Estreñimiento visto a través derayos X. Los círculos representan áreas demateria fecal (las heces están rodeadas de blanco debido al gas de los intestinos).
Elestreñimiento (del latínstringĕre, apretar, comprimir) es una condición que consiste en la falta de movimiento regular de los intestinos, lo que produce unadefecación infrecuente o con esfuerzo, generalmente de heces escasas y duras. La frecuencia defecatoria normal varía entre personas, desde un par de veces al día hasta tres veces a la semana. Puede considerarse un trastorno según altere o no lacalidad de vida.
En América se usan como sinónimosestitiquez oestiptiquez (del latínstyptĭcus, y este a su vez del griegoστυπτικός, astringente); y en medicina también se le denominaconstipación de vientre ointestinal.[2]
El calificativo para quienes padecen este síntoma se denominaestreñido oestítico (en América).
Laescala de Bristol sirve para clasificar las heces según su apariencia y consistencia.
Una persona estreñida tiene menos evacuaciones de lo normal. La defecación es dura y seca, y a veces es doloroso expulsarla. La persona puede sentirse hinchada y estresada.
Aunque cada organismo tiene un número regular de evacuaciones, una persona saludable puede defecar sin problemas un mínimo de dos veces al día. Todo depende de losalimentos que consuma o cuántoejercicio haga, además de otros factores.[3]
El estreñimiento no es una enfermedad, sino un síntoma con muchas causas. A menudo se produce por ingerir alimentos con poca cantidad de fibra, falta de ejercicio físico, ingesta de poco líquido (sobre todo agua) o demorar la defecación. También es frecuente durante elembarazo. Algunos medicamentos pueden causar estreñimiento, como lacodeína, ciertos antidepresivos que pueden suprimir laacetilcolina y los opiáceos que pueden retardar el movimiento de alimentos en el intestino. El estreñimiento como resultado de una escasa deambulación o la inmovilidad debe ser considerado especialmente en los ancianos.
Diversas enfermedades pueden provocar estreñimiento, tales como:[4]
El diagnóstico se basa principalmente en la descripción de los síntomas por parte del paciente. Las evacuaciones difíciles, muy firmes o compuestas por pequeñas bolitas duras (como las excretadas por losconejos) se consideran estreñimiento, aunque se produzcan todos los días. Otros síntomas relacionados con el estreñimiento pueden incluir hinchazón, distensión, dolorabdominal, dolores decabeza, sensación defatiga y agotamiento nervioso, o una sensación de vaciamiento incompleto.[7]
En la exploración física, se pueden detectar escíbalos o estercolitos (grumos de materia fecal endurecidos en el intestino, manualmente palpables) en la palpación delabdomen. Si la exploración rectal da una impresión de tono del esfínter anal y si la parte inferior delrecto contiene heces, se puede considerar el uso de supositorios o enemas. De lo contrario, se optaría por medicación oral. El tacto rectal también da información sobre la consistencia de las heces, presencia de hemorroides, mezcla desangre y si algún tipo de tumores, pólipos o anormalidades están presentes. El examen físico se puede hacer de forma manual por el médico, o mediante unacolonoscopia.
Las radiografías delabdomen, por lo general solo se realizan si se sospecha obstrucción intestinal que puede revelar materia fecal retenida en elcolon, y confirmar o descartar otras causas de síntomas similares.
El estreñimiento crónico (síntomas presentes por lo menos tres días por mes durante más de tres meses) asociado con molestias abdominales con frecuencia se diagnostica comosíndrome del intestino irritable (SII) cuando no hay una causa obvia.[8] Los síntomas del síndrome del intestino irritable son indistinguibles de los síntomas digestivos que pueden aparecer en laenfermedad celíaca o lasensibilidad al gluten no celíaca, por lo que una gran parte de las personas afectadas por estas enfermedades pasan muchos años diagnosticadas y tratadas por error como si tuvieran el síndrome del intestino irritable.[5][9] Especialmente, las personas con sensibilidad al gluten no celíaca permanecen habitualmente en una "tierra de nadie", sin reconocer ni diagnosticar por los especialistas, "huérfanas" de la atención médica y el tratamiento adecuados.[10]
La multiplicación de secuencias de onda de presión en elcolon es responsable de los movimientos discontinuos del contenido delintestino y vital para ladefecación normal. Las deficiencias en la frecuencia, amplitud y alcance de las secuencias de propagación colónicas (PS), están implicados en la disfunción severa defecatoria (SDD). Los mecanismos que pueden normalizar estos patrones motores aberrantes pueden ayudar a rectificar el problema. Recientemente, se ha utilizado la nueva terapia de estimulación del nervio sacro (SNS) para el tratamiento del estreñimiento severo.[11]
El tratamiento se debe centrar en la enfermedad causante, cuya identificación requiere una correcta evaluación previa del paciente.[12]
Cuando el estreñimiento crónico no tiene una causa conocida, ciertas medidas pueden proporcionar alivio.[13]
Las recomendaciones nutricionales para el alivio del estreñimiento se centran en el aumento del consumo de fibra dietética y la promoción de un tránsito intestinal regular mediante alimentos específicos que faciliten la evacuación. Se recomienda seguir unaDieta rica enfibra vegetal, consumiendofruta yverdura al menos cinco veces al día, dado que la dieta pobre en fibra constituye la principal causa de estreñimiento en la población sana. Asimismo, resulta fundamental mantener una ingesta abundante de líquidos, de al menos 1,5 litros diarios, así como incorporar alimentos fermentados que contengan bacterias beneficiosas, tales comotempeh,sauerkraut ymiso, entre otros. Losprobióticos contenidos ciertosyogures ayudan al tránsito intestinal y a un ritmo evacuatorio normal mejorando la salud intestinal general.[14]Es aconsejable realizar las comidas a la misma hora cada día, comiendo despacio y masticando adecuadamente los alimentos.
En relación con los hábitos defecatorios, es importante no reprimir el deseo de defecar cuando este se presente, y procurar hacerlo tranquilamente sin prisas, preferentemente en un horario y lugar determinados, aunque sin forzar la defecación cuando no exista un deseo natural de evacuar.[13]
En lo que respecta al estilo de vida, se recomienda la realización deejercicio físico de forma regular, lo cual favorece el tránsito intestinal. Por último, conviene evitar el uso delaxantes, reservándolos únicamente como último recurso, ya que el abuso de estos medicamentos resulta contraproducente y puede generar trastornos más graves a largo plazo.[13]
↑Rodrigo, Luis; Garrote, José A.; Vivas, Santiago (septiembre de 2008).«Enfermedad Celíaca».Med Clin (Barc) (Revisión) (Barcelona, España)131 (7): 264-70.PMID18775218. Archivado desdeel original el 29 de noviembre de 2014. Consultado el 7 de julio de 2017.