Ginkgo es ungénero degimnospermas. Este clado, de amplia distribución temporal pues se conocenfósiles desde elTriásico hasta elMioceno, tuvo su máxima diversidad durante elMesozoico. De las más de 30 especies conocidas únicamente una de ellas,Ginkgo biloba, sobrevive en la actualidad.
El ordenGinkgoales apareció probablemente durante el periodoPérmico aunque el géneroGinkgo se conoce por primera vez en el registro fósil a principios delTriásico. El grupo sufrió una fuerte especiación durante elMesozoico con máximo deespecies conocidas en elJurásico. A finales delCretácico el género ve reducido su número de especies y su distribución geográfica apareciendo representado en elCenozoico por media decena de especies. Durante elPaleoceno únicamente parecen sobrevivir dos especiesGinkgo adiantoides yGinkgo jiayinensis, que tuvieron una distribución muy limitada. El género desaparece del registro fósil durante elMioceno considerándose extinto hasta la localización de la única especie viva,Ginkgo biloba en el siglo XVII.[1][2]
Las especiesfósiles se caracterizan por la anatomía y morfología de sushojas. Estas hojas pueden alcanzar hasta 20 cm de longitud y poseen un largopeciolo y una lámina con forma de abanico, a veces profundamente lobulada. El peciolo posee doshaces vasculares que dicotomizan en la base de la hoja para recorrer paralelas toda la lámina hasta el borde delápice. En algunas especies aparecen también dos venas marginales resultado de la fusión de variasvenas de la lámina. Se conoce la presencia tanto de especies anfistomáticas, con estomas enhaz yenvés, como hipostomática, con estomas únicamente en el envés. Losestomas se distribuyen aleatoriamente y poseen dos células de guardia y entre 4 y 6 células accesorias. Se supone que todas las especies del género sondioicas, con ejemplares masculinos y femeninos aunque los fósiles de la mayor parte de ellas no se conocen con tanto detalle.[3]