
Lacapitalidad de las entidades territoriales es la cualidad del núcleo de población en el que tiene su sede el órgano u órganos que asumen la representación de la colectividad territorial y que, por tanto, ejercen el poder. Así existen varios tipos decapitales, correspondientes a los distintos tipos de entidades territoriales.
En España, la capital delEstado es la Villa deMadrid, a su vez sede delGobierno del país y deljefe de Estado. Después están las capitales de lascomunidades autónomas, entidades que han asumido competencias de diferentes aspectos (educativas, sanitarias, fiscales, etc.). También hay capitales deprovincia, decomarcas y demunicipio, entre otras.
La península ibérica alberga actualmente cuatro estados soberanos, laRepública portuguesa elReino de España, Andorra y Francia que ocupa una porción del norte; y un territorio dependiente:Gibraltar. Los 27Estados miembros que pertenecen a laUnión Europea, comparten en común la capitalde facto enBruselas. Históricamente han existido en la península diferentes formas de gobierno, territorios soberanos y capitales.

La presencia cartaginesa en la península llega al siglo VII a. C. con varias factorías comerciales, pero es en el siglo III a. C. cuando se convierte en un dominio territorial de corta e intensa duración en su disputa con Roma y ocupaba aproximadamente la mitad sur de lo que hoy es España. Su capital era Qart Haddast, o Cartagena.
En la segunda guerra púnica (218-201 a. C.) Italia y las colonias romanas eran atacadas y vencidas sistemáticamente por las tropas de Aníbal, hasta que Escipión decide atacar la fuente de suministros que suponía para Carthago la península. Escipión planea su ataque a Cartagena y señala: "capta Carthagine, capta Hispania" (capturada Cartago Nova, conseguiremos España). La victoria de Roma supuso la ocupación de Hispania y su división en provincias. La República e Imperio romano, con capital en Roma, dominaron Hispania hasta la caída de su metrópoli, pero cada una de las 6 provincias romanas de Hispania (incluyendo Marruecos) pervivieron y fueron normalmente gobernadas por un Dux en cada capital. Al llegar las invasiones, uno de los pueblos bárbaros, los suevos, ocuparon y crearon un reino en la Gallaecia y su capital.

Laprovincia de Spania fue una provincia del Imperio Bizantino o Imperio Romano de Oriente, entre mediados del siglo VI y principios delVII. Se formó como parte de las campañas militares de Justiniano I el Grande en sus esfuerzos por restaurar el Imperio romano de Occidente. Su territorio incluía una zona de la península ibérica arrebatada al reino visigodo, que se extendía aproximadamente desde Cádiz a Valencia, y su capital fue Cartago Spartaria, la actual Cartagena.
Elreino suevo con capital en Braga fue fundado por el pueblo germánico de los suevos en la primera mitad del siglo V en la provincia de laGallaecia del Imperio romano de Occidente tras haber penetrado en la península ibérica junto con vándalos y alanos en el 409. En el 585 el reino suevo dejó de existir al ser conquistado por el rey visigodoLeovigildo y su territorio fue incorporado al reino visigodo de Toledo.
Elreino visigodo de Toledo fue fundado tras la derrota de los visigodos en labatalla de Vouillé (507) a manos de los francos, lo que los obligó a replegarse a Hispania —de la Galia solo conservaron el extremo occidental de la Narbonense, conocido comoSeptimania, poniendo fin así alreino visigodo de Tolosa. La nueva capital la situaron en Toledo y aunque no se tiene constancia del momento exacto, se ubica durante el reinado deAtanagildo (555-567).1234 La conversión del reyRecaredo en el 589 al catolicismo, abandonando la fe cristiana arriana, divide su historia en dos grandes períodos, con el reinado de Recaredo (586-601) como nexo: el reino visigodo arriano (507-589) y el reino visigodo católico (589-711). La invasión musulmana de la península ibérica en 711 puso fin al reino visigodo de Toledo.
Durante el reinado deMauregato,rey de Asturias entre los años 783 y 789, como hijo natural del monarcaAlfonso I el Católico y una "sierva" del noroeste gallego, se escribe un himno litúrgico llamadaO Dei Verbum Patris ore proditum, dondeSantiago Apóstol aparece como patrón de Hispania y su capital parece que fueSantianes de Pravia en Asturias. A Santianes llevarán la capital del Reino de Asturias los reyesSilo yAdosinda.

Elemirato de Córdoba (en árabe, إمارة قرطبة, Imārat Qurṭuba) fue un emirato independiente con capital en Córdoba que existió en la península ibérica entre 756 y 929 y estuvo regido por los omeyas. El Califato Omeya de Córdoba o Califato de Occidente fue un estado musulmán andalusí con capital en Córdoba, proclamado por Abderramán III en 929. El Califato puso fin al emirato independiente instaurado por Abderramán I en 756 y perduró oficialmente hasta el año 1031, en que fue abolido, dando lugar a la fragmentación del estado omeya en multitud de reinos conocidos como taifas. Por otro lado, la del Califato de Córdoba fue la época de máximo esplendor político, cultural y comercial de Al-Ándalus, aunque también fue intenso en unos de los reinos de taifas.

Elreino nazarí de Granada, también conocido como Emirato de Granada o Sultanato de Granada, fue un Estado musulmán situado en el sur de la península ibérica, con capital en la ciudad de Granada, que existió durante la Edad Media.
Si bien en los primordios delReino de León el reino de Asturias parece haber utilizado Oviedo como posible capital o palacio real, no se conservan edificios, ni archivos, ni lugar para la ceremonia de coronación de una Corte o Palacio real asturiano. Sí unPanteón de reyes de la Catedral de Oviedo.

En el caso de Galicia y León, ambos reinos pueden ser entendidos como una sola Corona a partir deAlfonso VI de León, Galicia y CastillaImperator totius Hispaniae. Tanto laCatedral de Santiago de Compostela como laCatedral de León fueron utilizadas en varias ocasiones como lugar de coronación de reyes existiendo en ambas ciudades panteón real de las diversas dinastías de los reyes de Galicia y León. En 1188 se celebran las primerasCortes de León de 1188. El Reino de León y Galicia acabó integrado bajo el nombre de Corona de Castilla a partir de 1230 con base en un único reyFernando III de Castilla, de León y Galicia. El pacto de laConcordia de Benavente aseguró la no injerencia portuguesa en la conformación de la nueva corona.


Desde siempre ha sido en un principioZaragoza, aunque no puede decirse que haya una capital de laCorona de Aragón.Barcelona es la "ciudad condal", es decir, la sede delconde de Barcelona, título que llevaba consigo el de la mayoría de los condados catalanes (no de todos, ya que algunos de ellos, comoUrgel oAmpurias mantuvieron su independencia hasta el siglo XIV, en que se integraron en la Corona de Aragón). Desde la unión matrimonial deRamón Berenguer IV yPetronila, es también la ciudad donde habitualmente se encontraba el rey de Aragón y donde se centralizó elArchivo de la Corona de Aragón, pero las instituciones no se fusionaron. La coronación como rey de Aragón en laSeo de Zaragoza (paraPedro IV, «cabeza del reino de Aragón, el cual reino es nuestra principal designación y título»[1]) quizá fuera el acto más aparatoso, pero la jura de losfueros de cada reino era lo que hacía comenzar efectivamente el reinado en cada uno. El concepto de capital en la Edad Media, sincorte permanente, sino itinerante, es poco funcional. El sistema feudal no lo necesita, es algo extraño a él. HayCortes (es decir,parlamentos) enAragón yCortes Catalanas (en ambos casos conGeneralidad, organismo nacido con funciones tributarias y fiscales y que con el tiempo fue asumiendo funciones políticas), pero en principio podían reunirse en cualquier lugar del territorio bajo su jurisdicción. La conquista deMallorca yValencia y la incorporación de los reinos italianos (Nápoles ySicilia) complica la estructura institucional, pues funcionan con total autonomía, compartiendo únicamente el rey, y a veces ni el rey, pues era corriente repartirlos entre varios hermanos, aunque luego se iban reunificando, a veces por derechos de herencia y parentesco, y en ocasiones por la preponderancia del titular de un reino sobre otros. En elCompromiso de Caspe (1410) se reunieron en esta ciudad aragonesa representantes de tres de las Cortes territoriales de la Corona de Aragón para elegir aFernando de Antequera de laCasa de Trastámara como rey. Con la unificación de losReyes Católicos y sobre todo con losHabsburgo los reyes suelen estar lejos (Felipe II ya fija una capital permanente enMadrid en 1561) y nombranvirreyes y constituyen en la corte unConsejo de Aragón.
Elreino de Valencia fue un reino creado dentro de la Corona de Aragón por Jaime I el Conquistador, con capital en Valencia

El reino de Navarra acabó entrando a formar parte de manera definitiva de la corona castellano-aragonesa tras laConquista de Navarra en 1512. La capital del reino de Navarra eraPamplona; sin embargo, lasCortes de Navarra fueron convocadas en diversos lugares: no solo Pamplona, sinoOlite,Tafalla, principalmente, así comoEstella,Sangüesa yTudela fueron los lugares de reunión más habituales.
Bajo la monarquía filipina, desde 1580 hasta la restauración de independencia en 1640, Portugal mantuvo su capital en Lisboa con numerosas entidades administrativas propias (Desembargo do Paço, Mesa da Consciência e Ordens, Casa de Supplicação y la Casa do Civel, etc). La monarquía filipina creó elConsejo de Portugal que durante sus 80 años de existencia convocó cortes en dos ocasiones en Lisboa con motivo de la visita real.
Burgos eracaput castellae (cabeza de Castilla, como lo había sidoAmaya, según elPoema de Fernán González), pero esa dignidad sólo le servía para hablar primero en las Cortes, disputándose la prelación conToledo. Los debates eran vivísimos, y los terminó el rey con la famosa frase:Por Toledo he hablado yo, hable pues... (la ciudad que tocara -en este caso, Burgos-).
Valladolid puede considerarse capital judicial, por la existencia en ella de laReal Audiencia y Chancillería, institución única hasta la conquista deGranada, donde se fundóotra con competencias al sur del Tajo (aunque originariamente estaba enCiudad Real, mientras que la competencia sobre la corte allí donde estuviera pertenecía a laSala de Alcaldes). Pero no era capital legislativa, pues lasCortes se convocaban enAlcalá de Henares,Toro,Madrid o donde le conviniera al rey. Tampoco era la residencia única de los reyes, que mantenían lacorte itinerante, bien fuera visitando la red de palacios reales oalcázares (una ruta paralela a lascañadas de la Mesta que recorríaBurgos,Valladolid,Segovia,Madrid,Toledo,Córdoba, ySevilla) o bien visitandovasallos, a costa de los cuales se mantenían, por virtud de laregalía de aposento.

Con el reyCarlos I de España, que encerró a su madre (Juana la Loca) enTordesillas,Toledo se convirtió en "ciudad imperial", yGranada fue la capital con la Real Chancillería y la Capitanía General del Ejército, donde mandó levantar un palacio renacentista en medio del castillo de laAlhambra donde pasó los meses posteriores a su boda conIsabel de Portugal (que tuvo lugar en Sevilla en 1526).[3] No obstante, no estuvo mucho tiempo en ninguna de esas ciudades, y tras sus interminables viajes por toda Europa fue a morir aYuste, cuando ya no era rey.

Fue el reyFelipe II de España el que fijó la capital enMadrid en 1561, donde asentó toda laburocracia y creó un circuito anual por losreales sitios deEl Escorial yAranjuez. Elduque de Lermase llevó unos años la capital a Valladolid, para controlar al reyFelipe III de España más cerca de sus propiosfeudos (Lerma, enBurgos) y para chantajear a los comerciantes madrileños, que lo sobornaron para que les devolviera el negocio de tener la corte.

La razón de elegir Madrid pudo ser que había sidocomunera y que la requisa de unas tierras de un comunero destacado había proporcionado a los reyes laCasa de Campo, convertidas en un extenso cazadero al lado delAlcázar. Además, Madrid no teníaobispo (ni lo tuvo en todo elAntiguo Régimen), con lo que no fue capital religiosa: lo seríanSantiago de Compostela para el norte (donde cobraba elvoto de Santiago),Sevilla para el Sur (incluyendo las Indias) yToledo, la más rica, para el centro, sede de la que dependía Madrid, incluso en lo que toca a tribunal de laInquisición española. Tampoco había presencia degrandes (aristócratas) cerca, siendo los más cercanos losMendoza deGuadalajara. Nadie hacía sombra al rey,[4] y los que se acercaran dejaban claro que era porque venían a buscar su sombra, comocortesanos. Es lo que también terminó haciendo un siglo más tardeLuis XIV: irse aVersalles.
Madrid tenía dos inconvenientes: no tenía salida al mar y estaba alejada de los principales flujos económicos. Otras opciones hubieran podido ser Lisboa, Sevilla y Barcelona. Barcelona no parecía aconsejable por estar adscrita al Consejo de Aragón, y el rey, tras el aplastamiento de la revuelta de los comuneros, tenía mucho más poder en Castilla que en Aragón.[4]
Sevilla siempre fue una ciudad próspera, tenía salida al mar a través de su río y se encontraba entonces en plena empresa americana. Aunque Andalucía era un lugar próximo y adscrito al Consejo de Castilla, Sevilla tenía ya una "capitalidad económica" con laCasa de la Contratación de Indias, una nobleza local y un obispado.
Felipe II hacía buena parte de su vida en la región de Castilla y parecía dispuesto a poner su Corte en tierras castellanas. En lo que respecta a Lisboa, Portugal era un territorio de incorporación bastante reciente.
Madrid, por su parte, era una ciudad de cierta tradición histórica, con murallas y con un Alcázar. La ciudad ya había sido usada como sede de reuniones de la Corte desde la Baja Edad Media. Su padre, Carlos I, le había concedido el escudo a la urbe años antes. Madrid, de otro lado, era una ciudad céntrica, con bosques, caza y buen clima. Sobre todo lo que respecta a la caza, abundante en lugares como el delmonte del Pardo, favorecieron la instalación temporal allí de monarcas comoEnrique III. La ciudad también contaba con un abastecimiento de aguas a través delManzanares y pozos, lo que era complicado en Toledo, cuya orografía obligó a la realización deingenios mecánicos para abastecer de agua a la ciudad.[5] Además, tras la elección de Madrid como sede de la Corte, las obras en elMonasterio de El Escorial, sede del panteón familiar, comenzaron casi inmediatamente, con lo cual Felipe II tenía así más fácil la supervisión de las obras.[6]
Desde 1561Madrid ha sido la capital de España, con algunos matices y excepciones:


al tiempo que recordaba:Mandamos que este sacrosanto sacramento de la unción sea recibido de manos del metropolitano en la ciudad de Zaragoza
Zaragoza, antigua capital del reino de Aragón, se ha convertido en la capital política de la Corona [...]....y como quiera que los reyes de Aragón están obligados a recibir la unción en la ciudad de Zaragoza, que es la cabeza del Reino de Aragón, el cual reino es nuestra principal designación —esto es, apellido— y título, consideramos conveniente y razonable que, del mismo modo, en ella reciban los reyes de Aragón el honor de la coronación y las demás insignias reales, igual que vimos a los emperadores recibir la corona en la ciudad de Roma, cabeza de su imperio.