Su obra más importante es laScienza nuova (Ciencia Nueva), la cual tiene como objetivo realizar una organización sistemática de lashumanidades como una única ciencia que registre y explique los ciclos históricos por los cuáles las sociedades surgen y decaen.[1] Fue publicada por vez primera en 1725 y luego de ampliaciones y reestructuraciones, en 1730 y 1744, año de su muerte.
Había aspirado a una cátedra de jurisprudencia, más prestigiosa, pero se debió limitar a la docencia de retórica, que suponía estipendios más reducidos y que Vico complementó durante años ofreciendo lecciones particulares.
Contribuyó de manera notable a su formación el rol de preceptor en casa del marqués de Rocca, en el castillo de Vatolla in Cilento, papel que cumplió desde 1689 a 1695 y que le dio acceso a la imponente biblioteca de su huésped en la que se encontraban obras deAgustín de Hipona,Ficino,Pico della Mirandola, inclusive deGiovanni Botero yJean Bodin, teóricos del derecho natural, yTácito.
De su actividad como docente provienen lasSeis Oraciones inaugurales, escritas para la apertura de los años académicos que corrieron desde 1699 a 1707.
En suAutobiografía, publicada en 1725, Vico cita como fuente inspiradora de suScienza nuova la metafísica emanada de las ideas platónicas, el realismo del historiador Tácito, el método inductivo de Francis Bacon, el juristaHugo Grocio en lo atinente a las relaciones entrefilosofía yfilología.
Su propósito manifiesto es poner en relación el mundo ideal con el real, poniendo en línea la filosofía —que se ocupa de la verdad— con la filología —que se ocupa de la certeza como método histórico y documental—, en lo que concierne a la investigación de la génesis ideal del mundo civil.
Se propuso formular los principios del método histórico, basándolos en tres premisas:
Determinados periodos históricos tienen características semejantes entre sí, aunque varíen los detalles.
Establece un orden en los ciclos históricos: Fuerza bruta, fuerza heroica, justicia, originalidad deslumbrante, reflexión destructiva, opulencia, abandono y despilfarro.
La historia no se repite, no son ciclos cerrados, más bien una espiral creciente que crea nuevos elementos.
Sus tesis sobre la distinta evolución de los periodos históricos influyó más adelante en las obras deMontesquieu,Auguste Comte yKarl Marx.
Principi d'una scienza nuova intorno alla natura delle nazioni.
Fue autor de:
Principios de la filosofía de la historia
Principi d'una scienza nuova intorno alla natura delle nazioni (1725) (conocida en español comoPrincipios de ciencia nueva o «Principios de ciencia nueva. En torno a la naturaleza común de las naciones, en esta tercera edición corregida, aclarada y notablemente por el mismo autor» (nota: la tercera edición se considera la versión final).
De nostri temporis studiorum ratione, Nápoles 1708
De antiquissima Italorum sapientia ex linguae Latinae originibus eruenda libri tres, Nápoles 1710
Institutiones oratoriae, 1711
Prima risposta, 1711 (respuesta a las objeciones de laLiber metaphysicus)
Seconda risposta, 1712
De rebus gestis Antonii Caraphaei, 1716 (Antonio Carafa)
De universi iuris uno principio et fine uno, Nápoles 1720
De constantia iurisprudentis, 1721
Principj di una scienza nuova d'intorno alla commune natura delle nazioni, Nápoles 1725
Vita di Giambattista Vico scritta da sé medesimo, in: Angelo Calogerà:Raccolta di opuscoli scientifici e filologici I, Venedig 1728, pp. 145-256
Cinque libri de' principj di una scienza nuova d'intorno alla commune natura delle nazioni, Nápoles 1730 (2.ª versión)
Principj di scienza nuova d'intorno alla commune natura delle nazioni, Nápoles 1744 (3.ª versión, extendida)
El punto de partida de la filosofía de Vico es la cuestión de la verdad, que paraDescartes era ofrecida al hombre dentro del ámbito de aquellas ideas claras y distintas que le resultaban «evidentes».
Vico se ha de oponer con firmeza a esta concepciónracionalista que, a su manera de ver, se desentiende de la creatividad, que constituye la facultad más propiamente humana. Así, según su célebre afirmación, «Verum et factum reciprocantur seu convertuntur»: esto es, lo verdadero y el hecho se convierten el uno en el otro y coinciden.
Es este el principio de la filosofía de Vico, el que establece el nexo entre la verdad y la producción, según el cual la única verdad que puede ser conocida radica en los resultados de la acción creadora, de la producción.
Por esto, además, solamenteDios conoce la totalidad delmundo, en cuanto lo crea continuamente; al hombre solo le está reservado el puesto más humilde dedemiurgo de la historia y artífice de su propio destino, siendo lahistoria y suvida los únicos objetos posibles de suconocimiento en tanto son productos suyos. Del mismo modo, el otro campo en que puede alcanzar la verdad, es el de lamatemática, de la cual, en cierto sentido, también es productor.
Toda su doctrina, todos sus puntos de vista en torno delconocimiento y de lahistoria son elaborados en oposición alcartesianismo —como quedó dicho— y a la concepción de su tiempo que hacía de lafísica la ciencia paradigmática. Su enfoque, según el cual el ser humano puede conocer, en propiedad, lo que es producto de su hacer, lo lleva a sostener que laNaturaleza, obra divina, puede ser pensada, pero no «entendida». SoloDios, que lo ha hecho todo, puede tener unacomprensión total de todo.[cita requerida]
Las cosas que el hombre hace son lamatemática y la historia, y ambas son el orbe en el que el conocimiento humano puede moverse, en propiedad. La historia —posición muy lejana a su época histórica— es el verdadero ámbito humano.[cita requerida]
Hay una historia ideal dispuesta por laprovidencia, en torno de la cual se mueven las historias particulares. El cauce es entonces divino, y sigue la repetición de tres edades sucesivas: laedad divina, que es teocrática y sacerdotal; laedad heroica, ganada por la arbitrariedad y la violencia, y laedad humana, que es razonable y moderada.[cita requerida]
Cada una de estas edades, también consideradas como de la infancia, la juventud y la madurez, poseen una unidad de estilo y una coherente correspondencia en todas las formas de sus manifestaciones, desde las estructuras degobierno hasta los modos de expresión.[cita requerida]
El hecho de que una historia particular recorra las tres etapas, terminando en la edad humana, no significa que se cierre; como lo que hoy se denomina «fin de la historia», o como elapocalipsis deSan Juan. La vida humana quiere perdurar y persigue un continuo renacimiento de los pueblos.[cita requerida]
Esta actitud doctrinal del filósofo es muy sorprendente en un período en que el pensamiento cartesiano no era un pensamiento más entre otros. El pensar de Vico es un pensamiento que solo fue reconocido mucho después. El enfoque de la ciencia física no puede arribar al fondo de lo real. Y en este reconocimiento de la importancia de lo histórico, Vico se anticipa al espíritu delromanticismo.
Pero si bien hay temáticas algo afines entre su doctrina y las deHegel,Marx yComte, Vico se diferencia de ellos en que no hay un cierre o clausura final de la historia. En Hegel la historia termina en el desarrollo absoluto de la Idea, en su culminación en el Estado prusiano, o, dicho gruesamente, en él mismo. En Marx, en la instalación delcomunismo, luego de ladictadura del proletariado que instaura elsocialismo. En Comte, con la maduración de la humanidad, hasta la llegada al estadio positivo.
La concepción de Vico presenta mayores semejanzas con las posiciones deFichte ySchelling, y aún más con la visión circular que es propia de las filosofías orientales, según las cuales en la historia no se verifica un auténtico progreso, sino, por el contrario, un retorno de los ciclos siempre iguales.