| Enfermedad inflamatoria intestinal | ||
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Micrografía que muestrainflamación delintestino grueso en un caso de enfermedad inflamatoria intestinal.Biopsia colonica.Tinción hematoxilina-eosina. | ||
| Especialidad | Gastroenterología | |
| Diagnóstico diferencial | Síndrome del intestino irritable,enfermedad celíaca,gastroenteritis | |
La denominaciónenfermedad inflamatoria intestinal, que se abrevia frecuentemente comoEII, se emplea para referirse a una serie de problemas que afectan predominantemente alintestino, y que se caracterizan porque producen unainflamación crónica de origen autoinmune, que no tiende a la curación. Agrupa varias enfermedades, pero sobre todo laenfermedad de Crohn y lacolitis ulcerosa.[1][2][3] Además, algunas personas en las que no está claro si padecen una u otra de estas dos, se las diagnostica decolitis indeterminada. Dentro de la enfermedad inflamatoria intestinal, otros autores incluyen otras enfermedades diferentes, pero son estas tres las que habitualmente se consideran realmente como parte de este grupo.
Tanto la enfermedad de Crohn como la colitis ulcerosa se reconocieron de manera relativamente reciente, respectivamente en el siglo XIX y primer tercio del XX. El concepto de enfermedad inflamatoria intestinal se emplea desde los años 1940, ya que ambas enfermedades se parecen en sus síntomas y se tratan de una manera parecida. El primero que describió la enfermedad como tal fue el gastroenterólogo de EE. UU.Burrill Bernard Crohn (1884-1983), en 1932.
Es desconocida, pero tanto en una como en otra, el pensamiento médico es que se trata de cuadros en los que un desencadenante desconocido (posiblemente un agente infeccioso o unantígeno de la alimentación) provoca una respuesta inflamatoria desordenada que termina atacando al propiointestino. Esto no ocurriría en todas las personas, sino en aquellas más predispuestas a ello. Intentar encontrar las causas que expliquen el origen de las diferentes variantes de la EII ha sido (y es) el objetivo del trabajo de muchos científicos durante muchos años. No hay una sola causa que explique el origen de estas enfermedades.
Se ha sugerido la existencia de un componente genético por la presencia de mayor riesgo en los familiares de primer grado de pacientes con enteropatía inflamatoria. Otros posibles factores patogénicos son los anticuerpos anticitoplasma de neutrófilos séricos en el 70 % de los pacientes con colitis ulcerosa. Los brotes agudos pueden ser desencadenados por infecciones, antiinflamatorios no esteroideos y estrés. En conclusión, no hay una sola causa que produzca cualquiera de las variantes de EII. Estas enfermedades aparecen en individuos genéticamente predispuestos en los que la conjunción de factores ambientales exteriores y las bacterias intestinales producen una respuesta inflamatoria intestinal anómala que se perpetúa en el tiempo, produciendo la enfermedad.
Cada uno de los tipos de enfermedad inflamatoria intestinal tiene unos síntomas específicos, que se pueden consultar en las entradas correspondientes, pero para ambas son comunes la diarrea, pérdida de peso, debilidad y la afectación del estado general.
En la enfermedad de Crohn, las manifestaciones más frecuentes son las intestinales, y dependen de la localización y de las complicaciones: dolor, diarreas con o sin moco y sangre, a veces estreñimiento, fisuras y úlceras, cansancio, falta de apetito, fiebre, pérdida de peso y vientre hinchado.
En la colitis ulcerosa, los síntomas más frecuentes son: diarreas, con moco y sangre, fiebre, dolor de vientre, pérdida de peso, debilidad. A veces hay estreñimiento. También dolores articulares, piedras en el riñón o vesícula, manchas en la piel e inflamación en los ojos.
| [4] | Enfermedad de Crohn | Colitis ulcerosa |
|---|---|---|
| Rectorragia | +/- | +++ |
| Masa abdominal | +++ | - |
| Dolor Abdominal | +++ | + |
| Pérdida de peso | ++ | + |
| Fiebre | + | + |
| Fístulas | Frecuente | Infrecuente |
| Abscesos | Frecuente | Raros |
| Afectación perianal | Frecuente | Inusual |
| Estenosis | Frecuente | Infrecuente |
En general, se puede decir que en sudiagnóstico, lo más importante son los síntomas que el paciente refiere. En función de ellos, el médico solicitará una serie de pruebas que suelen incluir análisis de heces y de sangre, algún tipo deradiografía o prueba de imagen (tomografía,resonancia magnética) yendoscopia.
Las principales enfermedades con las que se realiza el diagnóstico diferencial de la enfermedad de Crohn incluyen la colitis ulcerosa, laenfermedad celíaca, latuberculosis intestinal, laenfermedad de Behçet, la enteropatía causada por la toma deantiinflamatorios no esteroideos y elsíndrome del intestino irritable.[5]
El diagnóstico diferencial de la colitis ulcerosa incluye, principalmente, la enfermedad de Crohn, lacolitisinfecciosa, la tuberculosis intestinal, elcáncer de colon, el síndrome del intestino irritable, la enteropatía causada por la toma de antiinflamatorios no esteroideos y laesquistosomiasis.[5]
El síndrome del intestino irritable se excluye cuando hay cambios inflamatorios.[5] La enfermedad celíaca no puede excluirse con una analítica de sangre ni por la ausencia de atrofia de las vellosidades del intestino delgado. La mayoría de los celíacos antes del diagnóstico presentananticuerpos de la enfermedad celíaca negativos ylesiones intestinales leves o moderadas, sin atrofia vellositaria.[6][7][8][9]
Una y otra tienen un tratamiento farmacológico, pero en ambas es importante el apoyo personal, social y familiar al paciente, así como unaalimentación adecuada. No existen, desgraciadamente, dietas ni remedios milagrosos, y no hay nadie que hoy por hoy pueda hablar seriamente de que estas enfermedades sean curables. Aquellas personas que están tomando altas dosis de medicamentos que deprimen elsistema inmunitario, como loscorticoides einmunomoduladores, deben ser conscientes de algunos problemas potenciales. Aquellas personas que están siendo tratadas con inmunomoduladores deberían evitar aquellas vacunas fabricadas a partir devirus vivos y muertos.[cita requerida] Cuando se administra una vacuna, esta estimula la producción de anticuerpos por parte del sistema inmunitario.
Las modificaciones en la dieta pueden tener un efecto beneficioso sobre los síntomas de la enfermedad, si bien hasta la fecha no se han realizado suficientes estudios y no se ha demostrado que consigan eliminar la inflamación intestinal. Las dos dietas que han demostrado mayor eficacia son ladieta sin gluten y la dieta baja enFODMAP, en combinación con el tratamiento farmacológico. En personas con malabsorción grave y marcada pérdida de peso, la suplementación mediantenutrición enteral puede ser beneficiosa.[10]