Elcapitel (del provenzalcapitel,[1] y esta del latíncapitellum, diminutivo decaput,capitis ‘cabeza’[2]) es unelemento arquitectónico que se dispone en el extremo superior de lacolumna, pilar o pilastra para transmitir a estas piezas estructurales verticales las cargas que recibe delentablamento horizontal o delarco que se apoya en él. Además de esta misiónestructural cumple otra de índole compositiva, pues actúa como pieza de transición entre dos partes constructivas tan diferentes como aquellas entre las que se interpone. Hay una enorme variedad de capiteles dependiendo de la época yestilos arquitectónicos dominantes.
Capitel románico del Monasterio deSanta María de Piasca, enCantabria (España). Aún se puede apreciar su policromismo original.Capitel románico de motivos vegetales de San Martín de Aguilera, enSoria (España).
Capitel gótico medieval, con motivos vegetales, de un antiguo inmueble del municipio deGerona, en piedra con fósiles denummulites.
Los primeros capiteles conocidos proceden delAntiguo Egipto. Elcapitel egipcio tenía como preferencia formaspapiriformes, palmiformes o lotiformes, pero también relativo a cualquier otro tema vegetal. En elTemplo funerario de Hatshepsut encontramos el indebidamente conocido comoprotodórico, que a diferencia de los anteriores no responde a temas vegetales.[3] EnPersia se usaron capiteles formados por dos figuras contrapuestas (denominadasbicéfalas[3]) que dejaban entre ellas un rebajo en el que apoyaba elarquitrabe. Pero el desarrollo y masivo empleo del capitel se debe a laarquitectura griega yromana que hicieron de él un elemento clave de susórdenes arquitectónicos clásicos. Su diseño se corresponde con los respectivos órdenes. Así: eldórico, carente deastrágalo, solo tieneequino yábaco, ambos lisos y muy sencillos; eljónico se caracteriza por las volutas que configuran sus cuatro esquinas; elcorintio, más esbelto que el anterior, tiene todo el tambor decorado por hojas deacanto; eltoscano es similar al dórico, incluyendo un collarino; elcompuesto es una combinación dejónico ycorintio, adoptando las volutas de uno y las hojas de acanto del otro.
La arquitectura medieval, tanto larománica ygótica, en occidente, como labizantina e islámica, en oriente, siguió haciendo uso generalizado del capitel. Elcapitel bizantino toma por modelo el corintio, logrando una mayor estilización; de forma troncopiramidal invertida, en ocasiones duplica el tambor montando uno sobre otro. El capitel islámico también deriva del corintio con ligeras modificaciones. El capitel románico es muy variado en formas y temas decorativos. Además de las funciones propias de todo capitel, el románico fue asimismo un instrumento didáctico de primer orden, pues se le confió la tarea de transmitir a los fieles las enseñanzas evangélicas, las delAntiguo Testamento o las de las vidas de los santos, por medio de representaciones figurativas de escenas apropiadas, denominándosecapitel historiado.[3] Durante el periodo gótico el capitel fue perdiendo categoría, siendo sustituido por simples molduras, hasta tender a desaparecer en su última fase, a principios del siglo XVI.
Con elRenacimiento y elNeoclasicismo se volvió a la utilización de los capiteles clásicos según los cánones de los órdenes arquitectónicos griegos y romanos.
En la época occidental posterior, la delarte ecléctico, se recuperan los modelos de capiteles medievales.