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Dossier. Les sociétés démocratiques en France et en Espagne : fragilités et mutations

La crisis social de la política y la movilización política de la crisis: el 15-M

La crise sociale de la politique et sa mobilisation politique : le 15-M
The social crisis of politics and political mobilisation under the crisis: the 15-M movement
BenjamínTejerina et IgnaciaPerugorría
p. 81-99

Résumés

Este artículo se propone repensar la relación entre la movilización y los procesos de democratización en España a partir de la emergencia del movimiento 15-M. Más específicamente, intentaremos analizar: 1) el origen del 15-M en las consecuencias sociales de la crisis económica y la erosión del sistema democrático representativo; 2) el discurso y debate interno del movimiento en torno a las deficiencias de la política y las instituciones representativas; y 3) la triple dimensión democratizadora de la movilización del 15-M. En este último punto, profundizaremos en: a) la materialización de la democracia horizontal, deliberativa y cara a cara en las acampadas y asambleas; b) la (re-)mediación conectiva y el sistema red online del 15-M; y c) el paso de «ágora paralela» a «observatorio político», y finalmente a la relegitimación de una representación política renovada, concebida como una segunda Transición democrática. Los datos analizados provienen del estudio cualitativo sobreRepresentaciones políticas y Movimiento 15-M (2011) del CIS, de 20 entrevistas en profundidad realizadas por el proyecto 15M.cc, así como de manifestos y documentos internos de nuevos colectivos y partidos surgidos después del 15-M.

Cet article propose de repenser la relation entre mobilisation et processus de démocratisation en Espagne à partir de l’émergence du mouvement 15-M. Plus précisément, nous tenterons d’analyser : 1) l’origine du 15-M et les conséquences sociales de la crise économique, ainsi que l’érosion du système démocratique représentatif ; 2) le discours et les débats internes au mouvement autour des déficiences de la politique et des institutions représentatives ; et 3) la triple dimension démocratisante de la mobilisation du 15-M. À propos de ce dernier point, nous insisterons sur : a) la matérialisation de la démocratie horizontale, délibérative et directe dans les campements et assemblées ; b) la (re)-médiation connective et le système de réseau en ligne du 15-M ; et c) le passage de «lieu de rassemblement parallèle» à «observatoire politique», et finalement à la relégitimation d’une représentation politique rénovée, conçue comme une seconde Transition démocratique. Les données analysées viennent d’une étude qualitative du CIS sur lesRepresentaciones políticas y Movimiento 15-M (2011), de 20 entretiens réalisés en profondeur par le projet 15M.cc, et de manifestes et documents internes de collectifs nouveaux et de partis ayant émergé après le 15-M.

This article sets out to rethink the relation between mobilisation and democratisation processes in Spain since the inception of the 15M movement. More specifically, we propose to analyse: 1) the origin of the movement, sparked by the social consequences of the economic crisis and the erosion of the democratic system; 2) the 15M’s discourse and internal debate around the perceived deficiencies of politics and representative institutions; and 3) the triple process of democratisation driven by the 15M movement. With regard to this latter point, we will be examining: a) the materialisation of horizontal, deliberative and face-to-face democracy in both encampments and assemblies; b) the connective (re)mediation and the online network system put in place by the 15M; and c) the evolution from «parallel agora» to »political observatory» and, ultimately, to the re-legitimisation of (a renewed) political representation conceived as a Second Democratic Transition. Data come from the qualitative CIS study on Political Representations and 15M (2011), 20 in-depth interviews conducted by the project 15M.cc, and from manifestos and internal documents issued by new collectives and political parties born in the post-15M period.

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Texte intégral

  • 1 Este artículo ha contado con la financiación del proyecto del Ministerio de Economía y Competitivi(...)

1La movilización producida por la crisis1 ha sido abordada desde enfoques teóricos que fluctúan entre la dificultad-imposibilidad de activación de sujetos con recursos escasos y el impulso de la protesta como resultado de los descontentos generados por aquella.

  • 2Kriesi, 1995;McAdam, 1982;Smelser, 1963;Tarrow, 1997;Tilly, 2003;Zald, McCarthy, 1987.
  • 3Blumer, 1957;Goffman, 1974;Melucci, 1989 y 1996;Snow, Rochford, Worden, Benford, 1997.

2Esta paradoja ha sido resuelta centrando el análisis de la acción colectiva en las condiciones estructurales de la protesta2 o en elementos próximos a la construcción simbólica de la movilización3.

3Partimos de la siguiente premisa: a pesar de los numerosos análisis que se han realizado sobre el 15-M, la conexión entre el contexto de crisis económica, el descontento con el funcionamiento del sistema democrático y la movilización social sigue sin tener una explicación adecuada. Esta carencia explicativa no permite entender correctamente cómo una crisis que comienza siendo financiera se trasforma rápidamente en una crisis política que no encuentra canalización a través de los medios institucionales tradicionales; es más, esta crisis política desborda dichos cauces al asumir y presentar un conjunto de reivindicaciones arropadas bajo una formulación política, pero apartidista, que rechaza obsesivamente cualquier identificación con elstatus quo político. Además, la relación entre el descontento con la democracia y con la gestión política de la difícil situación económica, al adoptar medidas que benefician a una minoría y olvida o arrincona a la mayoría de los directamente afectados por la crisis, se transforma en un sentimiento de indignación ampliamente extendido entre la población que la presencia del Movimiento 15-M contribuye a encauzar y generalizar.

  • 4Corsín, Estalella, 2011.

4Este artículo se propone repensar las relaciones entre movilización y procesos de democratización en la sociedad española a partir de la emergencia del movimiento 15-M, que ha supuesto un momento de condensación de críticas a un largo proceso de institucionalización política, y de planteamiento y ensayo de alternativas. Desde esta perspectiva, el 15-M ha sido definido como un laboratorio popular de supervisión y evaluación de las prácticas democráticas españolas de las últimas décadas4.

  • 5Romanos, 2016.

5Se procede, por un lado, a una discusión de la crisis —distintos tipos de crisis— generadora de agencia colectiva, y de los factores que han posibilitado su rápida diseminación y contagio5; y, por otro lado, a los elementos diferenciales —contextuales y coyunturales— de la construcción de nuevas formas de democratización de la política que dicha agencia plantea.

  • 6Perugorría, Tejerina, 2012.
  • 7Alberich, 2012.
  • 8Calvoet alii, 2011,Calvo, 2013.
  • 9Romanos, 2013.
  • 10Perugorría, Tejerina, 2013.
  • 11Corsín, Estalella, 2011;Nez, 2012;Estalella, Corsín, 2013.
  • 12Muñoz, 2011.
  • 13Castells, 2013.
  • 14Jiménez, 2011.
  • 15Rivas, 2011 yRomanos, 2011.
  • 16Rivero, 2012.
  • 17Perugorría, Tejerina, 2014.
  • 18Langman, 2013.
  • 19Benski, Langman, Perugorría, Tejerina, 2013;Perugorría, Shalev, Tejerina, 2014.

6A pesar de su juventud, el Movimiento 15-M ha tenido un impacto social y político muy significativo en el escenario político español y, al mismo tiempo, se ha convertido en objeto de numerosos análisis. Diferentes científicos y activistas se han ocupado de las continuidades y discontinuidades con otros grupos y movimientos6, sus antecedentes y desafíos7, su composición8, los procesos de aprendizaje colectivo9, el papel del discurso, las emociones y las redes en la movilización10, su funcionamiento interno11, la importancia de las tecnologías de la información12, la articulación de redes internas y el uso de tecnologías de la información y comunicación13, su influencia política14, su capacidad democratizadora15, las asambleas como escuelas de democracia16 o su capacidad para sincronizar diversas identidades17. Además, ha sido objeto de una amplia difusión internacional y de comparación con otras olas de movilización como la Primavera Árabe, los movimientos tipoOccupy Wall Street18 o las movilizaciones anti-austeridad19.

7Nos proponemos primero profundizar en el análisis del discurso del movimiento y la apelación a ciertas carencias del sistema y funcionamiento democrático como una de las razones de su emergencia y rápida expansión; luego trataremos de explicar la triple dimensión democratizadora de la movilización del 15-M, estudiando: la materialización de la democracia participativa cara a cara; la (re)mediación conectiva y el sistema red del 15-M; y el pasaje de las plazas a la recuperación de una representación democrática desviada.

  • 20 Las frases y testimonios de los entrevistados se presentarán en el texto entrecomillados. CIS, 201(...)

8La información básica utilizada20 procede del Estudio 2921 del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) sobreRepresentaciones políticas y Movimiento 15-M, así como de los datos proporcionados por el proyecto 15M.cc y 20 entrevistas con activistas de diferentes colectivos realizadas a lo largo de estos últimos años. Lejos de centrarse únicamente en el círculo de activistas más comprometido, esta reflexión se amplia también alhinterland del apoyo activo y pasivo al 15-M.

La crisis social y la erosión de la representación democrática

La reciente ola democratizadora de losencompasssing movimientos sociales

9El suicidio del joven comerciante tunecino Mohamed Bouazizi en diciembre de 2010 dio origen a una serie de protestas que rápidamente se extendieron por varios países del norte de África alcanzando, entre otros, a Egipto, Libia, Marruecos, Siria e Israel. Algunos años después de esta oleada de movilizaciones, su resultado es decepcionante, pues si bien se han producido cambios significativos en Túnez y reformas importantes en Marruecos, el resto de países muestra un panorama desolador de conflictos bélicos, guerras civiles y procesos de involución hacia formas políticas dictatoriales. En todo caso, la materialización de los resultados alcanzados está lejos de los objetivos que planteaban y aspiraban a lograr los diversos sectores sociales que se movilizaron.

  • 21Della Porta, 2014.
  • 22 VéaseTejerinaet alii, 2013.
  • 23Tejerina, 2010, p. 58.

10Lejos de quedar confinada al área geográfica mencionada, la ola de protesta se extendió a partir de 2011 al ámbito europeo, donde diversos países (España, Grecia, Irlanda, Islandia y Portugal) atravesaban una severa crisis económica. El rechazo a la aplicación de medidas económicas y sociales ante la crisis financiera de 2008, así como al papel de las élites políticas en dicha crisis, ha dado lugar a la emergencia de movimientos como el 15-M en España oGeração à rasca (Generación precaria) en Portugal. Otras movilizaciones similares en su reivindicación democratizadora han aparecido en Hong Kong en 2014, y contra la situación económica y la corrupción política en Brasil a lo largo de 2014-2016. Aunque cada movilización tiene su propia genealogía, y las condiciones sociopolíticas de cada país muestran una marcada y determinante influencia sobre el impacto de las protestas, Della Porta ha señalado que el movimiento anti-austeridad en la Unión Europea muestra el colapso de la legitimidad política de las instituciones europeas y la emergencia de procesos democráticos desde abajo y a nivel local21. Las encuestas realizadas con activistas señalan también un cambio de énfasis: la preferencia por «un tipo de política prefigurativa, orientada hacia encarnar personalmente procesos democráticos» como las acampadas en plazas públicas (Occupy movements22), así como la tendencia a centrar las reivindicaciones en reclamar más soberanía y participación personal a las autoridades nacionales23.

  • 24Perugorría, Tejerina, 2013.

11Tanto en otros países europeos como en España, estas prácticas definen una política de encuentro que se ha visto facilitada e impulsada mutuamente por la confluencia de un activismo presencial de lazos fuertes y una asociación virtual de lazos débiles, ambos basados en una filosofía abierta, horizontal y participativa. Pero, además, los participantes en las concentraciones del 15-M no sólo quieren estar juntos: se juntan para practicar una democracia real24.

  • 25García-Rosales, Penella, 2011.
  • 26 Hombre de entre 45 y 55 años, simpatizante del 15-M que ha acudido a manifestaciones y concentraci(...)
  • 27 Hombre de entre 30 y 45 años, miembro de alguna asociación no activa en el 15-M que ha acudido a m(...)
  • 28 Hombre de entre 30 y 40 años, miembro deDemocracia Real Ya o de alguna plataforma (Madrid).
  • 29 Hombre de entre 25 y 35 años miembro de alguna asociación y que ha acampado o participado activame(...)

12Este movimiento es un referente en el imaginario social de los ciudadanos, del que emergen deseos y utopías que buscan convertirse en prácticas sociales que cambien las condiciones de vida de los ciudadanos, conserven los beneficios sociales del Estado de bienestar, orienten una reforma profunda del sistema, sin que ello suponga su sustitución, y corrijan los excesos del capitalismo25. La peculiaridad del 15-M respecto a otras movilizaciones anteriores es que «va con todo el mundo, cambiar para todo el mundo» (E10)26, y ese objetivo se formula planteando «otra manera de hacer» (E10), generando «una revolución horizontal desde abajo» (E6)27, «que se une por el descontento» (E1)28 y que plantea «una nueva forma de hacer política» (E4)29. Como señala un participante en la Acampada Sol, la contribución del 15-M a la democracia consistiría en

  • 30 Hombre, de entre 35 y 50 años, miembro de una asociación no activa en las concentraciones o movili(...)

seguir siendo conciencia crítica de tipo horizontal, una revolución que surge fundamentalmente de gente joven que manifiesta su desagrado, su desacuerdo con el sistema tal y como lo conocemos, y hace propuestas concretas para mejorar la sociedad […] un observatorio continuado respecto a lo que no nos gusta de este país (E6)30.

La movilización del 15-M y la demanda de democratización en España

13En marzo de 2011 los estudiantes universitarios convocaron una huelga general. Miles de estudiantes marcharon por todo el país en protesta contra las altas tasas de desempleo, la precariedad laboral, el aumento de las tasas académicas, el plan Bolonia y los recortes en el presupuesto de educación. Al cabo de unos días, la plataformaJuventud Sin Futuro organizó una manifestación contra la crisis económica y contra «la partitocracia bipartidista PPSOE». El eslogan era: «Sin casa, sin curro, sin pensión, sin miedo31». Al rechazo de las políticas socioeconómicas y educativas del gobierno pronto se le sumó un factor nuevo: la ira desencadenada por una medida que pretendía acabar con la cultura gratis de Internet. A principios de febrero de 2011, la iniciativa #nolesvotes en las redes sociales llamaba a retirar el voto a los partidos políticos que habían aprobado la Ley Sinde en las inminentes elecciones municipales y autonómicas. Esta ley antipiratería pretendía cerrar páginas de Internet que permitían descargar gratuitamente música y películas.

  • 32Dahrendorf, 1981.
  • 33Hessel, 2011, para la versión española.
  • 34Perugorría, Tejerina, 2013.

14Este proceso de agitación dentro de España no actuó de manera solitaria; fue propiciado por una cadena de acontecimientos internacionales a cuya vanguardia se situaban sectores jóvenes, en muchos casos de clase media, que veían cómo sus oportunidades vitales32 se reducían drásticamente como resultado del proceso de globalización y de la aplicación de políticas neoliberales. Algunos antecedentes resultan claros: las movilizaciones de la Primavera Árabe buscando reformas políticas y libertades civiles, la revolución silenciosa en Islandia contra las políticas neoliberales de ajuste y las movilizaciones de laGeração à Rasca. La divulgación de los documentos de WikiLeaks demostrando la falta de honestidad de los cargos del gobierno Español y el libro de Stéphane Hessel,Indignez-vous33, también contribuyeron a avivar las pasiones en España. En este contexto, la convocatoria lanzada por la plataforma digitalDemocracia Real Ya (DRY) a tomar las calles fue la chispa que encendió la movilización de los indignados34.

15Mediante Twitter y Facebook, DRY convocó a «los parados, los mal pagados, los subcontratados, los precarios, los jóvenes…» a tomar las calles españolas el 15 de mayo, una semana antes de las elecciones autonómicas y municipales (22 de mayo). La protesta fue convocada bajo el lema «no somos mercancías en manos de políticos y banqueros35». Cientos de miles de personas salieron a la calle en cincuenta ciudades españolas; también se organizaron pequeñas manifestaciones de apoyo en Dublín, Ámsterdam, Estambul, Bolonia, París, Londres y Lisboa. En armonía con el eslogan «No nos representan», las manifestaciones se caracterizaron por la ausencia de banderas y acrónimos políticos o sindicales, pero llenas de pequeñas pancartas y carteles artesanales con reivindicaciones personalizadas, muchas de ellas con eslóganes inspirados en los ecos de Mayo 68 y movilizaciones altermundialistas.

16En las noches siguientes la convocatoria de Democracia Real Ya dio lugar rápidamente al movimiento «Toma la plaza». A pesar de las restricciones y la constante amenaza de desalojo, las acampadas ocuparon las plazas en diversas ciudades españolas hasta mediados de julio. Los acampados se dotaron rápidamente de comités organizativos, grupos temáticos de trabajo y asambleas. Los comités se ocupaban del día a día de las acampadas y los grupos de trabajo, por su parte, se centraban en temas como la economía, la sostenibilidad, la política a corto y a largo plazo o las relaciones internacionales.

17Hacia mitad de junio, cuando las acampadas ya no podían seguir, se constituyeron en asambleas descentralizadas en pueblos, pequeñas ciudades y barrios de las grandes urbes. El 15 de octubre de 2011, más de 1.000 ciudades de 82 países tomaron las calles y las plazas en una protesta global no violenta bajo el lema «Unidos por el cambio global».

  • 36 CIS, 2011a, 2011b. Sobre la orientación y preferencias políticas de los participantes y simpatizan(...)

18Sobre este contexto de crisis generalizada, las movilizaciones del 15-M atrajeron la atención de diversos sectores. Por un lado, los afectados directamente por las consecuencias de la multicrisis o las medidas gubernamentales. Por el otro, aquellos que se encontraban descontentos con la situación social y política a pesar de no estar directamente impactados por la crisis y las medidas. Lo que nos interesa analizar en los siguientes apartados tiene que ver con el momento de producción de la política que tuvo lugar en las asambleas desarrolladas durante las acampadas y la ocupación del espacio público. Algunos analistas han llamado la atención sobre la relevancia de este momento de visibilidad de la protesta, que facilitó la conexión entre sectores altamente movilizados en torno a las organizaciones y colectivos que impulsaron el 15-M y sectores alejados de la política, cuando no claramente despolitizados36, que decidieron implicarse en estas movilizaciones. En el apartado siguiente nos detendremos en los debates y en el diagnóstico sobre la democracia española y la crisis del sistema de partidos políticos, es decir, la crisis de la representación democrática.

La materialización de los procesos de democracia participativa

  • 37 Personas de ambos sexos que colaboran de forma activa con algún tipo de asociación (ONG, partido,(...)
  • 38Martínez, García, en prensa.

19Los procesos de democracia participativa se articulan y materializan a través del funcionamiento asambleario, abierto, público y deliberativo que tiene lugar en las acampadas y reuniones del movimiento 15-M. Las ocupaciones y la celebración regular de asambleas que tuvieron lugar en las plazas públicas proporcionaron la identidad política inicial del movimiento. Las asambleas del 15-M aportan a los participantes una experiencia importante en sus vidas, en la forma de estar en la sociedad, «es el germen de empezar a expresarte y de aprender sobre todo a escuchar y a manifestar tus opiniones» (E6). La sensación de empoderamiento es relevante, ya que, en palabras de un participante en las asambleas, mientras que «como individuos somos comida para leones, juntos podemos» (G2)37. Sería erróneo pensar el 15-M como el resultado de un acto espontáneo, pues como señalan Martínez y García, se produjo un proceso de convergencia que descansó en lo que denominan «cadena acumulativa de intercambios activistas38».

  • 39Castells, 2012.
  • 40Nez, 2012, p. 125.
  • 41Romanos, 2013.
  • 42Corsín, Estalella, 2011.

20Algunas investigaciones se han centrado en el funcionamiento interno de las acampadas en el espacio público39, definiéndolas como laboratorios donde se ensayan y practican formas de democracia deliberativa40 o formas y procesos de aprendizaje colectivo41. Las asambleas aparecen también como ese momento en el que se llevan a cabo nuevas formas de experimentación de una política en suspensión42. Las asambleas en la calle del 15-M consiguen

  • 43Estalella, Corsín, 2013, p. 86.

detener a los transeúntes en la calle, suspenderlos por un momento en su tránsito apresurado por la ciudad […] La asamblea rompe el ritmo urbano para generar uno nuevo y trae al primer plano los cuerpos de quienes toman parte en este ejercicio [pre-simbólico de la política: estar juntos]. El gesto singular de la asamblea se encuentra […] en el ejercicio por el cual las asambleas al aire exponen públicamente las condiciones de posibilidad de una política suspendida en los cuerpos de quienes toman parte en ella43.

  • 44Likki, 2012.

21Autores como Langman han transformado el rasgo de apropiación colectiva del espacio público en definición de un nuevo tipo de movimiento social (2013) o la unidad en torno a la búsqueda del cambio social en un movimiento diverso44.

  • 45Martínez, en prensa.
  • 46Martínez, García, en prensa.

22La utilización del espacio público de las plazas urbanas, la ocupación de espacios preferentemente abiertos o de locales para uso colectivo, la búsqueda de una política de la transparencia que implica debatir a la vista de todos —activistas, participantes y transeúntes— y en la que todos pueden tomar parte, la constante invitación a los considerados como no activistas a apoyar y participar de distintas maneras, son otros tantos instrumentos estratégicos para aproximar la política al ciudadano común. En el orden táctico, no se parte de una identidad concreta sino que se posibilita la agregación eintersección de componentes diversos en la formación de identidad, se trabaja para socializar un lenguaje adaptado al espacio público multitudinario, se integran las reivindicaciones feministas45 y se busca la convergencia con otros movimientos46.

La (re)mediación cognitiva y el sistema red del Movimiento 15-M

23Tanto si se trata de la Primavera Árabe, deOccupy Wall Street como de losIndignados en España, los procesos de cambio social y político que están detrás de los movimientos sociales en laNetwork Society responden a la emergencia de una nueva pauta:

  • 47Castells, 2012, pp. 229-230.

Los movimientos sociales en red de nuestro tiempo están ampliamente basados en Internet. […] Las redes sociales digitales basadas en Internet y en plataformas móviles son herramientas decisivas para movilizar, organizar, deliberar, coordinar y tomar decisiones; pero el rol de Internet va más allá de la mera instrumentalidad: crea las condiciones para una forma de práctica compartida que permite a un movimiento sin liderazgo sobrevivir, deliberar, coordinarse y expandirse. […] Además, hay una conexión más profunda y fundamental entre Internet y los movimientos sociales en red: comparten una cultura específica, la cultura de la autonomía, la matriz cultural fundamental de las sociedades contemporáneas47.

  • 48Alcazánet alii, 2012;Peña-López, Congosto, Aragón, inédita;Jurado, inédita.

24El proceso mediante el que personas, grupos, colectivos e instituciones de diverso tipo se conectan a través de la tecnología, convirtiéndola en una mediación necesaria, no significa que sea meramente tecnológico, puesto que requiere de elementos sociales, culturales y políticos para que el uso y la apropiación de plataformas y dispositivos tecnológicos alcancen éxito en la construcción y movilización de la acción colectiva. Algunos autores utilizan el concepto de tecnopolítica para dar cuenta del funcionamiento de este entramado sociotécnico, la remediación entre el momento de aprendizaje colaborativo, mayoritariamente realizado en copresencia, y su socialización conectiva a través de la utilización de las redes sociales y el sistema red del 15-M48.

  • 49Tascón, Quintana, 2012.
  • 50Toretet alii, 2013, p. 20.

25Se han propuesto diversos términos para definir lo característico de esta forma de acción colectiva que tiene lugar a través de las redes sociales e Internet como ciberactivismo49 o clicktivismo. Sin embargo, el concepto de tecnopolítica parece más apropiado. Por tecnopolítica «debe entenderse el uso táctico y estratégico de las herramientas digitales para la organización, comunicación y acción colectiva50».

  • 51Ibid., p. 21.
  • 52Gerbaudo, 2012, p. 12.

26Esta concepción resulta heredera del concepto de multitudes conectadas (de los cerebros y cuerpos conectados en red), puesto que es «la capacidad colectiva de utilización de la red para inventar formas de acción que pueden darse o partir de la red pero que no acaban en ella51». Visto desde esta perspectiva, el uso de los medios virtuales se puede entender como complementario a las formas de acción colectiva que tienen lugar cara a cara, pero también como un medio para la creación de nuevas formas de proximidad y de interacción cara a cara, lo que Gerbaudo llamachoreography of assembly, como un proceso de construcción simbólica del espacio público que gira en torno a un escenario emocional y guión para la reunión física de los participantes52.

  • 53Toretet alii, 2013, pp. 32-69.

27En el proceso de construcción de la movilización social es relevante resaltar la importancia del contagio de la Primavera Árabe, loshashtag de luchas precedentes en Internet y la difusión masiva en las redes sociales. Toret y otroshan analizado la difusión que tuvo lugar a través del incremento del número de nuevos usuarios de Twitter, del volumen de tweets, la actividad de Facebook, las entradas en el portal meneame.net, la utilización de n-1.cc, el análisis de las bandadas y migraciones dehashtags #Spanishrevolution, #nolesvotes, listas, etherpads, streams y acampadas interconectadas,para dar cuenta de la constitución de una masa crítica en Internet, y la multiplicación de prácticas tecnopolíticas, como dos factores diferenciales del 15-M en relación con otras movilizaciones53.

  • 54Ibid., pp. 59sqq. Estos mismos autores definen el 15-M como movimiento (trans)mediático distribui(...)

28Más allá del 15-M, la tecnopolítica puede verse como un patrón emergente que posibilita la organización de individuos aislados, grupos, colectivos e instituciones, alcanzando cierto grado de autoorganización mediante la apropiación de recursos sociales y herramientas tecnológicas para desarrollar acciones políticas concretas. Sin embargo, en el caso del 15-M el uso de la tecnología alcanzó un elevado grado de concertación organizativa de prácticas y actores muy diversos en torno a un acontecimiento (las acampadas) que alcanzó el nivel de acontecimientoaumentado al aglutinar una constelación de medios físicos y digitales transmedia en torno a una narrativa común54.

  • 55 Para tener una idea aproximada de la dimensión del fenómeno del que hablamos, la red del 15-M en T(...)

29En algún momento de la protesta, las dimensiones física y virtual comenzaron a desdibujarse para ir transformándose en algo diferente, una red de personas mediadas por distintos dispositivos digitales y vinculadas por la experiencia concreta de las plazas y de la apropiación del espacio urbano que contribuye a producir una subjetividad colectiva en permanente transformación. Esta imagen de entramado o membrana da lugar a la idea del 15-M como sistema-red, como conjunto de nodos heterogéneos interconectados e implicados con distinto grado de intensidad en las dinámicas de difusión, que se caracteriza por una topología variable, con diversidad de centros y una gran distribución del liderazgo55.

30Como señala Fuster Morell el 15-M constituye un ecosistema complejo compuesto de muchas capas. En especial las movilizaciones en torno a los desahucios y el Movimiento por la Cultura Libre que contribuyeron a la genealogía, composición, agenda, enmarcamiento y la lógica organizativa del 15-M:

  • 56Fuster Morell, en prensa.

Este ecosistema está caracterizado por un complejo y heterogéneo conjunto de componentes, interacciones, y sinergias, que combinan niveles de contribución fuertes y débiles, permite diversos tipos de participación y grados de acceso a recursos, interés de las personas en contribuir y una gran diversidad de tipologías de implicación56.

31En ocasiones, se han utilizado imágenes metafóricas tomadas del reino animal como las formaciones de vuelo de aves migratorias, los movimientos sincopados y aleatorios de los estorninos o los trayectos de hormigas o abejas para ejemplificar comportamientos colectivos que se producen de manera coordinada. La idea deswarming, heredada de los conflictos militares, se ha intentado aplicar a algunos comportamientos que tienen lugar en la red y, en especial, al 15-M. Como señalan Toretet alii, en el enjambre se puede observar

  • 57Toretet alii, 2013, p. 115.

la dimensión de actualización del sistema-red bajo un acontecimiento aumentado, con altas cargas emocionales y construidas gracias al efecto multiplicador que tiene la autocomunicación de masas […] La duración y la secuenciación de los acontecimientos […] son clave para que tengan lugar los enjambres. […] La atracción tiene que sostenerse e incrementarse en una ventana temporal que permita captar masivamente la atención y la disponibilidad cerebral y corporal a involucrarse57.

  • 58Ibid., p. 136.
  • 59Gerbaudo, 2012, p. 13.

32Aunque la idea deswarming es muy tentadora, los datos presentados parecen señalar una estructura algo diferente a la de un sistema-red descentralizado y sin liderazgos claros. Más que un sistema-red basado en comportamientos conjuntos, efímeros y masivos característicos de los enjambres, se observa la presencia de catalizadores «relacionados con fenómenos de auto-organización de mesoescala, con agrupaciones más pequeñas58». Sobre este mismo tema, Gerbaudo argumenta que estossocial media «han facilitado, de hecho, el aumento de formas de liderazgo complejas, líquidas o débiles, que explotan el carácter interactivo y participativo de las nuevas tecnologías de la comunicación59».

33La constante utilización de las redes sociales, la creación y funcionamiento integrado de nodos, la organización presencial y virtual en torno a los círculos, lo que se ha definido como tecnopolítica en tanto que capacidad organizativa masiva mediada por la red y como patrón de autoorganización política en la sociedad red, son elementos centrales para entender una parte del éxito de la movilización del 15-M.

De la plaza pública a la representación democrática

34Atendiendo a los contenidos del discurso reivindicativo se puede pensar el 15-M como un movimiento radical. Dicha radicalidad descansa, sobre todo, en una forma de lenguaje que no se deja atrapar fácilmente por loscleavages y conflictos tradiciones de izquierda-derecha. Sin embargo, más allá de la retórica de quien recela de la capacidad fagocitadora que las instituciones políticas han mostrado respecto de las demandas de los movimientos sociales, la narrativa central dominante en las propuestas del movimiento se aproxima más a la idea del 15-M como un movimiento reformista que busca una profundización del sistema democrático español poniendo al ciudadano en primer plano.

35Se ha señalado que el descontento con la crisis financiera y económica explica parcialmente el surgimiento del 15-M, pero deja escapar aspectos importantes de su estructura interna que hacen posible la conductividad del descontento. Sería más correcto hablar de una movilización que concita diversas dimensiones de crisis o que es el resultado de una multicrisis o superposición de crisis. La idea puede representarse adoptando la forma de crisis concéntricas en torno a un punto, un desplazamiento de un ámbito a otro como los peldaños de una escalera, o un proceso de mutación y desplazamiento entre esferas sociales. En cualquier caso, lo que nos interesa resaltar aquí son los argumentos que sustentan dicha idea.

36El primer argumento tiene que ver con la idea generalizada de que esta no es una crisis normal, como las otras, su calado es más profundo, produciendo un efecto de empobrecimiento generalizado que puede explotar en cualquier momento, pero que ha ocasionado una crisis social. La crisis social se expresa en ideas de vuelta al pasado, decrecimiento, concienciación de la insostenibilidad de la situación actual, ruptura generacional, cambio de hábitos de consumo, distancia entre ricos y pobres, incremento de las desigualdades sociales. El condensador simbólico de esta crisis social son los desahucios.

37El segundo argumento descansa en la idea de la ruptura del contrato social que el Estado de bienestar se había encargado de mantener, incluso en otros momentos difíciles previos. No es una pieza más del puzzle, es una pieza fundamental, ya que, en un contexto de crisis, la ciudadanía no entiende que se tenga que recortar drásticamente servicios básicos y fundamentales como vivienda, educación, sanidad, pensiones o prestaciones sociales. Las mayores críticas de la narrativa dominante en el 15-M se centran en la incomprensión y perplejidad ante la progresiva retirada de los soportes sociales y públicos que se encargan de mantener y sustentar a los ciudadanos en épocas complicadas.

  • 60 Mujer de entre 30 y 45 años, simpatizante que ha acudido a manifestaciones y concentraciones sin h(...)
  • 61Morán, Benedicto, 1995;Benedicto, 2004.
  • 62Fishman, 2012.

38El tercer argumento remite a la responsabilidad de los principales actores de este drama, los partidos políticos encargados de gestionar y adoptar decisiones políticas. La idea de una distancia importante entre los políticos y la calle, de la desafección política o del desencanto político, está en el trasfondo de esta distribución de responsabilidades. La solución pasaría por que «la democracia volviera al ágora», por que los políticos «de verdad escuchen lo que la gente dice» (E7)60. Esta idea no es muy nueva y hunde sus raíces en la cultura política heredada de la Transición. Según algunos testimonios, coincidentes con los de los analistas sociales, nuestra democracia habría nacido con un defecto original al haber sido pensada como proceso para superar el franquismo en un contexto de limitada democracia y organizaciones políticas débiles, contaminando el funcionamiento de los partidos políticos y generando una cultura política específica61 que impregnaría la sociedad española al haberse transmitido a las sucesivas generaciones. Coincidiendo con este argumento, nos topamos con otro elemento central de esta matriz cultural, la profunda desconfianza de los partidos políticos hacia los movimientos sociales62, que hunde sus raíces en la cultura del franquismo.

  • 63 Hombre de entre 45 y 55 años, simpatizante que ha acudido a manifestaciones y concentraciones sin(...)

39Lejos de quedar confinada a estos aspectos, nuestra mirada se desplaza de la política en la crisis a la crisis de la política gracias a un cuarto argumento. La idea es compleja, pero básicamente subraya que la crispación política acentúa la sensación de desencanto entre amplios sectores sociales, al haberse producido un desengaño cuando las expectativas depositadas en la política se vieron defraudadas. Lo importante es que la falta de transparencia, la desconfianza hacia los políticos y la manipulación discursiva conducen a un distanciamiento entre representantes y ciudadanos y, como resultado, a una crisis del sistema democrático cuyos perfiles se han ido desdibujando con el paso del tiempo. Más que un abandono de la política, se demanda otra forma de hacer política (E1), que implique mayor control después de cada elección para que la democracia no parezca algo ilusorio (G2), reafirmando la idea de «no detenerse ante los límites de la democracia representativa» (E9)63, una «democraciado it yourself» (G2) a la que cada persona pueda contribuir.

  • 64 Las características del G2 ya se ha mencionado anteriormente. G3 es un grupo mixto que está compue(...)

40Frente a esta multi-crisis sociopolítica que define mejor el contenido del discurso del 15-M que un movimiento meramente anti-austeridad, un quinto argumento señala cómo las soluciones que proponen muestran también un carácter multinivel. Para el 15-M los cambios más urgentes que se deberían incorporar en el funcionamiento del sistema democrático serían: 1) una representación más amplia de lo que quiere la gente en las urnas; 2) una participación del pueblo en las decisiones del país, y que se haga un referéndum [sobre] todo lo que atañe directamente al nivel de vida; 3) un programa electoral que sea un compromiso vinculante; 4) un gobierno para los ciudadanos y no para las corporaciones y para los mercados financieros; 5) una democracia donde lo que prime sea el bienestar y el poder vivir bien de toda la sociedad y no el mercado, el consumo desaforado y el beneficio; 6) una reforma del sistema electoral, para que todos los votos valgan igual; 7) una democracia que de verdad garantice la igualdad de oportunidades para todos; 8) tener más control sobre las personas que deciden (G2 y G3)64.

Más allá de la política de la crisis

41Surgido a la sombra de la crisis financiera, el éxito del 15-M se explica porque ha sido capaz de atraer a diferentes sectores sociales a una movilización que ha ocupado el espacio público de manera sostenida. Los antecedentes previos y las organizaciones y colectivos iniciadores, la forma de su organización interna y buena parte de las reivindicaciones que concitan mayor apoyo estarían detrás de su transversalidad y carácter intergeneracional. A pesar de ese éxito, buena parte de sus demandas no han encontrado resonancia en la mayoría de las formaciones políticas, lo que ha llevado a la discusión, primero, y creación, después, de varias organizaciones políticas que se han hecho eco de las reivindicaciones que provocaron el levantamiento del 15-M (Podemos, Recortes Cero, Partido X).

42A pesar de ello, no se puede infravalorar la relevancia del descontento y de la indignación frente a las consecuencias sociales de la mala situación económica, que posibilitan el contexto apropiado para concitar el apoyo expreso y simbólico a la protesta del 15-M. El discurso social del 15-M resulta claro cuando apunta como factores desencadenantes de la movilización y del apoyo social al movimiento, por un lado, el abandono de políticas progresistas y la erosión del Estado de bienestar y, por otro lado, el tratamiento desigual e injusto reservado a las instituciones generadoras de la crisis financiera y a los ciudadanos que sufren sus consecuencias.

43Los descontentos con el comportamiento de los agentes políticos, incapaces de frenar los numerosos casos de corrupción e insensibles ante las demandas de amplios sectores de la ciudadanía, desplazan el malestar de la esfera social al núcleo de la vida política.

44El malestar con el funcionamiento del sistema de representación democrática se debe a que arrastra deficiencias desde su instauración en el proceso de transición a la democracia después de casi 40 años de dictadura. A este déficit hay que sumar las desviaciones y los vicios generados por más de 30 años de funcionamiento corporativista de los partidos mayoritarios. Ambos factores han llevado al 15-M y otras organizaciones sociales a formular todo un programa de regeneración democrática que renueve el sistema político español con medidas como un mayor control de los políticos, modificar la ley electoral y garantizar la separación de poderes. El discurso sobre la crisis social y de defensa del Estado de bienestar termina por vincularse a una hipotética ruptura o impugnación del sistema construido a partir de la transición a la democracia.

45Un último elemento característico es una crítica constructiva plural que busca lo pragmático sin renuncia a la utopía. Por un lado, frente a las explicaciones que se detienen en el contexto sociopolítico de la crisis, integra diversos significados y niveles de la misma (social, financiera, política y de modelo de sociedad); por otro lado, frente al maximalismo y radicalismo, plantea propuestas con un alto grado de plausibilidad sin romper los límites del sistema, que implican una mayor aproximación a ámbitos como el de la libertad (cambio de ciertas leyes), la igualdad (modificaciones en el sistema electoral) y la solidaridad (protagonismo del Estado de bienestar).

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Notes

1 Este artículo ha contado con la financiación del proyecto del Ministerio de Economía y Competitividad CSO2011-23252, titulado «Respuestas sociales a la crisis y procesos de precarización de la vida en la sociedad contemporánea», y del Grupo de investigación IT706-13 del Sistema Universitario Vasco.

2Kriesi, 1995;McAdam, 1982;Smelser, 1963;Tarrow, 1997;Tilly, 2003;Zald, McCarthy, 1987.

3Blumer, 1957;Goffman, 1974;Melucci, 1989 y 1996;Snow, Rochford, Worden, Benford, 1997.

4Corsín, Estalella, 2011.

5Romanos, 2016.

6Perugorría, Tejerina, 2012.

7Alberich, 2012.

8Calvoet alii, 2011,Calvo, 2013.

9Romanos, 2013.

10Perugorría, Tejerina, 2013.

11Corsín, Estalella, 2011;Nez, 2012;Estalella, Corsín, 2013.

12Muñoz, 2011.

13Castells, 2013.

14Jiménez, 2011.

15Rivas, 2011 yRomanos, 2011.

16Rivero, 2012.

17Perugorría, Tejerina, 2014.

18Langman, 2013.

19Benski, Langman, Perugorría, Tejerina, 2013;Perugorría, Shalev, Tejerina, 2014.

20 Las frases y testimonios de los entrevistados se presentarán en el texto entrecomillados. CIS, 2011b.

21Della Porta, 2014.

22 VéaseTejerinaet alii, 2013.

23Tejerina, 2010, p. 58.

24Perugorría, Tejerina, 2013.

25García-Rosales, Penella, 2011.

26 Hombre de entre 45 y 55 años, simpatizante del 15-M que ha acudido a manifestaciones y concentraciones (Barcelona). No pertenece a ninguna asociación.

27 Hombre de entre 30 y 45 años, miembro de alguna asociación no activa en el 15-M que ha acudido a manifestaciones y concentraciones como oyente o firmante (Madrid).

28 Hombre de entre 30 y 40 años, miembro deDemocracia Real Ya o de alguna plataforma (Madrid).

29 Hombre de entre 25 y 35 años miembro de alguna asociación y que ha acampado o participado activamente en las acampadas de Sol y/o manifestaciones posteriores (Barcelona). Sobre la evolución de los movimientos sociales en España y sus cambios en las últimas décadas puede consultarse el reciente trabajo deRomanos,Aguilar, 2016.

30 Hombre, de entre 35 y 50 años, miembro de una asociación no activa en las concentraciones o movilizaciones del 15-M, pero que ha participado como oyente o firmante. CIS, 2011b.

31 Foto disponible en <http://viaforaviafora.wordpress.com/2011/05/20/portades-dels-diaris-el-divendres-dia-20-de-maig-de-2011/>.

32Dahrendorf, 1981.

33Hessel, 2011, para la versión española.

34Perugorría, Tejerina, 2013.

35 Véase <www.democraciarealya.es>.

36 CIS, 2011a, 2011b. Sobre la orientación y preferencias políticas de los participantes y simpatizantes con las movilizaciones del 15-M pueden consultarse el Barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) no 2905 de junio de 2011 y el Estudio no 2921 de octubre de 2011. En otros estudios postelectorales del CIS se puede profundizar en diferentes aspectos de la influencia de estas movilizaciones sociales. También se puede consultar la Encuesta de Metroscopia de junio de 2011 (<http://metroscopia.org/clima-social-junio-2011/>).

37 Personas de ambos sexos que colaboran de forma activa con algún tipo de asociación (ONG, partido, sindicato), entre 28 y 46 años (Madrid).

38Martínez, García, en prensa.

39Castells, 2012.

40Nez, 2012, p. 125.

41Romanos, 2013.

42Corsín, Estalella, 2011.

43Estalella, Corsín, 2013, p. 86.

44Likki, 2012.

45Martínez, en prensa.

46Martínez, García, en prensa.

47Castells, 2012, pp. 229-230.

48Alcazánet alii, 2012;Peña-López, Congosto, Aragón, inédita;Jurado, inédita.

49Tascón, Quintana, 2012.

50Toretet alii, 2013, p. 20.

51Ibid., p. 21.

52Gerbaudo, 2012, p. 12.

53Toretet alii, 2013, pp. 32-69.

54Ibid., pp. 59sqq. Estos mismos autores definen el 15-M como movimiento (trans)mediático distribuido (Ibid., 2013, p. 65).

55 Para tener una idea aproximada de la dimensión del fenómeno del que hablamos, la red del 15-M en Twitter pasó de tener 3.403 nodos en los días previos al 15-M a 110.198 en la fase de explosión (del 16 de mayo al 19 de junio de 2011) [Toretet alii 2013, pp. 95sqq]. Sobre la representación gráfica de la red del movimiento 15-M en las distintas fases puede verse el trabajo de Pablo Aragón de DatAnalysis15M (en <http://tecnopolitica.net/PabloAragon> y <https://datanalysis15m.wordpress.com/>). Otro caso de estudio similar relativo a Túnez puede encontrarse enPérez-Altable, inédita.

56Fuster Morell, en prensa.

57Toretet alii, 2013, p. 115.

58Ibid., p. 136.

59Gerbaudo, 2012, p. 13.

60 Mujer de entre 30 y 45 años, simpatizante que ha acudido a manifestaciones y concentraciones sin haber participado en labores organizativas. No pertenece a ninguna asociación. Ciudad Castilla y León.

61Morán, Benedicto, 1995;Benedicto, 2004.

62Fishman, 2012.

63 Hombre de entre 45 y 55 años, simpatizante que ha acudido a manifestaciones y concentraciones sin haber participado en labores organizativas. No pertenece a ninguna asociación. Madrid.

64 Las características del G2 ya se ha mencionado anteriormente. G3 es un grupo mixto que está compuesto por jóvenes de entre 25 y 35 años, con experiencia laboral, profesionales liberales, técnicos medios o superiores, cuadros de empresas y de la administración, con participación en movilizaciones del 15-M (Barcelona).

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Pour citer cet article

Référence papier

BenjamínTejerina et IgnaciaPerugorría,« La crisis social de la política y la movilización política de la crisis: el 15-M »Mélanges de la Casa de Velázquez, 47-2 | 2017, 81-99.

Référence électronique

BenjamínTejerina et IgnaciaPerugorría,« La crisis social de la política y la movilización política de la crisis: el 15-M »Mélanges de la Casa de Velázquez [En ligne], 47-2 | 2017, mis en ligne le01 janvier 2018, consulté le02 avril 2025.URL : http://journals.openedition.org/mcv/7727 ;DOI : https://doi.org/10.4000/mcv.7727

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BenjamínTejerina

Universidad del País Vasco — Euskal Herriko Unibertsitatea

IgnaciaPerugorría

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