Lahistorieta ocómic romántico osentimental constituye uno de losgéneros en los que puede dividirse la producciónhistorietística. Ha estado generalmente dirigida a un público femenino, siendo tradicionalmente uno de los pocos que ha sido cultivado por mujeres.[1]
Tras laSegunda Guerra Mundial, hubo un gran auge de este género enEstados Unidos (Young Romance, desde 1947) y Gran Bretaña (revistas de laFleetway comoValentine,Mirabelle,Roxy oMarilyn). La más destacada de todas estas obras[1] fue, sin embargo, unatira de prensa:Julieta Jones (en inglés,The Heart of Juliet Jones) (1953) deStan Drake, quien ganó durante varios años sucesivos el Premio a la mejor obra otorgado por laNational Cartoonist Society.
En España, mientras tanto, se había desarrollado el denominadotebeo de hadas[3] en revistas comoMis chicas (1941),Florita (1949) o el cuadernoAzucena (1946-71).[4] Pronto, las revistas británicas estarían también dibujadas mayormente por españoles. Autores comoCarlos Freixas,Pepe González,Jorge Longarón,Luis García Mozos,Marika,García Pizarro,Enrique Badía Romero oCarles Prunés se especializaron en este género hasta mediados de los 70, aunque sin valorarlo mucho. Así, Marika, quien en 2010, afirmaba:
Se llamaba romántico al cómic de las chicas, pero lo que es auténticamente romántico es el cómic de los chicos, en el que está el hombre frente al mundo, la defensa de la idea... El cómic de las chicas es una formación prosaica, y además de reglas y normas, para conquistar a un señor. Es muy pragmático, es: cómo te lo has de montar para vivir a través de otros, para cazar a aquel que va a desarrollar tu imaginario, no tú. Y eso no es nada romántico.[5]
En la propiaEspaña, surgirán con el tiempo revistas más modernas para adolescentes que incluyenfotonovelas y reportajes sobre las estrellas del cine y lamúsica popular del momento.[4] SonRosas Blancas ySissi en 1958,Claro de Luna yTu Romance en 1959 oSelección Romántica en 1961, en las que se destacaron autores comoMaría Pascual,Gómez Esteban oCarmen Barbará.
EnJapón, se conoce comogrupo del 24 a una serie de historietistas que en los 70 renovaron elmanga dirigido a las féminas, con nuevos temas y estilos.Riyoko Ikeda ambientó su relato en la Francia del siglo XVIII (La Rosa de Versalles, 1972) mientras queMōto Hagio narró relaciones homosexuales entre muchachos, conocidas comoshōnen-ai. Otra autora destacable de la misma tendencia esKeiko Takemiya, famosa por su"Poema del viento y de los árboles", publicado entre 1976 y 1984.Candy Candy (1975-79) deKyōko Mizuki/Yumiko Igarashi es más tradicional y relata las peripecias sentimentales de una pobre huerfanita. Esta renovación no se dará en Occidente, donde las producciones autóctonas de este género se convierten en reliquias del pasado, citándose entre las últimas aPecosa (España, 1986-1988).