
El «hortus conclusus» (frase que enlatín significa "huerto cerrado") es un tema pictórico dearte cristiano en general, originado en los manuscritos iluminados y recogido luego por lapintura flamenca, en el tránsito delGótico y elRenacimiento.[1]
Elhuerto cerrado ojardín recoleto o privado es el espacio ocupado porMaría ysu hijo, unjardín cercado, paradisíaco, en plena floración, y puede relacionarse iconográficamente con otras tipologías de lasmadonnas,[2] como lavirgen de la humildad o eldescanso en la huida a Egipto,[3] en la identidad de escenarios, o con representaciones de la vida de la virgen como laAnunciación, lamadonna lactans, la Virgen de las Rosas, etc.


El «hortus conclusus», comosímbolo de lavirginidad de María, se inspira, principalmente, en un pasaje delCantar de los Cantares, IV, 12: "Hortus conclusus soror mea sponsa hortus conclusus fons signatus" / "Huerto cerrado eres, hermana mía, esposa, jardín cerrado, fuente escondida". En la obra de los iluminadores en loscódices,salterios ymanuscritos, el «hortus conclusus» (en la iconografía tradicional deljardín simbólico),[4] podría asociarse con elhuerto de losmonasterios delMedioevo.[a]