en un principio elEbro, sino uno homónimo de la zona de Huelva (quizá elrío Tinto), donde ciertos textos citan un río Iberus, y un pueblo, al que llaman ibero, pues tanto los griegos como los púnicos conocieron antes y mejor las costas meridionales de la península que las levantinas.
El mundo griego de la Antigüedad conoce con ese nombre los límites delEcúmene, del griegooikumene (oιkoυμενη) o «mundo conocido»: al oeste, Iberia la península; al este laIberia caucásica, pues el mismo Estrabón también llamaba iberos a otro pueblo en la actualGeorgia. El ríoMaritsa enBulgaria se llama también 'Evros', y en turco 'Meriç', la raíz significaría 'beber', y al modo en que en la península hay unos cuantos ríos llamados hoy 'Flumen', río enLatín, se encontrarían topónimos semejantes a "Ebro" de la Iberia caucásica a la peninsular, como hay un río "Muga", 'frontera' en euskera, en losPirineos Orientales, elrío Jalón tuvo el mismo papel de frontera entre celtíberos y vascones. Si hay alguna relación entre estos dos pueblos iberos o si es solo una coincidencia de nombres es una cuestión abierta.
Se cree que la voziber es de origen íbero, siendo así como este pueblo nombraba a los ríos en general. Así era llamado elrío Tinto y así debía de ser llamado también el actualEbro, que ha conservado el topónimo. DesdeAndalucía hasta elRódano hay una gran familia de ríos que, de alguna manera, conservan eliber. El topónimoIliberris oIleberris, que se da tanto en la Narbonense como enGranada, es reconocible en la lengua vasca, y se refiere a ciudad y río, pero aún no ha sido probado que el ibero fuera un idioma ancestral del vasco.
Durante los siglosV,IV yIII a. C., la época de menor número de viajes de los griegos, las noticias que tiene el mundo clásico sobre la península ibérica son bastante vagas y a veces hasta falsas.
A la llegada de losromanos a la península ya se considera como Iberia toda la costa del Mediterráneo.
Los griegos conocían muy bien puntos muy concretos como elestrecho de Gibraltar, que ellos llamabanStelai (se sobreentendíaHeracleous).Stelai es «columnas» en griego, por eso los romanos lo tradujeron y llamaron al lugarColumnae Herculis («Columnas de Hércules»). Conocían también losPirineos, a los que llamabanPyrene, en singular. Tenían una idea poco real de la orientación de la cordillera, la cual ubicaban en sentido norte-sur.
Polibio fue un historiador griego del siglo II a. C. que vivió un tiempo en la península. Polibio dice textualmente:
Se llama Iberia a la parte que cae sobre Nuestro Mar (Mediterráneo), a partir de las columnas de Heracles. Mas la parte que cae hacia el Gran Mar o Mar Exterior (Atlántico), no tiene nombre común a toda ella, a causa de haber sido reconocida recientemente.Polibio
Los tres primeros tratados que hubo sobre la geografía de Iberia fueron los escritos porMela (en latín),Plinio el Viejo (en latín) yEstrabón (en griego). Mela y Plinio, según cuenta Estrabón, llegaron a conocer muy bien las costas del norte y noroeste. Estrabón por el contrario nunca estuvo en la península. Todo lo que escribió fue a partir de fuentes de numerosos geógrafos e historiadores añadiendo además la gran información que recibía de la milicia y gente de la administración de Roma. Sus escritos son quizás menos científicos en cuanto a términos empleados se refiere, pero son los más amenos y los que mejor han llegado a nuestros días. Escribió un buen tratado llamadoGeografía, cuyo tercer volumen es el que está dedicado a trazar los pormenores de la península ibérica: ríos, montañas, límites, costas, poblaciones, ciudades, cultivos, rasgos culturales, navegantes, pobladores… Es aquí donde utiliza el término piel de toro: «Iberia se parece a una piel de toro, tendida en sentido de su longitud de Occidente a Oriente, de modo que la parte delantera mire a Oriente y en sentido de su anchura del septentrión al Mediodía».
El cuarto de los escritores que dedicaron sus conocimientos a la descripción geográfica de Iberia fue el científicoClaudio Ptolomeo, un siglo después de los anteriores. En sus famosas tablas geográficas ofrece un cuadro casi completo con infinidad de topónimos. Ptolomeo es el que garantiza un mayor interés geográfico y matemático.
Estos cuatro escritores son la base de los conocimientos geográficos de la península ibérica de laAntigüedad.
Gracias a los autores clásicos grecorromanos tenemos extensivas listas de pueblos y agrupaciones étnicas de la península, aunque frecuentemente los datos de sus relaciones históricas y filogenéticas no son claros.

Iberia tal como es definida en los documentos griegos era una región además de culturalmente diversa,lingüísticamente diversa. Las lenguas de la región están considerablemente peor documentadas que las de laantigua Italia, por lo que su número exacto se desconoce y lainteligibilidad mutua entre las hablas de diferentes pueblos no se conoce. En términos generales las lenguas de Iberia se pueden agrupar en tres grupos:
Estrabón se refiere a la península ibérica:
Con el nombre de Ibería los primeros griegos designaron todo el país a partir del Rhodanos y del istmo que comprenden los golfos galáticos; mientras que los griegos de hoy colocan su límite en el Pyrene y dicen que las designaciones de Iberia e Hispania son sinónimas.Estrabón,Geografica III, 4, 19
Sin embargo, antes, en el libro segundo, Estrabón hace referencia a los iberos caucásicos:
Podemos hablar de cosas referentes a los que habitan la región del Kaukasos, los iberes.Estrabón,Geografica II, 5, 12