Elexilio es el hecho de encontrarse lejos del lugar natural, ya seaciudad onación, debido a laexpatriación, voluntaria o forzada, de un individuo mientras que alguna circunstancia, generalmente por motivos políticos,[1] le impide regresar por amenazas decárcel omuerte. Puede ser una forma decastigo ysoledad.
Grabado de laexpulsión de los jesuitas delReino de Portugal (1759), que muestra a los religiosos escoltados por soldados aguardando una embarcación para partir al exilio.
Es común distinguir entre exilio externo, ladeportación fuera del lugar de residencia, y el exilio interno, ya sea por un forzado reasentamiento en el lugar de residencia o por verse coartada la posibilidad de actuar en el mismo a través de la prohibición de desarrollar sus actividades (generalmente literarias o artísticas) o de manifestar públicamente la disensión respecto al régimen. Aunque más comúnmente utilizado para describir una situación individual, el término se utiliza también para grupos (especialmente losgrupos étnicos o nacionales), o para ungobierno entero.
La primera noche en el exilio. Esta pintura proviene de una famosa serie que ilustra una de las grandes epopeyas del hinduismo, elRamayana. Cuenta la historia del príncipe Rama, exiliado del reino de su padre.
Así, existen expresiones tales como ladiáspora de refugiados y el exilio de grupo, tanto voluntario como forzoso. En España, se considera el exilio por antonomasia alexilio republicano tras laGuerra Civil de 1936-1939. El gobierno en el exilio describe un gobierno de un país que se ha visto obligado a trasladarse y defender su legitimidad desde fuera de ese país, como el delTíbet o elrepublicano español de posguerra; y también puede darse el caso de naciones en exilio, comoArmenia de 1078 a 1375, que tras la invasión de su territorio portribusselyúcidas se exilió enCilicia formando un nuevoreino.
El exilio también puede ser una salida autoimpuesta de lapatria. El autoexilio se representa a menudo como una forma de protesta por la persona que lo reclama, para evitar la persecución o asuntos legales (como los impuestos o las denuncias penales), un acto de vergüenza o arrepentimiento, o el aislamiento para poder dedicar tiempo a una actividad particular.
Algunos autores utilizan el término exiliado con el sentido derefugiado.[2]