Elarte precolombino oarte prehispánico comprende el conjunto de obrasartísticas e intelectuales, tales comoescultura,arquitectura,arte rupestre,cerámica,textil,metalista ypintura realizadas por los oriundos delcontinente americano durante el período previo.
Si bien, a grandes rasgos, los vocablos «prehispánico» y «precolombino» se definen como todo aquello que estaba enAmérica antes de la llegada de losespañoles en 1492, en realidad, se refiere a un espacio de tiempo durante el cual se desarrollaron distintas culturas que dejaron huella permanente en el arte y que son en la actualidad objeto de estudio científico.
A la llegada de los españoles no todos los pueblos americanos se encontraban en el mismo estadio cultural, los había que poseían los atributos de la civilización y otros que se encontraban en una etapa evolutiva anterior. Por eso los antropólogos y arqueólogos han delimitado dos áreas. Así, la llamada América nuclear, es la ocupada por los pueblos civilizados y comprende,grosso modo,México, parte deAmérica Central y la cordillera de los Andes y sus aledaños desdeColombia hastaChile.[1]
La denominación de «periodo clásico», comenzó con el desarrollo de lacultura maya hacia el 292 y terminó con su aparente decadencia hacia el 900, ha sido acuñada por quienes consideran que dicho periodo marca el máximo vértice del esplendor del arte prehispánico. Dicha idea está en la actualidad en debate por quienes señalan que el arte precolombino anterior y posterior a dicho periodo no es inferior al realizado durante el periodo clásico.
Lasculturas precolombinas durante el periodo formativo se desarrollaron preferentemente aisladas unas de otras, pero durante el periodo clásico comenzaron una dinámica de interacción e influencia recíproca, incluso entre las dos principales áreas de civilizaciones:Mesoamérica y losAndes
El marco geográfico está condicionado a la fundación de los virreinatos españoles en el continente, ya que el término «precolombino» designa una señalización desde el punto de vista hispanoamericano. En consecuencia, las demás culturas americanas de territorios no hispanos son denominadas de otra manera.
Entre estos territorios de las culturas precolombinas, existen quince en particular que se destacan por la enorme cantidad de rastros y material ubicadas especialmente en dos áreas:Mesoamérica yLos Andes.
En Mesoamérica, que comprende el actual territorio deMéxico yCentroamérica, las civilizaciones son precedidas por los olmecas y la fundación de una de las primeras ciudades americanas: Teotihuacán. Las otras culturas serían lamaya, lamixteca, latolteca y por último laazteca.
En los Andes, que comprenden los territorios de todos los países cruzados por lacordillera desdeVenezuela yColombia en el norte hasta las áreas septentrionales deChile yArgentina en el sur, destacan loschibchas que serían el punto de encuentro entre Mesoamérica y los Andes, laSan Agustín, loscolima,sinú,chavín,nazca einca.
Los arqueólogos, antropólogos e historiadores llaman Mesoamérica a una vasta región cultural, histórica y geográfica, de cerca de un millón de km², limitada al noroeste de México por el río Sinaloa, en la costa del golfo por las cuencas del Lerma y Soto de la Marina y al sur por el río Ulúa en Honduras yPuntarenas en Costa Rica. México es su epicentro, fue donde tuvieron su asiento las culturas de las tres comarcas más importantes desde un punto de vista histórico y artístico:el valle de México en el centro, elvalle de Oaxaca al sudeste del anterior y la costa del Golfo hacia levante.
A pesar de las diversas clasificaciones cronológicas, la historia de la región se suele separar, comúnmente, en cinco grandes períodos.[2]
PERÍODO | CRONOLOGÍA | CULTURAS Y YACIMIENTOS |
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LÍTICO | 40 000 / 20 000 a. C. - 6000 a C. | Bandas paleolíticas de cazadores-recolectores. |
ARCAICO | 6000 a. C. - 2500 a. C. | Valle de Tehuacán (Puebla). Primeras aldeas. La Perra. |
FORMATIVO O PRECLÁSICO | 2500 a. C. - 150 d. C. | Olmecas. Cuiculco. Inicios de Teotihuacán y Monte Albán. |
CLÁSICO | 150 d. C. - siglo X | Teotihuacán, Monte Albán (zapotecas), el Tajín (totonacas) |
POSCLÁSICO | Siglo X-siglo XVI | Toltecas, mixtecas, huaxtecos, chichimecas, aztecas. |
Arte olmeca se refiere a las manifestaciones artísticas que se conservan de lacultura olmeca que se desarrolló durante elPreclásico Medio de Mesoamérica (floreció entre 1200 a. C. y 500 a. C.) y es considerada la primera de las grandes civilizaciones de esa región.[3] Aunque los olmecas ocuparon en especial la zona norte delistmo de Tehuantepec —los principales sitios arqueológicos están enSan Lorenzo,La Venta yTres Zapotes, así como enVillahermosa yTabasco— su influencia se extendió a muchas regiones mesoamericanas y muchos aspectos culturales comunes de esas culturas se iniciaron con ellos, como el culto a las montañas y a los lugares elevados (como la pirámide cónica de La Venta), el culto a laSerpiente Emplumada y aldios jaguar, eljuego de pelota o el simbolismo religioso deljade. Lacultura olmeca, que inventó laescritura —usandopictogramas eideogramas—, y elcalendario, fue identificada en un principio como un estilo artístico y ese sigue siendo su sello distintivo.[4] Fue una referencia y un legado para todas las culturas posteriores de América Central —toltecas,zapotecas y hasta losaztecas— siendo ejemplo laescritura maya, que tiene sus raíces en el primer sistema glífico desarrollado por los olmecas.
Su arte se manifiesta a través de un gran dominio técnico de la escultura y de la talla, para muchos no superado por ninguna otracivilización precolombina.[5][6] La mayor parte del arte olmeca es naturalista, pero también se utiliza una rica iconografía que refleja un significado religioso, con criaturas antropomórficas fantásticas, a menudo altamente estilizadas.[7] Se puede distinguir un arte monumental o colosal —hecho enarcilla,piedra (principalmentebasalto yandesita) ymadera— y un arte menor o mobiliario —a base dejade-jadeíta y otras piedras verdes (serpentina) y deobsidiana—, junto con algunaspinturas rupestres.Los monumentos de piedra se pueden agrupar en cuatro clases:[8]
Otro tipo de artefactos mucho más pequeños son las tallas de piedra dura en jade de una cara en forma demáscara. El jade era un material particularmente precioso y sería utilizado como una señal de rango por las clases dominantes.[16] Ya en 1500 a. C., los primeros escultores olmecas dominaban la forma humana,[17] como atestiguan las esculturas de madera descubiertas en los zonas pantanosas de El Manatí.[17] Los curadores y estudiosos se refieren a las máscaras faciales de «estilo olmeca» —cabezas humanas lo bastante grandes en comparación con el cuerpo del personaje, una combinación de ojos hundidos, fosas nasales chatas y boca amplia en arco ligeramente asimétrica, con el labio superior grueso (ellabio olmeca, que se ha relacionado con la forma de la boca del jaguar)[18] y un mentón pequeño, con a veces con una hendidura en la cabeza[19]— pero, hasta la fecha, no se ha recuperado ningún ejemplo en un contexto olmeca controlado arqueológicamente. Han sido recuperadas en sitios de otras culturas, incluido una depositada deliberadamente en el recinto ceremonial deTenochtitlan (Ciudad de México). La máscara presumiblemente tendría unos 2000 años cuando los aztecas la habrían enterrado, lo que sugiere que tales máscaras fueron valoradas y coleccionadas como lo fueron las antigüedades romanas en Europa.[20] Como las artes olmecas estaban fuertemente ligadas a su religión, que destacaba a los jaguares —creían que en el pasado lejano se habría formado una raza de «hombres-jaguar» entre la unión de un jaguar y una mujer[19]— el «estilo olmeca» también combina características faciales de humanos y jaguares.[19][4]
Destacan también una serie de figurillas de arcilla y piedra, conocidas comominiaturas olmecas, que se encuentran abundantemente en yacimientos arqueológicos a lo largo delperiodo formativo, y entre ellas, los llamadosrostros de bebé, pequeñas esculturas de cerámica de color blanco, con cara de niño, cabeza grande, ojos almendrados, labios gruesos, ataviadas con un casco, y el cuerpo en forma de pera. También pueden citarse las hachas Kunz (también conocidas como «hachas votivas»), figuras que representarían a los «hombres-jaguar» y que aparentemente fueron utilizadas para rituales. En la mayoría de los casos, la cabeza es la mitad del volumen total de la figura. Todas las hachas Kunz tienen la nariz plana y una boca abierta. El nombre «Kunz» proviene deGeorge Frederick Kunz, un mineralogista estadounidense, que describió una figura en 1890. Otros jades característicos son las llamadas «cucharas olmecas». Las muestras artísticas son muy complejas y aun hay muchos objetos que se están investigando.
En la zona del istmo de Tehuantepec también se desarrolló la cerámica, que en Barra, Locona y Ocós alcanza grandes alturas artísticas.
Las principales piezas olmecas han sido recuperadas de los yacimientos excavados y han sido trasladadas a museos, siendo las mejores colecciones las delMuseo de Antropología de Xalapa y delParque Museo La Venta, con destacados ejemplares también en elMuseo Nacional de Antropología de la capital mexicana.
La cultura deTeotihuacán practica un arte solemne de adoración a los dioses y la naturaleza, cuyo único fin es representar lo sublime y lo terrible de la lucha entre diversos dioses. No aspira a la belleza sino a cumplir una misión religiosa y una visión cósmica de la vida. Los teotihuacanos destacaron principalmente en su trabajo de la piedra, tanto en la parte arquitectónica como en la escultura, utilizada para reforzar las creencias míticas y religiosas de este pueblo.
La principal divinidad representada artísticamente en esta ciudad eraTláloc, dios de la lluvia que dominaba todas las manifestaciones de la naturaleza.
Teotihuacán es una ciudad-templo, sin murallas. La avenida principal, llamada por los aztecas «Calle de los muertos», conecta los múltiples templos, como el deQuetzalcóatl, dios-serpiente, con otros edificios, como lapirámide del Sol y lade la Luna.
Trabajan abundantes máscaras, definidas por rostros anchos y tendencia a la bidimensionalidad y al uso dejade y piedras en estas maravillosas expresiones artísticas.
Los mayas ocuparon el sureste del actualMéxico, principalmente lapenínsula de Yucatán, así como gran parte de las actualesGuatemala,Belice,Honduras yEl Salvador. Construyeron gran cantidad de ciudades cuyo esplendor se extendió por varios siglos, comoKaminaljuyú,Tikal,Calakmul,Palenque,Copán yChichen Itzá. El arte maya se centra en la élite maya y el culto a los reyes divinos, y trata una variedad más amplia de temas que cualquier otra tradición de arte en América.[21] Tiene muchos estilos regionales, y es único en la América antigua por contar con texto narrativo.[22]
Losmayas dejaron un amplio legado arquitectónico que incluye palacios, acrópolis, templos, pirámides y observatorios astronómicos. Laarquitectura maya también incorporó laescritura glífica y varias formas de arte, como la escultura en piedra. Lasestelas de piedra son comunes en los sitios de las ciudades, a menudo emparejadas con piedras circulares bajas, conocidas como «altares».[23] Laescultura de piedra también tomó otras formas, como los paneles enrelieve de piedra caliza de Palenque yPiedras Negras,[24] y las escaleras de piedra decoradas con esculturas en sitios comoYaxchilán,Dos Pilas, Copán, entre otros.[25] Las esculturas mayas más grandes eran las fachadas arquitectónicas elaboradas con estuco, que luego de ser modeladas se pintaban con colores vivos[26] y se colocaban en las fachadas de los templos.[27]
Apreciaron eljade verde y otras piedras verdes, asociándolas con el dios del solK'inich Ajau. Esculpieron artefactos que incluían desde cuentas yteselas finas, hasta cabezas talladas con un peso de 4,42 kg.[28] La nobleza maya practicaba lamodificación dental, y algunos señores llevaban incrustaciones de jade en sus dientes. Las máscaras funerarias de mosaico también pudieron ser elaboradas de jade.[29] También trabajaron la madera, elpedernal, elsílex y laobsidiana, destacando lospedernales excéntricos. Además, esculpieron huesos humanos y de animales, así como conchas del géneroSpondylus. Más tardíamente elaboraron pequeños objetos de oro, plata y cobre, mediante el martillado y elmétodo de la cera perdida.[30]
Los mayas tuvieron una larga tradición de pintura mural, con diseños polícromos pintados sobre paredes revestidos de yeso liso. Aunque la mayoría ya no existe, hay varios murales conservados —pintado en crema, rojo y negro— en las tumbas del periodo Clásico Temprano enEl Caracol,Río Azul y Tikal, así como la serie de grandes pinturas del Clásico Tardío enBonampak.[31]
La cerámica maya fue elaborada con la técnica del urdido a rollos. No era esmaltada, aunque a menudo tenía un acabado fino, producido por bruñido. Se pintaba con un baño de arcilla mezclado con minerales y arcillas coloridas. Elcorpus de cerámica policromada de estiloIk, incluyendo placas finamente pintadas y recipientes cilíndricos, se originó en el Clásico Tardío enMotul de San José. Incluye una serie de características, como glifos pintados en un color rosado o rojo pálido y escenas de bailarines con máscaras. Una de las características más distintivas es la representación realista de los temas, tales como aparecieron en la vida real. Los temas de los vasos incluyeron la vida cortesana de la región dePetén, en el siglo viii d. C., tales como reuniones diplomáticas, fiestas, derramamientos rituales de sangre, escenas de guerreros y el sacrificio de los prisioneros de guerra.[32]
Losmixtecas ocuparon el valle deOaxaca hacia el 1300 d. C., desplazando a loszapotecas deMonte Albán y otras ciudades importantes, formando señoríos independientes. Se han encontrado rastros de ocupación deLa Mixteca de por lo menos 6000 años de antigüedad. Con la invasión de Monte Albán y el establecimiento de la ciudad deMitla como su capital, lacultura mixteca alcanzó su periodo de máximo esplendor. Su decadencia comenzó con la expansión de los mexicas hacia 1458, hasta que la conquista española puso fin al imperio mixteco hacia 1521.
Los mixtecos desarrollaron un tipo deescritura pictográfica que combina elementos de Monte Albán y Teotihuacán, y su literatura se encuentra conservada en varios códices como elNuttal y elSelden. Uno de los principales dioses de los mixtecos fueHuehueteotl, que es frecuentemente representado en urnas de cerámica con influencia zapoteca. No obstante, su dios tutelar fueDzahui, que comparte atributos conTláloc. Los mixtecos también fueron consumados orfebres y alfareros, y exportaban artículos de lujo a otras zonas de Mesoamérica, como cerámica policroma, arte plumario y piezas de oro, que combinaron con la turquesa, como en el caso delEscudo de Yanhuitlán. Una de las piezas más conocidas es lamáscara de oro del diosXipe Tótec, patrono del gremio de losorfebres. Otro colgante se compone de cuatro placas unidas unas a otras por argollas y rematadas por cuatro cascabeles alargados; la placa superior muestra una cancha dejuego de pelota ritual con dos deidades que representan la eterna dualidad y un cráneo en el centro, la segunda es undisco solar, la tercera simboliza a laLuna y la cuarta a laTierra.
Las piezas deMonte Albán constituyen la máxima expresión artística, técnica y estética del mundo prehispánico para muchos arqueólogos. La habilidad y la perfección de los mixtecos, que crearon las aproximadamente quinientas joyas encontrados en la llamada Tumba n. º 7, se conjugaron con la sobriedad y la funcionalidad. Un ejemplo de ello son los pectorales, que podían ser usados de manera independiente o unidos para formar un gran collar, como el pectoral que representa a un personaje con unamáscara bucal con los dientes descarnados y unyelmo rematado en un penacho muy elaborado; en el pecho exhibe una escritura que se refiere a una corrección delcalendario y la cosmología del momento histórico en que fueron realizadas las piezas.
Elarte mexica destaca por la monumentalidad de sus obras escultóricas en piedra, que sobresalen por su dramatismo y original belleza.[33] LaPiedra del Sol, elMonolito de Tlaltecuhtli, elMonolito de Coyolxauhqui y la escultura de la diosaCoatlicue se consideran obras maestras de la escultura mexica.
La arquitectura mexica religiosa se desarrolló siguiendo las pautas de la tradición mesoamericana, aportando como innovación la construcción de templos gemelos con doble escalinata, como representación de la naturaleza dual de los dioses mexicas. Destaca elTemplo Mayor, ubicado enMéxico-Tenochtitlan, que ocupaba un área de 100 x 80 m y alcanzaba una altura de 40 m. Estaba dedicado aHuitzilopochtli yTláloc, dioses tutelares de los tenochcas. Otra construcción muy característica de los mexicas fue eltzompantli, estructura donde se acumulaban los cráneos de los sacrificados.
El arte plumario, elaborado por losamantecas, fue una de las expresiones artísticas más representativas y dedicadas de los aztecas. Confeccionaban ornamentos a base de oro, piedras preciosas y plumas diversas, sobre todo dequetzal. Estas prendas se utilizaban para ataviar las esculturas de los dioses, realizar ofrendas o como insignias militares. Las piezas más destacadas de esta plumería formaban parte del tesoro delhuey tlatoani.
La pictografía mexica era elaborada por lostlacuilo, que eran artistas que se encargaban de ilustrar los códices, los murales y las esculturas mexicas. Los códices mexicas se elaboraban en cortezas de amate y se pintaban utilizando diversos tintes.
EnColombia, cuya región montañosa es llamada para la América precolombina Región Intermedia, destaca el trabajo enoro ycobre de las culturasQuimbaya,Manabí,San Agustín, Esmeraldas,Chibcha,Calima yTairona. Este tipo de elementos se elaboraban mediante el procedimiento artesanal de la cera perdida, así como la fabricación de finísimas láminas decoradas con motivos de alambre o cintas, y figuras antropomorfas muy estilizadas en estos metales. También tejían telas dealgodón y trabajaban lacerámica realizando las mismas figuras antropomorfas estilizadas que hoy en día es posible apreciar en museos deColombia y de todo el mundo. Estas obras son bellísimas expresiones de lasartes enorfebrería (e incluso de "tumbaga") que han sobrevivido a ser fundidas por los conquistadores y posteriores "huaqueros" aún se pueden admirar en elMuseo del Oro de Colombia
Losindios gunas dePanamá son famosos desde antes de la conquista hasta hoy por su excelente técnica textil. La expresión más importante de lo anterior son las molas, tradición que tiene sus inicios en la pintura del cuerpo (tatuajes), que luego fue transferida a la tela. Las molas representan el pensamiento cosmogónico, una visión gráfica del mundo lleno de colorido y pleno del significado antropomorfo y zoomorfo. Las llamativas y coloridas figuras geométricas pintan escenas mitológicas, la creación del mundo, flora y fauna de la región que habitan los "indios" Kuna, también en Panamá se aprecia una cultura emparentada con la chibcha: laCocle elaboradora de excelente metalurgia.
EnEcuador, la cultura de la isla deLa Tolita, ubicada en elocéano Pacífico y datada entre el 600 y el100 a. C., produjo piezas de oro, cobre yplatino únicas en cuanto a sus dimensiones, ya que son notablemente pequeñas. Narigueras en forma de aro, orejeras en forma de carrete, clavos nasales, figuras antropomorfas y bezotes formados con numerosas bolitas que dan la idea de una flor, pendientes defiligrana y anillos con piedras. También eran famosos comerciantes de su arte, y sus obras fueron apreciadas en todo el continente americano. Se han encontrado piezas de esta cultura en regiones muy distantes a Ecuador.
En elPerú encontramos a civilizaciones como las deCaral (una de las primeras civilizaciones del mundo),Casma,chavín,Moche/Mochica,Paracas,Nazca,Chan Chan,Etén, por su parte, tardíamente losquechua siendo sus soberanos la "casta" de losincas lograron una civilización sintética de las culturas de la Costa y de las montañas así como del Norte (zona ecuatorial) y del Sur (por ejemplo, del horizonte Tiwanaku). Entre las expresiones artísticas más impresionantes del pueblo quechua se hallan los templos, los palacios, las obras públicas ("tambos", "collcas",pucaras, caminos, puentes, acueductos) y las ciudades-fortalezas estratégicamente emplazadas, comoMachu Picchu. Estas obras fueron edificados con un mínimo de equipamiento de ingeniería. Las técnicas ya mencionadas dieron lugar a enormes edificios de mampostería encajada cuidadosamente sin argamasa, como el Templo del Sol (Coricancha) enCuzco, Otros logros destacables incluyen la construcción de puentes colgantes a base de sogas (algunos de casi cien metros de longitud), de canales para regadío y de acueductos. El bronce se usó ampliamente para herramientas y ornamentos. También destacan su técnica textil que todavía en la actualidad es posible ver en el Perú actual.
En toda América también destaca elarte plumario como importante forma de expresión de todos los pueblos amerindios.
Aunque carente de las espectacularidades arquitectónicas que se evidencian en Mesoamérica y en la región andina central (Altiplano boliviano, costas y Andes peruanos, costas y Andes ecuatorianos) o incluso en la Región Intermedia (zonas montanas de Colombia, Venezuela y Panamá), el conjunto de las artes prehispánicas en el territorio que actualmente corresponde aArgentina es siempre interesante aunque difícil de encuadrar.
Y la dificultad de encuadrar las artes precolombinas en el territorio argentino obedece precisamente (como primer factor) a la extensión de tal territorio (en América casi 3 000 000 dekm²), con una extraordinaria variedad ecológica, extraordinaria variedad que forzosamente se trasunta en las expresiones culturales, en especial en las estéticas.
Más aún, la extensión territorial hizo que diversas corrientes culturales se dieran paralelamente (y muchas veces estuvieran interrelacionadas), o bien que dichas corrientes se dieran diacrónicamente.
En todo caso, un modo de sistematizar (aunque con forzosas esquematizaciones) a las áreas artísticas prehispánicas de este país es el señalar a la región delNOA como el área con más fuertes influjos andinos, a la delNEA como el área con más fuertes influjos amazónicos, por su parte la región central (provincia de Córdoba y este sur deSantiago del Estero, así como laprovincia de San Luis) presentan, como todo elCuyo las evidencias de influjos andinos aunque fuertemente diluidos, casi evanescentes hasta el punto que aparecen estilos singulares. En todo caso se debe considerar en todas estas áreas la existencia ya hacia el siglo X de culturas basadas en laagricultura lo cual determinó incipiencias decivilización y el desarrollo de pequeños núcleos urbanos. La existencia de una agricultura e incluso una ganadería (deauquénidos) sería también un factor determinante en la expresión artística de dichas zonas. Por otra parte, la mayor parte del territorio, que siempre hasta la irrupción ibérica en el siglo XV estuvo difusamente poblado por etnias trashumantes que practicaban un modo de producción cazador recolector (las etnias con menor desarrollo tecnológico que habitaban las regiones delGran Chaco, laregión Pampeana, laMesopotamia Argentina, laPatagonia y laRegión Fueguina) han dejado cuantitativamente menos reliquias. No obstante, llegan a tener momentos y puntos en los cuales se destacan culturalmente, ejemplo de ello es laCueva de las Manos.
En todo caso, sea donde sea, las artes precolombinas que se desarrollaron en el territorio argentino prácticamente son inseparables de lareligión o de lossistemas de creencias de los pueblos que las produjeron. La relación entre el arte y lo sacro se patentiza por doquier.
Ejemplo de ello es precisamente la célebre Cueva de las Manos ubicada en el centro-oeste de laprovincia de Santa Cruz, tal cueva es un "alero" exornado por gran cantidad de pinturas rupestres entre las que más llaman la atención las miríadas de huellas en "negativo" de manos logradas generalmente mediante una antiguaaerografía y unesgrafiado. Esta cueva, como otras próximas menos conocidas (entre estas un conjunto denominado "Cuevas de Altamira" que no debe confundirse con el homónimo de España), es una de las expresiones artísticas perdurables más antiguas de América. Los fechados más antiguos se remontan a alrededor de 13 000 años antes del presente (a. P.) aunque los motivos representados más característicos surgen hace nada menos que hacia el 9350 a. P. Se supone que el pueblo que produjo tal arte es el directo antecedente de losahoniken ("patagones" o "tehuelches" en todo caso, sea cual sea el nombre que se les da, ellos se han llamadotsonk, siendo los ahoniken los que habitaban aproximadamente al sur del paralelo 42°S hasta el Estrecho de Magallanes).
En tal dilatado período resulta casi obvio que se produjeran modificaciones estilísticas: si las pinturas parietales de manos datan de hace más de 5000 años luego, paulatinamente, van apareciendo estilizadas figuraciones: las que representan lacaza muyritualizada delguanaco y delchoique. ¿Qué han expresado los artistas en estas cuevas? En primer lugar, la impresión de las manos en la roca parece (como se encuentra en otras partes de nuestro planeta) el intento de buscar dejar algo de sí que se mantenga perenne, un rito mágico de inmortalización, aunque esto no excluye otra intención: la de buscar la unión mística con la tierra y, por tal unión, la providencia aportada desde la Tierra. En cuanto a las escenas de caza (en las cuales los guanacos aparecen estilizadamente dibujados) parecen haber sido parte de rituales demagia simpática para obtener una constante fuente de proteínas (téngase en cuenta que entre los aborígenes americanos el acto de la caza generalmente ha sido planteado como un actosacrificial en el cual el animal es una suerte de "hermano" que ofrece su vida para el sustento humano, de modo que la representación de los animales suele implicar un respeto hacia ellos).
Pero entre las etnias trashumantes los elementos de soporte para las artes han sido lábiles: se encuentran pocos rastros de la Antigüedad sino es cuando el arte es parietal, rupestre: en este caso el sólido soporte de la piedra nos ha dejado sus hermosos (muysublimados) testimonios. Podemos suponer que muchas de las otras expresiones artísticas de estas etnias pampidas perduraban como tradiciones vivas hasta inicios del siglo XX, por ejemplo los "quillangos" y "quillapys" (mantos de cueros y pieles) que muchas veces solían estar "estampados" con "grecas", "estrellas", "espirales", "cruces" en su parte interna, nuevamente aquí la "dimensión" de lo sacro: estos motivos, lo mismo que los adornos corporales solían sersímbolos investidos de alguna significación mística, es decir, algo más que lo decorativo como fin en sí mismo. Y lo mismo puede decirse de los "tatuajes" y las diversas formas de «arte corporal», tales como lapintura corporal que señalaba elhain o ritual de lainiciación, de ingreso a laadultez entre losshelknam ("onas") en el centro y norte de laisla de Tierra del Fuego.
Al oeste del área cultural pampeana y al sur del área cultural netamente andina se desarrollaron y desarrollan las artes de losmapuche, que –parte de su propia creatividad– reflejan aún influjos procedentes del norte (andinos) e influjos procedentes del sur y del este (pampeanos), del este se ha dado también un influjohuárpido pero aún hoy es difícil distinguirle taxativamente de los influjos culturales (y artísticos) andinos y pampeanos. Entre los mapuches se ha desarrollado una interesantecerámica, una muy interesante industria-arte textil (aquí tambiénquillangos, yponchos,vinchas, fajas,matras) de una variada policromía armoniosamente dispuesta en los motivos tejidos o bordados, también han logrado cierta caracterización los mapuches por su arte lítica (por ejemplo, hachas rituales como lastoki) o por lametalurgia, en especial la sobria aunque atractivaplatería que suele adornar a las mujeres.
Loshuarpe (probablemente directos herederos de la antiquísimacultura de Ansilta que sorprendentemente se extendió entre el1800 a. C. y el500 d. C.) desde el500 d. C. presentan más influjos procedentes de la Región Andina Central y han llegado a llamar la atención por sucestería de trama muy fina, hasta el punto de lograr cestas impermeables con las cuales se trasportaba el agua, nuevamente cabe resaltar: hasta el arte precolombino aparentemente más pragmático, más utilitario, siempre ha sido relacionado con lo sagrado... las cestas huarpes tenían su cierta sacralidad en cuanto que eran portadoras del agua, es decir de –nada menos– la vida en extensas travesías a menudo áridas. Otro rasgo cultural llamativo de los huarpes que puede incluirse a medio camino entre la industria y el arte (poco separables en estas culturas) ha sido la construcción de embarcaciones usando una técnica de cestería muy semejante a loscaballitos de totora en lasLagunas de Guanacache, también son atribuibles a los huárpidos algunas de las curiosas pictografías que se encuentran en las paredes rocosas deTalampaya.
En lasSierras de Córdoba y deSan Luis se desarrolló una curiosa cultura (de las llamadas por los evolucionistas etnocéntricos: civilizadas): la de loshenia-kamiare (luego "bautizada"comechingón), se trataba de una población con importantes linajes huárpidos aunque bastante diferenciada de los huarpe propiamente dichos, los comechingones quizás tengan sus remotos antecedentes en lacultura Ayampitín de hace más de 7000 a. P., sin embargo de fecha tan remota apenas quedan (como en toda América y todo el planeta) apenas rudimentarios vestigios, una industria-arte principalmente lítica rudimentaria aunque en su sencillez, interesante –en gran medida, siguiendo los criterios deBenjamin por loaurático que posee: por esa "aura" sugestiva que la antigüedad y lo enigmático aportan al objeto– aunque recién hacia el siglo V de la era común comienza a desplegarse, claro, un arte "comechingón", este arte revela influjos procedentes de los Andes Centrales a través de la etapa del Noroeste Argentino. Por los relatos de los cronistas y por los estudios arqueológicos se sabe que el pueblo "comechingón" desarrolló su característicaarquitectura de casas comunales semisubterráneas de paredes de piedra, también se sabe que eran muy dados a los adornos (presumiblemente incluyendo un elemento religioso y otrofetichista: las mujeres se adornaban con collares multicolores de metal, piedras semipreciosas y, especialmente, conchas de caracoles; los hombres se adornaban principalmente conchaquiras de plata o cobre en formas alargadas, también (como muchas otras etnias) era frecuente la pintura (ritual) del cuerpo. Sin embargo, hasta el presente, lo que más llama la atención del arte "comechingón" son susglifos ypictografías, tales como las que se encuentran enCerro Colorado yOngamira (Córdoba),Para Yacu (en la zona de Santiago del Estero fronteriza con Córdoba) o las que se encuentran en lacueva de Inti Huasi en el centro norte de San Luis (el nombre quechua de la cueva sanluiseña es posterior a la Conquista española, del periodo de dominación hispánica en el cual dentro de las jurisdicciones del Tucumán y el Cuyo fue lengua general el quechua). En estas cuevas, usadas con fines religiosos – al parecer "mistéricos" – se encuentra un singular arte rupestre, bastante diferente del ya observado en la Cueva de las Manos, en las cuevas de los "comechingones" lo que predomina es laabstracción, con abundantes grafos y símbolos de los cuales actualmente solo se puede hipotetizar susignificado, algunas pictografías son algo menos abstractas y presentan a siluetas de individuos portando lo que parecen tocados de plumas e incluso de cuerno o algo semejante, tales pinturas parecen representar a loschamanes, sin embargo más llaman la atención losgrafos y glifos que recuerdan aletras y, más precisamente, arunas; tal semejanza, así como la representación de naves y hombres a caballo ha dado lugar a hipótesis aventuradas tales como la de suponerles un origenvikingo, la representación de hombres a caballos sin embargo es (según las dataciones) precisamente la de losconquistadores españoles, es decir, muchas de estas pinturas están representando precisamente el fin del llamado arte "precolombino", arte que luego se continuará en una nueva síntesis.
Del arte "comechingón" "precolombino" también corresponde señalar las estatuillas decerámica y piedra que representan a sujetos de los dos sexos, estatuillas que parecen haber estado relacionadas con un culto a la fertilidad: se destacan las nalgas y los senos de las mujeres y los genitales de los varones, son estatuillas de elaboración adusta y, en cierto modo "expresionistas" como las que se han encontrado en los yacimientos deldique Los Molinos.
Las condicionesedafológicas y climáticas de las regionespampeana,chaqueña y, sobre todo,mesopotámica así como el tipo de culturas que prehispánicamente se dieron en tales regiones (pueblos cazadores recolectores y/o horticultores itinerantes) así como el posterior disturbiado de los suelos (especialmente en el siglo XX) han hecho que nos llegaran pocas reliquias y de ellas, debido a la alteración sufrida por los yacimientos, una difícil ubicación temporal o que suela ser difícil relacionar los hallazgos con tal o cual etnia; en la región pampeana se encuentran vestigios datados en aproximadamente 9000 años a. C., tales vestigios son puntas de flechas y las características piedras redondeadas para confeccionar "bolas perdidas" y luegoboleadoras, desde un cierto punto de vista tales elementos pueden no ser considerados arte sino "simples" artefactos utilitarios, sin embargo en el ámbito del territorio que actualmente es Argentina y pensando en términos de esas épocas, siempre conviene considerar el casi indisociable nexo objeto utilitario-arte e, incluso, religión. En el extremo noreste de la región mesopotámica se encuentran hachas líticas circulares que parecen haber tenido precisamente esa triple función.
A lo largo de los grandes ríos se encuentran ocasionalmente enterramientos con grandes urnas o restos de canoas monóxilas, pero las cerámicas de menores dimensiones, los objetos de hueso, madera, los textiles y las cesterías antiguos resultan casi inhallables precisamente por las condiciones deteriorantes que sufrieron. Sin embargo, puede darnos alguna idea de las artes precolombinas las artes (vulgarmente catalogadas como "artesanías) "menores" que aún realizan los descendientes de etnias como lawichí o laqom'lek ("toba"): los wichis se destacan por sus tallas en maderas muy duras (quebracho,palo santo) y el tejido de atractivas alforjas "chuspas" sobre la base de la fibra delchaguar; las tallas en madera dura son frecuentemente representaciones de animales, tales representaciones conllevan fuertes estilizaciones en las cuales predominan los volúmenes facetados; en cuanto a los qom'lek también suelen representar en pequeñasesculturas (valga la palabra escultura aquí, pese a que se trata técnicamente de cerámica) los animales autóctonos (y posteriormente los alóctonos) aunque predomina la cerámica horneada (no al punto de terracota) de matices castaño claros luego pintada con pigmentos marrones, blancos, rojizos y negros.
En el área de transición entre el Gran Chaco y las cordilleras preandinas y andinas se nota también el antiguo contacto cultural (muchas veces violento) entre etnias pampeanas, amazónicas y andinas; en el interfluvio de los ríosDulce ySalado del Norte aunque no existen huellas de ninguna ciudad prehispánica edificada con rocas u otros elementos perdurables si se encuentran bastantes cerámicas que revelan el fuerte influjo procedente de las culturas delNOA (en ocasiones es difícil distinguir si se trata de cerámicas precolombinas moldeadasin situ o si se trata de cerámicas obtenidas del NOA a través de las antiguas rutas comerciales), al pie de layunga, especialmente en el chacosalteño, se encuentran interesantesmáscaras labradas en palma que representan a diversos grandes animales (yaguares,pecaríes,tapires etc.), tales máscaras evocaban a los "espíritus" de los animales y eran utilizadas ceremonialmente, su talla suele ser sencilla, limpia: con pocos rasgos se puede identificar fácilmente al ser representado. En esa misma zona, y especialmente por parte de loschorotís y de la parcialidadarawak de loschané se destacan los "sapos" que, por magia simpática, sirven para impetrar o atraer a la lluvia durante las prolongadas sequías: los sapos chorotis suelen ser de barro cocido con una mezcla de polvo de hueso lo que le da un matiz (casi una "pátina") singular: de volúmenes curvos tal "pátina" resalta las curvaturas al suavizar ópticamente toda posible rectilinealidad. Por su parte, los "sapos invocantes" de los chané llegan a sorprender por lo logrado con la sencillez de sus formas (muchas veces una especie de óvalo "parado" y algo aplastado que tiene una gran abertura arriba, la de la boca, y unas cintas añadidas de cerámica fungiendo como leves patas).
En elNOA se encuentra una región que reúne características fisiográficas semejantes a las de los Andes Centrales, la semejanza fisiográfica y, especialmente, los factores ecológicos hicieron que en esta zona se pudieran desarrollar poblaciones sedentarias, fijadas a la «madre tierra» por laagricultura intensiva de lapapa, elmaíz, losporotos, laquinoa etc. En el transcurso de los siglos las antiguas aldeas llegaron a consolidarse como pequeñasciudades realizadas en unaarquitectura de sillería en piedra.
Aunque se mantienen polémicas en cuanto a las denominaciones y periodizaciones, aquí se recurrirá a las más frecuentes.
Ordinariamente se habla de un «período temprano» que se extiende desde el500 a. C. al650 d. C., un «período intermedio» o «medio» (650-850) y un «período tardío» (del 850 aproximadamente al 1480).
En todos estos casos nos encontramos con artes que corresponden a culturas agroalfareras que encuadran dentro del término (muchas veces impreciso) decivilización, en efecto, es en elNOA que, ya antes del siglo I arqueológicamente se observan incontestables rasgos de civilización en el sentido más estricto: aparecen poblaciones estables en puntos (nodos) en los cuales se controlaeconómicamente el riego, la agricultura y, con ellos, la circulación macrorregional de bienes entre los cuales se encuentran los alimentos y lainformación.
Las culturas agroalfareras del NOA llegaron a desarrollar un interesanteurbanismo (Tastil,Tilcara,Shincal,Chicoana,Batungasta,Titiconte,La Ciudacita etc.) acompañado deesculturas líticas ycoroplastia (cerámica netamente artística),metalurgia enoro,plata,cobre ybronce; así como interesantes obras textiles y decestería.
En el actual territorio de laprovincia de Santiago del Estero se desarrolló una cultura (civilización santiagueña) que aunque estableció grandes centros habitados, no llegó a la monumentalidad ya que de hecho, su arquitectura se basó en materiales perecederos (paja o hierba seca y, menormente, enadobe), la civilización santiagueña refleja casi inmediatamente los influjos andinos seguidos de los amazónicos aunque su substrato demográfico se hubiera dado en una población predominantemente pampeana.
En el NEA (Noreste Argentino) la cultura con sus artes se basa en un primer estadio cazador-recolector (semejante entonces al de la Pampasia y la Patagonia) hasta que hacia el siglo XIV en las orillas de los grandes ríos (Paraná,Paraguay,Uruguay) y sus principales afluentes, en costas elevadas y sobre suelos altamente productivos, se establecieron grandes aldeas prácticamente permanentes (principalmente pobladas con linajesavá), aldeas basadas en la agricultura demandioca (o yuca) y en un segundo término en la obtención de proteínas merced a la proficuapesca y, en grado menor, caza e incipiente «ganadería» (avicultura).
Pero ¿de dónde sacaron las jadeítas, las nefritas, las serpentinas que han sabido conformar con un arte incomparable, que no ha sido probablemente igualado y en ningún caso nunca superado en América? Ningún pueblo civilizado en el Nuevo Mundo ha alcanzado tal nivel en el tratamiento de piedras duras.« Mais d'où ont-ils tirés les jadéites, les néphrites, serpentines qu'ils ont su façonner avec un art incomparable, qui n'a été probablement pas égalé et en tout cas n'a jamais été dépassé en Amérique? Aucun peuple civilisé du Nouveau Monde n'a atteint un tel niveau dans le traitement des pierres dures. »En Les Olmèques, 1979, p. 77
[...] «el impacto del arte olmeca», para usar la expresión de Stirling, sus logros monumentales y su belleza, probablemente sin igual en el arte lapidario mesoamericano [...] dejarían entonces llevar la imaginación —más allá de los límites permitidos—, de muchos estetas e historiadores del arte por no mencionar a los propios arqueólogos.« […] "l'impact de l'art olmèque" pour reprendre l'expression de Stirling, les réalisations monumentales et la beauté, probablement insurpassée dans l'art lapidaire mésoaméricain […] allaient alors emporter l'imagination - au-delà des limites permises - de bien des esthètes et historiens d'art pour ne pas nommer les archéologues eux-mêmes. »Paléopaysages et archéologie pré-urbaine du Bassin de Mexico, Tomos II, 1987, p. 735.