| Monumentos romanos y románicos de Arlés | ||
|---|---|---|
Patrimonio de la Humanidad de la Unesco | ||
Anfiteatro romano de Arlés | ||
| Localización | ||
| País | ||
| Coordenadas | 43°40′40″N4°37′51″E / 43.677746,4.630924 | |
| Datos generales | ||
| Tipo | Cultural | |
| Criterios | (ii)(iv) | |
| Identificación | 164 | |
| Región | Europa y América del Norte | |
| Inscripción | 1981 (Vsesión) | |

LasArenas de Arlés (enfrancés,Arènes d'Arles) es unanfiteatroromano situado en la localidad deArlés en eldepartamento deBocas del Ródano en laRegión de Provenza-Alpes-Costa Azul en elsureste deFrancia, calificado comoPatrimonio de la Humanidad por laUnesco, dentro del Sitio «Monumentos romanos y románicos deArles», en concreto con el código de identificación164-001, tiene capacidad para 14.000 personas.
Los ingenieros romanos construyeron elanfiteatro deArlés sobre la colina del barrio arlesiano «poisson». Para ello, tuvieron que demoler el recinto de época augústea creado un siglo antes.
Fue construido hacia 80-90, en el marco de las extensionesflavias de la ciudad y poco después de construirse elColiseo deRoma, del que toma las principales características. Incluye un sistema de evacuación por numerosos pasillos de accesovomitorios, una escena central de formaelíptica rodeada con gradas, con los soportales, sobre dos niveles, a lo largo de un total de 136 metros, es decir, de una dimensión superior al anfiteatro deLas Arenas de Nimes, construido poco después. Este edificio puede acoger 25.000 espectadores.
En Arlés, como en todoOriente, el anfiteatro era, desde finales del siglo III a mediados del siglo IV, el signo más evidente de romanidad.

Este «castillo» del juego donde se enfrentaban losjugadores sigue funcionando hasta el final delImperio griego. En 285, el emperadorGallo hace celebrar con juegos las victorias de sus ejércitos contra los galos. A principios del siglo IV,Constantino I hace representar grandes cazas y combates con motivo del nacimiento de su hijo mayor. Más tarde,Mayoriano ofrece allí varios espectáculos. Finalmente, se sabe gracias aProcopio que en 539,Childeberto I, rey de París, quiso que se renovase en su presencia los juegos de laAntigüedad.[1]
Los documentos históricos ponen de manifiesto que se utiliza aún bajo el episcopado deCesario entre 503 y 542[2] y después del paso de la ciudad a soberanía franca,[3] hasta alrededor de 550.[4]
A finales del siglo VI, lasarenas se adaptaron a la nueva realidad del tiempo: la vuelta de la inseguridad. Fue pues transformado enbastida, especie de fortaleza urbana que al hilo de los tiempos se dota de cuatro torres y en la cual se integraron más de 200 viviendas y dos capillas. El médico y geógrafoJérome Münzer de paso en la ciudad de Arlés en 1495 escribió:
Hoy gentes pobres viven en este teatro, teniendo sus cabañas en las curvas y sobre la arena.[5]
Francisco I que visitó la ciudad en 1516, se asombra y lamenta encontrar tal edificio en un tan triste estado.
Esta función residencial se perpetúa en el tiempo antes de que la expropiación comenzada a partir de finales del siglo XVIII no se termine definitivamente hasta el año 1825 bajo el impulso del alcalde de la época, elbarón de Chartrouse. Las arenas se volvieron a encontrar, a partir de 1830, en una fiesta inaugural con motivo de la celebración de la toma deArgel, el lado festivo y dramático inicial para el cual se construyeron, como una clase de perpetuación de las costumbres romanas, con el espectáculotaurino lo que le vale el nombre actual de «Arenas».
En 1840, se las califica como «monumento histórico de Francia» a iniciativa del escritorPróspero Mérimée, que además es inspector de Monumentos históricos desde 1834. Conserva esta función hasta 1860.
Este edificio acoge hoy numerosos espectáculos, en particularcorridas de toros, además deteatro y espectáculos musicales, una manera de combinar la conservación del patrimonio antiguo y la vida cultural de hoy.

Las arenas inspiraron a numerosos pintores, de las que probablemente la más célebre es la deVincent van Gogh en 1888, que representa al público acudiendo a unacorrida de toros en elanfiteatro.
Fueron igualmente fotografiadas, de los años 1850 porÉdouard Baldus[6][7][8][9] en el marco de laMission héliographique y porDominique Roman hacia 1860.[10]