Fósforo (delgriego: Φωσφόρος,latín:Phosphŏrus) oLucifer (latín:Lucifer, delux yfero), esto es «portador de la luz», es un nombre asociado principalmente a laestrella de la mañana y al planetaVenus en su apariencia matutina. Φαοσφόρος (Phaosphóros) y Φαεσφόρος (Phaesphóros) son formas del mismo nombre en algunosdialectos griegos. Se trata de una de las ‘estrellas errantes’ de lamitología grecorromana. Esteobjeto celeste fue nombrado cuando lasestrellas y losplanetas no siempre se distinguían con la precisión moderna.
Como adjetivo, la palabra griega φωσφόρος se aplica en el sentido de ‘traer luz’ a, por ejemplo, el amanecer, el diosDioniso, las antorchas depino, el día; y en el sentido de ’portar antorchas’ comoepíteto de varios dioses y diosas, especialmenteHécate, pero también deArtemisa/Diana yHefesto.[1]
Otro nombre griego del lucero del alba esHeósforo (griego Ἐωσφόρος,Heōsphóros), que significa «portador delamanecer». La formaEosphorus a veces se encuentra eninglés, como si procediera de Ἠωσφόρος (Ēōsphóros), que en realidad no se encuentra en la literatura griega,[2] pero sería la forma que Ἑωσφόρος tendría en algunos dialectos. No obstante algunas traducciones al español usan la grafía «Eósforo».[3]
Astronómicamente hablando, Venus es la ‘portadora de luz’, ya que aparece más brillantemente en el cielo de diciembre (ilusión óptica debido a que los días son más cortos); la aparición más regular del planeta marcó el comienzo de una fase de ‘renacimiento’ donde los días se alargarían y el invierno terminaría.
Se tiene como alternativa que, mitológicamente, las estrellas de la mañana y de la tarde son Venus ySirio, y el error frecuente de confundir una con la otra se incorpora en varias historias de varias culturas.
Conocido como Sopdet enEgipto, como Sotor, Σωτήρ («salvador») en los textosastrológicosgriegos antiguos, y como Seth en laastrología babilónica y judía. Sirio, ‘la estrella del este’, y su correspondiente compañero Venus, conocido comoIshtar, Ester,Aserá,Astarté, se convirtieron enCristo y en elanticristo.
Sirio, ‘la estrella del perro’, es relevante en junio y Venus en diciembre, por lo que Venus en la constelación deVirgo (‘la virgen’) anuncia la aparición de Sirio el salvador (en el lado opuesto del círculo zodiacal, es decir, ‘da a luz’).
La corrección delcalendario solar egipcio a través del ascenso helicoidal de la estrella Anubis. Seth, otro nombre para Sirio, también permitió la alineación de loscalendarios lunar ysolar y predijo la inundación delNilo convirtiéndose así en la estrella de Seth o Sotor (‘salvador’).
Esto encaja muy bien en lamitología política egipcia, donde elAlto yBajo Egipto y su unificación a menudo se asociaron con el ser delfaraón, en su título de ‘rey del Alto y Bajo Egipto, la estrella de la mañana y de la tarde’, tanto Venus como Sirio.
La estrella de la mañana es una aparición del planeta Venus, unplaneta inferior, lo que significa que suórbita se encuentra entre laTierra y el Sol. Dependiendo de las ubicaciones orbitales de Venus y la Tierra, se puede ver en el cielo de la mañana del este durante una hora más o menos antes de que el Sol salga y se atenúe, o (como la estrella de la tarde) en el cielo occidental de la tarde durante una hora más o menos después de que se ponga el Sol, cuando Venus mismo se pone. Venus es el objeto más brillante en el cielo después del Sol y la Luna, eclipsando los planetasJúpiter ySaturno, pero, mientras estos se elevan en el cielo, Venus nunca lo hace. Esto puede estar detrás de los mitos sobre las deidades asociadas con la estrella de la mañana que luchan con orgullo por el lugar más alto entre los dioses y que son derribados.[4]
En lamitología griega,Hesíodo llama a Fósforo hijo deAstreo yEos,[5] pero otros dicen deCéfalo y Eos[6] o bien solo deAtlas.[7]
El poeta latinoOvidio, hablando de Fósforo yHéspero (la estrella de la tarde, la aparición nocturna del planeta Venus) como idénticos, lo convierte en el padre deDedalión.[8] Ovidio también lo hace el padre deCeix,[9][10] mientras que el gramático latinoServio lo hace el padre de lasHespérides o deHésperis.[11] En unescolio se nos dice queEstilbe, hija de Heósforo, fue madre deAutólico en su unión conHermes.[12]
Mientras que en una etapa temprana, la estrella de la mañana (llamada Fósforo y otros nombres) y la estrella de la tarde (referidas por nombres como Héspero) se consideraban como dos objetos celestes, los griegos aceptaron que los dos eran lo mismo, pero parece que han seguido tratando las dos entidades mitológicas como distintas. Halbertal y Margalit interpretan esto como una indicación de que no identificaron la estrella con el dios o dioses de la mitología "encarnados" en la estrella.[13]
En lafilosofía del lenguaje, «Héspero es Fósforo» es una frase famosa en relación con lasemántica de losnombres propios.Gottlob Frege usó los términos ‘la estrella de la tarde’ (der Abendstern) y ‘la estrella de la mañana’ (der Morgenstern) para ilustrar su distinción entresentido y referencia, y los filósofos posteriores cambiaron el ejemplo a «Héspero es Fósforo» para que se utilizaran los nombres propios.Saul Kripke usó la oración para postular que el conocimiento de algo necesario, en este caso la identidad de Héspero y Fósforo, podría ser reconocible en lugar de ser conocidoa priori.
La palabra latina correspondiente al griego «Fósforo» es «Lucifer». Se usa en su sentido astronómico tanto en prosa[14] como en poesía.[15] Los poetas a vecespersonifican la estrella, colocándola en un contexto mitológico.[16]
La palabralatinalucifer, correspondiente al griego φωσφόρος, se usó como un nombre para la estrella de la mañana y, por lo tanto, apareció en la traducción de laVulgata de la palabrahebrea הֵילֵל (helel), que significa Venus como "el que es brillante o luminoso", en Isaías 14 (Isaías 14:12), donde la versión griega de laSeptuaginta usa, no φωσφόρος, sino ἑωσἑωόρος. Como una traducción de la misma palabra hebrea, laversión del rey Santiago dio "Lucifer", un nombre que a menudo se malinterpreta como una referencia aSatanás. Las traducciones modernas del mismo pasaje traducen la palabra hebrea como "lucero del alba", "lucero del día", o "lucero". En Apocalipsis 22 (Apocalipsis 22:16), a Jesús se le conoce como la estrella de la mañana, pero no como lucifer en latín, ni como φωσφόρος en el texto griego original, que en cambio tiene ὁ ἀστὴρ ὁ λαμπρὸς ὁ πρωϊνός (ho astēr ho lampros ho prōinos), literalmente: la estrella, la brillante, el amanecer.[17][18][19] En el texto latino Vulgata de 2.ª de Pedro 1 (2.ª de Pedro 1:19), la palabra "lucifer" se usa para la estrella de la mañana en la frase "hasta que amanezca y la estrella de la mañana se levante en sus corazones", siendo la palabra griega correspondiente φωσφόρος.