Tras cursar la educación primaria en elliceo Louis-le-Grand, estudió y se doctoró enciencias en laÉcole Polytechnique y enÉcole des Ponts et Chaussées en París.[4] En 1874 se casó con Lucia Jamin (hija deJules Jamin, uno de sus profesores de física en el Politécnico). La pareja tuvo un hijo,Jean (1878-1953). Lucia Zoé Marie Jamin, murió mientras daba a luz a su hijo, Jean.[5] Tras enviudar, en 1890 se casó en segundas nupcias con Louise Lorieux (1864-1945),[6] hija deEdmond Lorieux, inspector general de Minas, y sobrina de Théodore-Marie Lorieux, vicepresidente delConsejo General de Puentes y Caminos.
Fue profesor del Museo de Historia Natural en 1892 y de la École Polytechnique en 1895.
Se graduó como ingeniero en 1877 y se dedicó a la investigación. Sus primeros trabajos se centraron en laóptica, pero a partir de 1875 inició sus investigaciones acerca de lapolarización electromagnética. En 1883, estudió el espectro infrarrojo de los vapores metálicos, antes de dedicarse, en 1886, a la absorción de la luz por los cristales.Defendió su tesis doctoral en 1888 (Recherches sur l'absorption de la lumière, investigación sobre la absorción de la luz).[7]
En la temprana carrera de Becquerel, se convirtió en el tercero de su familia en ocupar la cátedra de física en el Museo Nacional de Historia Natural en 1892. Más tarde en 1894, Becquerel se convirtió en ingeniero jefe en el Departamento de Puentes y Caminos antes de que comenzara con sus primeros experimentos. Las primeras obras de Becquerel se centraron en el tema de su tesis doctoral: lapolarización de la luz, con el fenómeno defosforescencia yabsorción de luz por cristales.[4] A principios de su carrera, Becquerel también estudió los campos magnéticos de la Tierra.[4]
En 1889 fue elegido para laAcademia de Ciencias de Francia, institución a la que habían pertenecido su padre y su abuelo. Después de la muerte de su padre en 1892, continuó su trabajo y, finalmente, se convirtió en profesor de la Escuela Politécnica en 1895, donde sucedió aAlfred Potier.
Becquerel no sobrevivió mucho más después de su descubrimiento de la radiactividad y murió el 25 de agosto de 1908, a la edad de 55 años, enLe Croisic, Francia.[4] Su muerte fue por causas desconocidas, pero se informó que «había desarrollado quemaduras graves en la piel, probablemente por la manipulación de materiales radiactivos.»[8]
El descubrimiento por Becquerel de laradiactividad natural es un famoso ejemplo de cómo el azar favorece a la mente preparada. Becquerel llevaba mucho tiempo interesado en lafosforescencia, la emisión de luz de un color tras la exposición del objeto a la luz de otro color. A principios de 1896, se produjo una oleada de entusiasmo tras el descubrimiento de losrayos X porWilhelm Conrad Röntgen el 5 de enero. Durante el experimento, Röntgen «descubrió que lostubos de Crookes que había estado utilizando para estudiar losrayos catódicos emitían un nuevo tipo de rayo invisible que era capaz de penetrar a través del papel negro».[9] Becquerel se enteró del descubrimiento de Röntgen durante una reunión de laAcademia Francesa de Ciencias celebrada el 20 de enero, en la que su colegaHenri Poincaré leyó el artículo preimpreso de Röntgen.[10]: 43 Becquerel «comenzó a buscar una conexión entre lafosforescencia que ya había estado investigando y los recién descubiertos rayos X»[9] de Röntgen, y pensó que los materiales fosforescentes podrían emitir radiaciones penetrantes similares a los rayos X al ser iluminados por la luz solar brillante; disponía de diversos materiales fosforescentes, incluidas algunas sales deuranio para sus experimentos.[10] Este fenómeno se produjo durante su investigación sobre lafluorescencia. Al colocar sales deuranio sobre unaplaca fotográfica en una zona oscura, comprobó que dicha placa se ennegrecía. Las sales de uranio emitían una radiación capaz de atravesar papeles negros y otras sustancias opacas a la luz ordinaria. Estos rayos se denominaron en un principiorayos Becquerel en honor a su descubridor. Sus investigaciones y descubrimientos sirvieron de base a los primeros modelos atómicos.
En 1900 halló que laradiación beta está integrada por electrones y en 1901 que elradio se podía utilizar para destruir tumores, origen de la radioterapia.[4][6]
En 1903, «en reconocimiento de sus extraordinarios servicios por el descubrimiento de laradiactividad espontánea compartió con el matrimonio Curie el premio Nobel de Física. Curiosamente, a Becquerel le correspondió la mitad del premio, y al matrimonio Curie la otra mitad a partes iguales.[2]
El diploma del Premio Nobel de física de 1903 otorgado por mitad a Pierre y Marie Curie, y por mitad a Henri Becquerel. Su nombre figura en el texto de la recompensa entregada a la pareja.
Papel fotográfico impresionado por la radiación de la pechblenda de la imagen anterior.
Imagen de una plancha fotográfica de Henri, que fue expuesta a la radiación de una sal de uranio. Se ve claramente la sombra de lacruz de Malta colocada entre la placa y la sal de uranio.
Uno envuelve una placa fotográfica Lumière con una emulsión de bromuro en dos hojas de papel negro muy grueso, de modo que la placa no se vele al exponerse al sol durante un día. Uno coloca en la hoja de papel, en el exterior, una losa de la sustancia fosforescente, y uno expone todo al sol durante varias horas. Cuando se desarrolla la placa fotográfica, se reconoce que la silueta de la sustancia fosforescente aparece en negro en el negativo. Si se coloca entre la sustancia fosforescente y el papel una moneda o una pantalla metálica perforada con un diseño recortado, se ve que la imagen de estos objetos aparece en el negativo ... De estos experimentos hay que concluir que la sustancia fosforescente en cuestión emite rayos que pasan a través del papel opaco y reducen las sales de plata.[16]
Pero otros experimentos le llevaron a dudar y luego abandonar esta hipótesis. El 2 de marzo de 1896 informó:
Insistiré en particular en el siguiente hecho, que me parece bastante importante y más allá de los fenómenos que cabría esperar observar: Las mismas costras cristalinas [de uranilo sulfato de potasio], dispuestas de la misma manera con respecto a las placas fotográficas, en las mismas condiciones y a través de las mismas pantallas, pero resguardadas de la excitación de los rayos incidentes y mantenidas en la oscuridad, todavía producen las mismas imágenes fotográficas. Así es como me condujeron a hacer esta observación: entre los experimentos anteriores, algunos habían sido preparados el miércoles 26 y el jueves 27 de febrero, y como el sol solo salía intermitentemente en estos días, mantuve los aparatos preparados y devolví los casos a la oscuridad de un cajón de la oficina, dejando en su lugar las costras de la sal de uranio. Dado que el sol no salió en los días siguientes, revelé las placas fotográficas el 1 de marzo, esperando encontrar las imágenes muy débiles. En cambio, las siluetas aparecieron con gran intensidad... Una hipótesis que se presenta a la mente de forma natural sería suponer que estos rayos, cuyos efectos tienen una gran similitud con los efectos producidos por los rayos estudiados por M. Lenard y M. Röntgen, son rayos invisibles emitidos por fosforescencia y persisten infinitamente más largo tiempo que la duración de los rayos luminosos emitidos por estos cuerpos. Sin embargo, los experimentos actuales, sin ser contrarios a esta hipótesis, no justifican esta conclusión. Espero que los experimentos que estoy llevando a cabo en este momento puedan aportar alguna aclaración a esta nueva clase de fenómenos.[17]
↑abPais, Abraham (2002).Inward bound: of matter and forces in the physical world (Reimpresión edición). Oxford: Clarendon Press [u.a.]ISBN978-0-19-851997-3.}
Christian Labrousse; Jean-Pierre Poirier (2017).La science en France, dictionnaire biographique des scientifiques français de l'an mille à nos jours(en francés). París: Jean-Cyrille Godefroy. pp. entrada «Becquerel, Henri», 110-111.ISBN978-2-86553-293-3..
André Allisy:Henri Becquerel: The Discovery of Radioactivity. In:Radiation Protection Dosimetry. Band 68, Nummer 1–2, 1996, S. 3–10 (online).(en inglés)
Isaac Asimov:Biographische Enzyklopädie der Naturwissenschaften und der Technik, Herder, Freiburg/Basel/Wien 1974,ISBN 3-451-16718-2, S. 379(en alemán)
Lawrence Badash:Becquerel’s Blunder. In:Social Research. Band 72, Nummer 1, 2005, p. 31–62(en inglés)JSTOR40972001
Klaus Hentschel:Becquerel, Antoine Henri. In: Werner E. Gerabek, Bernhard D. Haage, Gundolf Keil, Wolfgang Wegner (Hrsg.):Enzyklopädie Medizingeschichte. De Gruyter, Berlin/ New York 2005,ISBN 3-11-015714-4, S. 158 f.(en alemán)
"Henri Becquerel: The Discovery of Radioactivity", los 1896 artículos de Becquerel en línea y analizados en "BibNum"(en francés)[cliquear en ‘à télécharger’ para la versión en inglés].
«Episode 4 — Henri Becquerel».YouTube. École polytechnique. 30 de enero de 2019. Archivado desdeel original el 9 de marzo de 2022. Consultado el 9 de marzo de 2022.